El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 20 de marzo de 2010

 Blog de Clara Sánchez

Quemar después de leer

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Me ha compensado salir de casa, tomar el metro, hacer trasbordo, andar unos diez minutos a la salida y esperar una cola de un cuarto de hora para ver la última película de los hermanos Coen Quemar después de leer. Me ha dejado muy buen sabor de boca, me ha divertido por su originalidad (los Coen siempre son originales), por su ritmo, por su enrevesado guión y por la interpretación de algunos actores secundarios, porque otros... Me ha sobrado Brad Pitt completamente.  Caricaturiza a su personaje hasta la náusea. Un personaje que, precisamente por su perfil simple y tosco, necesitaba una actuación más sutil y sentida. Pitt hace verdaderas tonterías sin sentido y no se hace con el papel en ningún momento. No es tan difícil: un monitor de gimnasio obsesionado por el ejercicio y las bebidas isotónicas, que se ve envuelto en una trama que no entiende. Cualquier otro lo habría bordado. Su amigote George Clooney lo hace algo mejor, pero ninguno de los dos está ni remotamente a la altura de John  Malkovich. El papel de Malkovich es el menos definido y, sin embargo, el actor le da tanta solidez y contenido que hasta nos lo creemos.

Mañana, más.

[Publicado el 28/10/2008 a las 11:31]

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Dopaje erótico

Hay que añadir un dato más al último texto de este blog: el "uso erótico" de sustancias por parte de los jóvenes para rendir más sexualmente (se recomienda leer el reportaje). /upload/fotos/blogs_entradas/esnifar_med.jpgChico, chica, si eres joven y no tienes ningún problema de impotencia o frigidez, aprovecha para no tomar nada, para ser tú mismo, para actuar por atracción hacia otra persona y no porque estás hasta las cejas de lo que sea. Ten en cuenta que llegará el día en que quizá no tengas más remedio que recurrir a la química.

Es una manera bastante burda de sustituir a los brebajes de antaño, a los hechizos que generalmente se usaban para los encantamientos amorosos, para fascinar a alguien. Me parece mucho más humano: fascinar y luego lo demás. El enamoramiento en sí mismo una droga, ¿para qué más? Pasar a la fase dos a lo tonto, artificialmente, es no enterarse de nada. Aunque también hay que decir que no todo el mundo tiene la misma capacidad para seducir o dejarse seducir, pues bien para estos siempre han existido los afrodisiacos, que siempre me ha parecido algo puramente literario.

Lo interesante de nuestra mente es que no hay sustancia que pueda desencadenar las reacciones químicas que alguien que nos gusta mucho. No hay esfuerzo de concentración mayor que atribuirle a esa persona las maravillosas cualidades que queremos encontrar en él.

[Publicado el 27/10/2008 a las 11:18]

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Drogarse, doparse, alucinar

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El dopaje hasta ahora ha sido cosa de deportistas. Parece que los ciclistas y atletas son los más controlados, por lo menos de cara al público. De los demás: futbolistas, tenistas, jinetes, corredores de motos y de coches, golfistas, toreros, etc. no se oye prácticamente nada en ese sentido. ¿No se dopan? ¿No les hacen pruebas? ¿No nos enteramos? A mí me da igual, no lo quiero saber. Me interesa más lo que se meten los intelectuales y científicos. Lo de los artistas es aparte. Ya sabemos que los poetas, pintores, escritores en general (no todos), músicos, siempre han estado cerca del alcohol y todo tipo de sustancias (según la época y circunstancias y lo que se tuviera a mano) sin disimulo alguno, más bien exhibiendo esta relación entre el cuerpo y el espíritu, entre lo que se es y lo que se puede llegar a ser con algo de ayuda. Lo que ocurre es que a esto siempre se le ha llamado lisa y llanamente "drogarse". Drogarse está más en relación con el éxtasis y el delirio y las llamadas drogas duras.

Lo del dopaje parece más suave, menos extravagante o antisocial. Cada cual nos dopamos con lo que podemos. Las farmacias están hasta los topes. El pastilleo es cosa de nuestro tiempo, antes lo eran las hierbas y brebajes. Nuestro cuerpo es química y parece que necesita más química. Pero no me quiero liar con esto, lo que quiero decir es que hay científicos que confiesan tomar medicamentos destinados a enfermos de alzheimer y demencia senil para rendir más intelectualmente. Ahora se busca potenciar la memoria, la concentración. Se busca ser más inteligente. Pero se discute si con lo que se sabe en este momento sobre el cerebro no será perjudicial forzar la maquinaria y llevarla a un proceso de deterioro más acelerado, o desequilibrarla. Algunos quieren ser más listos, ¿quién no quiere ser más listo y comprender mejor? O ¿quién no quiere ser más listo y sentirse superior al resto? ¿Merece la pena ser más listo?

[Publicado el 24/10/2008 a las 11:15]

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El yo y el otro

La Literatura, entre otras cosas, es un juego de identidades. En todo texto literario no hay un solo yo sino varios yoes entre los cuales el yo del autor o el del narrador no siempre es el más importante.  En los textos aparentemente más objetivos siempre se escapa la subjetividad del escritor, porque como ya explicó con gran lucidez Leopoldo Alas "Clarín" la absoluta imparcialidad y objetividad es imposible. Por otra parte en las líneas más aparentemente autobiográficas siempre se escapan elementos de ficción y lo que se le atribuye al propio yo puede haberlo vivido otro yo muy distinto.

Como muestra, las observaciones de don Antonio Machado, que en lugar de hablar de varios yoes prefería referirse al yo y a otro, o al yo y al tú. En sus Proverbios y cantares hay varios ejemplos. Seleccionamos uno: No es el yo fundamental/ eso que busca el poeta,/sino el tú. En otros casos, Machado recurre a heterónimos como Juan de Mairena o Abel Martín, y les atribuye pensamientos, que en mayor parte serían los del propio escritor. /upload/fotos/blogs_entradas/elizabeth_costello_med.jpgPessoa construyó igualmente diversos heterónimos y a cada uno le dotó con una personalidad especial: Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Ricardo Reis, Bernardo Soares y el barón de Teive. Alguno de ellos, como Álvaro de Campos, defensor de las sensaciones como criterio de verdad, llega a preguntarse en algún momento si él mismo tiene alguna realidad. En nuestros días el escritor irlandés John Banville firma varios de sus libros con el pseudónimo de Benjamin Black,  mientras que el surafricano y Premio Nobel J.M. Coetzee en su novela Elizabeth Costello pone en boca de una mujer las palabras que seguramente son las del propio escritor. De nuevo el yo y el otro, o los diversos yoes transitando y representando sus papeles en el escenario de la literatura. 

[Publicado el 23/10/2008 a las 11:02]

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La escuela en casa

Leo hoy que en el País Vasco el Defensor del Pueblo y PP apoyan la posibilidad de que se eduque a los hijos en la propia casa, mejor dicho, que se les enseñe lo que se les enseña en el colegio, pero sin tener que salir afuera, al mundo. Lo que significa estar siempre en el mismo entorno y con las mismas personas, lo que significa no poder librarse nunca de los padres. Lo que significa disponer de pocos puntos de vista y ver la vida desde un mismo ángulo. Yo que tengo un espíritu más bien anárquico en esta situación pienso que menos mal que por encima de la familia está el estado que impone la escolarización obligatoria.

Hay que dar por supuesto que esas familias que pretenden ser padres, profesores y todo en la vida de sus hijos sean maravillosas porque si no podrían hundir a sus criaturas en el infierno. /upload/fotos/blogs_entradas/otravueltadetuerca_med.jpgE incluso siendo maravillosas, les van a impedir entrar en contacto con los demás, con gente diferente y saber manejarse en la vida. No recuerdo el colegio como un paraíso, pero era la mejor opción. El colegio no supone solamente aprender matemáticas y lengua, supone aprender que uno no es único y que va a tener encontronazos, disgustos y también que se va a divertir porque se va a topar con un compañero con un sentido del humor que no tiene nadie de su familia. El colegio es la posibilidad de escapar de la familia para sentir de otro modo.

