El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008

Planta de arroz.
Hace tiempo, antes de que apareciera esta maravilla tecnológica del gran de arroz subcutáneo, se hablaba de marcar en la piel de las personas un número imborrable de varios dígitos, como el de las tarjetas de crédito, que serviría para los mismos propósitos: identificarse y ser identificado, comprar en las tiendas y supermercados, sustituir al pasaporte, y lo mismo, someter al sujeto a la vigilancia policial. Un número que según los entendidos, debería ser marcado en la frente.
Algunos compararon entonces esta marca con aquella de la Bestia de que habla el Apocalipsis de San Juan: "aquí hay sabiduría: el que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es 666". Este número cabalístico y tan misterioso, el 666, es nada menos que la marca del Anticristo.
Y por esas leyes arcanas que gobiernan la cibernética, el 666 iría incorporado de primero a la cifra que cada uno llevaría marcada a fuego en su frente, requisito para volverse un ciudadano consumidor en toda la regla, y que para ciertos profetas de hoy venía a confirmar que el consumo es algo gobernado por la Bestia, es decir, por las fuerzas del mal que han llevado a su peor paroxismo a la civilización.
Sin embargo, el grano de arroz es más inocente en ese sentido, y más discreto, no puede negarse. A menos que se tratara de una Bestia vegetariana.
[Publicado el 05/12/2007 a las 10:59]
[Etiquetas: arroz]
[Enlace permanente] [Imprimir] [0 comentarios] [Enviar a un amigo]
II. De los múltiples usos de un pequeño artilugio
No es difícil hacer la lista de las muchas aplicaciones que el grano de arroz habrá de tener pronto, además de las dichas. Para encender el vehículo y entrar uno a su casa, a manera de llave. Como tarjeta de crédito. Para llenar el tanque de gasolina, entrar al cine, o hacer las compras del supermercado, pagar en el restaurante, o la colegiatura, sacar dinero en el cajero automático, sólo será necesario acercar la palma de la mano al escáner, porque la palma de la mano, o la muñeca, resultan lugares convenientes para implantar el dispositivo.
Pero todo eso es lo de menos. Se podrá utilizar como cédula de identidad para votar en elecciones presidenciales y plebiscitos, pues el chip tendrá registrada la fotografía de cada quien, y las huellas digitales, y así a lo mejor se hacen más difíciles los fraudes electorales en aquellos lugares donde se practican, aunque ya sabemos que para siete virtudes, hay siete vicios.
Los reos en libertad bajo palabra, en lugar de ese molesto grillete electrónico que ahora cargan en algunos países, disimularán su ominosa condición gracias al mínimo grano de arroz. Y no sólo eso, aflijámonos. Cada quien llevará escrito en el grano de arroz su record de policía, y ya se sabrá por parte de las autoridades policiales, quién es peligroso o no es peligroso, algo que tendrá terribles bemoles sin si se trate de un régimen autoritario, como cada vez más amenaza haberlos en nuestras tierras.
[Publicado el 04/12/2007 a las 11:32]
[Etiquetas: arroz]
[Enlace permanente] [Imprimir] [0 comentarios] [Enviar a un amigo]

Para que la imaginación no quede mal, la realidad viene en su ayuda. La empresa VeriChip de Palm Beach, Florida, fabricante de equipos electrónicos de seguridad, ha empezado a ofrecer a sus clientes un chip de silicón, del tamaño de un grano de arroz, que se coloca debajo de la piel y contiene información relacionada con la persona del portador.
Hasta ahora sirve para entrar a espacios reservados donde se manejan documentos o materiales sensitivos, de manera que al pasar frente a un escáner colocado a la entrada de esos espacios, la persona que ha sido objeto de la implantación recibe el visto bueno, y la puerta se abre. Se ha empezado a usar, así mismo, para controlar las entradas y salidas de los empleados en una oficina o en una empresa, tarea que antes hacían los viejos relojes marcadores de tarjeta, y para identificar clientes VIP y socios de clubes de acceso exclusivo.
Los pacientes podrán cargar en el grano de arroz toda la información que el médico necesita conocer a la hora de una consulta, o de una emergencia, es decir, su epicrisis, esa larga lista de datos que hasta ahora hay que anotar a mano en un formulario; y además de la historia familiar, el tipo de sangre, alergias que sufrimos, enfermedades que hemos padecido, medicamentos que tomamos, asuntos que generalmente sabemos de memoria, el grano de arroz sabrá el record de nuestros exámenes de laboratorio, y guardará tomografías y estudios de resonancia magnética, y por supuesto, nuestro ADN.
Pero hay muchas otras aplicaciones para el grano de arroz.
[Publicado el 03/12/2007 a las 10:13]
[Etiquetas: arroz]
[Enlace permanente] [Imprimir] [0 comentarios] [Enviar a un amigo]
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
16/5/2008 18:03
Es muy cierto esa intimidad es...
Publicado por: Ray
16/5/2008 08:51
Publicado por: Rafael
15/5/2008 22:02
Creo que no se trata de alabar...
Publicado por: Alejandro
15/5/2008 15:52
Por honestidad intelectual no...
Publicado por: Nàmor Adenip
15/5/2008 00:37
Publicado por: rolando gabrielli
15/5/2008 00:36
Publicado por: Fran
14/5/2008 22:34
Publicado por: Norberto Fuentes
14/5/2008 21:53
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:55
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:44
Antes de hacer la maleta: En...
Publicado por: Cubana
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres