PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 29 de junio de 2017 suscribirse a novedades

Novedades

imagen descriptiva

www.elboomeran.com | 15/12/2015

REVISTA GRANTA

Escritura nocturna

El nuevo número de la revista Granta en español se llama Outsiders, en alusión a los artistas, que así son considerados  en nuestra sociedad. Valerie Miles, directora de la revista, explica en el prólogo el hilo conductor de los textos que podemos encontrar en este nº 3 de Granta. Además compartimos el artículo de Teresita Fernández, artista norteamericana, traducido del inglés por Carlos Mayor. Fernández confiesa su fascinación por el lenguaje de los ciegos, la poética del tacto, la evocación de las palabras, la imagen, el silencio, el ritmo, el cosmos, la ceguera, los sueños. Describe las intenciones y filosofía detrás de su exposición "Escritura Nocturna", que mezcla en un mismo lienzo palabras escritas en braille con imagenes del cielo nocturno pintadas a mano, y en esa yuxtaposición intocable, las palabras son ilegibles para todos: "los dos lenguajes superpuestos, se anulan mutuamente, y el significado de las distintas palabras cargadas queda enmudecido". 

1. Parpadear es hacer una pausa

Cuando Napoleón Bonaparte hizo un llamamiento para dar con un código secreto que sus soldados pudieran utilizar para comunicarse de noche (en silencio y sin luz), Charles Barbier de la serre, capitán del ejército francés, inventó la «écriture nocturne» o «escritura nocturna». Barbier, que pretendía eliminar la necesidad tanto de sonido como de luz para enviar mensajes por la noche en el campo de batalla, ideó una cuadrícula de cartón de seis por seis casillas con una serie de puntos que se correspondían con las letras y los sonidos del alfabeto francés. Los soldados podían pasar los dedos por los puntos en relieve para comunicarse en la oscuridad. el sistema, difícil de aprender y poco eficaz, podía llegar a requerir doce puntos para representar un solo símbolo/sonido, y las fuerzas armadas lo rechazaron rápidamente.

Al cabo de unos años, el real instituto para Jóvenes Ciegos invitó a Barbier a presentar su idea a un grupo de alumnos, entre los que fue bien recibida de inmediato, ya que los puntos les parecían mucho más manejables que el sistema convencional de letras latinas en relieve, con la complejidad de sus curvas y sus rectas. A un alumno en concreto, un niño ciego de doce años llamado Louis Braille, se le ocurrieron algunas sugerencias para mejorar el método de Barbier reduciendo la cantidad de puntos, de doce en seis filas a seis en tres filas, de modo que la yema del dedo humano pudiera percibir todo el carácter de una sola vez, lo que permitía pasar con agilidad de un símbolo (o «celda») a otro. Aunque Barbier no se mostró muy receptivo a esas propuestas, lo cierto es que la versión perfeccionada de su idea original fue la que acabó revolucionando el sistema de lectura para los ciegos, lo que más adelante se conocería como «braille».

[LEE EL PRÓLOGO Y ARTÍCULO COMPLETO]

Compartir:

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2017 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres