El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 8 de enero de 2009

Lou Reed.
Nunca he sido muy drogadicto. Sí he conocido, probado y frecuentado muchas de las más conocidas. O casi todas, nunca me atreví con los pinchazos. Pero nunca demasiado. Nunca me sentí obligado a comprar, tener, aspirar, digerir o aspirar drogas. Lo hice porque sí, algunas veces me gustaron, otras me complicaron. Me retiré de las ilegales y seguí frecuentando las legales. Seguí fumando hasta hace un poco más de un año. He seguido bebiendo, y creo que seguiré, si la salud o la enfermedad no lo remedian.
Yo también he visto caer a muchos de mi generación. Uno de los emblemas de la droga como relación vital, artística, emocional, como hermana más o menos querida, fue Lou Reed. Él, y todos los de su pandilla de la Velvet y alrededores malditos. Él caminó, e invitó a muchos, a que le siguieran por el camino salvaje. Se retiró a tiempo. No se perdió en el camino. Pero las cosas que hizo entonces, su voz canalla, sus letras poéticas, unas veces más alucinadas, otras más lúcidas. Sus canciones tristes y sus temas irónicos, muchos de ellos fueron en el tiempo de sus adicciones.
Hace tiempo que está "limpio". Al menos eso es lo que dice. En Madrid, no hace muchos años, nos prohibió que fumáramos en su presencia. Pudimos beber güisqui con agua, pero tampoco era partidario.
Han pasado otros años. Ha vuelto, le hemos vuelto a ver. Está bien, pero como repitiéndose en sus temas de una vida, unas cosas que ya no son las suyas.
Ahora termina de sacar un nuevo disco. Un amigo me aconsejó que no lo comprara. Me aseguró que era el disco más aburrido de los últimos años. Yo, que no me fío ni de mí mismo, me hice con el disco... y no me aburrí. Pero no lo hice porque me gusta el sonido industrial del agua cuando pasa un canalón. Me gusta el viento artificial y el de verdad. Me gusta la música de la vida, con sus ruidos. Me gusta Cage. Pero este producto de Lou Reed, estas meditaciones en el río Hudson, pasadas por el Tai Chi, el relax del cuerpo y la mente, es una cagadita al lado de todo eso. Y de verdad no es nada de lo que identificamos con Lou Reed. Aviso para seguidores.
¿Qué pasa con su capacidad para acercarse a la música? ¿El hombre limpio ya no puede hacer canciones como las que hizo? ¿Las drogas no estaban tan mal para ser el Lou Reed que nos gusta? Quizá es que ha cambiado de drogas. Ahora se droga con espiritualidad, con vida sana, cuerpo sano, cabeza sana...y la música, y sus letras, se han ido a otra parte.
[Publicado el 14/12/2007 a las 11:35]
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Audiencias de televisión.
Acaba de llegarme el "Panorama Audiovisual 2007", editado por Egeda que es la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales. Es un estudio pormenorizado de lo que hemos visto, desde el lado del dato y la estadística y no tanto desde el análisis. Aquí está el dato de lo que han visto los españoles en televisión o cine. Hoy comentaré lo más visto. Naturalmente lo más visto está en televisión- todavía no se contabiliza por Egea lo que se ve por la Red- y con mucha diferencia de lo que vemos en pantallas de cine. El cine en el cine, ¡ay!, una rareza en trance de desaparición.
Si somos lo que vemos, somos primero fútbol, después fútbol, seguido de carreras de Fórmula 1. Entre los diez programas más vistos -los datos son del 2006- en televisión sólo hay una ficción, la serie Hospital Central en el número 8 del ranking. La lista sigue hasta los cien programas más vistos. La mayoría son programas de deportes. Crecen las series españolas de ficción: Aquí no hay quién viva, Los Serrano, Siete vidas, El comisario, Cuéntame, Camera Café, Aída o Manolo y Benito. También series americanas, C.S.I, una en Nueva York, otra en Miami -no tengo ni idea de qué me hablan- y desperdigados por el ranking algunos de entretenimiento o lo que sea: Gran Hermano, Mira quién baila, Festival de Eurovisión, Operación Triunfo o Salsa Rosa. Y, por completar lo que vemos -es decir lo que los españoles ven por televisión- señalar que en puestos medios, más bien medios altos, también hay algunas películas: Como Dios, El señor de los Anillos, Asterix y Obelix, Cleopatra, El regreso de la momia, Pretty woman y Harry Potter, son los largometrajes más vistos en televisión el pasado año.
