Los primeros recuerdos de un superviviente encarcelado bajo el régimen comunista ruso se publicaron en Occidente hacia 1920, casi una década antes de que quedara completada la organización del sistema de la gulag, y desde entonces hasta ahora ha aparecido un extenso corpus de literatura, sobre todo desde mediados de siglo aproximadamente en adelante. A pesar de la magnitud de este tipo de publicaciones, provocaron únicamente una impresión muy limitada en la
intelligentsia predominantemente izquierdista en Europa occidental hasta el dramático cambio de escenario que trajo consigo la publicación de los tres volúmenes de
Archipiélago Gulag de Alexander Solzhenitsyn en varias lenguas occidentales en 1973. Un artículo del historiador Stanley G. Payne en la
Revista de Libros.