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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 12 de diciembre de 2017 suscribirse a novedades

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www.elboomeran.com | 24/4/2017

CLAVES DE RAZÓN PRÁCTICA

Sobre la naturaleza humana

Este artículo de la revista Claves de Razón Práctica nº 251 está formado por dos partes, la primera donde Darío Maestripieri habla de la existencia de una naturaleza humana, con rasgos psicológicos y conductuales específicos; y la segunda parte, en la cual Paolo Flores D'Arcais responde y contrasta los argumentos de Maestripieri. Flores D'Arcais encuentra en el texto de Maestripieri algunas razones infundadas y las analiza, concluye que es el relativismo ético empíricamente irrefutable (la pluralidad de morales existente en el Homo sapiens) lo que es preciso escoger como argumento, investigar y explicar en términos biológicos.

 

Las bases evolutivas de la naturaleza humana
Darío Maestripieri

Cabe hacerse tres preguntas básicas sobre la naturaleza humana. Primero: ¿qué es? Segundo: ¿existe realmente? Y tercero: si sabemos qué es la naturaleza humana y que existe realmente, ¿por qué es como es?

El concepto de naturaleza humana se refiere a la noción de que hay aspectos del funcionamiento de la mente humana y del comportamiento humano que son comunes a todos los miembros de nuestra especie (o a la mayoría de ellos). La naturaleza humana incluye rasgos psicológicos y conductuales tanto de tipo general como de tipo específico. Entre los ejemplos de rasgos generales cabría mencionar la capacidad de pensar de forma consciente y abstracta, la capacidad de sentir y expresar emociones en particular, la capacidad de aprender y utilizar un lenguaje, y contar con motivaciones básicas para las actividades relacionadas con la supervivencia, la sexualidad, la amistad, la cooperación, la competencia y la crianza de la prole. Entre los ejemplos de aspectos más específicos de la naturaleza humana podríamos mencionar los sesgos perceptuales o cognitivos particulares, y las tendencias conductuales que manifiestan los individuos en particular en situaciones específicas, como la reacción de los hijos a la separación de sus padres, o la conducta de los hombres en materia de excitación sexual y cortejo en presencia de potenciales parejas. El concepto de naturaleza humana implica que esos rasgos psicológicos y conductuales humanos universales están por lo menos en parte controlados genéticamente y son funcionalmente significativos. Es de suponer que originalmente esos rasgos evolucionaran por selección natural porque hacían posible que los individuos que los poseían sobrevivieran y se reprodujeran mejor en sus entornos. Algunos de esos rasgos (por ejemplo, los rasgos vinculados a la supervivencia, la reproducción o la sociabilidad) tienen una larga historia evolutiva: los seres humanos modernos heredaron dichos rasgos de sus antepasados homínidos, primates o mamíferos. En cambio, otros rasgos han evolucionado más recientemente, tras la escisión entre los homínidos y los demás primates, o incluso tras la aparición del Homo sapiens, de la mano de un aumento significativo del tamaño y la complejidad del cerebro (por ejemplo, algunas habilidades cognitivas de orden superior, el lenguaje, la moral).

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