Skip to main content
Blogs de autor

Geopolítica del narco

Por 22 de junio de 2014 Sin comentarios

Eder. Óleo de Irene Gracia

Jorge Volpi

Desde que el 11 de diciembre de 2006 el gobierno mexicano declaró la guerra contra el narco, el discurso público mexicano se vio infestado de toda suerte de metáforas bélicas, al tiempo que el territorio nacional se fragmentaba en regiones ("plazas") sujetas al control de diversos grupos criminales (llamados forzosamente "cárteles") y se producían decenas de miles de muertes, entre ellas un alto porcentaje de civiles ("daños colaterales"), en un proceso que provocó que nuestro de por sí precario estado de derecho se viese anulado al perderse cualquier frontera entre lo legal y lo ilegal.

La transformación radical del país en un periodo tan corto -si bien podríamos rastrear sus orígenes hasta 1994- nos dejó tan anonadados que apenas hemos reparado en que lo ocurrido no sólo respondió al capricho del presidente en turno, con su obsesión maniquea por destruir a los villanos que asolaban al país, sino a la mutación estratégica posterior a la desaparición del bloque comunista en 1991, así como a las nuevas prioridades geopolíticas de Estados Unidos. De pronto la multiplicidad de los árboles -la avalancha de homicidios, secuestros y desapariciones- nos impidió observar el bosque: ese nuevo escenario en el que México, con todos sus conflictos, se convertía en un laboratorio bélico para el siglo XXI.

Uno de los mayores méritos de Campo de guerra (Anagrama, 2014), de Sergio González Rodríguez, consiste en analizar el narcotráfico desde esta perspectiva geoestratégica, mostrando con lucidez la forma como el mapa de México se transformó en el último lustro a partir de las nuevas tensiones generadas no sólo por las batallas entre los distintos grupos criminales, y entre éstos y los variados cuerpos de seguridad, sino de la miríada de conflictos que nos ubican como un siniestro teatro de operaciones en el centro de las pugnas planetarias. Tras el fallido El hombre sin cabeza (2009), González Rodríguez vuelve a ofrecer en este ensayo un enfoque valiente y novedoso para referirse a las grandes amenazas de nuestra era, como ya había hecho en Huesos en el desierto (2002).

A partir del análisis de buen número de informes (oficiosos y formales) preparados tanto por las agencias de seguridad de México y Estados Unidos como por consultorías y organismos internacionales, González Rodríguez muestra cómo la presión de Washington fue determinante para la militarización de México y, más que eso, para que su territorio fuese administrado por el Comando de América del Norte como una de las antiguas marcas del imperio carolingio: una zona fronteriza, limítrofe con la barbarie, al margen de toda legalidad, que habría de servir como contenedor de las amenazas provenientes de otras partes del planeta.

"La inestabilidad mexicana tiene que ver con un factor infrecuente entre los analistas", se aventura a escribir González Rodríguez: "el interés del Pentágono en acrecentar, a través de la CIA, la manipulación al interior de los grupos criminales". El argumento se repite en varias ocasiones a lo largo del libro: "El horizonte para México indica la normalización de la violencia comunitaria, el fortalecimiento del estado represivo y la implantación de la máquina de guerra como resultado de ser el traspatio de EE.UU." Más allá de la corrupción de nuestros cuerpos de seguridad, o de la infiltración de las redes del narco en todas las áreas de nuestra vida pública, la estrategia geopolítica de Estados Unidos hacia la región, cuyo epítome es la Iniciativa Mérida, ha desempeñado un papel determinante en la desarticulación del Estado (o, como lo llama González Rodríguez, valiéndose quizás con demasiada frecuencia de una jerga esforzadamente filosófica, "an-Estado").

             La conversión de México en este nuevo campo de guerra, anómalo y amorfo, ha provocado que los ciudadanos pierdan esta condición; a partir de allí, González Rodríguez los estudia en un inventario -claro homenaje a "La parte de los crímenes" del 2666 de Roberto Bolaño- que exhibe cómo el sometimiento del cuerpo/persona de las víctimas funciona como metáfora de nuestra degradación civil. Sometidos a los intereses geoestratégicos estadounidenses y a las pugnas económicas y políticas de la red formada por los criminales y quienes los combaten, concluye, nuestra libertad cívica ha quedado reducida al mínimo. En el escenario bélico que esconde el nuevo orden global, México despierta la triste impotencia que uno experimenta al pasear por los campo de batalla del pasado.

 

Twitter: @jvolpi

 

 

[ADELANTO EN PDF]

profile avatar

Jorge Volpi

Jorge Volpi (México, 1968) es autor de las novelas La paz de los sepulcrosEl temperamento melancólicoEl jardín devastadoOscuro bosque oscuro, y Memorial del engaño; así como de la «Trilogía del siglo XX», formada por En busca de Klingsor (Premio Biblioteca Breve y Deux-Océans-Grinzane Cavour), El fin de la locura y No será la Tierra, y de las novelas breves reunidas bajo el título de Días de ira. Tres narraciones en tierra de nadie. También ha escrito los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968La guerra y las palabras. Una historia intelectual de 1994 y Leer la mente. El cerebro y el arte de la ficción. Con Mentiras contagiosas obtuvo el Premio Mazatlán de Literatura 2008 al mejor libro del año. En 2009 le fueron concedidos el II Premio de Ensayo Debate-Casamérica por su libro El insomnio de Bolívar. Consideraciones intempestivas sobre América Latina a principios del siglo XXI, y el Premio Iberoamericano José Donoso, de Chile, por el conjunto de su obra. Y en enero de 2018 fue galardonado con el XXI Premio Alfaguara de novela por Una novela criminal. Ha sido becario de la Fundación J. S. Guggenheim, fue nombrado Caballero de la Orden de Artes y Letras de Francia y en 2011 recibió la Orden de Isabel la Católica en grado de Cruz Oficial. Sus libros han sido traducidos a más de veinticinco lenguas. Sus últimas obras, publicadas en 2017, son Examen de mi padre, Contra Trump y en 2022 Partes de guerra.

Obras asociadas
Close Menu