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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

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www.elboomeran.com | 09/2/2017

REVISTA LA GACETA

Una vida comprometida: Rodolfo Stavenhagen

Jaques Lafaye escribe para el nº 553 de la revista La Gaceta un artículo donde recuerda la vida y obra de Rodolfo Stavenhagen, intelectual mexicano fallecido en 2016. Lafaye destaca que Stavenhagen dedicara, en su trayectoria vital, su reflexión y su acción a la protección de los seres y las culturas marginadas, no solo en México sino en el mundo. Entre los representantes políticos y la sociedad de su época seguía vigente el viejo esquema "civilización o barbarie", contra esta visión se levantó la voz de Rodolfo Stavenhagen.

 

[Comienzo del artículo]

Una vida, vida intelectual en particular, es fruto de una experiencia vital modelada por influencias personales y es típica de un fenómeno generacional, como lo percibió Ortega y Gasset. Si se enfoca de esta manera la vida de Rodolfo, se imponen unos datos masivos: fue un "niño de la Guerra", se entiende que de la segunda Guerra Mundial en Europa; que esto fuera traumático lo puedo atestiguar por ser niño europeo de la misma generación. Como él, yo salí al éxodo en 1940, no por mar sino por tierra, bombardeado y ametrallado por la fuerza aérea del Tercer Reich. Pero pude regresar a mi casa, intacta, tres meses más tarde; Rodolfo regresó a Fráncfort muchos decenios después, invitado a dictar una conferencia en la Universidad. Por si fuera poco todo lo anterior, no nos olvidemos de que Rodolfo era un niño alemán que hablaba alemán con sus padres, mientras sus abuelos morían en un campo de concentración, también alemán.

Cuando gracias a las amistades germánicas el ya adolescente Rodolfo fue invitado por Gertrude Duby (Gertrude Loertscher, suiza-alemánica) y Frans Blom (danés) a conocer la Selva Lacandona y sus indios, en 1949, sus anfitriones hablaban en alemán. Si el joven Rodolfo, que ya se estaba convirtiendo en todo un mexicano, sintió nacer su vocación antropológica en esta circunstancia, o si fue en un trabajo de campo posterior entre los indios mazatecos, no lo sabemos con seguridad. Sí sabemos, en cambio, que la primera circunstancia que influyó en su vocación de "defensor de los indios" fue la pasión de su padre Kurt Stavenhagen, quien logró juntar una de las más importantes colecciones de obras prehispánicas, tanto líticas como cerámicas. Yo tuve el privilegio de visitarla guiado por él mismo (unos años antes de conocer a Rodolfo), estuvo presente su madre, una señora con distinción tal que me hizo pensar en las que pintara Gustav Klimt en Viena, pero a ella la retrató Diego Rivera, amigo, con Frida, de la pareja. La colección Stavenhagen ha sido donada por Rodolfo a la UNAM y está en exposición permanente en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco.

[ARTÍCULO COMPLETO EN PDF]

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