Skip to main content
Blogs de autor

¿LIBERAL, ORTEGUIANO Y DE DERECHAS?

Por 4 de noviembre de 2009 Sin comentarios

Eder. Óleo de Irene Gracia

Javier Rioyo

 

 

 

 

Sin ningún afán de polemizar diré algo sobre Ayala como un español de "derechas", tal como lo define un paseante por éstas páginas. Somos dueños de nuestros errores. También de nuestras convicciones. Los unos y las otras, los errores y las convicciones, son producto de nuestras ideas que muchas veces se forjan tan libres como osadas.

Nunca diría muy convencido que Francisco Ayala es un hombre de izquierdas. Al menos no de la manera "ortodoxa" en que entendíamos el ser de izquierdas. Quizá, siendo un tanto heterodoxos y generosos a la hora de entender que fueron las izquierdas, sí podríamos situar a Ayala en las izquierdas. En una izquierda no marxista. Que también podría ser tachada de liberal, burguesa, ilustrada, republicana y atea. Una izquierda culta, de café y preocupaciones sociales, que se agrupó en torno a Manuel Azaña. Se que tuvo muchos encuentros, y bastantes distancias, con el pensamiento de Ortega. Fue unos de sus maestros,  pero un maestro cuestionado. Como cuestionado fue el escritor Azaña. Tanto como el político. Pero en esas cercanías, entre esos pensamientos políticos y culturales se movía el siempre independiente Ayala.

Lo se de primera mano, por haberle escuchado muchas horas hablar de esos españoles, de sus ideas y de sus obras. De segunda mano por leer a Ayala. Y de tercera por leer y escuchar a los mejores conocedores de su obra y su vida.

 El joven Ayala, que nunca dejó de tener algo de joven maduro, irónico y muy serio, se mostró feliz, pero también independiente y sin euforias exteriores, con la llegada de la república. Aunque no quisiera pasear eufórico ondeando su bandera. Siempre fue de una independencia más allá de toda algarabía. Colaboró en sus intentos modernizadores, trabajó para ella en tiempos de paz y lo siguió haciendo en tiempos de guerra. Voluntariamente regresa del tranquilo Chile para ponerse al servicio de la República en guerra. Ya hemos contado las muertes de la familia. Después vendrían los exilios.

Se mantuvo a distancia física y moral del franquismo y de la derecha española. De la de entonces y de la de ahora. Vivió de sus escritos y de sus clases. Quizá como un pequeño burgués ilustrado. Nunca se arrodilló ni ética, ni estéticamente. Quizá se le puede considerar de la derecha si el beber uno o dos whiskies al día son rituales de derechas. O si el placer por algún buen vino, alguna comida tradicional, una formal elegancia en el vestir y la admiración por hermosas mujeres fueran patrimonio de la derecha. Como no lo creemos así, tampoco creeremos que Ayala fuera de "derechas". Ni lo fue ni se le esperó.

[ADELANTO EN PDF]

profile avatar

Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

Close Menu