"Un ómnibus destartalado, que probablemente treinta años antes hubiera sido un lujoso vehículo de larga distancia con asientos reclinables, entró al andén. Un papel escrito a mano y adherido con cinta al lado interno del parabrisas decía «Balcarce». Iván se apuró a subir y se acostó en el asiento del fondo. Volvió la cabeza y observó una rebaba luminosa, un sol aumentado o deformado por el sucio vidrio trasero. El corazón le latía fuerte, la garganta se le cerraba, tuvo la impresión de que no dormía desde hacía días y nunca más conciliaría el sueño. Una certidumbre repentina lo serenó: si encontraba a su padre quizás alguna mujer lo amara en el futuro; quizá perdiera eso que su abuela atribuía a una maldición y era, simplemente, premonitoria timidez de huérfano." Un relato de Oliverio Coelho publicado por la revista
Granta 11 dedicada a los mejores narradores jóvenes en español.