El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 18 de marzo de 2010

 Blog de Clara Sánchez

Feliz Navidad

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¿Qué tal la Nochebuena? Espero que a nadie que lea este blog se le hayan destrozado los nervios en una noche tan señalada y se haya peleado con el cuñado, le haya echado a su padre en cara lo que aquella vez o haya discutido con su pareja siempre a cuenta de asuntos familiares. Por lo visto en esta noche inventada para la armonía familiar paradójicamente se rompe y destruye alguna que otra familia por la presión de verse todos juntos, a veces casi obligados. Una larga noche que también tiene su punto bonito, sobre todo para los niños, que se lo pasan en grande.

Para algunos estas fiestas son un suplicio y están deseando que se acaben, a mí en cambio me encantan. Me gusta el frío, las luces encendidas, las compras y el mogollón de la calle. Me gusta. Lo que no me gusta que se hable una y otra vez en los medios de la insoportable soledad de los que están solos. Me parece de una gran crueldad.

[Publicado el 26/12/2008 a las 07:00]

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Mujeres que fuman

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Gloria Grahame.

En aquellos tiempos de los que hablaba ayer, un cigarrillo entre los dedos de una mujer resultaba mucho más expresivo que entre los de un hombre. Que un hombre fumase no significaba nada, salvo el estilo de cada uno, que fumase una mujer significaba mucho, significaba que no se conformaba con no hacer lo que hacían ellos.

Hay que decir que con estas mujeres a lo Gloria Grahame los hombres no solían casarse, no las elegían como madres de sus hijos. /upload/fotos/blogs_entradas/quiero_vivir_med.jpgEstaban destinadas a ser la chica del gangster, la amante, la perversa, la parásita, que no sabía hacer pasteles, ni coser, ni criar a los hijos, ni comprender al marido, estaban destinadas a flotar como los bellos genios de una lámpara mágica. Y cuando pretendían ser de carne y hueso y crear una familia y tener un hijo y al mismo tiempo vivir a fondo, con riesgo, les ocurría como a Susan Hayward con ¡Quiero vivir!, que acababan en la silla eléctrica.

[Publicado el 23/12/2008 a las 07:00]

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Fumar era un placer

Mi infancia son recuerdos de dedos manchados de nicotina y toses mañaneras. La ropa apestaba a tabaco, y el tabaco a mundo de hombres. Sólo algunas mujeres fumaban, las que querían distinguirse de las demás a través de un humo que las alejaba del hogar, la maternidad y el recogimiento. /upload/fotos/blogs_entradas/no_sers_un_extrao_med.jpgLas madres solían parecerse más a Olivia de Havilland en No serás un extraño (sacrificada y modesta), que a Gloria Grahame en la misma película, surgiendo de una lenta bocanada de su propio cigarrillo con ojos febriles y brillantes. O quizá surja del cigarrillo de Robert Mitchum, que tiene que pegar dos rápidas caladas para animarse antes de atacar su noche de bodas con la pobre Olivia.

Lo que separa a estas dos mujeres es un cigarrillo, un simple cigarrillo, que coloca a Gloria Grahame en el mundo de los hombres, de los deseos, de las satisfacciones instantáneas, de la atracción sin pena, y que la convierte en la igual de Mitchum, porque en aquella remota época en que fumar era un placer, el placer era de ellos.

(sigue mañana)

[Publicado el 22/12/2008 a las 07:00]

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Annie Hall (4)

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Fotograma de la película Manhattan de Woody Allen.

Mujeres y más mujeres. Jóvenes y maduras, fuertes y débiles, y nunca abstractas, siempre con algo real y humano que reconocemos al instante. Se siente bien con las mujeres, dice Allen. Le interesan más que los hombres. Hay más de dónde elegir entre las actrices que entre los actores. Además con un actor uno no se puede casar, porque a W. Allen durante la mayor parte de su vida le gustaba escribir papeles para esa actriz-esposa que tenía al lado. Louise Lasser, Diane Keaton y Mia Farrow. Porque ha demostrado que con lo que conoce y sus colaboradores de siempre tiene más que suficiente para crear un mundo distinto al año, sin tener que aventurarse más allá de la esquina de su calle. Y además siempre puede recurrir a la experiencia inagotable de haber crecido con siete hermanas además de su madre.

