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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 12 de diciembre de 2017 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Knockemstiff'
  • Ficha técnica

    Título: Knockemstiff | Autor: Donald Ray Pollock | Traducción: Javier Calvo Perales | Editorial: Literatura Random House | Colección: Literatura Random House | Formato: tapa blanda con solapa | Páginas: 224 | Medidas: 136 X 230 mm | ISBN: 9788439732440 | Fecha: mar/2017 | Precio: 19.90 euros | Ebook: 11,99 euros

  • Foto de Donald Ray Pollock
  • Biografía

'Knockemstiff'

Donald Ray Pollock

LITERATURA RANDOM HOUSE

Bienvenidos a Knockemstiff, Ohio, una hondonada en medio de ninguna parte a la que a duras penas se puede otorgar la categoría de pueblo. Un lugar del que parece imposible huir y en el que la fatalidad, la desidia y la incapacidad de reescribir el propio destino es como si se transmitieran de padres a hijos. Una especie de agujero negro -y real, aunque hoy día el pueblo está prácticamente despoblado- en el que nunca ocurre nada y en el que, sin embargo, ocurre todo. Pero, por encima de cualquier otra cosa, Knockemstiff es -compartiendo cartel con la galería de personajes más descorazonadora que uno pueda imaginar- el protagonista omnipresente de esta colección de relatos plagados tanto de desazón como de un oscuro sentido del humor.

Heredero de McCarthy, Faulkner y Flannery O#Connor, y con el lenguaje cinematográfico de Peckinpah , Tarantino y los Cohen, Donald Ray Pollock ya se ha consolidado como uno de los grandes de la literatura norteamericana actual.

Críticas:
«El gran logro de Pollock está en acercarse a esa oscura y sórdida realidad con tremendo humor y agilidad para intentar retratar, como un fotógrafo que mira sin emitir juicio alguno, el momento exacto en el que la vida de sus personajes empieza a irse definitivamente al carajo. Y lo consigue. Vaya si lo consigue. Llámenlo realismo sucio, si quieren, aunque esto es mucho más pringoso, peligroso y sincero que cualquier ejemplo que se les ocurra.» David Morán, El País

«Donald Ray Pollock nos da lo imposible: historias ágiles y divertidas sobre la gente más triste que jamás se haya visto. Más atrayente que cualquier otro libro de ficción publicado en años.» Chuck Palahniuk

«Casi nadie había logrado retratar al más extremo lumpen aldeano yanqui de un modo tan crudo, real, sincero, poco afectado y la vez, sin caer en la condescendencia, compasivo.» Kiko Amat

«La magia de Pollock consiste en lograr que, pese a que en ningún cuento hay redención posible, no sintamos nunca que el autor está siendo repetitivo. Sabemos lo que nos espera, y aun así nos sorprendemos.» Edmundo Paz Soldán, Babelia, El País

«Portentoso y bestial.» Rodrigo Fresán

«Knockemstiff es un libro impactante, excepcional.» Los Angeles Times

«Inesperado, desesperanzador, inflexible, y divertido# Esto es lo más crudo que puede ser la ficción norteamericana. Una experiencia inolvidable.» San Francisco Chronicle

 

LA VIDA REAL

Mi padre me enseñó a hacer daño a la gente una noche de agosto en el autocine Torch cuando yo tenía siete años. Era lo único que se le dio bien alguna vez. Fue hace muchos años, cuando la experiencia de ver películas al aire libre todavía era de lo más popular en el sur de Ohio. Ponían Godzilla, junto con una peli cutre de platillos volantes que demostraba que los moldes de tartas podían conquistar el mundo.

Aquella noche hacía un calor que se caían los pájaros, y para cuando empezó la peli en la enorme pantalla de madera contrachapada, el viejo ya estaba de un humor de perros. No paraba de despotricar contra el calor y de secarse el sudor de la frente con una bolsa de papel marrón. Hacía dos meses que no llovía en el condado de Ross. Todas las mañanas mi madre sintonizaba la KB98 en la radio de la cocina y escuchaba cómo la señorita Sally Flowers le pedía a Dios que hubiera tormenta. Luego salía y se quedaba mirando aquel cielo blanco y vacío que pendía como una sábana sobre la hondonada. A veces todavía la recuerdo allí de pie, en medio de aquella hierba reseca y marrón, estirando el cuello con la esperanza de ver ni que fuera una triste nube oscura.

-Eh, Vernon, mira esto -dijo mi madre aquella noche.

Desde que habíamos aparcado, había estado intentando demostrarle al viejo que era capaz de meterse un perrito caliente en la boca sin estropearse el reluciente pintalabios. Hay que tener en cuenta que mi madre llevaba todo el verano sin salir de Knockemstiff. El mero hecho de ver un par de luces rojas ya la tenía toda alborotada. Pero cada vez que se atragantaba con la salchicha, a mi viejo se le retorcían un poco más aquellos músculos como sogas que tenía en el pescuezo, y daba la impresión de que la cabeza le iba a salir disparada en cualquier momento. Mi hermana mayor, Jeannette, había sido lista y se había pasado todo el día fingiéndose enferma, y así era como los había convencido para que la dejaran quedarse en casa de una vecina. De manera que allí estaba yo, atrapado a solas en el asiento trasero, mordiéndome la piel de los dedos y confiando en que mamá no cabreara demasiado al viejo antes de que Godzilla destrozara Tokio a pisotones.

[Adelanto del libro en PDF]


[Etiquetas: Knockemstiff, Donald Ray Pollock, Javier Calvo Perales, Literatura Random House, Relatos, América, Ohio, ]

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