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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 9 de diciembre de 2019 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Un paseo por la literatura de Grecia y Roma'
  • Ficha técnica

    Título: Un paseo por la literatura de Grecia y Roma | Autor: Richard Jenkyns | Traducción: Silvia Furió | Editorial: Crítica | Colección: Ares y Mares | Formato: 15,5 x 23 cm. | Presentación: Rústica con solapas | Páginas: 304 | ISBN: 978-84-9892-870-9 | Precio: 21,90 euros   | Ebook: 14,99 euros

  • Biografía

'Un paseo por la literatura de Grecia y Roma'

Richard Jenkyns

CRÍTICA

Las obras maestras de la literatura de Grecia y de Roma no solo son el fundamento de nuestra civilización, sino cimas del arte de todos los tiempos. En ellas, nos dice Richard Jenkyns, «hay brillantez, profundidad, originalidad y una variedad y un atrevimiento que sorprenderán a quienes piensan que "clásico" es un término que se refiere a una corrección marmórea».

Este libro no es una historia de la literatura al estilo tradicional, sino una guía de lectura que nos presenta las grandes obras literarias del mundo clásico, desde Homero hasta Apuleyo, situándolas en su contexto, y nos proporciona las claves necesarias para disfrutar plenamente de su contenido.

Su propósito, nos dice Jenkyns, ha sido presentarnos lo mejor de lo que los griegos y los romanos escribieron y enseñarnos a apreciar qué es lo que hace que estas obras figuren entre las mejores de cualquier tiempo y cultura.

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Homero

¡Cólera! La literatura europea no empieza con el gemido de la infancia, sino con un estallido. Porque «cólera» es la primera palabra de la Ilíada de Homero. De hecho no sabemos si la Ilíada es el primer poema griego que tenemos; los propios griegos debatían sobre quién tenía prioridad, Homero o Hesíodo. Pero fue importante para la vida y cultura griegas que durante mil años y más esta imponente obra de arte encabezase su literatura. Naturalmente, semejante obra no surgió de la nada: es la cúspide de una montaña sumergida, la culminación de una larga tradición poética de la que poco podemos saber.

La primera civilización que afloró en el continente europeo fue la micénica, así denominada por Micenas, su ciudad más grande. Estaba en su cénit a mediados del segundo milenio a. C., y la Ilíada conserva algunos recuerdos de aquel tiempo. Los micénicos hablaban griego y conocían el uso de la escritura, aunque solo la emplearan con fines prácticos. No obstante, con el declive de esta cultura la escritura desapareció para no volver a aparecer de nuevo hasta el siglo VIII. Hasta entonces, los versos solo podían componerse en la cabeza del poeta, para ser cantados o recitados. Estos debieron de ser los antepasados de Homero, pero ¿existió de verdad un Homero, o acaso fueron la Ilíada y la otra épica homérica, la Odisea, producto de muchos autores? Esta cuestión sigue siendo objeto de debate desde finales del siglo XVIII.

El asunto cambió con el descubrimiento, hace unos ochenta años, de que estos poemas pertenecen a una tradición oral. Cualquier lector de Homero se percata al instante de que hay muchas repeticiones. En particular, son recurrentes los epítetos que unen nombre y adjetivo: «Aquiles, de pies ligeros», «Zeus, que las nubes acumula», y así sucesivamente. Estos epítetos, conocidos como fórmulas por la moderna erudición, no solo son frecuentes, sino sistemáticos. Si el poeta dice que Aquiles está haciendo algo y quiere que ocupe cinco sílabas al final de un verso, lo califica de «noble Aquiles». Si quiere que ocupe ocho sílabas, lo llama «Aquiles, de pies ligeros». El sistema no es redundante: cada vez que el poeta quiere que una persona o cosa llenen un determinado espacio métrico, tiene una de estas locuciones y solo una.

Además, estos epítetos tienen rasgos lingüísticos que muestran que debieron ser inventados en épocas diferentes; uno o dos de ellos son muy antiguos, de siglos anteriores a la aparición de alguien a quien pudiéramos llamar Homero. Hay también algunas variaciones dialectales que resultan métricamente útiles al poeta. Por consiguiente, el lenguaje homérico no pudo haberse hablado en ninguna época ni lugar: es una construcción que debió de formarse a lo largo de generaciones y que se transmitió oralmente.

[Adelanto del libro en PDF]


[Etiquetas: Un paseo por la literatura de Grecia y Roma, Richard Jenkyns, Grecia, Roma, literatura clásica, Homero, Apuleyo, ]

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