A todos nos gustan las novelas de Henry James en que los niños son educados por tutores sin salir de los confines de sus jardines, sin embargo volvamos a leer Otra vuelta de tuerca. Tal vez sea una advertencia. 

[Publicado el 22/10/2008 a las 11:57]

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Juan José Millás

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Muy pocas veces un premio millonario como el Planeta logra además el reconocimiento de un premio como el Nacional de Narrativa. No es nada fácil que se dé esta unanimidad, que los recelos que siempre levantan los galardones capaces de entregar al escritor lectores y dinero se desmoronen ante la calidad. Este pequeño milagro se ha producido hace unos días con la obra de Juan José Millás El mundo (Premio Planeta 2007, Premio Nacional de Narrativa 2008).

Me he alegrado mucho porque es justo reconocer a una de las voces más personales de nuestras letras. Más personales, más coherentes, más originales y que más se desvían de lo común. Millás ha logrado con sus geniales artículos y con sus cuentos y novelas que el lector normal y corriente se meta por las grietas de una realidad que de otra manera se le escaparía. /upload/fotos/blogs_entradas/el_mundo_juan_jose_med.jpgMillás ha logrado rescatar para todos nosotros (me refiero a quienes escribimos) la curiosidad del lector. Y en los lectores ha logrado arrancar una agudeza que el lector ni siquiera sospechaba que tenía. De pronto, a través de la mirada de Millás, hemos aprendido a ver un poco más, como si nos hubiésemos puesto gafas de aumento.

Así que no sólo felicito a Millás, sino a ese "Mundo" que ha hecho posible que escriba.

[Publicado el 21/10/2008 a las 11:29]

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Morente en el "San Juan"

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Enrique Morente, durante su actuación.

El viernes por la noche el teatro del Colegio Mayor San Juan Evangelista, conocido familiarmente como el Jhonny, estaba hasta los topes de gente y de emoción. Se celebraba el cuarenta aniversario de las bodas del Colegio con el flamenco desde casi el inicio de su fundación. Allí ese arte que se escuchaba en los tablaos, ese arte para iniciados, para la noche, que secularmente había servido para divertir a los señoritos, entraba en la universidad de la mano de unos estudiantes que creían que la cultura era vida, vida con mayúsculas y que había que abrirle las puertas. En medio de una dictadura a la que las palabras le daban terror, la imaginación y el atrevimiento de unos cuantos enriquecieron la sociedad sin grandes discursos ni solemnidades y, sobre todo, sin esperar nada a cambio. Perdonen que me emocione un poco, pero eso ya no se lleva. Todos colaboraron: cantaores, guitarristas, bailaoras, flamencólogos y aquellos chicos para quienes ser universitarios no consistía sólo en ir sacando sus carreras y pensar en su futuro particular, a decir verdad no pensaban demasiado en él. Es justo reconocerles que pusieran en funcionamiento algo que ha calado profundamente en la cultura popular. Ya no hace falta ser un entendido ni sumergirse en las sombras de la noche para arrancarle los secretos al "cante hondo", porque el flamenco está en todas partes. Y también el flamenco se liberó, empezó a sacudirse las ataduras del purismo y a fusionarse y a recorrer otros territorios. También el Colegio amplió sus horizontes y en 1970 arranca el Club de Música y Jazz, cuya presidencia ha desempeñado con todo merecimiento Alejandro Reyes Domene.

Desde el escenario nos hablaron aquellos chicos, hoy con algunos años más, de ese momento único propiciado por ellos. José Luis Ortiz Nuevo, Paco Gutiérrez Carbajo, Andrés Raya y Antonio Villarejo, fundadores además junto con otros de la espléndida editorial Demófilo, dedicada al flamenco. Nos contaron cosas importantes con una sencillez y falta de petulancia, como si no hubieran hecho nada, que a mí, perdónenme otra vez, me emocionó. Nos quedamos con ganas de saber más. Hay que decir que formaban parte del grupo de amigos antes mencionados y eran asiduos del San Juan: José Manuel Caballero Bonald, Félix Grande, Fernando Quiñones, Manuel Ríos Ruiz, el flamencólogo José Blas Vega y los críticos José Monleón y Francisco Almazán (tristemente desaparecido). Habría tanto que decir que este espacio se me queda corto./upload/fotos/blogs_entradas/carmen_linares_y_juan_carlos_romero_med.jpg

Se mencionó al gran Jesús Cobeta Aranda, el primer director del San Juan y quien hizo construir este teatro por el que pasaron desde Paco de Lucía a Manolo Salúcar, desde Menese a Carmen Linares o Camarón de la Isla (si no recuerdo mal aquí celebró su último concierto), desde Rafael Romero a Fosforito. Para actuar en el Colegio rebajaban su caché al mínimo. Y por supuesto hijo predilecto del San Juan ha sido y es Enrique Morente, a quien también el viernes se le rindió homenaje. Se podría decir que Enrique Morente es la expresión hecha carne y cante de una época con ganas de ser oído, de rebeldía y de creatividad, de compromiso auténtico. Enrique es el artista completo e inteligente, de mente extraordinariamente abierta, que ha sabido incorporar lo necesario para crecer y crecer. No se sabe hasta dónde puede llegar de seguir así. Seguramente es el artista más grande y respetado de este país ahora mismo.

El teatro se venía abajo el viernes. A la guitarra un Pepe Habichuela genial. Morente no hizo concesiones y cantó como nunca, de una manera que nos llegó al corazón con la profundidad de las soleares y de otros cantes grandes. Pero además (y lo digo porque es la pura verdad)  Enrique Morente y su trayectoria puede ser un modelo para cualquier artista del ramo que sea. Su amigo Paco Gutiérrez Carbajo me lo descubrió hace muchos años, me lo señaló, me hizo fijarme en la paciencia de Morente para ir arrancándose su mejor veta, como si la ansiedad fuera cosa de mediocres. Siempre ha estado más preocupado por dar calidad que por recibir el aplauso. Jamás ha perdido la compostura. Lo hemos visto siempre constante y sereno, sin bajar la guardia, ¿por qué va a quedar algo sólo bien si se puede llegar a la excelencia? Hasta que todo el mundo ha acabado rendido a la evidencia. Su calidad, y sólo su calidad, lo ha elevado a lo más alto. Pero no ha sido cosa de un día. Han sido muchos días y muchas ganas, muchos incondicionales, mucho talento, curiosidad y un sexto sentido para explorar en el flamenco y en el alma. Y además de todo eso, Enrique Morente es una bella persona.

Publicado en El País el 19/10/2008

[Publicado el 20/10/2008 a las 10:52]

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Crisis contra la crisis

No faltan optimistas que hablan de lo beneficioso de la crisis. Comentan, por ejemplo, que con la crisis y la bajada de la venta de coches ha bajado también el número de accidentes de tráfico; el afán consumista de la gente ha disminuido y eso, según los mismos optimistas, está contribuyendo a que decrezca la adicción al consumo de alcohol o de tabaco, lo que está repercutiendo muy positivamente en sus organismos. /upload/fotos/blogs_entradas/pareja_med.jpgPero la consecuencia más sonada de la crisis no tiene que ver con el consumo o con el tráfico sino con las llamadas relaciones interpersonales. Desde que se anunció la llegada de la recesión y sobre todo desde las noticias sobre la quiebra de bancos y de empresas, ha bajado notoriamente la quiebra de las relaciones de parejas, o sea la separación y el divorcio.