Debo reconocer que cuando leo estas listas me siento un bicho raro. Un ser extraño, fuera de la realidad, un marciano, un excéntrico, un solitario, un pedante, un desinformado, un listo, un tonto, un tipo peor que un comunista: un mal español. Menos mal que me salvo por ser espectador de algunos, muchos, partidos de fútbol. Aunque muchas veces voy en contra de los míos. Yo en eso, menos para el Atlético de Madrid, soy como el poeta Ángel González, voy contra todos, sobre todo contra los que ganan. Soy de muy pequeño espíritu deportivo, me gustan marrulleros, que jueguen, que ganen los míos aunque sea con trampas. Y como no tengo míos, voy con los peores.
Me alegra que se vean tantas series españolas. Incluso alguna vez trabajé en alguna, pero no soy consumidor ni se me espera. Soy, otra vez, del juego sucio, de Los Soprano. Y de programas llamados de entretenimiento, soy un analfabeto. Y no me importa. Creo que soy rebelde porque el mundo me hizo así. El caso es que antes, cuando fui mejor, más pequeño y más español, me encantaban los programas de concursos. Y los de entretenimiento que presentaban unos vieneses. Incluso las series, americanas, del tipo de El fugitivo, Los intocables. Estoy perdido para la tele. Estoy nostálgico. Soy un tonto, y lo que he visto me hacen dos tontos.
[Publicado el 13/12/2007 a las 11:13]
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John Lennon abrazado a Yoko Ono.
La revista, las más duraderas, famosas y universales de las revistas de la modernidad, entre la cultura de masas y la contracultura- también de inmensas minorías masivas- cumple cuarenta años. "Rolling Stone" está de celebración, recapitulación, listas y mirada atrás.
Una revista que no solo sigue viva, sino que tiene descendientes. Su hijo, ¿o hija?, español/a está creciendo muy bien. Ha salido con un número especial, un número de coleccionistas, eso es el reclamo al uso, la llamada para conseguir más ventas. Y ojalá lo consigan. Es un número que realmente resulta extraordinario por la puesta en escena, las entrevistas y la mirada más o meno nostálgica al tiempo que esa marca cultural ha sabido congregarnos a muchos que hace ya más de veinte años ya tenía más de veinte años. Crecimos con sus mitos, sus ritos, sus músicas, su cine, su humor y sus portadas. Muchas portadas vuelven a nuestra memoria. Una de las más vistas y revisitadas es aquella de un flaco John Lennon abrazado a Yoko en posición fetal y discretamente denudo. Yoko vestida como una existencialista enamorada. Y Annie Leibowitiz en la mirada, en la cámara de aquella declaración de amor más allá del rock. Me gusta más que la portada más famosa, esos culos sosos y blancos de la misma pareja que fueron capaces de irritar y marcar tendencia al mismo tiempo. Sin la pareja Lennon y Ono, seguramente nuestras músicas, nuestros recuerdos hubieran sido distintos.
Después, o antes o al lado, están los otros: Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, la pareja más Rolling: Mick Y Keith....Y antes Dylan, después Bowie, Springsteen, Sex Pistol o Kurt Cobain. Es verdad que hay muchos más, que las músicas, y sus letras, siguieron, siguen, pero a mí los Red Hot Chili Peppers me pillaron muy entretenido en otras músicas, otros ámbitos.
