Skip to main content
Blogs de autor

Sin monjas, entre libres, libertinos y aforismos

Por 24 de noviembre de 2008 Sin comentarios

Javier Rioyo

Fui acompañante de Gonzalo Suárez con su libro de aforismos y desafueros. Esas armas escritas para espantar el aburrimiento. Aunque el aburrimiento sea "la única enfermedad que nos permite seguir viviendo después de muertos", según este escritor que hace cine, que dice cosas como "hay que tener valor para tener miedo". Valor y miedo como su paisano el pintor Jaime Herrero, que expone en Madrid sus recuerdos pintados. Niño que supervivió a la posguerra, entre un padre que había vuelto de Hollywood creyéndose Tom Mix y una madre que quería pueblo y tradición. Recogido y fugado de las monjas, se hizo pintor, se marchó a París, conoció la bohemia y a Juliette Grecó. Volvió a Oviedo, fue sincronizador de modernidades -Cueto lo sabe bien- y siguió con sus extravagancias anarco-carlistas. Le quedan los recuerdos pintados de tiempos libertinos y de otros monjiles.

Y me fui a Ginebra, no bajo la cúpula de Miquel Barceló, no a esa cueva que seguirá sorprendiendo cuando el mundo sea un poco menos antiguo. Cuando salgamos de las cuevas, nos olvidemos de Franco y dejemos a las monjas en sus conventos y a los artistas en sus espacios, entonces tendremos la posibilidad de volar tan libremente como Barceló. Un hombre que vuela. "El mundo no puede ser muy antiguo, pues los hombres aún no pueden volar". /upload/fotos/blogs_entradas/ginebra_rosa_regas_med.jpgNo es de Suárez, es del libertino Lichtenberg, el aforista que no está en el apéndice de extravagantes que cierra Ginebra, el primer libro de Rosa Regàs, ahora oportunamente reeditado, porque era de Gotinga. Bien merecía haber estado al lado de esa galería de artistas, beatos y descreídos que poblaron la puritana, ordenada, insólita y contradictoria ciudad de Ginebra.

Nos recuerda Regàs gentes e historias ginebrinas que vienen muy bien recordar en tiempos de crisis. Voltaire, amante del dinero y experto en contrabando, dijo: "Si un banquero de Ginebra salta por la ventana, sígale, porque seguro se trata de un buen negocio".

El dinero sabe mucho de dioses, habla de tú con los dioses católicos, protestantes, judíos, musulmanes o ateos. El dinero no es Dios, pero hace cosas que ni Dios puede hacer. Y el dinero y los bancos de Ginebra tienen mucho que ver con la religión. Regàs recuerda que fue Calvino quien dijo que los préstamos con interés no eran pecado, siempre que no fuera superior al 6%. Los católicos muy pronto dejaron de seguir a santo Tomás y, en cuestiones de dinero, se hicieron calvinistas. Adelantaron por la derecha y dejaron en ridículo al calvinismo tan puritano, tan moralista.

Una semana de marcha atrás, arrepentimientos monjiles, renuncias judiciales e interferencias en el arte. Contentos los que "viendo que no le podían poner una cabeza católica, al menos le cortaron la protestante".

Artículo publicado en: El País, 23 de noviembre de 2008.

profile avatar

Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

Close Menu