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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 22 de agosto de 2019

 Blog de Juan Pablo Meneses

El debut de T.J. Portátil

Bienvenidos al debut mundial de TJ Portátil, el text jockey itinerante que mezcla bases de textos inéditos que recibe desde diferentes países. TJ Portátil, que por estos días estará presentándose en Madrid, publicará esporádicamente en este blog sus trabajos de mezclas. Para su bienvenida, nos ha hecho llegar un texto llamado: "Una noche parado en Latinoamérica".

 

 

 

UNA NOCHE PARADO EN LATINOAMÉRICA
Por TJ Portátil

 

Estoy parado en la esquina de La Paz y Francisco de Quevedo, son las 9:34 de la noche en Zapopan. Afuera del bar, un hombre moreno con franela en mano demanda con aliento alcohólico 20 pesos a todo aquel cliente que llega para beber su estrés. Esto es muy de México

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Bv. San Juan y Velez Sarsfield, son las ocho de la noche en Córdoba. Desde acá se pueden ver tres kioscos y cuatro cafeterías donde la gente está sentada cómodamente, conversando y tomando café en pequeñas tazas blancas. Entre la parada de colectivo y el puesto de cospeles, pasa una bella joven de cabello negro hasta la cintura. Un señor la mira y se voltea imantado su pasar. Esto es muy de Argentina.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Vespucio y Colón, son las once de la noche en Santiago. Frente a mí, dos chicos de jockey y pantalones a la rodilla se pasean entre los autos con una botella llena de un líquido inmundo. En la luz roja, ofrecen limpiar los parabrisas, cosa a la que casi nadie accede. Tiran el chorro igual, aunque no reciban más que un insulto. Esto es muy de Chile.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de la avenida Colmena y la Plaza San Martín, son las 11. 30 de la noche en Lima. A mi lado están dos Michael Jackson haciendo su paso lunar. Uno disfrazado y el otro no. Hacen su show y piden dinero.  A unos metros, un grupo de personas discute sobre la política energética de Ollanta Humala en acaloradas discusiones. Llega un agente de serenazgo, una especie de policía municipal y grita: ¡Circulando, circulando! Luego usa su vara de goma para abrirse el paso entre adultos mayores, homosexuales, putos y emos. ¡circulen, circulen!, repite. Esto es muy de Perú.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Cramer y Federico Lacroze, son las nueve de la noche en Buenos Aires.  Estoy en la puerta de una confitería antigua que tiene grandes ventanales con marco de madera barnizada y el nombre "Via Lacroze" escrito con pintura descascarada en los vidrios. Dentro hay varias mesas de madera y hombres de mediana edad y panzas prominentes que toman cerveza Quilmes y comen pizza de muzzarella. Algunos ven un partido de futbol; otros leen el diario. Esto es muy Argentina.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Monterrey y Campeche, son las diez de la noche en el Distrito Federal. Dos borrachos salen de la cantina Villa de Sarria fumando y con vasos desechables en la mano. La cortina metálica se cierra detrás de ellos.  En la otra acera, en el mercado de Medellín,  las luces siguen prendidas.  Flores, frutas, colores, y algunas personas que todavía trabajan. Hace calor y huele a fruta descompuesta. Una voz metálica, magnetofónica, se repite una y otra vez desde una bicicleta de andar lento: "Tamales. Oaxaqueños. Calientitos."  Una pareja camina rápido hacia alguna fiesta. No voltean. En la misma acera un indigente los observa. Mudanzas chava Pérez e hijos, Óptica Grecia, Metalmecánica, Tortillería, Fotos cinco minutos: todo apagado; el día muere. Un automóvil entra en el Motel Campeche.  La música de la cantina cerrada se cuela hacia el exterior por entre la cortina.  Esto es muy México.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina Cufré y Martín García. Son las nueve de la noche en Montevideo. Cinco jóvenes sentados en el cordón de la vereda se pasan la botella de cerveza uno al otro. No hablan. Solo se hacen gestos cuando una mujer bonita pasa cerca de ellos. En la vereda de enfrente hay una parrillada que ofrece, escrito con tiza en una pizarra colocada en la puerta, asado y achuras a buen precio. Esto es muy Uruguay.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Eje Central e Independencia, son las 19:30 de la noche en la ciudad de México. La calle es un hervidero de personas: oficinistas trajeados que salen de trabajar y se refugian en las cantinas, mujeres de tacones y copetes altos que caminan con los pies destrozados, vendedores ambulantes que suben su mercancía en "diablos" y la llevan a cuestas, como un caparazón, repartidores en bicicletas que se cuelan entre los carros, como peces plateados, familias indígenas que tocan la armónica para conseguir unos pesos, adolescentes de pantalones entubados que andan como si la vida fuera una película y los demás fuéramos los extras, ancianos que han vivido en el Centro desde que tienen memoria y todavía salen al pan con pasos lentos y cansados. Esto es muy de México.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Banco Reparo y Punta Perdices, son las 10 de la noche en Las Grutas. Aquí hay una obra en construcción,  una radio a pilas apoyada en un ladrillo y un perro huesudo hurgando entre bolsas plásticas. Tres albañiles sin casco ni mameluco comen pizza de parados y toman cerveza del pico. Esto es muy de Argentina.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de las calles Oriente y Garcia Moreno, son las siete de la noche en Guayaquil. Armados de un gran frasco de pegamento casero, mucho papel periódico, viejos trozos de madera y una larga botella de cerveza, con un doliente vallenato como fondo musical, dos hombres sudorosos dan forma a uno de los cientos de monigotes que son vendidos en la ciudad para incinerarse con petardos y fuegos artificiales cerca de la medianoche del próximo 31 de diciembre, en la tradicional quema de "años viejos". Esto es muy de Ecuador.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parada en la esquina de Maipú y Urquiza, son las 10.23 de la noche en Rosario. De un lado, la Aduana, un enorme edificio antiguo con una gran escalinata, en frente "Pasaporte", un bar tradicional de aires europeos, parisinos. En su vidriera se lee WI FI y entre las letras se logra divisar, de fondo y como contradiciéndolas, el interior del lugar con lámparas añejas, las paredes forradas con cuadros, un entrepiso cubierto con cajas de vino de años remotos y un caballito de calesita situado al lado de la puerta. Aquí afuera, tres jóvenes amigas con voces veteranas se ponen al día con los chismes del barrio, un anciano con sus bigotes teñidos de nicotina fuma de su pipa, y en un rincón una pareja combate con sus miradas. Ella tiene sus rizos sujetados y los ojos tristes, él tiene un estilo tanguero de los años '30, con aires de fanfarrón, que va perfecto con el estilo del bar. Sin embargo, las apariencias engañan y de repente ella le dice "Si sos celoso no es mi culpa" y con una risa nerviosa el comienza a acariciarla, su aura de compadrito se desvanece. Adentro, la tele pasa el partido de Argentina-Brasil. El malevo pide la cuenta y le pregunta al mozo: "¿Cómo va el partido?", y aquel le responde: "Vamos perdiendo, como siempre, culpa de Messi que no hace nada". Esto es muy de Argentina.