Me gusta mucho este número cumpleaños de la revista. Pero lo que más me gusta es la selección que hacen de las músicas y los libros de mi amigo Corto Maltés. Mi amigo el marino si tiene que elegir música se queda con esa joya última de Tom Waits, llamada " Orphans". Con las primeras grabaciones eléctricas de Dylan, "Master of War" o con los tangos de Piasola, en la versión de Gotan Proyect. También me siento cercano a las lecturas de Corto, además de su habitual libro de poesía de W.B. Yeats, se acompaña de Boris Vian, Rimbaud y Conrad. Con esa compañía, y soñando con alguna mujer, en algún puerto, yo también me embarco una larga temporada.
[Publicado el 12/12/2007 a las 10:35]
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El otro día en el suplemento Babelia, dedicado a Alberti y a los ochenta años de la generación del 27, se publicaban tres poemas inéditos de Alberti. Primerizos poemas, poemas que vivieron en el olvido y que una vez rescatados, encontrados por el trabajo del azar de una investigadora, el poeta -aunque ilusionado con el encuentro- no los quiso publicar. Veinte años después se publican. Hoy el poeta ya no puede decir nada. No puede aplaudir la publicación. Ni la puede negar. No se puede alegrar, ni se puede quejar. ¿Quién decide que se publiquen? ¿Está bien publicarlos? ¿Nos ayudan a conocer mejor su obra, su vida? Tengo muchos más interrogantes y no tengo respuestas claras. Es una pregunta que me hago, que hago a todos los que se interesen por el creador, por su poesía, por su vida. ¿Debemos contradecir los deseos del autor una vez que este está muerto?
Si Max Brod hubiera seguido al pie de la letra las instrucciones de su amigo Frank Kafka para el destino de sus textos después de muerto, no hubiéramos conocido una de las mayores obras literarias del pasado siglo.
Estos poemas de Alberti, desde luego, no son el mismo caso, ni tienen apenas trascendencia en su obra. O en el conocimiento de su vida.
Uno de los tres poemas, el llamado "Es una frente la que hoy pide auxilio", tiene toda esa intención provocadora, transgresora, de un joven recién convertido al ateísmo. Rafael, que tantos ángeles cantara, que recordara toda la vida, los ritos y los santorales cristianos, se muestra como un ingenuo blasfemo. También como un experto en meadas, algo que acompaña toda su vida y su obra.
En fin, no sé si es muy necesario rescatar ese poema que termina con estos versos:
"¿Qué buscas hacia el este si el mar es el último gargajo desprendido del Gran Ano Supremo?
Lloro y me la meneo ante los sagrados cojones de la Virgen."
Después de escribir esto se marchaba con la no virgen de Maruja Mallo. Y juntos pensaban en más blasfemias. Por ejemplo, que Maruja entrara desnuda en medio de una misa de doce. Eran como niños, perversos y blasfemos. El poeta todavía estaba en pañales.
[Publicado el 10/12/2007 a las 15:18]
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Una vez más un nuevo libro de Cristóbal Serra es una celebración literaria. Ahora en Pre-Textos nos deja éstas "anotaciones vecinas a un diario impuntual" como llama a reflexiones, digresiones y confesiones de un delicioso libro titulado "Tanteos crepusculares".
Se habla de muchas cosas, de escritores, literatura, aforismos, asnos y otras afinidades del sabio socarrón de Mallorca. No disimula, no tiene porqué, su poco cariño a los nacionalismos. Lector atento y prologuista de un curioso libro de un investigador polaco, católico y heterodoxo, llamado O.V. de Milozs, que escribió un, al parecer, muy documentado ensayo: "Los orígenes ibéricos del pueblo judío". Un libro que desmonta algunos de los mitos de nuestros nacionalismos históricos.
Partiendo de ahí, pero caminando por su cuenta y riesgo intelectual, Cristóbal Serra dice algunas cosas tan interesantes, como rotundas y polémicas. No me resisto a transcribir algunas de ellas, que los editores me comprendan.
"Estoy seguro que, con lo que voy a decir, los vascos que me lean van a tener una pésima idea de mí, y voy a estar en el censo de los gentiles (españoles)
Los vascos, como buenos judíos, no son ni carne ni pez. Allí ha arraigado el catolicismo, pero un catolicismo judaico, no racista, aunque muy racial.
Hoy, después de luengos años, por no decir milenos, de iberismo, aún no están más seguros de que son más ibéricos que nadie. Siendo los puros y legítimos descendientes de los primitivos habitantes de España, son los ibéricos por excelencia. ¿O no? Su lengua deriva de la que hablaron los primitivos habitantes de Iberia...
...Veamos lo que tenemos en la babélica Iberia. El basco (con b de burro) no se siente ibérico, cuando es el más ibérico de todos. Hasta la palabra Iberia es vasca.
Pasemos a los catalanes. Salvo que los moros no les dejaron acequias y norias, en lo demás son tan ibéricos como tú y como yo. El catalán hablado es el producto más directo del latín que el castellano, porque el languedoc tuvo mucho romano que le dio ser lingüístico y jurídico.
Somos más unos (no hunos) de lo que parece. El problema de las dos Españas es problema de historicistas. Si está tan vivo en Vasconia y Cataluña, debe ser por la importancia que a la historia le dan basconulios y catalanes. Jamás me atuve a lo que tenía visos de verdad inapelable"
Palabra de Serra. Pues, eso, menos palos de ciego, menos tiros, menos lobos. Ibéricos, aunque sea a su pesar. Ibéricos, sí, pero no como el jamón. Ese no conoce nacionalidades. ¡Vivan los asnos de Serra! Y vivan los cerdos, ibéricos.
[Publicado el 07/12/2007 a las 14:07]
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Se acaba de publicar en España -en la editorial Mondadori- la biografía de uno de los más incorrectos, interesantes, provocadores, importantes y desconocidos cantantes y compositores franceses. Él fue un absoluto ídolo, no sólo por sus canciones, en Francia y casi un desconocido en el resto del mundo. Se llamó, se llamará siempre, Serge Gainsbourg. Del anonimato y del olvido fuera del territorio francés le salvó una canción. Un escándalo de canción que todos conocemos, un himno jovial al placer del amor: Je t'aime, moi non plus. En la biografía, de Silvie Simon, se dedican muchas páginas a la historia de esa canción. Una canción que fue escrita y grabada para una de sus amantes de entonces, una tal Brigitte Bardot. Que era muy hermosa, pero que ya era tonta, temerosa y convencional. Cuando la canción se persigue en Francia, después se prohibiría en medio mundo, la acobardada con mucho cuerpo y pocas luces , la famosa BB, le pide a Serge que no saque el disco, que, por favor, por sus horas felices en la cama, retire el disco. Lo hace. Y busca otra que quiera cantar ese himno amoroso lleno de jadeos y suspiros.
Después de tentativas fallidas -¡qué pena que Marianne Faithfull dijera no, y no por cuestiones morales o cobarditas como BB sino por el control que sobre ella ejercía su novio de entonces, Mick Jagger- se grabó con una chica de piernas largas, ojos grandes, minifaldas cortas y con la deliciosa seducción de las andróginas. La chica se llamaba, se llama, Jane Birkin. Desde entonces estamos enamorados de su voz, su cuerpo, sus dientes, su sonrisa, sus hijas y de todo lo que haga este delicioso ser que por un tiempo fue capaz de domar, amar, hacer padre y amigo al más genial de los músicos pop de Francia.
Hace años murió Serge. Sin haber follado con Whitney Huston -como claramente lo dijo en directo en un programa de televisión- pero habiendo estado con algunas mujeres muy hermosas. Y habiendo compuesto algunas canciones que nos acompañan desde hace años. Murió por haber bebido demasiados cigarrillos. Bebió demasiados Gitanes. En su casa, en los exteriores del número 5 de la Rue Verneuil, en pleno Saint Germain, no queda un trozo de pared sin graffitis. Muchos se lo imaginan divertido en el cielo. Como aquel dibujo de una revista satírica francesa y famosa, se lo imaginó atacando sexualmente a la mismísima Virgen María, prometiéndole una bella canción.
