PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 3 de junio de 2020 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Cazadores de cuerpos'
  • Ficha técnica

    Título: Cazadores de cuerpos | Autor: Sonia Shah | Prólogo: John Le Carré | Editorial: 451 Editores | Colección: 451.http.doc | ISBN: 978-84-96822-69-6 | Precio: 19,50 € | Páginas: 334

  • Foto de Sonia Shah
  • Biografía

'Cazadores de cuerpos'

Sonia Shah

451 EDITORES

 

Una cruda denuncia de la inmoralidad de la industria farmacéutica. Nos medicamos sin saber que el crimen puede estar detrás de ese gesto cotidiano. Los enfermos de países en vías de desarrollo sufren experimentos a los que jamás nos someteríamos. La industria farmacéutica encuentra en África, Latinoamérica, Asia o Europa del Este a pacientes desprotegidos, a los que a menudo se informa mal del riesgo que corren al participar en programas experimentales: tratamientos de segunda categoría para el sida, placebos que suponen un tiempo prolongado sin tratamiento cuando la cura es posible, gobiernos que hacen la vista gorda y empresas capaces de matar. Sonia Shah describe con precisión estos atropellos, y se atreve a poner nombre y apellido a los responsables. ¿Quieres seguir con los ojos cerrados?

 

 

PREFACIO

La sangre de quienes morirán si no se realizan investigaciones biomédicas recaerá sobre las manos de quienes no las lleven a cabo.

Joshua LEDERBERG

¡Mierda!... Quiero decir que aprendemos trepando sobre los cuerpos de los seres humanos.

Murray GARDNER

Los ensayos de campo son indispensables [...]. Ante los dilemas médicos importantes, si la alternativa es pagar el precio de la incertidumbre perpetua, ¿tenemos realmente alguna elección?

Donald FREDERICKSON

 

Mi vida y la de algunos de mis parientes más próximos prosiguen gracias a las intervenciones de la medicina moderna, un arte científico que ha avanzado a trompicones sobre la base de la investigación clínica. Los medicamentos que me permitieron sobrevivir a una cesárea de urgencia, los que permiten que mi hijo respire a pesar de su asma alérgica y los que corrigen un déficit hormonal de mi madre se nos han administrado con éxito y seguridad debido en parte a que han sido probados en centenares, tal vez miles, de sujetos humanos en ensayos experimentales. Y no solo eso: estos medicamentos eficaces emergen de un lodazal compuesto por infinidad de medicamentos fallidos, cada uno de los cuales también fue probado en docenas de cuerpos calientes, de los que algunos tal vez se hayan visto perjudicados por sus deficiencias.

El hecho de que la investigación médica traiga consigo ciertas cargas no tiene nada de terrible. Pero, en términos generales, no nos gusta saberlo. No nos gusta verlo. La mera idea de experimentar en seres humanos suena siniestra, y, a pesar de todo, siempre queremos más medicamentos que nos alivien o nos curen, y más datos para garantizar su seguridad y su eficacia y así vencer nuestros temores.

La respuesta a estos deseos contradictorios ha sido la misma desde mediados del siglo XIX, cuando los científicos empeñados en diseccionar animales sorteaban las protestas de los movimientos británicos contrarios a la vivisección ocultando sus prácticas rebanadoras en el secreto. En la actualidad, los prudentes fabricantes de medicamentos dan a conocer nuevos productos médicos después de haber dirigido calladamente las fases de experimentación necesarias para obtenerlos. Y así, mientras nos alegramos, discutimos o nos quejamos de los frutos de la investigación médica (¿cuánto cuestan los medicamentos?, ¿quién los paga?, ¿cuáles son los efectos secundarios?), el inmenso negocio de difundir nuevos medicamentos avanza soterradamente.

[Prefacio y Capítulo Uno en PDF]


[Etiquetas: ensayo]

Compartir:

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres