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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 17 de octubre de 2019 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Emparejamientos juiciosos'
  • Ficha técnica

    Título: Emparejamientos juiciosos | Autor: Carlo Emilio Gadda | Traducción: Juan Carlos Gentile Vitale  |  Editorial: Sexto Piso| Colección: Narrativa Sexto Piso | Año de publicación: marzo 2017 |  ISBN: 978-84-16677-19-1 |  Páginas: 328 | Formato: 15 x 23 | Precio: 23,90 euros
  • Foto de Carlo Emilio Gadda
  • Biografía

'Emparejamientos juiciosos'

Carlo Emilio Gadda

SEXTO PISO

Carlo Emilio Gadda está considerado, con todo merecimiento, como uno de los escritores más importantes del siglo xx italiano. Aunque varios de sus libros -El zafarrancho aquel de vía Merulana o El aprendizaje del dolor- han sido traducidos a distintas lenguas, incluida la española, es sorprendente comprobar que algunas de sus obras más importantes permanecen aún inéditas en nuestro idioma. Ése era el caso de Emparejamientos juiciosos -título que el crítico Gianfranco Contini coloca entre los libros «indispensables» de la literatura italiana contemporánea-, que Sexto Piso tiene el honor de presentar ahora a sus lectores.

En los diecinueve relatos que conforman Emparejamientos juiciosos, hallamos lo que el propio Gadda consideró una «autoantología» de lo mejor de su obra. Respetables damas de sociedad que se ven obligadas a cuestionar sus rígidos códigos morales frente a la exigencia de los tiempos, empresarios obsesionados con salvaguardar «su propia propiedad privada privadísima», o incendios incontrolables que sacan a la luz el entramado de pasiones y secretos de una comunidad de vecinos... Con su inconfundible e imponente uso del lenguaje, barroquista y experimental; combinando de manera inextricable lo insolente y lo exquisito, lo profundo y lo preciosista, lo popular y lo erudito, la sátira y la tragedia, lo ameno y lo exigente, Gadda puede ridiculizar certeramente a la burguesía de su tiempo y sus ínfulas de casta -no en vano, afirmó en su día: «Me gustaría ser el Robespierre de la burguesía milanesa, pero no merece la pena»-, señalar a su vez la miseria material y moral a la que se ve sometida la sociedad italiana en los años de guerra y posguerra, o acercarse de manera tan emotiva como delicada al negrísimo vacío de una madre que perdió a sus hijos y a la que sólo le queda aguardar la muerte que la libere de su irremediable soledad. En Emparejamientos juiciosos hay mofa y denuncia, pero también vitalismo, elegía y compasión.

«Gadda es uno de esos escritores ante los que hay que arrodillarse para rogar al dios de las letras por su existencia». MARGARITA NELKEN 

 

PRIMO BARBERO

[Los relatos «Primo barbero», «Papá y mamá» y «Las novísimas armas» son fragmentos de la novela La mecánica, cuya redacción se remonta a octubre de 1928-marzo de 1929, salvo el capítulo «Papá y mamá», escrito en dos días en agosto de 1924].

El día lunes 5 de octubre de 1915 un menudear de golpes en la puerta hizo que la estupenda Zoraide, que estaba sentada en un banco de paja, cosiendo con desidia, levantara la cabeza y la dirigiera hacia ella. Estaba sentada de una manera sucinta y picante que hacía la boca agua a sus admiradores; pero allí no había nadie.

     Aún llamaban, como para dar muestra indudable de una voluntad y de una fuerza: y ella, dejando plácidamente el bordado, echó la cabeza hacia atrás, acomodándose con la mano algunos mechones cayentes de sus maravillosos cabellos. Eran de una luz rubia dorada y cobriza, riquísimos y densos; y los primeros, de la frente y de las sienes, querían descender sobre el bordado, empujados por la multitud tumultuosa de los otros.

     Se levantó, rápida y tranquila.

     -Calma, calma -dijo con calma y a la vez con firmeza, cuando estuvo detrás de la puerta, erizada de candados, cadenitas, cerrojos y pestillos: daba a la galería-. ¿Quién es? -añadió de inmediato-. No será la policía para llamar de este modo. 

     Y, casi para dar pruebas a alguien de su serenidad, plantó las manos sobre las caderas apoyándolas del revés, con el dorso, y encorvándose ligeramente hacia delante, como si hablara a un muchacho insolente, severa y firme, desde arriba. Eran manos, eran brazos desnudos, blancos, como para mordérselos, si se escuchaba a ciertos jóvenes.

[Principio del libro]


[Etiquetas: Emparejamientos juiciosos, Gadda, Sexto Piso, relato, siglo XX, italiano]

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