El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 10 de febrero de 2012

 Blog de Sergio Ramírez

II. El hombre de goma

He hablado de un juego de espejos, que copia las imágenes arcaicas del caudillo del siglo diecinueve paseándose orondo sobre el tablado, sable en mano para desgarrar todos los decorados constitucionales, pero quizás me equivoque. El espejo lo que devuelve son imágenes mejoradas, porque aquellos viejos caudillos no tenían tanta imaginación para pasar las leyes por los filtros y redomas que las vuelven dúctiles y maleables, de modo que pueden asumir cualquier figura que el taumaturgo en el poder quiera darles, y aún deslizarse debajo de los resquicios de las puertas como el Hombre de Goma, el superhéroe de las historietas cómicas de mi niñez, que hacía de su cuerpo lo que mejor le convenía.

            El presidente Chávez ha anunciado que ya tiene un buen manojo de decretos listos, que una vez firmados de su puño y letra se convertirán en leyes de la república bolivariana, capaces de afrontar con ellos cualquier clase de emergencia, desde asonadas hasta huracanes.

Una voluntad única sobre un conjunto de voluntades concertadas, que es lo que las cámaras legislativas se supone que representan, lo cual no es sino una clausura virtual del recinto legislativo, las sillas de los diputados vacías, u ocupadas por sus propios fantasmas.

[Publicado el 19/1/2011 a las 09:00]

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I. La cantante calva se queda sin peluca

El socialismo del siglo veintiuno trae pocas novedades, porque parece más bien un viejo espejo de luna turbia, que repite las imágenes del siglo diecinueve, que es cuando aparecieron en el escenario latinoamericano los caudillos, derribando a sablazos los telones de la democracia. Y además de un juego de espejos, todo parece una representación teatral donde domina el absurdo que espanta y divierte a la vez, como ocurre en La Cantante Calva de Eugenio Ionesco, o en Dos Viejos Pánicos, de Virgilio Piñera.

Veamos, por ejemplo, las más recientes ocurrencias en Venezuela. La oposición al presidente Chávez gana por más de la mitad de los votos las elecciones para renovar la Asamblea Nacional, pero de antemano existe ya una ley que manda que el que pierde, gana, y así la mayoría de los asientos son adjudicados a los derrotados. Y antes de instalarse la nueva legislatura, con la mayoría convertida en minoría, la Asamblea saliente, que pertenece por unanimidad al presidente Chávez, emite una ley que habilita al Líder Supremo de la Patria a legislar por decreto en todas las materias de su gusto y antojo por espacio de año y medio, con lo que de un plumazo, o mejor, de un zarpazo, se arrebata a la Asamblea que aún no se ha instalado todas sus facultades. La cantante calva, se queda sin peluca.

[Publicado el 14/1/2011 a las 10:29]

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IV. Curiosos del mundo, uníos

Antes de la era cibernética, hacerse de un cuarto de millón de documentos confidenciales o secretos de la hasta entonces primera potencia mundial, habría sido una tarea bastante más que difícil para una sola persona como el raso Manning. ¡Cuánto debe añorar el papel de verdad la señora Clinton! Sacarlos de los archivos, fotocopiarlos, transportarlos ocultos fuera de las instalaciones oficiales, necesitaría meses, sino años. Hubo, por supuesto, otras filtraciones antes de la llegada de las computadoras, la más célebre de ellas la de los famosos "papeles del Pentágono" acerca de la guerra de Viet Nam, revelados por el New York Times en 1971. Pero se trataba de un solo documento, entregado a un periodista por uno de sus autores, Daniel Ellsberg, y no de una multitud de informes diarios remitidos desde decenas de embajadas, como en este caso.

