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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 14 de noviembre de 2018

 Blog de Félix de Azúa

Perversos

Contra la infección fascista y sus sacristanes, contra el mito de nación e identidad, la única medicina es administrar inteligencia ilustrada


No conozco ningún estudio que explique o cuando menos examine los periodos en que las sociedades europeas enloquecieron de odio y estupidez. El arte y la literatura, en cambio, los han tratado con altura. Recuerdo cómo me impresionaron aquellos pastores calvinistas o presbiterianos o vaya usted a saber qué, de las películas de Dreyer y de Bergman. Cómo se hacía evidente que el deseo de castigar y torturar a sus semejantes era mucho mayor que el de ayudarles a alcanzar el sosiego y la lucidez. Esa pulsión sádica ataviada de bondad religiosa era, finalmente, un método perverso para mantener el poder como tiranos legales de las almas y los cuerpos de aquellos infelices que creían en la Reforma luterana.


No es preciso hablar de otras sectas cristianas que han practicado la abducción y opresión de las almas pías, tanto en tiempos antiguos como modernos. El Tercer Reich no fue sino un momento extremo de esa perversión del poder religioso, en este caso con la nación y la raza como divinidades. Es un poder retorcido, pero vestido de blanco, que aún tortura entre nosotros y cuyo auge en la Europa parafascista (que sigue creciendo) es la mayor amenaza contra la libertad y la razón que dejamos a nuestros herederos.

Pero hay otras formas sutiles de aspirar al poder. Son esos fanáticos codiciosos que se esconden tras decenas de grupos que exigen unos privilegios a los que las personas así llamadas "normales" no tienen derecho. De nuevo es el perverso proceso que hace de las supuestas víctimas unos verdugos cubiertos con el ropaje de la santidad y el pastoreo. Contra la infección fascista y sus sacristanes, contra el mito de nación e identidad, la única medicina es administrar inteligencia ilustrada. Pero sólo a los individuos.

[Publicado el 13/11/2018 a las 16:46]

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Dentro y fuera


Molino nos da una visión terrible del centro peninsular y ahora otra disparatada de la frontera y de lo que no tiene lugar
 

Lo más asombroso de Manuel Chaves Nogales es que podamos leer sus crónicas de hace casi cien años como si fueran actuales. Los dos gruesos volúmenes de su obra periodística, editados por la Diputación de Sevilla a cargo de María Isabel Cintas, son un tesoro. Seguramente también lo serán, dentro de muchos años, los reportajes de Sergio del Molino, su digno heredero y uno de los mejores prosistas actuales. Después del magnífico La España vacía de hace dos años, publica ahora Lugares fuera de sitio (Espasa) y logra algo inaudito, una perspectiva que, como la anterior, nadie había antes imaginado. El mapa de España que está escribiendo es radicalmente nuevo y original.

En el volumen anterior nos guiaba por los espacios desérticos del país, algunos de ellos con menos densidad habitada que Groenlandia. Es un panorama desolador por lo que tiene de irrevocable, de fatal: el desierto español ya no se puede enmendar. En el nuevo trabajo recorre lugares que no ocupan un sitio evidente dentro de la geografía. Son enclaves que o bien nunca han sido enteramente "nuestros" (Ceuta y Melilla), que no lo son desde hace siglos (Gibraltar), que solo lo son a medias (Andorra, Llivia, Olivenza) o cuya situación, dado el histérico nacionalismo regional, es excéntrica (Treviño, Villaverde, Ademuz, Petilla). Molino nos da una visión terrible del centro peninsular y ahora otra disparatada de la frontera y de lo que no tiene lugar.

Su prosa es eficaz y amena. La documentación, impecable. Pero sobre todo se agradece que no sea un antiespañol al modo infantil de la izquierda reaccionaria, aunque no escatime críticas a la política española que durante siglos ha ido creando desiertos y lugares sin sitio, o sitios sin lugares.

[Publicado el 06/11/2018 a las 11:46]

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Socios


Sería conveniente que los simpatizantes del actual Gobierno socialista conocieran con alguna precisión cuáles son los apoyos belgas de "Puigdemont & Torra" 
 
Sería conveniente que los simpatizantes del actual Gobierno socialista conocieran con alguna precisión cuáles son los apoyos belgas de "Puigdemont & Torra". Pueden consultarlos en el blog In Defence of Marxism del 18 de octubre en un artículo titulado The strange friends of Carles Puigdemont. Estos "raros amigos" no son otros que los del actual Partido de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA). Este curioso grupo es el heredero de los nacionalistas flamencos que en los años treinta colaboraron con el régimen nazi y sometieron a su país a la dictadura del terror. De hecho, su actual presidente, Bart De Wever, está emparentado con las ricas familias filonazis de entonces.

No existe una internacional nazi, pero sí un tejido de simpatías fascistas entre grupos europeos, incluidos, claro está, los italianos. Es lógico que así sea. Los actuales partidos neofascistas saben que su enemigo verdadero es el conjunto de naciones europeas, incluidas las propias, es decir, Italia, Bélgica o España. Y saben que solo creando una red internacional fascista podrán llegar a imponer sus exigencias.

Creo que fue Hannah Arendt la primera en llamar la atención sobre esta paradoja. En 1945, en un artículo titulado Las semillas de una internacional fascista (Ensayos de comprensión, Página Indómita), ponía de relieve que los nazis alemanes habían provocado la ruina de Alemania con perfecta sangre fría. "Solo entiendo el fascismo como un movimiento internacional de carácter antinacional". La supuesta nación en la que se instalan los movimientos fascistas son las cabezas de puente de una red que solo puede sobrevivir en un tejido internacional. Por eso la ruina de Cataluña les importa una higa a sus dirigentes. Mientras cobren.

[Publicado el 30/10/2018 a las 17:07]

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Ceguera

La deriva de la izquierda hacia posiciones cada vez más reaccionarias (o populistas, es lo mismo) es un fenómeno insólito


Todos vimos la pasada semana la insólita visita de Iglesias a Junqueras en la cárcel residencial donde recibe a sus súbditos. Quienes tenemos memoria de la izquierda europea nos preguntamos qué hacía un supuesto defensor de las clases desposeídas negociando con la cabeza visible de la burguesía separatista catalana, una de las fuerzas más reaccionarias del continente. ¿Justamente el fustigador de las castas? ¿Puede ser de izquierdas alguien que da mayor importancia a las identidades simbólicas que a los ciudadanos?

La deriva de la izquierda hacia posiciones cada vez más reaccionarias (o populistas, es lo mismo) nos afronta con uno de los fenómenos más insólitos en países como Grecia, Italia y España. En cualquier momento podemos despertar en el tercermundismo bolivariano o el fascismo peronista. ¿Cómo ha sido posible semejante decadencia de la izquierda? El asunto es denso, pero por fortuna uno de nuestros mejores ensayistas políticos, Félix Ovejero, acaba de publicar un trabajo que aclara las ideas a quienes sufran mayor confusión. Un título justo, La deriva reaccionaria de la izquierda (Página Indómita), con la ventaja de estar escrito desde la izquierda real, no desde una izquierda virtual y oportunista tipo Iceta. La izquierda de Ovejero no ayuda a ganar dinero, sino a perderlo. Así que el libro puede ser muy útil también para aquellos lectores sensatos que hacen esfuerzos democráticos por entender al adversario. Porque si no se produce tal esfuerzo, como suele suceder en la política española dominada por vociferantes tertulianos, solo queda la befa, el insulto, la agresión amarilla y, finalmente, nuestra más valorada contribución a la historia de la infamia, la Guerra Civil.

[Publicado el 23/10/2018 a las 12:34]

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Paralelos


Con odio, mentiras e ignorancia, así se borró una cultura. Hoy también

"Los destructores surgieron del desierto" es la primera frase del escalofriante estudio de Catherine Nixey sobre la aniquilación del mundo antiguo por obra de los cristianos, los cuales, en el siglo IV, habían pasado de acosados a acosadores (La edad de la penumbra,Taurus). Es una historia terrible, pero que tiende a repetirse. Aquellos que sufrieron la persecución, la prisión y el martirio, imitan luego a sus verdugos en cuanto tienen poder para hacerlo. Nosotros vivimos, a escala mucho más modesta, algo similar.

Que "surgieron del desierto" se refiere a la devastación de la ciudad de Palmira por hordas de fanáticos cristianos, analfabetos y violentos. En todos los casos, como el arrasamiento de Alejandría, el asesinato de Hipatia o la sistemática ruina de todos los templos paganos, siempre están presentes los grupos fanáticos y brutales, las falanges conducidas por un obispo. Tal fue el caso de Cirilo y su ejército de matones, los asesinos de Hipatia. El odio a los paganos y no otra pasión fue lo que unió a los cristianos de lugares tan apartados como Roma, Alejandría o Libia en una sola maza, una mera arma de ataque. Odio es la palabra, pero también estupidez.

Los cientos de miles de estatuas desnudas, una vez la figura perdía su simbolismo y ya no representaba más que un cuerpo, eran insoportables para aquellas gentes crecidas en el campo y la ignorancia. El cuerpo era el gran enemigo del cristiano, pero también la sabiduría: la reunida en la biblioteca de Alejandría era un ataque contra la fe. El fanático creía que la ignorancia y la mentira llevaban a la salvación. En cien años había desaparecido todo vestigio de la inmensa civilización clásica. Con odio, mentiras e ignorancia, así se borró una cultura. Hoy también.

[Publicado el 16/10/2018 a las 11:45]

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Sonoro


Lo mismo le sucedía a Proust, para quien la música era un espejo sideral, ultramundano, de lo que él quería escribir
 

Hace unos días tuve ocasión de hablar sobre Schubert en un programa de Radio Nacional y la Fundación March. Me preguntaron sobre la afición a la música seria entre los escritores españoles. Es una pregunta clásica y todos sabemos la respuesta. Ha habido pocos escritores españoles aficionados a la música seria. Yo conocí a uno de ellos, Juan Benet, que fue quien me descubrió la música para piano de Schubert, repertorio que entonces, hacia 1970, era casi desconocido en nuestro país. Benet escribió un libro entero, Viaje de invierno, bajo el influjo del Winterreise y de una pieza tristísima de Schubert, el Vals K., cuya partitura suele incluirse en las sucesivas ediciones de la novela. ¿Cómo había llegado esa rareza a sus manos? Es un misterio. A Benet la música, como a Bernhard, le servía de espejo para la escritura. Recuerdo un día que se reía a carcajadas en uno de los movimientos rápidos de un cuarteto de Mendelssohn. "Esto lo tengo que escribir", me dijo, pero nunca he localizado el reflejo de esa música en su prosa.

Lo mismo le sucedía a Proust, para quien la música era un espejo sideral, ultramundano, de lo que él quería escribir. Oía a Saint-Saëns, a Fauré o a Wagner y de inmediato veía en su cerebro aquellos sonidos traducidos en soberbias frases literarias. De hecho, algunos de sus personajes son verdaderos fragmentos musicales, como la célebre Sonata de Vinteuil. En uno de los momentos más hermosos de la promiscuidad entre literatura y música, Proust pagó de su bolsillo al conjunto de Gaston Poulet para que tocaran en su dormitorio (un horno forrado de corcho) cuartetos de Beethoven, Fauré y Franck que escuchó sepultado bajo los edredones. Le costó una fortuna y los músicos nunca habían sudado tanto. Pero valió la pena.

