"No sé cuándo empezó esta historia, si es que empezó alguna vez más allá del momento en que cada uno de nosotros la hizo empezar. Para mí fue justamente hace dos años, la víspera de la festividad de Todos los Santos. Lo sé con exactitud porque también aquel día, como haré hoy, había ido a un concierto al Palau de la Música.
Es
él -me dijeron mis acompañantes.
¿Quién?
Él.
Él era el protagonista de la historia. Nunca tuvo un nombre o, al menos, nadie lo averiguó. Lo vi, al levantarnos tras los aplausos, unas filas más atrás: un hombre mayor, aunque no exactamente lo que consideramos un viejo, alto, enjuto, con el cabello muy blanco. A primera vista no me pareció nada especial."
Comienzo de relato de Rafael Argullol publicado en la revista Eñe.