Esto no quiere decir que nos esté ofreciendo una y otra vez un retrato de sí mismo y de su vida. Protesta cuando oye que sus películas, en especial Annie Hall y Manhattan sean autobiográficas. Sostiene que salen del "sudor de mi frente", que es como decir que salen de su conciencia y no sólo de su propia vida. "Es difícil recordar exactamente, con fidelidad", dice. O sea, que escribir un guión no es tan sencillo como contar lo que le pasó la semana pasada. Va más allá. Se lo proponga o no, nos hace cuestionarnos la realidad y los deseos de personas que han de encontrarle sentido a un mundo que, como decía Nabokov, es como un perro que pide que fuguemos con él.

[Publicado el 19/12/2008 a las 07:00]

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Annie Hall (3)

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Annie Hall. Diane Keaton and Woody Allen.

De los personajes representados por Woody Allen ya se ha hablado mucho. El Woody de sus películas, vulnerable y desorientado, somos todos, mientras que al Woody de la realidad sólo se le parecen unos pocos lúcidos y disciplinados que saben bien lo que quieren y cómo lo quieren. Eso es lo que se desprende de las entrevistas y de lo que comentan quienes lo han conocido. Insisten en su seriedad y gran capacidad de trabajo. De esta laboriosidad creativa es de donde surge su primer personaje femenino, esa flor rara llamada Annie Hall, del que posteriormente han derivado casi todos los demás y que tomó de Diane Keaton incluso su nombre verdadero (Diane Hall).

[Publicado el 18/12/2008 a las 07:00]

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Annie Hall (2)

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Annie Hall. Diane Keaton and Woody Allen.

En realidad, hasta la llegada de Annie Hall a nuestras vidas, nuestras vidas habían estado llenas de fascinantes actrices, a quienes sólo se podía rendir culto, porque jamás podríamos parecernos, por ejemplo, a una Ingrid Bergman, despidiendo luz por todos los poros de la piel; ni a una misteriosa criatura como Jeanne Moreau; ni ser tan introspectivas como Liv Ullmann; o poseer la desenvoltura de Jean Fonda, ni la abrumadora sensibilidad de Meryl Streep. Por el contrario, en Annie Hall es Diane Keaton la que viene hasta nosotras, y por eso a través de ella pudimos reírnos con nuestras gracias y nuestras torpezas. Sin contar con que ese Alvy (Woody Allen), con quien mantiene relaciones, se podría llamar Pedro o Luis y ser nuestro propio novio progre y descontento de los setenta.

[Publicado el 17/12/2008 a las 07:00]

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Annie Hall (1)

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Nos identificamos con ella. Diane Keaton dejaba de ser la imagen vaga y cómica de El dormilón, Sueños de un seductor y La última noche de Boris Grushenko, para pasar a ser una de nosotras. Ropa holgada, aunque más audaz que la nueva y, sobre todo, puesta en ella, que la movía como el viento las hojas. Tuvo el talento de sacar la sofisticación de las tiendas de la Quinta Avenida y llevarla a la calle, darle normalidad, y que de este modo, la forma de vestirse fuese tan inseparable de la persona como la voz o la mirada. Su corbata, chaleco y sombrero danzaban alrededor de los ojos-triángulo más soñadores y estrellados que se hayan visto en una pantalla.

[Publicado el 16/12/2008 a las 07:00]

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Hace 30 años

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La actriz Diane Keaton.

Era el año 1978, y todas queríamos ser Diane Keaton.

En la nueva España democrática, en que la mayoría acabábamos de votar por primera vez, las chicas llevábamos faldas largas, botas altas y jerséis anchos. Ocultábamos las formas o simplemente no las mostrábamos, no les dábamos importancia, de modo que el cuerpo desaparecía debajo de esta ropa todavía un poco ad lib, liberado del sujetador, del maquillaje y de cualquier perifollo. Por supuesto los zapatos de tacón de aguja estaban proscritos y también las uñas largas y las joyas auténticas, no digamos las pieles. Aquellas chicas nos forjamos en la sencillez más absoluta. Incluso los anuncios de Coca-cola alababan a una chica morena, de impresionante naturalidad. Pero ¿éramos así o algo más contradictorias? ¿cuáles eran nuestros deseos y sueños y angustias? Éramos una novedad, nadie nos conocía.

Y en eso... llegó Annie Hall. 

[Publicado el 15/12/2008 a las 10:30]

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¿Champán o sidra?

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Ha llegado el momento de comprobar si todas las alarmas eran ciertas: cestas de Navidad en que el jamón ha sido sustituido por un salchichón y la botella de vino de reserva por otra de vino de mesa, acompañado por una lata de melocotón en almíbar y entre los huecos mucho papel de celofán arrugado. Mesas de Nochebuena en que lo más sobresaliente son el mantel, la vajilla, la cristalería, donde el cabrito se ha convertido en pollo y el champán en sidra. Y veremos si, al contrario que otros años, es posible encontrar mesa en algún restaurante. Veremos si esas cenas en que confraternizaban los empleados y jefes de las empresas se han reducido y si no podremos verlos luego en  discotecas a rebosar con la corbata atada en la cabeza. Veremos si la crisis ha llegado de verdad a nuestras vidas.

[Publicado el 12/12/2008 a las 11:15]

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Schuster y su linda frase

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Adiós a la era Schuster.

Por mucho que Pep Guardiola diga que las palabras de Schuster ("Ganar al Barcelona en el Camp Nou es imposible") encierran otra lectura, una especie de juego psicológico que conduciría al Madrid a la victoria, lo que mejor que se ha podido hacer es sustituirlo ya. Porque no es sólo la frase de las narices sino su actitud derrotada y apática, un abatimiento personal que salpica a un montón de personas a su cargo como una lluvia deprimente, desesperanzada e incapacitada.

Cuando uno se encuentra en ese grado de impotencia lo mejor es retirarse porque puede que todos los demás no sean unos negados ni que la competencia tenga unas dotes extraordinarias, sino que quien dirige no tiene las ideas claras, no sabe qué hacer ni por dónde salir. Puesto que se dice que el fútbol es un reflejo de la azarosa vida, Schuster podría ser un reflejo de una manera de afrontar los problemas de muchos ahora mismo.

[Publicado el 11/12/2008 a las 11:30]

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Foto autor

Biografía

Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).

 

Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...

Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.

 

Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).

 

Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".


Bibliografía

 Presentación del libro el día 4 de febrero a las 19:30 horas
en la sede del Instituto Cervantes de Madrid (Alcalá, 49. 28014 Madrid)
Intervendrán Cayetana Guillén Cuervo y Eduardo Noriega

LO MÁS DESTACADO EN MEDIOS DE "LO QUE ESCONDE TU NOMBRE"

 

Lo que esconde tu nombre (2010). Destino, España (Premio Nadal)

Presentimientos (2008). Alfaguara, España

Un millón de luces (2004). Alfaguara, España

Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)

El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España

Desde el mirador (1996). Alfaguara, España

El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)

No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)

Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)


Enlaces

www.clarasanchez.com

 

Artículo en ABC sobre la autora.

 

Reseña de su nuevo libro en El cultural.

 

Entrevista en la revista Anika entre libros

 

Entrevista en El Semanal Digital

 

Comentario del libro en elmundo.es/blogs

 

Los pasadizos de Clara Sánchez por Jesús Marchamalo

 

Reseña de Presentimientos El Comercio (Perú)

 

Artículo en El Universal de México

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