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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 20 de agosto de 2017 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

'Etica y emoción'

Mar Cabezas

PLAZA Y VALDÉS

Todas las personas estamos dotadas de una conciencia moral. Además, solemos pensar que si algo es bueno o malo, lo es para cualquier persona en cualquier lugar. Sin embargo, la interacción con miembros de otras culturas, los dilemas propios de sociedades interculturales y los retos diarios de la convivencia con otras personas nos confrontan en muchas ocasiones con una realidad: el desacuerdo moral.

Todos parecemos saber por qué lo bueno es bueno y lo malo es malo, hasta que tratamos de justificarlo. ¿Significa esto que estamos condenados a vivir en una especie de torre de Babel respecto de las cuestiones morales?¿Podemos distinguir y reconocer buenas razones morales, compartibles o universales? Y, si es así, ¿cómo podemos encontrar criterios válidos para todos? Si se aceptan los límites de la razón a la hora de justificar nuestras creencias morales, ¿quedarían alternativas viables o sólo podríamos construir "éticas" a la medida de cada sociedad?

Esta obra ofrece un análisis crítico y detallado de las respuestas que se han dado a estas preguntas desde las distintas posturas filosóficas, haciendo especial hincapié en aquellas menos conocidas de la filosófica actual que abogan por dar un lugar a la dimensión emocional del ser humano, también en las cuestiones morales.

Esta obra ahonda en otras propuestas viables que incluyen tanto el elemento racional como el emocional en la identificación de criterios de validez moral. Teniendo en cuenta fuentes filosóficas y psicológicas, y sin olvidar que el sistema emocional es un sistema evaluativo universal, la autora propone profundizar en el potencial de las emociones básicas como herramientas de comunicación útiles a la hora de resolver problemas relativos a la racionalidad práctica, pudiendo así ir más allá de las dicotomías clásicas como razón-emoción, objetivismo-subjetivismo, o racionalismo-emotivismo.


El valor de las emociones

FERNANDO BRONCANO 

La moralidad que todas las culturas manifiestan consiste en reacciones, actitudes y juicios evaluativos ante ciertas acciones, sean estas parte o no de las mores o costumbres de la cultura respectiva. Alabamos y premiamos o rechazamos y castigamos aquellas acciones que consideramos que, o bien tendrían que hacerse, o que en ningún caso tendrían que haber ocurrido. Estas acciones tienen una propiedad que denominaríamos la «relevancia» moral. Son acciones que al ocurrir (en algunas situaciones, al no ocurrir cuando tendrían que haberlo hecho) provocan estas reacciones que llamamos evaluaciones morales. La ética, en tanto que la forma social y cultural que se ocupa de examinar los diversos ethos o caracteres morales de las personas y las sociedades, trata de explicar las diferencias, los acuerdos y desacuerdos respecto a las reacciones evaluativas y los juicios que provocan. Se ocupa de ello porque la base sobre la que se apoyan las reacciones es complicada de determinar. Hay un elemento que, como bien explica Mar Cabezas, tiene que ver con la sensibilidad a las propiedades morales de la acción y otro elemento que tiene que ver con la justificación de la reacción y el juicio evaluativo. Este componente nos remite tanto al carácter de las acciones como a la constitución del sujeto que reacciona y la de la comunidad a la que pertenece. Y esta relación entre sujeto y acción es claramente distinta a la que existe entre sujeto y mundo cuando el juicio es epistemológico, es decir, cuando distinguimos, comprendemos y explicamos un hecho. Gilbert Harman lo enseña muy visualmente con el siguiente ejemplo:1 supongamos que un físico observa un rastro en una cámara de niebla y dice: «Mira, eso es un protón». Nos encontramos ante un juicio de hecho que está basado en la pericia teórica y observacional del físico, es decir, en su sensibilidad ante ciertos hechos y su capacidad interpretativa. Supongamos ahora que un sujeto observa que un cierto personaje toma un gatito y lo introduce en un microondas para observar sus saltos y maullidos cuando enciende el aparato. Al observador le repugna el hecho y emite un juicio: «Eso es una barbaridad». Tenemos aquí un caso de reacción y juicio morales ante algo que está ocurriendo. La actitud moral y la justificación ética comienzan, y no terminan, cuando se ha emitido el juicio, pues el observador, dejando aparte que acompañe o no su juicio con una reacción práctica ante el hecho, debe justificar su reacción ante un espacio social constituido por prácticas y mores. Imaginemos que en esa comunidad hay gente que le responde: «No, mira, esto es una fiesta.

[Principio del libro]


[Etiquetas: Etica y emoción, Mar Cabezas, Plaza y Valdés, ensayo, filosofía, desacuerdo moral, moral, ética, emoción]

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