Se nos olvidarán otras canciones, pero nunca olvidaremos los susurros de aquella canción que cantó con Jane Birkin. Por cierto, que algo le debe a su amigo Dalí. Algo del título. El de Cadaqués había dicho aquello de : "Picasso es español, yo también. Picasso es un genio, yo también. Picasso es comunista, yo tampoco". Moi non plus.
[Publicado el 05/12/2007 a las 14:40]
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Ficha policial de Felipe Sandoval.
El domingo pasado en el periódico El País, en mi sección "Fuera de casa", publiqué unos comentarios sobre el muy notable documental, El honor de las injurias del pintor, escritor y cineasta, Carlos García Alix. Un texto a favor de su obra, de su investigación y del nada retórico rescate de una de las figuras más oscuras del anarquismo arrabalero. De uno de los representantes de una suerte de acracia cutre, que si bien se puede entender en un tiempo y en un país, si los miramos desde hoy -incluso con cariño- sus actos, sus componentes, sus intenciones y otras utopías, resultan entre disparatadas, desacertadas, marginales, oscuras y sin salida. Las salidas de la acracia española siempre fueron peores que sus entradas. Su realidad peor que su idea. Sus gentes, tan injuriados, perseguidos y masacrados, tienen toda nuestra mirada sentimental, nuestro cariño por el honor imaginario de un tiempo poco honorable. Tienen los anarquistas españoles nuestro respeto para lo que quisieron ser. Nuestra cercanía intelectual para sus deseos. Nuestras dudas para sus realidades.
Yo hablé de Felipe Sandoval -el anarquista pistolero, el protagonista del documental -sin apriorismos, sin pensar en él heroicamente, ni denigrarlo como un asesino. Sin que el personaje me deje de inquietar, interesar, incluso sin que me caiga mal, no deja de ser el exponente metafórico de una historia negra.
Dice García Alix que mucha parte de la acracia "oficial" está enfadada con mis comentarios. Y también otros lo están con su película. Algunos no quieren escuchar lo que pensamos/escribimos de esa parte de la acracia. Y otros, como no podía ser menos, están dispuestos al debate. Yo, de verdad, con los anarquistas hasta la muerte... pero ni un paso más. Lo que dije de Sandoval, de su vida, sus actos, su acracia y su "malditismo", todo eso y otras cosas más que no tenían allí espacio, lo pensé después de haber visto, con interés, con emoción, sin pasiones, el excelente trabajo de García Alix. Ahora creo que en Madrid se puede ver en el Cuartel del Conde Duque. Si pueden pasen y vean. Y de paso, con uno poco más de tiempo, se acercan a uno de nuestros grandes de la fotografía de la Guerra Civil y de la primera modernidad fotográfica, Agustí Centelles.
Salud y anarquía para todos los que se lo merezcan.
[Publicado el 04/12/2007 a las 19:27]
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Ernest Hemingway.
Hace años que no queremos tanto a Hemingway. Quiero decir tanto como lo quisimos. La culpa, además de la parte que tenga el escritor, la tiene el uso comercial, banal que muchas veces se hace de su vida, su imagen, sus obras y sus pasos por la tierra. Sobre todo por la tierra española. También en Europa, en París, Roma, Venecia, se usa como reclamo -sobre todo de famosos bares- la conocida figura del escritor vividor, bebedor y fotogénico que fue ese ser tan complicado llamado Ernesto.
También rebajamos nuestra admiración cuando supimos sobre su mirada a otro lado, a ninguna parte, su manera de cerrar los ojos ante algunas cosas que pasaron a su lado en plena Guerra Civil. No nos gusta su indiferencia ante la desaparición de José Robles, el amigo y traductor de Dos Passos. O ante la de Andréu Nin.
