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La tristeza

Por 28 de julio de 2009 Sin comentarios

Eder. Óleo de Irene Gracia

Vicente Verdú

La emoción tiene sus vicios. La tristeza, por ejemplo, posee una destacable  capacidad de ensimismamiento (o esnifamiento) y permite asentarse voluptuosamente en su desmadejado lecho. Todas las emociones son, desde luego cambiantes al  fin,  pero algunas poseen en su interior un mayor surtido de experiencias para conservarla aposentada y estanca. Confinada o complacida en un espacio concertado y censado, en apariencia, de principio a fin pero cuya mayor prestación radica brindar siquiera con su repetición nuevas notas desconocidas de melancolía. Mil sabores de la tristeza negra, gris o amarga que pormenorizados llegan a formar una riquísima gama para la degustación y la exploración interior. La alegría, en general, se airea demasiado y tiende a perder aroma pero es propio de la tristeza su propensión a engolfarse y cultivar  en su seno gérmenes inéditos o residuos en cuya evolución,  maceración o destilación derivan en moléculas capaces de permitir un consumo tan diverso como casi infinito. Sólo cuando este repertorio colosal llega a un nivel de desbordamiento extremo la tristeza tiende a contemplarse como un fenómeno exterior y en con esa observación se achica o deshace como ante un inesperado conjuro. No obstante, hasta que  ese punto de saturación no se alcanza el mineral entristecido no cesa y sus beneficios crecen porque lo característico de la tristeza y sus derivados nace de su capacidad para recubrir el mundo de una descolorida superficie homogénea que, sin embargo, presta una luz tan peculiar que en su debilidad debilita también cuanto toca y de ese modo estar triste se parece a la lasitud adyacente a la lasitud o el estoicismo, la protección contra el bullicio mundo, la separación de sus contingencias y el alcance de la confortabilidad esencial, tan ajena a la tabarra de la experiencia como las exigencias naturales de las conquistas.

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Vicente Verdú

Vicente Verdú, nació en Elche en 1942 y murió en Madrid en 2018. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y fue miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribía regularmente en el El País, diario en el que ocupó los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).En sus últimos años se dedicó a la poesía y a la pintura.

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