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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 26 de febrero de 2017 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Un perro solo'
  • Ficha técnica

    Título:  Un perro solo | Autor: Melina Knoll   | Editorial: Adriana Hidalgo  | Colección: la lengua |  Páginas 127 | ISBN: 978-84-15851-79-0 | Precio: 14,00 euros  |  Fecha:  octubre 2016 |
  • Foto de Melina Knoll
  • Biografía

'Un perro solo'

Melina Knoll

ADRIANA HIDALGO

Un perro solo es una novela ineludible por varios motivos. Por un lado, raramente una primera novela conjuga una atmósfera preciosista, personajes tangibles y un sentido de la intriga tan elaborado que involucra una indagación social de alcance impredecible. Por otro, el espectro animal que atraviesa todos los capítulos de este relato funda un mito contemporáneo e invierte la relación de fuerzas entre el hombre y la bestia. Rhin es el perro protagonista, el vehículo de una venganza que va tomando cuerpo a medida que se despliegan los conflictos sentimentales en una novela que, pese a su brevedad, es totalizadora. De alguna manera, lo que el hombre le hace a la bestia retorna, a través de la venganza, como lo que la bestia le hace al hombre en un círculo infinito, porque el animal es el instrumento encantado de una nueva guerra sentimental entre humanos. Y como si faltara algo, Un perro solo es original en su forma, pero de un modo oblicuo: casi todo lo trágico ya sucedió y está narrado retrospectivamente, aunque el lector intuye, con un nudo en la garganta, que lo peor está por suceder. Oliverio Coelho  

 

I

      En la puerta del hotel un cartel miente que es "familiar". El frente está pintado de color rosa viejo y la letra hache empieza a borronearse en los bordes, sutilmente.

     Es temprano todavía. Cecilia espera. Ya no es Cecilia Bentancourt, pero tampoco puede regresar al tiempo en que ni siquiera se llamaba Cecilia. No sabe bien quién es ahora, salvo que ahora ni su nombre ni su apellido son ciertos, pero tampoco tiene otros. Va del umbral del hotel al cordón de la vereda dibujando un círculo con sus suecos viejos. Tiene que aprender a usarlos de nuevo.

      Por pedido de ella no es el mismo hotel de la vez anterior, ni el de la primera vez. No es que crea que los están siguiendo. Sólo intenta que esos encuentros con Basquet no se conviertan en fotografías difíciles de olvidar después. De los encuentros anteriores apenas si guarda alguna que otra imagen. Una camisa cuadriculada de él, roja y blanca, que le pareció el mantel de una cantina. El papel dorado de un alfajor de chocolate que él le llevó. El roce de sábanas color lavanda que raspaban como papel de lija en el hotel anterior. Y nada más. Sólo unas pocas fotos. Sabe que habrá un par más. Pero no tantas como para armar un álbum. 

      Una ráfaga del aliento a alcohol de Basquet muy cerca del lóbulo de su oreja izquierda la sobresalta. Creía que él había dejado de tomar. Había estado sobrio en todos los encuentros anteriores. Pero el alcohol reaparecía. El tiempo sin alcohol se asemejaba al territorio ganado al mar. No duraba para siempre.

       -Entremos, Cecilia.

[Principio del libro]


[Etiquetas: Un perro solo, Knoll, Adriana Hidalgo, novela, perro, hombre, bestia]

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