Algunos relatos, sobre todo Los asesinos, siguen siendo aquella obra conmovedora, maestra, que nos deslumbró. Otras de sus obras no han sido tan vigorosas para soportar el paso del tiempo. No por aquello que decía Faulkner de su obra: "con Hemingway no hay que molestarse en buscar ninguna palabra en el diccionario". En esa descalificación, el gran escritor americano, el mejor de su tiempo, se equivocó. Así se lo señaló su contrincante, Hemingway dijo que le daba pena Faulkner si pensaba que para transmitir emociones había que buscar en el diccionario palabras desconocidas o usar términos poco comunes. Hemingway tenía razón. No es por eso que nos guste más Faulkner. Y no es que despreciemos a Hemingway, pero quizá su personalidad, su demasiada fama, demasiada presencia, nos hace tomar distancia, desconfianza, del escritor. Y además, también cambiamos con las lecturas, con los años. Aquello que nos pareció lleno de garra y fuerza al cabo de los años se nos aparece como algo más tramposo. Como si hubiéramos descubierto el truco. Seguimos pidiendo deslumbramiento. No dominio.
Todo esto viene a cuento porque el otro día en Pamplona, después de soportar en bares su presencia iconográfica. De tropezarnos con Hemingway en el hotel, el café, las calles, la plaza de toros y en casi cualquier rincón del centro de la ciudad, abrumados y entregados, decidimos hacer un homenaje al escritor. Beber en uno de esos bares que llevan su nombre. Un hermoso bar, una barra clásica, un tamaño adecuado, unas cuántas mesas y unos taburetes a su medida. Un pequeño bar anejo al famoso Café Iruña. Un bar con estilo, aunque el nombre de Hemingway estuviera puesto como reclamo para turistas. Con buen ánimo, pedimos un "dry martini". La amable y muy dispuesta camarera, una mujer de mediana edad que se mueve por una barra con la perenne presencia en un horroroso bronce que quiere parecerse a Hemingway, no sabía de qué le hablábamos. Dudaba si aquello que queríamos era un coñac, un dulce o un seco martini, con hielo, con agua, combinado o solo. Cambiamos el deseo, nos conformamos con un gin tonic, que también era propio del escritor. Desde luego no era como aquellos que recuerda en un relato que le servían en Chicote. La literatura todo lo transforma, lo deforma, incluso lo mejora. Era, una vez más, una de esas bebidas servidas con la desgana y la falta de información de la mayoría de los camareros de nuestro tiempo. Bares y camareros que no quieren enterarse que beber también es cultura. O al menos que es un arte menor y divertido.
Tengo un bar cerca de casa, en Madrid, que se llama "Aquí nunca estuvo Hemingway". Esta tarde haré la prueba. No quiero pensar que todo lo que toca Hemingway se convierte en un producto banal para el consumo de turistas poco exigentes y mitómanos de bajo perfil.
[Publicado el 03/12/2007 a las 14:48]
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Mi recordado, y lujurioso, amigo Xavier Domingo unía la lujuria a los otros placeres. Beber, comer, etc. Y le gustaba acercarlos a las lecturas y las músicas. Los que quieran saber algo más de éste peculiar gozador a la española, nacido en Barcelona y bien vivido en París, que busquen su libro sobre la erótica ibérica. O sus libros de cocina, Cuando sólo nos queda la comida o De la olla al mole. Pero no era de él de quien quería hablar, se me bifurcan los caminos. No, hoy quería hablar de un escritor que admiraba Domingo y por eso se me cruzan los nombres. Hablo de Pietro Aretino.
Recatado por la gracia de Luis Antonio de Villena, autor de la traducción, el prólogo y las notas de esta edición hermosamente verde que acaba de aparecer de sus Sonetos lujuriosos. No los dejen cerca de los niños.
Este libertino que para muchos -dice Villena- fue tenido como un hombre piadoso, bondadoso, jovial y para otros era un chantajista, libelista, pornógrafo y vividor. Admirado o repudiado, tenido por culto y por todo lo contrario, fue un buen representante de un siglo, de una cultura y un tiempo -1492-1556- donde todavía no se habían expulsado ni la vitalidad ni cierto paganismo que no le sientan mal a esa Italia divertida y desvergonzada.