¿Dónde estoy parado ahora?

Estoy parado en la esquina de Avenida de las Torres y Dr. Nabor Carrillo, son las 20:30 de la noche en el D.F. Es la hora pico de tráfico. Precisamente aquí, la avenida deja de ser de dos carriles para convertirse en un solo río de luces rojas; los autos luchan por alinearse en una vía. Nadie cede el paso. Cada quien pelea su pequeño lugar en el mundo. Hay 5 policías apostados en este cruce, intentando poner orden. Con sus pitidos incesantes y órdenes contrapuestas logran exactamente lo contrario. La esquina se ha convertido ya en un gran estacionamiento. Esto es muy de México.

¿Y ésta noche, dónde estarás parado tu?

 

 

Bases del texto: Pierina Paolini (México), Pablo Douzet (Chile), Julia Andrés (Argentina) María Inés Herrera (Argentina), Diana Romero (Ecuador), Regina Zamorano (México), Carlos Tapia (Uruguay) ,  Esteban Lleonart (Argentina), Camilo Olarte (México ), Franco Nobell (Argentina), David Gavidia (Perú), Anna Lozano (México)

 

Produce: Escuela Móvil de Periodismo Portátil

[Publicado el 03/10/2011 a las 15:32]

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El catalejo de Mouat y los secretos mejor guardados

 

En el mundillo de autores y libros existe un lugar común que se concede como una medalla: "El secreto mejor guardado". Un autor, entonces, debiera sentirse orgulloso de ser "un secreto" y, más aún, si se trata de un secreto "mejor guardado". Como si de pronto, en tiempos de chismes online y redes sociales ametrallando eventos, que no hablen de un autor es un mérito. Y ahí viene la gran paradoja: homenajear y promover a un autor-secreto-bien-guardado equivale a eliminarle, de un plumazo, su mayor mérito.

El chileno Francisco Mouat podría, perfectamente, aparecer en cualquier suplemento cultural hispanoamericano recibiendo su medalla como "secreto mejor guardado". Pero, como en el caso de varios que reciben este extraño honor, Mouat no es secreto ni está guardado. Únicamente hace las cosas a su ritmo, a su modo. A un costado de la gran maquinaria, no por eso de manera secreta.

Mouat es un viejo amigo. Trabajé con él en una revista de viajes y seguí, de cerca, el proceso cuando un día dejó su puesto de funcionario del periodismo para dedicarse a su obra diaria. Una que se compone de 4 hijos, su mujer, los talleres literarios que hace en la Plaza Ñuñoa de Santiago, sus comentarios de fútbol en la radio ADN, la escritura de crónica, sus libros, una editorial propia y la siesta. Mouat defiende la siesta con la misma fuerza que otros piden rebajarle el IVA a los libros. Promueve el ocio con la misma pasión que otros discuten un canon.

Al ritmo Mouat, Pancho ha publicado varios libros de no ficción. Entre ellos "El empampado Riquelme", cuya primera versión la sacó Ediciones B de Chile el 2001, y que diez años más tarde llegó a las librerías de Argentina y Uruguay con la editorial Libros del Náufrago.  El libro cuenta la historia de Juan Riquelme, un empleado fiscal que desapareció en el desierto chileno en 1956, y cuyo esqueleto apareció más de 40 años después junto a todas sus pertenencias: un reloj, el pantalón, los zapatos, una libreta. Mouat investiga y rearma el último viaje de un personaje que realmente fue el secreto mejor guardado. Nadie pasó al lado de su cadáver por casi medio siglo.

Por estos días, Francisco está lanzando su página web: El catalejo de Mouat. Ahí se pueden ver sus libros, sus crónicas, escuchar sus audios y ver videos. Pero, además, se puede comprobar una vez más que alguien puede armar un camino propio. Sin agentes ni multinacionales. Aunque para la industria eso pueda tratarse de algo secreto, que está bien guardado.   

 

@menesesportatil

 

[Publicado el 26/9/2011 a las 20:36]

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El cronista miseria

El cronista miseria es uno de los grandes personajes en la fauna del periodismo narrativo.

El cronista miseria consigue fondos gracias a los bajos fondos.

Para el cronista miseria las cosas son simples: Para hablar de la miseria humana, se va a una villa miseria. Para decirnos que el mundo es una basura, se va a un basural con niños abandonados. Para confirmarnos que no tenemos salida, cuenta la historia de unos pobres en la cárcel.

El cronista miseria, debilidad de ONG´s y Fundaciones bien pensantes, escribe mal y amarillo.

El cronista miseria elige sus temas con la misma lógica con que responden las candidatas a Miss Universo: "Los problemas del mundo son la pobreza, el narcotráfico y las guerras".

Ideológicamente, el cronista miseria no se hace problemas: divide a las personas entre buenos y malos.

Aunque no sea su meta, el cronista miseria suele fomentar el pánico social y el avance policial. El cronista miseria es amigo de uniformados, y es conocido por los poderosos de cada barrio bravo.

El cronista miseria habla de periodismo narrativo y de lenguaje literario, aunque sus textos solo terminan siendo una crónica roja de larga extensión.

El cronista miseria es éxito en Europa. Disfruta metiendo sus textos en medios del primer mundo, o en revistas tercermundistas dedicadas al buen vivir: Miseria chic.

El cronista miseria piensa que las dobles lecturas son lo mismo que releer.

El cronista miseria cree que una buena crónica es narrar miserias que están a la vista, cuando en realidad se trata de revelar miserias ocultas.

El cronista miseria defiende su parcela, su nicho, su quinta de miseria, como si fuera una propiedad privada.

El cronista miseria nunca escribe de los poderosos, aunque conoce a muchos.

El cronista miseria no entiende la pornomiseria.

Algunos piensan que el cronista miseria es un invento del nuevo periodismo latinoamericano.

El cronista miseria se burla de quienes, piensa él, solo escriben de frivolidades. Seguramente, su risa también sea su gran triunfo: ha logrado frivolizar todas nuestras grandes miserias.

 

 

Publicado en etiquetanegra.pe

@menesesportatil

[Publicado el 21/9/2011 a las 17:30]

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Las nuevas plumas

Muchos autores aparecen tras ganar un premio. Se hacen conocidos, saltan, se tornan visibles gracias a un concurso. Pasa en la TV, pasa en las novelas.

En el periodismo narrativo sucede menos. Casi no hay concursos destinados a trabajos inéditos de autores nuevos. Aprovechamos, entonces, de anunciar que la Escuela de Periodismo Portátil y la Universidad de Guadalajara lanzan la segunda versión del premio Las Nuevas Plumas, un concurso de cónicas inéditas en español.

En esta segunda edición colaboran los diarios y revistas Gatopardo (Internacional), SoHo (Colombia), Etiqueta Negra (Perú), La Estrella (Chile), ADN, La Nación (Argentina), Quimera (España) y Emeequis (México).
 
El trabajo ganador de la primera versión - la del año pasado- fue Hombre que Nada, un perfil biográfico del escritor argentino Rodolfo Fogwill, de autoría de Federico Bianchini.

La convocatoria permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre de 2011 y la ceremonia de premiación se realizará en el VI Encuentro Internacional de Periodistas, en el marco de la XXV Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Más información de requisitos y premios: http://nuevasplumas.medios.udg.mx/

El ganador será invitado, con gastos pagos, a la FIL de Guadalajara en diciembre 2012.

 

@menesesportatil

 

 

[Publicado el 12/9/2011 a las 19:41]

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Los autores en la mesa

mesa

Cambiar el concepto de autor puede ser una tarea imposible. Aquí, como dije en la presentación, estaremos enfocados en esa misión. No será fácil. Hay costumbres arraigadas hace mucho tiempo. Por ejemplo, la costumbre de las mesas. Mesas redondas (que nunca son redondas) donde un grupo de escritores habla frente al público. Exponen, debaten, leen y sonríen. En el último tiempo hay muchos autores que, como los garzones, viven gracias a los que le dejan las mesa.

He participado en algunas mesas, descubriendo que hay nombres que se repiten con sospecha. Otras que no aparecen nunca. En el mundo de la crónica periodística, por ejemplo, hay autores que están en todas las mesas, otros que son invitados de forma intermitente, están los que aparecen rara vez y hay otros que nunca son invitados. ¿Qué tiene el autor de mesa al que siempre invitan? ¿Qué le falta al autor que nunca le llega invitación?

Daniel Riera, el mejor cronista argentino de su generación, casi nunca es invitado a debatir en público sobre su oficio periodístico. Daniel, que además es poeta y novelista y ventrílocuo, la mayor parte del tiempo está ausente. ¿Por qué no lo convidan? ¿Por pura miopía de los organizadores de mesas? ¿Tal vez no se porta tan bien? Quiere decir, entonces, que para ser un mesa-parlante-oficial-permanente hay que ser bien comportado y sonreír más de la cuenta.

La semana pasada, Daniel Riera estuvo invitado a una mesa en el Centro Cultural de España en Buenos Aires. Todo ocurría en el marco del encuentro Narrativas de Realidad, organizado por el CCEBA, una suerte de maratón de mesas hablando de la crónica en español. Pero Daniel no estaba invitado como autor, sino que como moderador ¿A quién se le ocurrió llevar a un autor a moderar?

Para partir la mesa (figurativa y literalmente), Daniel leyó un texto en el que hablaba de los 38 muertos durante el gobierno de Fernando De la Rúa y del edificio del CCEBA. Luego, se despidió amablemente, se paró y se fue. Dejando la mesa sin su moderación, aunque todos los que quedaron parecían bien moderados.

Hay un video de su lectura, y hay otro que muestra cuando Daniel se para y se va. Una semana después de la maratón de mesas, el único nombre que se recuerda y se repite y me pronuncian quienes fueron y participaron del encuentro Narrativas de Realidad, es el de Daniel Riera. Del resto, poco y nada. Todo se encarga de demostrar, una y otra vez, que las cosas están cambiando ¿Estamos frente a un nuevo concepto de mesas de autor?

 

@menesesportatil

 

[Publicado el 08/9/2011 a las 16:45]

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Un nuevo mundo portátil

 

nuevo mundo

Comienza una nueva historia. O, más bien, varias historias. Acepté la invitación a sumarme a El Boomeran(g) con una idea clara: usar esta plataforma para hablar de libros, de medios, de autores y, especialmente, de nuevas voces del periodismo narrativo en español. Esta no será la bitácora del día a día de una sola persona (para eso ya hay suficientes blogs, en este mismo sitio hay varios ejemplos muy buenos). El propósito es que funcione como un observatorio, como una cámara que enfoque desde distintos puntos, literalmente.

Hace 9 años tuve mi primer blog. Eran mis comienzos haciendo periodismo portátil, es decir, viajaba escribiendo historias para sobrevivir. He tenido blogs en España, Perú, México y Chile. Hace 3 años publiqué en Buenos Aires el libro "Crónicas Argentinas", un libro que reunía buena parte de mi trabajo en otro blog que tuve largo tiempo, en el diario Clarín de Argentina. Lo que comienza ahora es diferente.

Hay quienes aseguran que el blog está muerto. Que su formato se tornó aburrido, predecible y rutinario frente a las redes sociales. Que ya no conecta. Discusiones técnicas, casi administrativas, que siempre olvidan lo más importante de cualquier medio: el contenido. En este caso, parte de esa carne vendrá de la Escuela Móvil de Periodismo Portátil, un proyecto online de crónicas, con nuevos autores conectados desde más de 20 países y 40 ciudades diferentes. ¿El autor como DJ que hace bailar mezclando otras voces? ¿El autor como un recopilador que administra otras miradas? ¿El autor como un maquillador de cadáveres desconocidos? ¿El editor convertido en el último autor?

Trataremos de ir buscando respuestas. Al partir, solamente hay una certeza: no tengo idea a dónde vamos a llegar. Los blogs de eterno autobombo, o los convertidos en plataforma propagandística, o los transformados en trincheras de guerillas de egos, serán de gran ayuda: la idea siempre será escapar de ellos. A cambio, iremos probando. Quizás, para llegar donde mismo, o para no movernos mucho, o para -sería lo mejor- terminar descubriendo lo inesperado: un nuevo mundo portátil.

Es la idea. El que quiera, se suma. No hay cupo para todos. Los insultos también ayudan. Es hora de partir. Buen viaje.  

 

@menesesportatil

 

 

[Publicado el 05/9/2011 a las 17:54]

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Foto autor

Biografía

(Santiago de Chile, 1969). Escritor, cronista y periodismo portátil. Es autor de los libros Equipaje de mano (Planeta 2003); Sexo y poder (Planeta 2004); La vida de una vaca (Planeta/Seix Barral 2008, finalista Premio Crónicas Seix Barral); Crónicas Argentinas (Norma 2009) y Hotel España (Norma 2009  / Iberoamericana / Vervuert 2010), distinguida por el Consorcio Camino del Cid como uno de los ocho mejores libros de literatura de viajes publicados en España el 2010. Sus crónicas se han publicado en 25 países y traducido a cinco idiomas. Ha sido columnista y bloguero en medios como Clarín (Argentina), SoHo (Colombia), El Mercurio (Chile), Etiqueta Negra (Perú), Glamour (México) y Clubcultura (España). Estudió periodismo en la Universidad Diego Portales y en la Universitat Autónoma de Barcelona, y fue relator del taller de Tomás Eloy Martínez en la Fundación Nuevo Periodismo que preside Gabriel García Márquez. El 2006, la Asociación de Prensa de Aragón publicó un libro que transcribe su taller de periodismo portátil. Ha sido cronista invitado en universidades de América Latina y España, entre ellas la UNAM de México, la Complutense de Madrid y la Universidad de Chile. Fundó la Escuela de Periodismo Portátil, con alumnos conectados desde más de 20 países y que organiza, junto a la Universidad de Guadalajara, el "Premio Las Nuevas Plumas" de crónicas inéditas y en español.

Bibliografía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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