El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008

En cuanto empecé a escribir este blog estaba deseando hablar de Daniel Oliver. La muerte de este chico me apena y me irrita profundamente por azarosa, gratuita, absurda y ¡a los 23 años!, más o menos la edad que tiene mi hija, por lo que me siento capaz de imaginar por lo que estarán pasando sus padres. Era un estudiante de Derecho que un día normal y corriente se encontró de frente con un energúmeno pegando a su novia en la parada de un tranvía de Valencia y no supo mirar para otro lado, salió en su defensa para llevarse un fenomenal puñetazo del enajenado que lo tumbó en el suelo. Y para qué más detalles, el caso es que después de una semana en el hospital murió. No se ha hablado mucho de él, la noticia enseguida expiró, y apenas han aparecido fotos suyas, una de las pocas que he visto está en este artículo, tal vez porque por esos días otro cerdo como el que lo mató le propinaba una patada en la cara a una chica ecuatoriana en el metro de Barcelona y como fue grabado por las cámaras de seguridad se llevó todo el protagonismo hasta tal punto que el sujeto en cuestión empezó a pedir dinero por las entrevistas. Su imagen salía en todas partes mientras que Daniel se iba recluyendo en el limbo de los héroes anónimos. ¿Por qué? ¿es que Daniel nos parece demasiado bueno? ¿Es que en el fondo su generosa acción vendía menos que la patada cobarde y repugnante? Últimamente he oído la palabra "buenismo", que es una manera de retorcer la palabra bondad, que ya tenía lo suyo porque a casi ninguno nos gusta que se nos describa como bondadoso. Llamarnos buenos o bondadosos es casi como llamarnos tontos, pringados, por eso el mismo Antonio Machado se justificaba diciendo "soy en el buen sentido de la palabra bueno". A los propios padres el hijo sinvergüenza es el que nos hace más gracia, al que perdonamos más. Con la mano en el corazón, en el fondo no nos gusta estar con los mejores sino con los que más nos divierten.
Con mucha simpleza y equivocadamente lo bueno lo asociamos con lo aburrido y a los cínicos, desaprensivos y crueles con la gracia y el chiste. Es un problema mental de esta sociedad en la que las mujeres caen como moscas a manos de sus maridos, exmaridos, novios y exnovios (en mi país van 66 muertas desde enero) y cuando llega un espléndido y joven Daniel espontáneo y lleno de vida a socorrer a una no se le da la cancha que merece aunque fuese como recordatorio de que la mayoría de los hombres y las mujeres no somos mala gente.
[Publicado el 21/11/2007 a las 12:17]
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A la espera de que llegue la próxima Cumbre Iberoamericana habrá que entretenerse con algo. Quién nos iba a decir que estas jornadas de apretones de manos y discursos retóricos se iban a animar tanto y que de ellas iba a salir una de esas frases que tanto gustan al pueblo y que acaban siendo manoseadas hasta la náusea. El "¿Por qué no te callas?" del Rey Juan Carlos ya no hay quien la aguante. Está corriendo la misma suerte que la más reciente de "Pues va a ser que no". No sé a quién se le ocurriría, pero ha sido un tormento sobre todo porque, aunque se oyese un millón de veces, todo el que la decía se sentía gracioso, se hacía gracia a sí mismo, le gustaba oírsela decir por milésima vez. ¿Tienes cambio de cincuenta euros? Pues va a ser que no. ¿Te ha gustado la película? Pues va a ser que no.
Desde luego nos pasamos el día repitiendo cosas, leyendo el mismo tipo de novelas, vistiendo la misma ropa y viendo las mismas series de televisión en todo el planeta, el hábito rige nuestras vidas y seguramente (por buscar una explicación) necesitamos usar estas frases hechas para sentir que somos de la tribu. Algo parecido ocurrió con lo de " tú mismo", que es algo que me ha sacado de quicio hasta que afortunadamente se ha ido arrinconando en el limbo de lo insoportable. ¿A quién se le ocurriría? De la noche a la mañana todo el mundo empezó a contestarme a cualquier cosa "tú misma". Menuda concentración de desdén, viene a decir: arréglatelas tú misma y no cuentes con mi parecer para nada. A lo mejor decías: no sé, tengo dudas sobre el narrador de mi novela, y alguien te contestaba: "Pues tú misma". O ibas a una tienda y titubeabas: Me gusta los zapatos marrones, pero, vaya, también me gustan los rojos. Y respuesta orientativa de la dependienta: Tú misma. ¿No es desesperante? En la época de Chiquito de la Calzada (humorista que en lugar de "puedo" decía " puedol") el ambiente era completamente surrealista, todo el mundo hablaba así, y los estudiantes de Erasmus regresaron a sus casas francesas, holandesas o alemanas pensando que se decía de verdad "puedol". Así que en cuanto oí la frase del Rey me eché a temblar, no por Chávez (a quien le encanta decirla una y otra vez), no por las relaciones hispano-venezolanas, sino porque era una frase que iba a pegar duro, por lo menos hasta la siguiente cumbre.
[Publicado el 20/11/2007 a las 09:19]
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A Doris Lessing le conceden el Premio Nobel de Literatura por su capacidad para "retratar la épica de la experiencia femenina". La escritora baja de un taxi con una bolsa de la compra en la mano, falda vaquera y camisa de cuadros y aspecto de granjera. Comprobamos que se mantiene fiel a su clásico moño gris cruzado por unas cuantas hebras negras persistentes y resistentes a la vejez, como su cara redondeada, en que nunca ha debido de caer una gota de maquillaje, y que se resiste a la dulzura dejando que las arrugas campeen a sus anchas y mucho más la lengua. En algún momento de su vida debió de darse cuenta de que la fuerza mental y la lucidez estaban por encima de los accidentes físicos que nos distinguen a hombres y mujeres y se ha acostumbrado a soltar verdades como puños. Al menos en las entrevistas ofrece una visión del mundo tan directa y tan poco adornada como su persona, con reflexiones nada banales ni rebuscadas, que dan la impresión de ser de primera mano constantemente.
Lessing se sienta en los escalones de la puerta de su casa para atender a los periodistas y sobre la frase de la épica femenina con que la academia sueca justifica su elección dice que no es para tanto, que en el fondo no somos tan distintos hombres y mujeres. La aplaudo. A algunos no nos han llegado a convencer esas pamplinas de que las mujeres somos más aptas para el lenguaje y ellos para las matemáticas, nosotras para orientación espacial ¿o son ellos?, y ellos para las emociones ¿o somos nosotras? y otras sutilezas que no se observan en la práctica. No son relevantes, ni siquiera son reales. Las capacidades parecen ser más que nada individuales y favorecidas o no por el ambiente. Personalmente tengo comprobado que mis fallos no son propios de las mujeres en general sino sólo míos y a veces de algún hombre también, y lo mismo podría decir de las cualidades. Aún no se sabe cómo curar el Alzheimer o el Parkinson y algunos están empeñados en buscar diferencias cerebrales entre los sexos, ¿por qué será?
[Publicado el 19/11/2007 a las 09:03]
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¡Hola! ¿Hay alguien ahí? Quien quiera que seas, bienvenido a este blog. Espero compartir contigo esta aventura, porque será la primera vez en mi vida que me tome en serio escribir diariamente y sobre la marcha lo que se me pasa por la cabeza. Lo intenté en su día con un diario. Lo que tienen los adolescentes es que quieren ser como todos los de su tribu, y a mí me parecía que si no llevaba un diario como mis amigas me estaba faltando algo, así que me compré un cuaderno con unas tapas increíbles y por la noche lo abría en la cama y me ponía en plan escribir aquello que iba destinado a mí misma, pero que si por un descuido caía en otras manos tampoco podía ser una cochambre. Pero ¿para qué escribir fielmente y solo para mis ojos lo que sabía de sobra? Además caí en la cuenta de cuan repetitiva era mi vida, que la mayoría de las veces se podía despachar en dos líneas, lo que me dejaba bastante insatisfecha, así que tendía a completar lo que faltaba inventando algo que podría haber pasado. Era como echarle una mano a la realidad para que no se quedase a medias, y de esta forma creo que me fui aficionando a la ficción. Era apasionante todo lo que se podía hacer con la vida: poner esto, quitar aquello, añadir lo de más allá, mientras que lo que la vida hace con nosotros (y esto no hay quien lo mueva) va completamente en serio.
Este blog será el diario que nunca escribí, un diario sin pudor, abierto a todo el mundo, aunque no por eso sin su pequeño misterio. Estoy convencida de que cualquier diario desea ser descubierto y leído para no estar solo con sus secretos. Y hablando de soledad, para explicar por qué uno mi barco a la flota de El Boomeran(g) me viene al pelo una frase de Strindberg, de la breve y lúcida novela que se llama precisamente Solo, en que dice que él ha elegido la soledad, no porque no le guste la gente, todo lo contrario, le gusta mucho, sino porque (perdonen que no me levante a buscar la cita exacta), la gente le da miedo. Será para no llegar a los extremos de Strindberg, por lo que se han ideado los blogs.
[Publicado el 16/11/2007 a las 01:20]
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Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).
Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...
Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.
Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).
Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".

Presentimientos (2008). Alfaguara, España
Un millón de luces (2004). Alfaguara, España
Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)
El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España
Desde el mirador (1996). Alfaguara, España
El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)
No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)
Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)
Artículo en ABC sobre la autora.
Reseña de su nuevo libro en El cultural.
Entrevista en la revista Anika entre libros
Entrevista en El Semanal Digital
Comentario del libro en elmundo.es/blogs
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Que importante es leer para...
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14/5/2008 16:50
Quise decir,-Los Fibro-. Ese es...
Publicado por: el cartero
14/5/2008 15:26
Todos los Fibros se han puesto...
Publicado por: el carter
14/5/2008 12:51
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