El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 8 de enero de 2009
III. LOS PATRULLEROS DEL BIG BROTHER
En China, donde existen 165 millones de navegantes, un número sólo superado por Estados Unidos, el control y la censura de la Internet están a cargo del Buró de Seguridad Pública que tiene, como dijimos antes, un Centro de Vigilancia Cibernética.
Los iconos de dos policías, un hombre y una mujer, montados en motocicletas, aparecen cada 30 minutos al pie de la pantalla en los portales autorizados mediante el certificado de sanidad. Al pinchar sobre cualquiera de los dos íconos, se establece una conexión con la página Web de la policía, toda una invitación a denunciar a cualquier trasgresor, es decir, una invitación a la soplonería.
La disidencia política contra el partido único, las propuestas de secesión territorial, las ofensas a los jerarcas del partido, junto con las estafas electrónicas, las loterías clandestinas, así como la superstición, son varios de los temas enlistados en el Index policial. Si uno se encuentra con ellos mientras navega, debe acudir a los motorizados. Pero estos mismos policías motorizados rastrean por su cuenta las páginas inconvenientes a la seguridad del estado y al orden social para clausurarlas. Patrullan día y noche.
Como se ve, las luchas por la libertad van a darse desde ahora, más que en ningún otro, en el espacio virtual. Todos contra el Big Brother.
[Publicado el 15/10/2007 a las 10:29]
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II. LOS CENSORES DEL BIG BROTHER
Se dice, se habla, y se discute de todo en la inmensa Red que nos cubre desde el espacio con su tejido de hilos sutiles, millones de ideas y piezas de información que bajan diariamente desde las alturas, todo lo que cabe en un tráfico multitudinario diverso, contradictorio, creativo, y por tanto, libre, una fragua constante del pensamiento que no se apaga nunca. Jamás hubo tantas posibilidades de expresar iniciativas personales, exponerlas, o discutirlas con otros, superponer el pensamiento propio al ajeno. Pero por eso mismo, ya están allí los censores enviados por el Big Brother.
La ley Patriótica aprobada en Estados Unidos tras los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, autoriza la invasión de la privacidad de los cibernautas y sus espacios de comunicación, no sólo en el territorio nacional, sino en todo el mundo, bajo razones de seguridad nacional que buscan prevenir los actos de terrorismo.
Por otro lado, el Consejo Nacional de Información de la República Islámica de Irán ha establecido filtros muy complejos, pero eficaces, para impedir el acceso de los navegantes a miles de sitios, como una manera de preservar la ortodoxia religiosa, e impedir la disidencia política.
En Myanmar (Birmania), la cúpula militar que reina desde hace décadas, tan consciente se halla del poder de la Internet, contrapuesto al suyo propio, que al sofocar la rebelión popular encabezada por los monjes tibetanos en las últimas semanas, mandó clausurar las comunicaciones cibernéticas, y así aisló al país del mundo.
Pero volveremos a China.
[Publicado el 11/10/2007 a las 10:30]
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I. EL BIG BROTHER TE ESTÁ VIENDO
El espacio democrático más importante en la historia de la humanidad es el de la red ciberespacial, y hasta ahora se suponía el más libre, colocado más allá de las manos de quienes, dueños del poder terrenal, han usado siempre la censura a la información y a la difusión de las ideas como arma de represión.
Pero el Big Brother ya se dio cuenta de que no todas las ideas que circulan por esos caminos infinitos e invisibles le convienen, y declara, como lo ha hecho el director del Centro de Vigilancia Cibernética del Buró de Seguridad Pública de China, que es su misión eliminar de la red “toda información que causa daño público y enturbia el orden social”.
Como se ve, existe ya una burocracia para controlar a quienes navegan sin permiso del Big Brother. Les preocupa en China, y también en Irán, en Birmania, en Corea, y aún en Estados Unidos, saber qué es lo que llega a las pantallas, y se aseguran de que lo considerado inconveniente no llegue del todo.
Están en la mira los mensajes terroristas subliminares o abiertos, y la pornografía infantil, asuntos en los que la preocupación oficial parece legítima. Pero en no menos de 30 países, según la organización OpenNet, que trabaja en favor de la libertad de expresión en el ámbito cibernético, también se impone la veda a miles de páginas web, lugares de chats y blogs, que son considerados peligrosos por lo que allí se habla, o se dice, o se discute, en términos de política, ideología, religión, creencias culturales.
[Publicado el 10/10/2007 a las 10:30]
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Rogelio García Lupo, un periodista ejemplar que acaba de recibir en Monterrey el Premio de la Fundación Iberoamericana de Periodismo que preside Gabriel García Márquez, puede contarnos una historia diferente en lo que hace el amor desmedido por los libros.
