Obra desmesurada, estridente, irónica y grotesca, todo en ella está deformado hasta alcanzar casi la caricatura, haciendo de esta una novela tragicómica, que oscila entre los dos polos del humor: la gravedad y el divertimento.
Ganadora del Prix Femina-Vie Hereuse en 1933, y mítico long-seller, La hija de Robert Poste está considerada la novela cómica más perfecta de la literatura inglesa del XX.