Vida apasionante de un poeta libertino que cuenta con la excelencia de Villena en el prólogo. Sus sonetos no son de hombres y mujeres en el momento del sexo, son el sexo mismo. Como dice el prologuista son "coños y pichas que se imbrican en goce feliz y natural".
Me callo y les regalo un soneto de Aretino. Perdón y que se aparten mojigatos y menores:
"Jodamos, alma mía, jodamos enseguida,
pues todos para joder hemos nacido;
que la polla te gusta y amo el chocho
y el mundo sin eso ni una figa valdría.
Y si post morten joder fuese aún honesto,
diría: De tanto joder nos moriríamos;
y además Adán y Eva aún joderían,
que hallaron un morir tan deshonesto.
-Verdad es lo que dices, que si los bribones
no comieran de aquél fruto traicionero
ardencia los amantes no tendrían.
Más basten ya palabrerías, y hasta el corazón
clava la polla, y haz que el alma se
me parta, que por la polla muere o está viva;
y si posible fuera,
guárdame en el chocho los cojones
que del placer son testigos de primera."
[Publicado el 30/11/2007 a las 13:09]
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Voy camino a Soria. Es decir, camino del recuerdo de un poeta, Antonio Machado. Es una ciudad pequeña, resistente al paso del tiempo, con muchos rastros en sus calles, sus caminos, sus paseos de la ciudad que conoció el poeta. Es una ciudad perfecta para ver transcurrir lentamente el tiempo. Es una ciudad fría, aunque acogedora. Una ciudad para poetas y escritores de paso. La ciudad en la que conoció el amor y la desgracia su más famoso habitante. Fue feliz -a pesar de las burlas, entre envidiosas e hipócritas, de los mojigatos que no entendían su diferencia de edad- con su joven enamorada. Muchos versos surgieron de esos momentos felices. De esas ilusiones amorosas del hombre mayor. Pero no he venido con esos poemas. Estoy en esta tarde de invierno claro más cerca de leer algunos de sus imperecederos proverbios y cantares. Lo hago por las mismas calles del poeta, por sus riberas, bajo árboles helados como un corazón lleno de durezas.
Recuerdo otra Soria, solitaria y extraña, que contó un viajero escritor que aquí llegó en autobús, y en los días de la Navidad en los años ochenta. El viajero era Peter Handke y la memoria de aquellos días sorianos las dejó escritas en su curioso libro de viajes El juke-box.
Hay más escritores vinculados a Soria, no me olvidaré del camaleónico Dionisio Ridruejo. Ni del muy vivo, vivaz y en su mejor momento narrativo, Javier Marías.
"Hoy es siempre todavía", decía Machado, y me acompaña en mi paseo solitario, me hace sentirme otro, uno que está acompañado. "En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad." Pues eso que estoy contento, paseante y soriano. "Entre el vivir y el soñar hay una tercera cosa. Adivínala"
[Publicado el 29/11/2007 a las 11:42]
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Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
08/1/2009 11:28
Publicado por: corriente
07/1/2009 21:25
Publicado por: carmen
07/1/2009 16:57
Yo creo que el intercambio es...
Publicado por: ossa
07/1/2009 15:46
Durante mucho tiempo mantuve...
Publicado por: Pancho Ortuño
06/1/2009 04:43
Se hablaba de libros? MI medio...
Publicado por: Curls
05/1/2009 18:17
Publicado por: alex
04/1/2009 19:58
NO TENGO NOVIO Y ASTOY BUSCANDO...
Publicado por: amairani
01/1/2009 16:31
Publicado por: miguel mora
01/1/2009 15:06
La Olivetti!! En cuanto hablaste...
Publicado por: Una ET en Euskadi
01/1/2009 10:43
Publicado por: Ellis
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