Le pasaba lo mismo que a mi amigo de España, ya los libros no cabían en su apartamento de Buenos Aires. Pero aquella no era una relación clandestina, sino compartida con su mujer. Así que empezaron a discutir lo que podían hacer frente a aquella invasión cada vez más creciente. ¿Más estantes? Ya no cabían más estantes. ¿Donar una parte? Tal vez, pero cuando se pusieron a hacer una selección, todos los libros terminaron por volver a sus sitios de siempre, viejos conocidos a los que no podía negarse asilo.
Entonces, se les ocurrió que no había mejor remedio que dejar el apartamento a disposición de los libros, y buscarse ellos otros sitio donde vivir. Así que encontraron un nuevo lugar a unas seis cuadras del que ahora quedaba por entero a sus huéspedes, y hacia allá se mudaron. Ahora los visitan todos los días, ven cómo están, los acomodan un poco, les sacuden el polvo, y luego se sientan a leer. Cumplida la visita, se despiden, apagan la luz, y hasta mañana.
[Publicado el 09/10/2007 a las 10:50]
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Tengo un amigo en alguna ciudad de España que sostiene una relación clandestina con los libros. Su mujer, irritada hasta el cansancio de verlo aparecer cada día con nuevos libros, le prohibió llevar uno más. Los incómodos visitantes, que llegaban siempre para quedarse, habían desbordado los estantes andaban ya por el comedor, los pasillos y la cocina, para no hablar del dormitorio y los baños, y estorbaban cada movimiento, es cierto que estorbaban.
Y entonces, lo que hizo mi amigo fue alquilar de manera clandestina una buhardilla en el mismo edificio, armar allí unos estantes, y cuidando el ruido de sus pasos, pues para subir al escondite debía pasar frente a la puerta de su propio apartamento, tras de la cual acechaba la celosa mujer, empezó a subir con las bolsas de nuevos libros por la estrecha escalera, para meter con todo sigilo la llave en la cerradura y entrar al escondite. Era como si ahora tuviera una amante.
Un día, desde el café de la esquina donde bebíamos una cerveza, me invitó a visitar el refugio secreto, y subí con igual cuidado que el suyo las escaleras para no despertar sospechas. La puerta casi no abría, atascada como estaba ya la buhardilla de libros, agotado el espacio de los estantes, desbordado el piso. Estará ahora buscando un tercer lugar.
[Publicado el 08/10/2007 a las 10:53]
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Los científicos del Instituto de Biología de Anfibios de la Universidad de Hiroshima han logrado crear una rana transparente utilizando la manipulación genética a partir de especimenes de un extraño tipo de rana albina. A través de la piel de esta nueva rana pueden verse todos sus órganos, y pueden también apreciarse sus funciones fisiológicas, con lo que ya no será necesario abrirlas con el bisturí, como suelen hacer, entre otros, los estudiantes principiantes de medicina.
Ante esta noticia se me ocurre pensar en la posibilidad de que un día se pueda crear seres humanos de piel transparente, con lo que sería posible admirar a plenitud nuestros órganos vitales, y estando de pie frente al espejo ver cómo reaccionan ante nuestras emociones y sentimientos: los hemisferios del cerebro, para empezar, donde advertiremos las reacciones eléctricas provocadas por nuestros malos pensamientos, o nuestras inspiraciones; las palpitaciones aceleradas de nuestro corazón ante la vista del ser amado, el hígado ennegrecido por el odio, el estómago que recibe con deleite los alimentos que tragamos, las glándulas sudoríferas que destilan copiosas nuestras miedo.
Seremos como una vitrina iluminada, que nos hará también testigos del progreso de nuestra propia muerte.
[Publicado el 05/10/2007 a las 10:00]
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VI. LA FUENTE DE LA ETERNA JUVENTUD
Vuelvo siempre a situarme en la memoria delante del cuadro aquel que hace tiempos vi por primera vez una mañana soleada de verano allá por 1974, en el museo de Dahlem, en los suburbios apacibles de Berlín, un museo hoy clausurado. Afuera los tilos encendidos de verde, a través del ventanal el haz de luz dorada en el que flotaban infinitas partículas de polvo, el parquet lustrado con cera, la guardiana somnolienta vestida de gris, y frente a mí La fuente de la juventud de Lucas Cranach.
Vienen por un extremo de la tela las carretas cargadas de ancianas desnudas, de carnes flácidas y pechos magros. Al centro hay jóvenes caballeros galantes que las ayudan a llegar a la fuente a la que entran temerosas primero, se sumergen en sus aguas y van saliendo por la otra orilla ya mozas otra vez. Las ayudan a vestirse suntuosamente y son conducidas bajo un palio de seda que se alza en el boscaje donde se está celebrando una fiesta. Música de flautas y vihuelas, viandas sobre las mesas, y otra vez bellas y esplendorosas, se dejan requebrar, se dejan llevar por los senderos del bosque, otra vez sus cuerpos merecen otros cuerpos, otra vez el alma palpita en su cárcel dichosa, otra vez la vida, otra vez la felicidad.
¡Ay , felicidad, para que fueras eterna!, canta en la noche el borracho de Juan Rulfo.
[Publicado el 04/10/2007 a las 10:41]
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¡Ay, felicidad, para que fueras eterna!, exclama el borracho muerto en llanto que podemos hallarnos en los cuentos de Juan Rulfo. ¿Y si de verdad fuera tan eterna la felicidad como quisiéramos? Anda penando, dicen de los muertos sin sosiego que se pierden por las calles desoladas de Comala. Al alma en pena le hará falta siempre la equívoca felicidad de este mundo, la esperanza inconstante de que la felicidad siempre está por llegar, sólo se trata de alzar la mano para alcanzar el fruto dorado. ¡Y el pobre rey Midas que se moría de hambre porque todo alimento que tocaba se le convertía en oro!. ¿Y si la mujer que tocamos con temblor febril de los dedos se volviera de alabastro?
Andan penando los muertos porque las hace falta el cuerpo. Corpus delicti, corpus delicia. Sin cuerpo no hay apremios, ni deseo, ni tormentos, ni desdichas, y por tanto no hay dichas, dice el libro del Tao. El alma despojada del cuerpo sólo será una abstracción neutra porque sin cuerpo la sucesión de momentos iguales uno a otros en el infinito de la calma sin sustancia es de una vez por todas el peor de los infiernos, aunque se ofrezca como cielo. El infierno de hielo de la felicidad sin las tentaciones del dolor, que se convierte así en el estado más cercano a la idiotez, porque entonces el alma está sola sin su propio cuerpo y sin ningún otro cuerpo en vecindad para poder arder a gusto en el infierno del cielo, entre las llamas del delirio.
[Publicado el 03/10/2007 a las 11:15]
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Siempre se regresa a la idea de la felicidad perdida, que fue nuestro reino de un instante en este mundo. La pérdida del reino que estaba para mí, y el sueño que es mi vida desde que yo nací, te advierte Rubén, porque el demonio, en disfraz de gran perro de lanas, la pelambre tiznada por el hollín de la chimenea de la taberna, como en la escena de Fausto, siempre te tentará a volver a empezar, con un rictus de mezquindad sardónica en el hocico, tentándote a volar sobre los techos para que veas cómo es el mundo placentero que otra vez te estás perdiendo porque se te fue la juventud, y que siempre está allí como un paisaje extendido entre el aire nocturno, el jolgorio de las tabernas y el lecho revuelto donde siempre quedará impresa la huella leve de un cuerpo. La mejor promesa del demonio es que de nuevo te hará joven.
Te dará la felicidad de la carne que tientas con sus frescos racimos, vuelvo a Rubén. ¿Y la muerte que aguarda con sus fúnebres ramos?, vuelvo también a Rubén. La felicidad que no es entonces sino el regreso a la fementida juventud donde siempre fuiste dichoso, donde todo lo intentaste, donde soñaste todos los sueños y despertaste a todos los desvelos y por eso mismo alguien que huele a azufre te la ofrece de nuevo.
[Publicado el 02/10/2007 a las 10:00]
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Pero mientras tanto, el que un día fue feliz y lo recuerda, vuelve a serlo por un instante, comprometido en una precaria complicidad consigo mismo. Fuimos felices en algún recodo del pasado. De algo dichoso nos acordaremos, y será entonces una estocada maliciosa y placentera en la boca del estómago.
El Sueco Levov, el personaje de Pastoral Americana, la novela de Philip Roth, héroe deportivo en su juventud, próspero fabricante de guantes, esposo de la beldad que fue candidata a Miss América, se propone un programa de vida cuya meta es la felicidad perfecta. Lo que está afuera, por cruel o despiadado que sea, o extravagante, no puede tocarlo, o apenas existe frente a su percepción. Pero de pronto se rasga la inocencia que lo rodea, y verá saltar en pedazos su mundo feliz cuando su hija única se convierte en terrorista que pone bombas en los años de la guerra de Viet Nam. Y no puede entenderlo.
La pérdida repentina de la felicidad, es entonces como la pérdida de la virginidad. También el sueco Levov, amurallado dentro de su antigua casa de piedra, la mansión en medio del bosque en que habita con su familia que ha explotado, es una alma simple, comoFelicidad de Flaubert, la criada del cuento de Flaubert.
[Publicado el 01/10/2007 a las 18:27]
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Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
08/1/2009 03:06
Estimado Sergio Ramirez, te...
Publicado por: ANTONIO BOLAÑOS BUENDIA
06/1/2009 18:53
Publicado por: argenis
05/1/2009 23:26
Buen detalle! Es un agrado saber...
Publicado por: Juan Carlos Morales
04/1/2009 19:23
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Publicado por: Pandora
01/1/2009 00:27
Publicado por: amalia
31/12/2008 21:59
Publicado por: Gaudhy
31/12/2008 02:06
Publicado por: martha
30/12/2008 18:06
Publicado por: amalia
30/12/2008 00:39
De acuerdo con titinger en TODO,...
Publicado por: Javier
29/12/2008 16:47
Escribir, si se tiene talento...
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