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LIBRERÍAS

Por 26 de septiembre de 2007 Sin comentarios

Javier Rioyo

En NYC hay algunas de las mejores librerías del mundo. También para los buscadores de ediciones raras, perdidas, descatalogadas o primeras. Lo malo, no es ya que casi todo esté en inglés, sino que los precios están, generalmente, en su valor de mercado. No siempre, no en todas. Siempre hay lugares para la ganga, premio para el buscador o despiste del librero. Eduardo Lago encontró la primera edición de su/mi querido Alfau de Locos. La edición de Nueva York, en inglés, Locos. A comedy of gestures. Esa misma edición que subyugó a la fascinante Mary McCarthy y que hizo que la escritora se enamorara de España por ese libro. Esa edición, mítica, y firmada por su autor, Lago la encontró por tres dólares.

También cuenta un profesor, y poeta, español y desde hace décadas de NY, Hilario Barrero, sus encuentros casuales con libros muy queridos, muy buscados a precios de auténtico saldo. No es lo común. No es fácil en las más conocidas, muy profesionales, de viejo en Nueva York. Ni en casi ningún lugar del mundo. Sólo queda la esperanza de los “rastros”, eso sí, hay que madrugar para ganar las búsquedas de Andrés Trapiello y Juan Manuel Bonet. Aún así, el citado Hilario Barredo tiene un libro, una diario, publicado por los asturianos de “Libros del Pexe”, donde se dan muy buenas direcciones de librerías de viejo en NYC.

El día antes de mi regreso volví por una conocida librería española de Manhattan. La última grande, la última con un fondo interesante. Más de una vez en esa librería de la calle Catorce, “Lectorum”, he comprado perdidas ediciones españolas. Y otros muchos libros de los que escriben en mi idioma, no importa desde qué país. Una buena librería que estaba a punto de cumplir cincuenta años. Digo estaba a punto porque ya nunca lo hará. Si nadie lo impide el día 28 de este mes cerrará la librería de referencia para los lectores en español de NY. La muerte de ese paisaje es un síntoma. No importa la literatura, que era lo que importaba más en “Lectorum”. Importan los libros y esos se compran en cualquier lado. Ahora es cuando más español se habla en Estados Unidos, pensaba que era cuando más de leía. No debe ser así. O no leen, o lo que leen lo encuentran en otras superficies. Las clásicas librerías, también están teniendo problemas.

La tristeza del cierre de “Lectorum”, se compensa con la reapertura de una de las librerías míticas madrileñas, “Fuentetaja”. Después de vivir un largo letargo en su calle de San Bernardo, después de dar síntomas de pasar a otra vida, peor por inexistente, ha sido capaz de renacer de sus cenizas, del polvo de sus libros. Serán polvo, más polvo enamorado. Me alegro del renacimiento de una librería de referencia. No fue mi librería preferida pero siempre fue una alegría su existencia. La tengo más asociada a tiempos de búsqueda de libros prohibidos. Quizá fue aquella su gran época. Después, al menos para mí, hubo otras librerías que me fueron, me son más cercanas. A cada uno sus librerías. Yo tengo tres de cabecera. “Visor”, la muy querida de Chus Visor. La de su hermano Miguel, la primera de tantas cosas, “Antonio Machado”, con el amigo Miguel Hernández a pie de estanterías. Y la de Antonio Méndez, que tan cerca de casa, tan cálida y tan viva está. Que sigan. Y, ¡viva Fuentetaja! Otro día hablamos de las librerías de viejo madrileñas. Esa es otra historia. O de las librerías en otros lugares de nuestro pequeño mundo.

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Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

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