Ficha técnica

Título: Dante como poeta del mundo terrenal| Autor: Erich Auerbach| Traducción de: Jorge Seca | Editorial: Acantilado Páginas: 144 (aprox) |  Fecha de publicación: junio 2008 | Género: Ensayo | Precio: 15 € | Formato: 13 x 21 cm. | Encuaernación: Rústica cosida | ISBN: 978-84-96834-51-4

Dante como poeta del mundo terrenal

Erich Auerbach

ACANTILADO 

Este estudio clásico de Erich Auerbach sobre Dante, aparecido por primera vez en 1929, inauguró la apreciación moderna del gran poeta italiano. Auerbach demostró que, detrás de la imaginería escolástica y ptolemaica del poeta, desdeñada por los comentaristas anteriores como un mero guiño a la tradición, existía nada menos que el proyecto de un registro «realista», a la vez racional y poético, de la realidad universal. Para Auerbach, la escatología de la Comedia no implica una obsesión teologal con el más allá, sino que es el vehículo de una visión privilegiada sobre el mundo terreno. Situarse después del Juicio Final habría permitido a Dante desplegar este mundo en su forma definitiva y verdadera, mientras que las almas, despojadas de toda contingencia, alcanzan en plena carne «la realidad más extrema de sí mismas», su más intensa individualidad. En este ensayo, a la vez vibrante historia de las ideas y revisión exhaustiva de la obra del sommo poeta, uno de los críticos más importantes del siglo XX reveló para la posteridad la incipiente modernidad del poeta italiano, su invención de un espacio -el del individuo sensual y concreto- en el que aún continuamos viviendo.

   VI.

   CONSERVACIÓN Y TRANSFORMACIÓN

   DE LA VISIÓN DANTESCA DE LA REALIDAD.

      No vamos a hablar aquí del influjo de Dante en la posteridad, en el sentido usual que se aplica al término. Ni los imitadores de la Comedia, escasos y poéticamente nada significativos, ni la incidencia, muy dudosa, de las ideas y doctrinas de Dante, ni siquiera la «historia de su fama» mucho más importante, en una palabra, nada de lo que en Italia se denomina la fortuna di Dante puede ser de interés en relación con este estudio. En cambio vamos a referirnos a algo que Dante creó y a lo que perduró en estado vivo de su obra sin preocuparnos por saber si aquéllos a quienes concernía siguieron o no sus enseñanzas, si le amaban u odiaban, o si simplemente le conocían. Lo importante es que el territorio que había descubierto permaneció conquistado; muchos lo hollaron, algunos lo exploraron, y pronto dejó de saberse que él había sido el primero, o nadie se daba cuenta de este hecho. Ese algo que permaneció vivo, ese territorio que había descubierto es la evidencia de la realidad poética, la moderna forma europea de mímesis del acaecer producida por las artes.

   [Evidencia de la realidad poética]

      Sonido-movimiento-figura denomina Stefan George a lo que convierte a Dante en el iniciador de toda la poesía moderna. Quizá no sólo de la poesía. Dante encontró la figura del ser humano que la conciencia europea posee y que se manifiesta también en las artes plásticas y en la historiografía. Lo que la Antigüedad europea había formado de una manera completamente distinta y la Edad Media no formó nunca, a saber, la reproducción del ser humano no en la lejana forma de la leyenda, tampoco en la formulación abstracta o anecdótica de tipo moral, sino en el individuo conocido, viviente, ligado a la historia, el individuo dado en su unidad y completud, en una palabra, la imitación de su naturaleza histórica, Dante fue el primero en lograrlo y le siguieron en esta tarea todos los artistas posteriores forjadores del ser humano. Es irrelevante si trataron un tema histórico o un tema mítico o uno religioso; también el mito y la leyenda pasaron a ser ahora historia en el sentido mencionado. Incluso en las representaciones de los personajes sagrados se persiguió a partir de entonces un recogimiento vital y una evidencia histórica, como si aquellos personajes pertenecieran al curso de la historia, y la historicidad inmanente de la leyenda cristiana, de la que hemos hablado en reiteradas ocasiones, llega ahora a un amplio despliegue. Se trata de una totalidad más íntegra y unitaria hecha de espíritu y de cuerpo la que ahora, envuelta en la trama de su destino, debe ser representada y ofrecida, y la que, pese a la diversidad de las artes y al cambio del gusto formal, atravesando muchos peligros y turbiedades, se ha mantenido hasta la actualidad.

   [Decadencia de la doctrina]

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Erich Auerbach

Erich Auerbach (1892-1957) nació en Berlín y estudió en las universidades de Heidelberg y Greifswald. Catedrático de Romanística en Marburgo, huyó a Estambul con la llegada de Hitler al poder; fue allí donde, acudiendo fundamentalmente a su memoria, compuso su monumental Mímesis, de 1946. Al año siguiente emigró a los Estados Unidos, donde murió. Entre sus trabajos cabe destacar, además del libro que hoy presentamos, su Literatursprache und Publikum in der lateinischen Spätantike und im Mittelalter (Lenguaje literario y público en la Baja Latinidad y la Edad Media), publicado en 1958.

Obras asociadas