PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 26 de mayo de 2017 suscribirse a avances editoriales

Librería: escaparate de novedades

  • portada de 'La manzana de oro'
  • Ficha técnica

    Título: La manzana de oro | Autor: Sergio Ramírez| Editorial: Iberoamericana | Colección: Ensayos latinoamericanos, 7 | Género: Ensayo | ISBN:9788484896623 |  PVP: 18,00 € | Publicación: 2012
  • Foto de Sergio Ramírez
  • Biografía

'La manzana de oro'

Sergio Ramírez

IBEROAMERICANA

La manzana de oro reúne ensayos literarios que son una prueba más de la adscripción de Sergio Ramírez a la etiqueta de "hombre del Renacimiento", caballero de las letras, de una curiosidad interminable que recorre en este volumen desde episodios del Quijote a anécdotas con Gabriel García Márquez, pasando por José Martí o Jorge Luis Borges.

"Los dos artistas supremos de Nicaragua en estos momentos son: Sergio Ramírez y el pintor Armando Morales. Implícita en aquél, explícita en éste, la selva ronda, la violencia irrumpe, la sonrisa humaniza..." (Carlos Fuentes)

"Sergio Ramírez ha demostrado destreza y gusto en la rara virtud de contar una historia no para hacernos creer en ella sino para compartir la fascinación de contarla. La extraordinaria ductilidad del género en sus manos va de la política como melodrama a la cultura popular como memoria civil, y traza la saga de una comarca prodigiosa del español coloquial" (Julio Ortega)

"Si alguien sabe de la novela latinoamericana actual es Sergio Ramírez: él no sólo ha escrito varias de gran categoría y reconocimiento (Castigo divino, Un baile de máscaras, Mentiras verdaderas, Margarita está linda la mar, entre otras tantas), sino que ha dedicado tiempo e inteligencia al estudio de las técnicas narrativas, los vasos comunicantes entre poéticas contrapuestas, los atornillados andamiajes de la prosa moderna y la vida, costumbres y caprichos de sus autores -algo a lo que muy pocos creadores se atreven pues, en estos tiempos de inhumana competencia, la gratitud es una virtud muy escasa, tan menguada que sólo me vienen a la mente los ejemplares estudios literarios de Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes -más, claro, los de Sergio Ramírez..." (Eliseo Alberto)  

 

Señor de los tristes

Rey de los hidalgos, señor de los tristes,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión...
Rubén Darío,
Letanía de Nuestro Señor Don Quijote 

 

     Por los pueblos de la España de los mendigos ingeniosos, los frailes andariegos, los hidalgos pobres y los nobles altivos e indiferentes, anda Cervantes de burócrata oscuro, el brazo seco como un sarmiento. Investido de autoridad real requisa aceite y trigo con el mandamiento de comisario de abastos, un oficio que sólo atrae pendencias y enemistades, y del que hay que rendir cuentas cabales para no caer en la desgracia de las sospechas. En un país plagado de marrullas y cohechos, robarle a la hacienda pública sus bastimentos no causa asombro, pero sí desdichas. Pleitea con los remisos, mete en la cárcel a quienes se niega a entregar lo requerido, él mismo amenazado con prisión por los poderosos a quienes intima; y cuando toca los bienes de la Iglesia es excomulgado por el obispo de Sevilla. Dos veces excomulgado.

     Pasa ya los cuarenta años, con poca fortuna hasta entonces en la literatura, y no es ineficiente en su cargo; sabe ponerle celo, y no se arredra ante las dificultades. Conoce bien de cuentas, de pesos y medidas, y de trámites. Es un burócrata esforzado, una biela de esa inmensa maquinaria de poder del reinado de Felipe II, que en aquel año de 1588 artilla y avitualla barcos para preparar su Armada Invencible, la más formidable empresa de guerra naval que habían visto los siglos. Y no sólo conoce las razones por las que se mueve esa maquinaria, sino que cree en ellas, y conviene, además, a su condición que su adhesión al poder sea conocida. Quiere la derrota de los ingleses, como quiso la derrota de los turcos en la batalla de Lepanto, donde él mismo, en plena juventud, recibió la herida que inmovilizó su brazo y que no dejará de mencionar en sus alegatos para solicitar destinos administrativos más altos.

[Principio del libro]


[Etiquetas: ensayo]

Compartir:

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2017 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres