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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 29 de junio de 2017 suscribirse a novedades

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www.elboomeran.com | 24/9/2015

REVISTA GRANTA

Diario de un cuento. 1963

En el nº 2 de la revista Granta, Ricardo Piglia descompone el proceso de un cuento que nunca llegará a cerrarse, ya que la memoria se ha perdido en el camino de fuego fatuo del amor. Piglia ha confirmado que la memoria tiene vida propia, como el corazón, y nadie la manda; los recuerdos van por libre. Este cuento es una muestra de esa sensación que tiene el escritor de haber vivido dos vidas, la real y la de los recuerdos. 

[Comienzo del artículo]

Seguro mi padre alguna vez me habrá dicho -dijo Lucía-: «Hija, tenés que terminar una carrera» y por eso me ve aquí, profesor, siguiendo su curso, para poder recibirme.

De esa manera Lucía había comentado, hacia el fi nal del curso, el comienzo de El gran Gatsby. Estábamos en el aula grande de la facultad de Humanidades de La Plata, en el curso de Literatura Norteamericana, una tarde del 60 o del 61. El profesor era Ernesto Rovel, que siempre seducía a sus alumnas más rebeldes y al escucharla pensé que Lucía le había entrado en el juego.

De pie en la tarima, al lado del escritorio donde Rovel estaba sentado, Lucía empezó a dibujar en el pizarrón algunos diagramas con el nombre de los personajes y flechas que indicaban sus relaciones.

-Fíjese lo que pasa con las mujeres en la novela -siguió ella-, con Daisy, con Myrtle Wilson, son un desastre, perdidas, estereotipadas, las matan o están locas o son unas chiquilinas ridículas.

Rovel la miraba, fumando, con su cara pesada, alcohólica, escéptica.

[FRAGMENTO DEL CUENTO EN PDF]

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