[Publicado el 09/10/2018 a las 14:15]

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Rey de tablas


No puedo entender por qué no figura en nuestros teatros, de modo institucional, una semana de Valle Inclán cada temporada
 

En mi ya larga vida he visto bastantes obras de Valle-Inclán sobre los escenarios, pero no todas, ni siempre presentadas con acierto. Esto es una extravagancia. En Inglaterra puede uno ver obras de Shakespeare todos los meses del año y todas ellas. ¿Que no cabe la comparación? Pues no sé si habrán observado que Inglaterra se ha ido pareciendo cada vez más al teatro de Shakespeare y España sigue sin tener otro espejo que las obras de Valle. Es nuestro Shakespeare porque nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de los personajes de su teatro.


En Inglaterra ya no se matan mediante veneno, puñaladas o espada, pero es porque ahora los asesinatos son inmateriales. La primera ministra recibe todos los días 11 muertes digitales, muchas de ellas enviadas por sus amigos y parientes. Nosotros ya no vemos por las calles a los nómadas mostrando en un carro al niño hidrocéfalo con el que ganan unas monedas limosneras. Ahora el niño hidrocéfalo suele ocupar un puesto en la Administración desde donde hace rodar los dineros hasta las cloacas del comisario. No puedo entender por qué no figura en nuestros teatros, de modo institucional, una semana de Valle-Inclán cada temporada en la que podamos ver reflejado (y quizás corregir) algún vicio nacional o por lo menos avergonzarnos de él. Se acaba de publicar el quinto y último volumen de la obra completa de Valle en la gran Biblioteca Castro. En esta espléndida conclusión, además de un extenso ensayo de Margarita Santos Zas, vienen las 11 piezas de teatro más asombrosas de aquel escritor asombroso. Las 11 deberían figurar en cartel todas las temporadas. Su potencia crece con los años porque cada día nos describen mejor. Constátelo: se estrena ahora, en octubre, Luces de bohemia.

[Publicado el 02/10/2018 a las 15:30]

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Musicalia


Quizás por eso Dudamel no puede dirigir en Venezuela. La mitad de su orquesta está en el exilio gracias al régimen de Maduro
 
En el fantástico ciclo Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo le tocó el turno a Gustavo Dudamel. Este hombre, a pesar de su juventud (no ha cumplido los cuarenta), es ya una leyenda en los muy selectivos medios melómanos. Nacido en una familia venezolana sin recursos, se ha convertido en el director sinfónico más demandado por los mejores teatros del mundo. Su estilo sigue siendo vehemente, impetuoso y afirmativo, así que la Tercera de Schubert salió a todo trapo y volaron nieblas y nocturnos románticos. Luego, en la Cuartade Mahler, no valen las prisas. Es una máquina compleja, densa, retorcida y siempre asomada al abismo de la muerte. No pude dejar de pensar en Mahler, judío bajito de ambición colosal y alma atormentada, que casó con la mujer más guapa e insufrible de Viena. Ella le despreció y humilló hasta que, una vez muerto, se convirtió en el Genio Internacional. A partir de entonces, Alma se dedicó a escribir sobre lo excelso que había sido su marido y la grandiosa música que compuso. Elias Canetti la conoció personalmente cuando ya era vieja y estaba arrasada por el Marie Brizard. Dejó de ella un retrato devastador.
 

Dudamel ha interpretado con gran frecuencia las sinfonías de Mahler. Su visión es aún apolínea, sin el despeñadero que sólo la edad pone ante los espantados ojos del artista, sin el laberinto neurótico de una sinfonía que agota a la sección de metales y aúlla diabólicamente. Pero es la musculatura, la energía, la audacia lo que quiere vivir el público de Dudamel, así que el Auditorio estalló en una ovación atronadora e interminable. Es una música democrática.

[Publicado el 25/9/2018 a las 17:20]

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Es peor


Sigue viva la herencia de Fernando VII, el que cerró las universidades y abrió las escuelas de tauromaquia
 

No demos demasiada importancia a los codazos entre políticos sobre fraudes académicos, son zancadillas de gente sin mérito. ¡Como si hubiera un solo palmo en este país libre de enchufes, favores, sobornos o momios! En Alemania bastó la sospecha de una falsedad académica para que dimitiera su ministro de Defensa. Hay que tomarse en serio algunas cosas si no quiere uno morir idiota, pero estos no conceden el menor valor a los estudios que exigen talento y trabajo. Dicho en plata, la Universidad española, excepto algunas Facultades técnicas, no está para investigar, aprender, descubrir o ayudar a la población, sino para ir tirando.

Sin embargo, hay algo temible en el último circo de los empujones entre miembros de la así llamada "clase dirigente": su desprecio hacia una institución que, de haberla respetado con una mínima vergüenza, se habrían ahorrado el bochorno. Porque lo peor de esa institución no es el profesorado, aunque los hay modo majareta, como los jefes de Podemos, ni el alumnado, aunque sea famoso por sus botellones; lo peor son los responsables de defender, financiar y mejorar la Universidad. Las instituciones culturales, para nuestros dirigentes, son un capricho ornamental y solo sirven para ponerse extensiones. El actual presidente quiso asentar como ministro de Cultura a un locutor de la tele. Jorge Semprún se removió en su tumba al constatar cuánto ha mejorado el modelo intelectual socialista. Y el ex presidente Rajoy es un tipo que nunca ha leído nada que no sea prensa deportiva ayudado por un entrenador para frases difíciles. Todo esto es chocarrero, pero pone de manifiesto que sigue viva la herencia de Fernando VII, el que cerró las universidades y abrió las escuelas de tauromaquia. Aunque hoy, ni eso.

[Publicado el 18/9/2018 a las 14:59]

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Animalia


Ahora que ya nadie duda de que somos unos simios torpes y sin pelo, ahora mismo tampoco nadie se lo acaba de creer del todo
 

En Zuoz, en pleno bosque y pradera y río y glaciares y cascada, hemos vivido una asilvestración alpina en toda regla. La niña, que sólo conocía el jardín de la infancia, ha descubierto la ebullente multiplicidad de la vida. Adoptó una babosa gigante, copió a lápiz las huellas de una criatura desconocida (¿hurón?) en la capota del coche, cazó polillas para alimentar a una araña epeira, siguió con entusiasmo los saltos acrobáticos de la ardilla que cruzaba diariamente la arboleda, divisó ciervos y trazas de jabalí. Quedó fascinada por el mayúsculo fenómeno de las múltiples vidas, formas, usos y colores, la caudalosa imaginación de la naturaleza. La consecuencia fue que, muy concernida, me preguntó si algún día también ella podría ser un animal. Le dije que ya lo era, pero choqué con un escepticismo pétreo. "Sí, cariño, somos animales racionales", insistí en plan aristotélico. Fue peor. "¿Racionales? ¿Y ellos, qué? ¿Están locos?". Renuncié.

Ciertamente fue un momento abismal aquel en el que nos separamos de nuestros hermanos tras descubrir, hace cientos de siglos, la muerte y la inmortalidad. No obstante, más tremendo si cabe ha sido, en la edad moderna, el momento en que decidimos que éramos nietos de un mono y regresamos al mundo animal con alegre trotecillo científico. Ahora que ya nadie duda de que somos unos simios torpes y sin pelo, ahora mismo tampoco nadie se lo acaba de creer del todo. Desde luego mi hija no se lo cree. ¿Cómo te vas a comparar con la atolondrada ardilla, el delicado caracol, el sutil agateador, el furioso gato montés, la preciosa yegua que pasaba cada tarde por el sendero del bosque o el majestuoso quebrantahuesos que hacía la rueda en aquellos cielos de porcelana? Ni soñarlo.

[Publicado el 11/9/2018 a las 11:21]

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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