Skip to main content
Blogs de autor

El escritor y su comunidad

Por 9 de septiembre de 2009 Sin comentarios

Eder. Óleo de Irene Gracia

Marcelo Figueras

Durante un reportaje abierto que Alejandro Soifer me hizo ayer en la librería Eterna Cadencia, salieron a luz algunas cuestiones –¡de las tantas que me obsesionan!- que no estaría de más dejar anotadas.

         Patricio Zunini me preguntó por qué conservaba este blog, siendo que con la literatura, el cine y la práctica ocasional del periodismo mi carnet de baile está más que lleno. Al intentar una respuesta surgió la cuestión del escritor y la comunidad –esto es, su comunidad.

         Desde que existe algo que puede llamarse práctica literaria, los escritores asumieron la relación con su comunidad de origen (o bien de adopción) como algo natural. El narrador tomaba como propias algunas de las problemáticas que estaban vivas, de manera más o menos consciente, en su sociedad; y después de procesarlas artísticamente con la libertad (formal, pero también ideológica) más absoluta, se las devolvía a su comunidad en la forma de un libro –para iluminarla, para enfrentarla al espejo deformante de sus propias compulsiones, para cuestionarla.

         Lo que nunca estaba en disputa, primero, era que el escritor formaba parte de la comunidad; que en tanto miembro de ese colectivo le cabía un rol específico, que sólo los narradores podían desempeñar y nadie más estaba en condiciones de cubrir: ni los sociólogos, ni los filósofos, ni los antropólogos, ni los periodistas; y en pago del cual, la comunidad le reconocía un status único, no muy distinto del que las sociedades primitivas concedían a sus chamanes: el del enajenado al que hay que proteger (¡a pesar de sus escasas gracias sociales!), porque dice lo que nadie más se atreve a decir –algo que, aunque difícil de cuantificar en términos económicos, la comunidad consideraba esencial para su desarrollo, y por ende para su supervivencia.

         En nuestras sociedades hipertecnificadas, el rol del narrador ha cambiado por completo.

 

(Continuará.)

[ADELANTO EN PDF]

profile avatar

Marcelo Figueras

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cinco novelas: El muchacho peronista, El espía del tiempo, Kamchatka, La batalla del calentamiento y Aquarium. Sus libros están siendo traducidos al inglés, alemán, francés, italiano, holandés, polaco y ruso.   Es también autor de un libro infantil, Gus Weller rompe el molde, y de una colección de textos de los primeros tiempos de este blog: El año que vivimos en peligro.   Escribió con Marcelo Piñeyro el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana, considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. Suyo es también el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; de Rosario Tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana) y de Las Viudas de los Jueves, basada en la premiada novela de Claudia Piñeiro, nuevamente en colaboración con Marcelo Piñeyro.   Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.   Actualmente prepara una novela por entregas para internet: El rey de los espinos.  Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País. Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Obras asociadas
Close Menu