PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 28 de febrero de 2017 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Fuera de lugar'
  • Ficha técnica

    Título: Fuera de lugar | Autor: Óscar Contardo | Edición: Leila Guerriero | Editorial: UDP | Colección: Huellas  | Páginas: 211 | Fecha: 2016 | ISBN: 978-956-314-375-1 | Precio de referencia: $14.000
  • Biografía

'Fuera de lugar'

Óscar Contardo

UDP

De los cafés con piernas a los irónicos retratos pop de la década de los 80, de Pedro Lemebel a Rodrigo Lira, de Pia Zadora a Michael Jackson, de la niñez en Talca a los desoladores edificios del centro de Santiago, la mirada del periodista Óscar Contardo se despliega aquí bajo su mejor forma, enlazando el extrañamiento y la ternura, la furia y la compasión. Fuera de lugar reúne buena parte de su obra periodística, publicada e inédita, y demuestra que, tanto en columnas cortas como en pequeñas postales o en largas crónicas y perfiles, siempre en tensión entre el presente y el pasado, entre Santiago y la provincia, entre lo que es y lo que ya no pudo ser, Contardo es capaz de hacer un retrato social describiendo al hombre que lo ayuda a mudar un escritorio, de recorrer la historia más reciente de Chile a partir de la evocación de las revistas que leía en su infancia, o de preguntarse acerca de los pavorosos prejuicios que genera lo diferente trayendo a cuento la historia de una niñita llamada Gema que fue su compañera en el colegio.

En el primer texto de este libro puede leerse: "El escritor uruguayo Mario Levrero dijo alguna vez: ‘Cree la gente, de modo casi unánime, que lo que a mí me interesa es escribir. Lo que a mí me interesa es recordar'. Esa frase me interpreta en plenitud". Fuera de lugar es la constatación de ese hecho.

 

ME ACUERDO

Hace algún tiempo un amigo me regaló un libro. El libro no era una novela, ni un ensayo, sino una biografía que a primera vista parecía una lista de oraciones. Después de una lectura rápida, sonaba a un mantra de frases de distinta extensión. Cada frase describía pequeñas, sutiles y rotundas escenas de la niñez y la adolescencia de Joe Brainard, un artista visual norteamericano que alcanzó la celebridad con ese libro que luego sería imitado por el escritor Georges Perec.

     Brainard había decidido escribir así -con fragmentos como destellos de vidrios rotos bajo el sol- una rara biografía de sí mismo usando el lenguaje para hacer un collage de memorias. El libro de Brainard se llama Me acuerdo -I remember, en el original- y todas las sentencias comienzan con la misma fórmula:

       Me acuerdo de la sopa de pollo con fideos cuando estaba enfermo.

      Me acuerdo de una foto de Jayne Mansfield sentada en un Cadillac rosa con dos enormes poodles rosados.

      Me acuerdo que me preguntaba por qué si Jesús curaba a los enfermos no curaba a todos los enfermos.

       Me acuerdo de intentar imaginarme lo grande que es el mundo.

     El amigo que me regaló aquel libro lo hizo seguramente porque a mí me gustan los recuerdos. Los uso como talismanes, como fuente de aprovisionamiento, como un museo propio que trato de visitar de la forma en que se visita un santuario o una iglesia. Uso los recuerdos mucho más que la imaginación. Los disfruto como disfruté aquel libro: buceando en los detalles, uniéndolos con otros y puliendo sus bordes.

      El escritor uruguayo Mario Levrero dijo alguna vez: "Cree la gente, de modo casi unánime, que lo que a mí me interesa es escribir. Lo que a mí me interesa es recordar". Esa frase me interpreta en plenitud.

      Recuerdo a mi abuela contándome que el día en que nací llovía como nunca, que me sacaron por cesárea -usaba ese verbo, "sacar"-, que estaba asfixiado, y que mi cara hinchada tenía un curioso color que ella no sabía definir con exactitud pero estaba en la gama que va del verde al morado. Mi abuela también recordaba a las monjas que le caían mal cuando niña, su matrimonio tardío para no quedar solterona, sus muchas desilusiones y todas las cosas que la mantenían con un inquebrantable malhumor.

[Principio del libro]


[Etiquetas: Fuera de lugar, Contardo, UDP, retrato social, Chile]

Compartir:

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2017 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres