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Blogs de autor

Los hombres que no amaban a las mujeres

Por 15 de julio de 2008 Sin comentarios

Javier Rioyo

Hace tiempo tengo esta novela esperando la lectura. Hoy comenzaré en el AVE, uno de los mejores espacios para leer viajando. Al menos un buen lugar si los vecinos no se empeñan en contar su vida poco interesante por el móvil. ¿Por qué siempre cuentan cosas banales esos que tan alto hablan? Buen salón móvil de lecturas siempre que no te encuentres a algún amigo o conocido que pretenda charlar. Si no tengo suerte me haré el arisco. Un buen libro es lo mejor que te puede pasar en un viaje, excepto que se siente a tu lado una mujer interesante, y además hermosa. Soy de esa especie de hombres que sí amaba, y sigue amando a las mujeres. La novela de Stieg Larsson, una de las sorpresas literarias de los últimos años, se que trata de otra muchas cosas, pero también está presente esa lacra tan vieja e incomprensible, el maltrato de sexo. No me gusta decir de género. Para mí el género es el humano.

Esas zonas oscuras del ser humano que algunos artistas, escritores, cineastas- vayan  a ver Funny Games, si se atreven- han sabido ponernos delante de nosotros como espejo de nuestro lado monstruoso. El maltratador está entre nosotros. Es un ser deleznable pero se enmascara en una persona normal. Leeré éste primer volumen de la trilogía Milennium, sin olvidarme que la realidad, que algunas realidades, a veces se parecen a una obra tan notable como me aseguran que es ésta novela.

Me he acordado, aunque nada tiene que ver, de Alberto Méndez, el autor de Los girasoles ciegos que no llegó a saber de su enorme éxito. Lo mismo pasó con Sieg Larsson, murió repentinamente cuando había entregado el tercer tomo de la trilogía. Y antes de ver publicado el primero. La vida, como la muerte, no entiende de justicia. Siguen vivos tantos infames de esos "que no amaban a las mujeres". Porca miseria. Me refugiaré en las canciones que ésta noche quiera cantarnos Tom Waits. No todo está mal.

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Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

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