Skip to main content
Blogs de autor

De Gamoneda a Barcarrota

Por 23 de enero de 2008 Sin comentarios

Javier Rioyo

Pedía Esther, una amable lectora, que aclaráramos qué era eso de la disonancia "gamonediana". Es posible que antes de eso debiéramos detenernos en quién es el poeta Gamoneda. Y es un buen poeta. Un tanto frío, aislado y desconocido, pero un buen poeta. No de los grandes, ni de los mejores, ni de los imprescindibles, digo, es un decir, pero un buen poeta. Hay muchos, nunca demasiados, poetas. Incluso hay bastantes buenos. Gamoneda, digo, es un decir, es de esos. De los buenos. Otra cosa es su talante. Aún diría más, su fe. Algún día hablaré de la fe que mueve las montañas poéticas de la Moncloa. Hay fe. Incluso mala fe. Y nos queda la esperanza. También podríamos hablar del olvido. Pero eso son otros talantes.

Hoy lo que tocaba era el talante de Gamoneda. Muy dueño de sus poemas. Incluso muy dueño de sus opiniones. Es de Oviedo. Y es poeta, como Ángel, pero nada más. Hasta ahí los parecidos. Porque él es premio Cervantes. No  como  ese Ángel.

Y los que quieran entender su talante -y las opiniones de Almudena Grandes, Joaquín Sabina y los diez mil hijos, amigos, lectores de un poeta llamado Ángel- que acudan al diario La Vanguardia del día 13 de enero. Era domingo, sin aguacero,  y las cenas del poeta pasaban por un cementerio madrileño. Tranquilas, sin soberbia, sin rencores, sin mandatarios, sin zapateros, sin mala fe, sin envidias, sin miserias, sin ínsulas, sin extraños. Con otras cosas. Con poemas, con amigos. Así se hizo un hombre. Así un poeta.

Y un epílogo sobre  Barcarrota -repito: ¡Barcarrota!- ese pueblo de Badajoz. El de la biblioteca. Que conozco, aprecio y sé cómo se nombra. Ayer, después de corregir en mi ordenador esa corrección ciega de lo correcto que se empeñaba en cambiar su nombre por el de Barcarrota. ¡Claro, era el día de las caídas de la Bolsa! Espero que hoy, con ese respiro bolsista, los correctores del blog no se empeñen en dejar en bancarrota la dignidad de Barcarrota.

profile avatar

Javier Rioyo

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía. En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones. Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico. En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

En 2011 fue nombrado director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York en sustitución de Eduardo Lago.​ Ocupó el cargo hasta septiembre de 2013, cuando fue sustituido por Ignacio Olmos.​ En 2014 fue nombrado responsable del centro del Instituto Cervantes en Lisboa.​ En febrero de 2019 deja el cargo y pasa a dirigir el centro de Tánger de la misma institución.

Close Menu