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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 15 de diciembre de 2017 suscribirse a novedades

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www.elboomeran.com | 24/7/2017

CLAVES DE RAZÓN PRÁCTICA

El teatro: recreación y recuerdo

En este artículo de la revista Claves de Razón Práctica nº 253, Vicente Molina Foix analiza el mundo del teatro en nuestros días, las polémicas con las adaptaciones de obras clásicas y el uso de la tecnología en escena. Para el escritor,  representar a los profetas de la palabra dramática con la fidelidad y la totalidad verbal de otras épocas y otros públicos sería un acto de fe más que un deber de creación. Pero cree que hay una vía intermedia entre la mímesis puesta al día de un texto clásico y el simple cóctel de alguno de sus elementos que da por resultado una obra completamente nueva y diferente.

[Comienzo del libro en PDF]

Mi entrada en el bachillerato tuvo aparato teatral, no en sí misma, dentro de un colegio de los hermanos Maristas donde yo era un alumno del montón, sino por el regalo que mis padres me hicieron para celebrarla. Un regalo antiguo, de primeros de siglo, aunque a mí me llegó bastante más tarde, exactamente en el año 1956. Entonces, y por algún tiempo después, se vendía en las mejores tiendas del ramo, del ramo de los libros, a la sazón floreciente, un artilugio de extraordinaria belleza y confección catalana, El Teatro de los Niños, que su autor y editor presentaba así: "Juguete educativo que ofrece un doble interés, pictórico y literario; ejercita, instruye y deleita".

Ese autor, con su nombre algo críptico, y casi gótico, C. B. Nualart, fue el gran amenizador de mi adolescencia, el causante no ya de que aquel niño poco dado al fútbol entretuviera deleitosamente las tardes de los jueves haciendo teatro, sino también el de la apertura a un mundo de ficción que los especímenes de dicho invento escénico representaban de forma colorida y espectacular. Considerado hoy objeto de culto, y aun de museo, El Teatro de los Niños de C. B. Nualart escondía dos intrigas más: la elección de las obras y la plasmación de sus decorados, y -esto lo averigüé veinticinco años después de haber recibido el regalo- el nombre completo del responsable, Carlos Barral Nualart, impresor, cartelista, diseñador, escritor ocasional y alma principal de Industrias Gráficas Seix y Barral Hnos. S. A., que publicaba El Teatro de los Niños, así como padre (fallecido prematuramente en agosto de 1936) de nuestro más contemporáneo Carlos Barral (Carlos Barral Agesta), el poeta y gran editor barcelonés.

[ARTÍCULO COMPLETO EN PDF]

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