Skip to main content
Blogs de autor

NUESTRO CINE FRANCÉS

Por 26 de octubre de 2009 Sin comentarios

Eder. Óleo de Irene Gracia

Javier Rioyo

 

 

 

Una semana de cine en Valladolid. Sobre todo viendo cine documental. Viendo miradas a la realidad y sus interpretación. Películas sobre la historia reciente, el pasado que todavía nos sorprende y el presente que  no deja de sorprendernos. En otro momento, cuando los premio se hayan dado hablaré de lo mejor de ese cine en el Festival. Soy jurado y no debo hacerlo ahora.

Pero en las calles vallisoletanas, desde grandes carteles nos atraca la seducción del cine que nos hizo cambiar. Hay quién está marcado por guerras, postguerras, dramas, viajes, familia o religión; yo estoy marcado por el cine de la "Nouvelle Vague". Su cine, sus guiones, sus actores, sus fetiches, sus discursos fueron mi cine. Nuestro cine, mucho más que el español. Berlanga y Buñuel vinieron después. Antes llegó ese aire de París que nos llenó de deseos de libertad y modernidad.

Nosotros quisimos ser Jean Paul Belmondo besado por Jean Seberg. También fuimos los dos novios, Jules y Jim, de Jeanne Moreau. Y crecimos acercándonos al espíritu de nuestro amigo Antoine Doinel en el cuerpo de Jean Pierre Léaud. Somos los adolescentes que crecimos con la "Nouvelle Vague". Y éramos jóvenes y atrevidos, nos habiamos paseado por el Barrio Latino, fumábamos como si estuviéramos al final de alguna escapada. Teníamos veinte años y nuestros amores se llamaban, también, Catherine Deneuve, Francois Dorleác, Delphine Seyrig, Brigitte Bardot, Anna Karina, StéphanneAudran, Anouk Aimée y otras cuantas que no se enteraron de nada.

Por eso las tuvimos que engañar con otras. Pero esa es otra lista, otro documental.

Si alguien quiere amar el cine. Y amar los hombros, los ojos, la boca de Jean Seberg que vuelva al cine de la Nouvelle Vague. Si lo que quiere es elegir entre los pechos o los pezones de Brigitte Bardot, que vaya a la misma ola. Si lo que quiere son hombres el catálogo es plural, desde los ingenuos a los brutos como Eddy Constantine. Y que busque entre esos críticos que se pasaron a la dirección que son nuestros amigos de por vida. Gracias a Godard, Truffaut, Rohmer, Chabrol, Malle, Resnais, Vadim, Eustache, Rouch, Marker, Garrel, Rivette y otros.

Cine tan vivo, tan deseado y deseante como los labios de Jeanne Moreau.

Merci.

[ADELANTO EN PDF]

profile avatar

Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

Close Menu