¿Cómo se va uno a separar si las dos nóminas se reducen a una, o si el hecho de tener que buscar una casa nueva para rehacer la vida como separado se hace tan inalcanzable como la propia felicidad? Con la crisis está sucediendo algo parecido a lo que pasa cuando arrecian el viento o frío: la gente, en lugar de separarse, se junta y casi nos abrazamos para hacer más llevadero el paso del temporal.

[Publicado el 17/10/2008 a las 07:00]

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Un arma de guerra

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Hay personas que tienen el aspecto de ser más o menos normales, a las que ves charlando afablemente con sus amigos, en el bar o incluso acariciando la mano de su pareja entre plato y plato en el restaurante, y que, sin embargo, cuando salen y se montan en el coche se transforman en otros.

Ya en el mismo momento de abandonar el parking  no están dispuestos a que los demás alcancen la salida y se incorporen a la autopista, porque evidentemente ellos han de ser los primeros. La propia marcha del vehículo les anima a poner a tope todos y cada uno de sus músculos. Sobrepasan al de delante sin estar permitido, o se pegan a él, no guardando la distancia de seguridad o propinando un sonoro pitido si los demás no circulan tal como a ellos les apetece. De ahí al accidente y a la muerte sólo hay un paso. Algunas guerras parecen haber comenzado por disputas menos insignificantes.

El coche, de objeto de disfrute o de instrumento de trabajo, se ha convertido para algunos en un arma de guerra, quizá, porque en el fondo abrigan un espíritu bélico. Ahora en algunos lugares han obligado a instalar en el coche un dispositivo que detecta si el conductor ha sobrepasado el nivel de alcoholemia e impide que el vehículo arranque. Debería inventarse otro dispositivo que detectase el nivel cívico del individuo, o si esto es muy refinado que descubriese sus estados de cólera, de agresividad y de ira y que le obligase a quedarse inmovilizado.

[Publicado el 16/10/2008 a las 07:00]

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La artesanía de la vida

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La economía se resquebraja porque esto ya no sirve. "La codicia", que dijo Joaquín Almunia. Utilizó una palabra que explica muy bien el funcionamiento de un mundo que te obliga a ser codicioso para no ser un fracasado. El que todo este tinglado resistiese más tiempo habría sido milagroso si hubiese estado sostenido por ángeles, pero lo gestionan mortales que no calibran bien sus fuerzas. Y ahora todos a pagar las consecuencias. La codicia... y la soberbia. Antes nos conformábamos con ser artesanos, ahora hay que ser diseñador o no eres nada. Nos hemos olvidado de usar las manos, de hacer cosas, de saber trabajar el vidrio o de tallar la madera o de cortar unos pantalones. La artesanía tendrá que volver a resurgir. No sólo los oficios, los talleres, sino nuestro espíritu artesano de la vida y del día a día, sin la necesidad imperiosa de que nos lo den todo hecho desde algún lugar lejano.

[Publicado el 15/10/2008 a las 07:00]

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Biografía

Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).

 

Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...

Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.

 

Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).

 

Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".


Bibliografía

 Presentación del libro el día 4 de febrero a las 19:30 horas
en la sede del Instituto Cervantes de Madrid (Alcalá, 49. 28014 Madrid)
Intervendrán Cayetana Guillén Cuervo y Eduardo Noriega

LO MÁS DESTACADO EN MEDIOS DE "LO QUE ESCONDE TU NOMBRE"

 

Lo que esconde tu nombre (2010). Destino, España (Premio Nadal)

Presentimientos (2008). Alfaguara, España

Un millón de luces (2004). Alfaguara, España

Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)

El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España

Desde el mirador (1996). Alfaguara, España

El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)

No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)

Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)


Enlaces

www.clarasanchez.com

 

Artículo en ABC sobre la autora.

 

Reseña de su nuevo libro en El cultural.

 

Entrevista en la revista Anika entre libros

 

Entrevista en El Semanal Digital

 

Comentario del libro en elmundo.es/blogs

 

Los pasadizos de Clara Sánchez por Jesús Marchamalo

 

Reseña de Presentimientos El Comercio (Perú)

 

Artículo en El Universal de México

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