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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 20 de julio de 2018 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'Noche y niebla en el París ocupado'
  • Ficha técnica

    Título: Noche y niebla en el París ocupado. Vidas cruzadas de César González Ruano, Pedro Urraca, Albert Modiano y André Gabison | Autor: Fernando Castillo | Editorial: Fórcola | Colección: Siglo XX, 1| Páginas: 320 | Género: Ensayo | Formato: 13x21  | ISBN: 978-84-15174-55-4 | Precio: 22,50 euros 

  • Foto de Fernando Castillo
  • Biografía

'Noche y niebla en el París ocupado'

Fernando Castillo

FÓRCOLA

«Noche y niebla» -Nacht und Nebel- es el nombre que recibió el decreto de diciembre de 1941 firmado por el mariscal Wilhelm Keitel, el jefe del Estado Mayor del Ejército alemán, mediante el cual se otorgaba cobertura administrativa a la desaparición de todos aquellos que estaban considerados enemigos del Reich. El decreto permitía la detención, encarcelamiento y ejecución de los enemigos de Alemania sin explicación ninguna. Los afectados a quienes se les aplicaba simplemente desaparecían, como si nunca hubieran existido, en la noche y entre la niebla.

La siniestra oscuridad que durante los años de la Segunda Guerra Mundial devoró a resistentes, comunistas, socialistas, republicanos españoles y judíos era muy diferente de aquella otra que al finalizar la guerra cayó sobre las vidas cruzadas de los cuatro protagonistas de este libro: César González Ruano, periodista y escritor; Pedro Urraca, el agregado de policía en la embajada de París durante la Ocupación, que tuvo un papel muy destacado en la detención de los refugiados republicanos; Albert Modiano, padre del escritor Patrick Modiano; y André Gabison, un extraño personaje, judío y a la par destacado collabo, que desfiló por los archivos de los aliados y de la policía española, y aparecerá en las novelas de Patrick Modiano.

El historiador Fernando Castillo Cáceres, en un libro que está a medio camino entre el ensayo histórico y una suerte de quest, aborda con datos de archivo una rigurosa aproximación al milieu de la Ocupación, para rescatar de entre las ruinas del tiempo y la oscuridad la verdadera historia de estos personajes. Durante mucho tiempo, han sido hombres sin pasado o con un pasado adaptado, construido a la medida para diluir aquellos años en los que alternaron con el terror. Ellos no fueron víctimas, sino amigos de los verdugos; convivieron con traficantes, espías y miembros del mercado negro, y estuvieron muy próximos a lo que se puede llamar la colaboración económica y política, siempre al filo de la legalidad o de actividades abiertamente delictivas. 

PRÓLOGO
NOCHE Y NIEBLA


«Hay una gran fuerza en el hecho de mantener
bajo el más absoluto silencio ciertos temas.»
Czeslaw Milosz (El poder cambia de manos)

«Noche y niebla» -Nacht und Nebel- es el muy poético nombre que recibió el decreto de diciembre de 1941 firmado por el mariscal Wilhem Keitel, el jefe del Estado Mayor del Ejército alemán, el OKW, mediante el cual se otorgaba cobertura administrativa, que no legal, a la desaparición de todos aquellos que estaban considerados enemigos del Reich. «Noche y niebla», título también de un conocido documental de Alain Resnais sobre el Holocausto, era la culminación de la inseguridad jurídica, del apogeo del terror que se esconde detrás de la voluntad arbitraria y del poder sin trabas, de una ética que se basaba en la imposición. El decreto permitía la detención, encarcelamiento y ejecución de los enemigos de Alemania sin explicación ninguna. Los afectados a quienes se les aplicaba se esfumaban en cárceles y campos de concentración. Era como si nunca hubieran existido. Simplemente desaparecían en la noche y entre la niebla.

Esta siniestra oscuridad que envolvió durante los años de la guerra, devorándolos, a resistentes, comunistas, socialistas, republicanos españoles y judíos era muy diferente de aquella otra que al finalizar la guerra cayó sobre algunos de los personajes de este libro. Han sido durante mucho tiempo hombres sin pasado o con un pasado adaptado, construido a la medida para que se diluyeran entre la noche y la niebla esos días en los que estuvieron alternando con el terror como si no existiera o, peor aún, como si fuera lo habitual, como si en el futuro fuera lo cotidiano. Ellos no fueron víctimas, sino amigos de los verdugos. Complacientes compañeros de actividades del horror que hicieron más que mirar hacia otro lado. En realidad no les hacía falta ser héroes, sólo dar un paso atrás, y distanciarse en una cotidianeidad digna y oscura como en la que vivían Jean Guéhenno y tantos otros.

Como dice Simenon, un hombre sin pasado no es un hombre, no existe. La recuperación del pasado de unos personajes, su rescate entre las ruinas del tiempo y la oscuridad es a veces un medio para el rescate del propio pasado y también de una época cercana que nos pertenece porque nos la han contado. Se ha intentado desde la recreación iluminar un poco la noche y la niebla que ha caído sobre algunos protagonistas, muy distintos pero también muy próximos, de lo que se puede llamar la colaboración económica y política en la Francia de los años de la guerra, así como las actividades, en el filo de la legalidad o abiertamente delictivas, que llevaron a cabo en los años de la Ocupación. Pero también ver como su existencia posterior estuvo marcada por estos años, pocos pero intensos, donde lo sucedido fue capaz de determinar sus vidas.

Es una aproximación a un tipo de gente que vivía en una zona oscura de la sociedad desde antes de la guerra, cuya existencia discurría por lugares y asuntos diferentes de los que ocupaban a la mayor parte de las personas. Habitantes de lugares de sombras y dedicados a actividades misteriosas que en los años que nos ocupan se hicieron aún más raros, más distintos de los demás, del resto de la gente con quien no compartían ni el destino ni los temores. Es lo que hicieron, cada uno a su modo, André Gabison, Pedro Urraca, César González Ruano y Albert Modiano.

[Principio del libro]


[Etiquetas: Noche y niebla en el París ocupado, Fernando Castillo Cáceres, Fórcola, ensayo histórico]

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