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Blogs de autor

PROSAICOS/ POÉTICOS

Por 3 de mayo de 2007 Sin comentarios

Javier Rioyo

Unos días sin Internet, sin Boomeran(g), sin primavera y sin corte inglés. No estuvo mal mientras duró. En el campo y desconectado, un respiro. Eso sí, me escapé un día, el domingo, a la civilización. Bueno exactamente a Valladolid y en su Feria del Libro. Tampoco estuvo mal. Un encuentro con un prosista, uno de los mejores, Luis Landero. Una charla con lectores, curiosos, paseantes y algunos poco avisados ciudadanos que pasaron por aquella carpa en la hora justa en que la charla debería comenzar. Apenas hablamos de su última novela, por deferencia del autor a tantos que no habrían tenido oportunidad de leerla. Solo puso una condición el afable Landero a la encantadora responsable de las actividades de la feria, la letraherida vallisoletana Begoña Orellana, para que su “actuación” pudiera comenzar: tener güisqui en la mesa. Yo, que soy tan fácil en éstas y otras cuestiones, naturalmente imité y aplaudí la petición. Hicimos nuestro homenaje al recordado y admirado Nabokov, que le pidió lo mismo a Benard Pívot. Hablamos con güisqui, con risas, con desprejuicio y en público. Es posible que sin los güisquis no nos hubiéramos atrevido a repasar algunos “polvos” tristes de la historia de la literatura. ¿Era correcto hablar en público lo que hablamos en privado? ¿Es razonable decir en voz alta lo que se dice en la baja voz, y precisa voz, de la letra escrita? Hubo regocijo, caras alegres, risas… y también, lo pude percibir desde el pequeño estrado, desde el segundo güisqui, caras serias y más o menos discretas huidas de la carpa. Nunca fuimos muy atrevidos. Somos ahora, desde hace tiempo, mucho más mojigatos y cuidadosos que los charlistas de antaño. También menos osados que los prosistas, menos que los poetas.

Recordé aquellas coplas de Góngora, aquellas letrillas que nos hablaban de algunas mujeres de su tiempo: “En Valencia muy preñada/ y muy doncella en Madrid,/ cebolla en Valladolid/ y en Toledo mermelada…”. Muy bien las cantó Paco Ibáñez. Y no era la más atrevida de esas que escribieran Góngora, sacerdote, jugador, enemigo e insultador de Quevedo. Capaz de la seriedad, de la profundidad de Las soledades y autor de muchas sátiras, panfletos, coplillas y chuflas en público o en privado. Ahora, decimos cuatro cosas sobre amores físicos y casi pedimos perdón. Somos unos pacatos.

Y de esas prosas, a encontrarme el blog lleno de poesía. ¿Y qué digo yo? Pues nada, leer y seguir. Amigo poeta, como ya habrás leído el libro de Rilke a un joven poeta, no tengo consejos que puedan valer. Admiro mucho a los poetas. Sois muy vuestros. Sois como niños, una envidia. Algunos como niños muy mayores. Otro como niños muy vanidosos. Otros como esos que describía mi admirado Lec: “Los poetas son como los niños: cuando están sentados en su escritorio, no tocan la tierra con los pies”. No está mal. Yo ya llevo horas pisando tierra y charcos.

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Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

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