Para los curiosos del mundo, entre los que por supuesto me cuento, la lectura de los documentos del Departamento de Estado hasta ahora revelados por WikiLeaks, es todo un banquete. Y como buen curioso, sentado como don Cleofás en la atalaya al lado del diablo cojuelo, me gustaría ver también levantados los techos del Kremlin en Moscú, y del Zhongnanhai en Pekín, al menos, para saber cuáles son los chismes y verdades que cuentan los diplomáticos rusos y chinos acerca de los gobernantes de Estados Unidos, y de los dirigentes mundiales, y si corroboran el aserto de que el coronel Muammar el Gadafi se implanta botox en la cara para paliar sus incontables arrugas. En cuanto a las orgías de Berlusconi, parece que no hay nada que corroborar.

[Publicado el 07/1/2011 a las 09:00]

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III. Lady gaga al teléfono

Son los famosos cables que estamos destinados a conocer hasta veinte años después de haber sido escritos y remitidos, cuando las leyes federales de Estados Unidos permiten revelarlos porque pasan a ser materia histórica, en muchos casos con abundantes tachaduras como para volverlos inútiles por ilegibles. Ahora, el diablo cojuelo de WikiLeaks nos salva de la espera tan larga, y nos permite leerlos al poco tiempo de haber sido escritos, y enterarnos no sólo de estilos de trajes y peinados, y de las maneras que algunas celebridades políticas tienen de anudarse la corbata, sino también de sus problemas mentales, de sus conflictos matrimoniales cuando las parejas comparten el poder, de la corrupción a gran escala que se cocina en los palacios presidenciales, de la mecánica de los golpes de estado en los países aún bananeros, de orgías y desmanes, de artimañas y complicidades

La modernidad de los tiempos facilita al diablo cojuelo satisfacer nuestra innata curiosidad, más grande en lo que se refiere a los entresijos del poder y sus vicios, que en lo que hace a la vida privada del vecino a quien su mujer le pone los cuernos. Assange tiene en su poder 250.000 despachos secuestrados de los archivos del Departamento de Estado, pero se trata de archivos electrónicos, que caben en un simple disco de los que sirven para grabar música; la documentación, mucho más abundante,  acerca de la guerra de Irak, llegó a sus manos a través de un soldado raso del ejército de Estados Unidos llamado Bradley Manning, quien la copió de una computadora de acceso restringido, en un disco de la cantante pop Lady Gaga, previamente borrado, mientras tarareaba Teléfono, una de las canciones del disco. Cosa de minutos, asunto de un simple clic.

[Publicado el 05/1/2011 a las 09:00]

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I. El poder de levantar los techos

El inolvidable personaje de El diablo cojuelo de Luis Vélez de Guevara, libro que apareció en 1641, tenía el poder de levantar los techos de las casas de Madrid a la medianoche para ver qué es lo que estaba ocurriendo dentro de ellas. Desde su atalaya en la torre de San Salvador, el cojuelo le dice al estudiante don Cleofás "advierte que quiero empezar a enseñarte distintamente, en este teatro donde tantas figuras representan, las más notables, en cuya variedad está su hermosura..."

La variedad que está en la hermosura, o en la fealdad, que también es diversa. Casi cuatro siglos después, un nuevo diablo cojuelo salta a escena entre deslumbres de azufre cibernético, y desde su atalaya de WikiLeaks es capaz de quitar el techo a los cubículos de miles de burócratas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y de sus embajadas en todas partes del mundo, para asomarse a lo que leen o escriben, descifrarlo, y revelarlo para deleite de millones de curiosos lectores.

Julian Assange, el hacker más famoso de todos los tiempos, nos da la oportunidad de cumplir una de las ambiciones más consentidas en los entresijos del alma humana: fisgar en los papeles ajenos por encima del hombro para enterarnos de los secretos, ya sean políticos o sentimentales. En este caso, el banquete es político, aunque ya se sabe que los políticos son personas.

[Publicado el 31/12/2010 a las 09:00]

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II. Ojos y oídos indiscretos

Porque somos hijos de la indiscreción por naturaleza, siempre querremos saber lo que no nos concierne en cuanto a las vidas de los demás.  Es lo que el diablo cojuelo le muestra al estudiante don Cleofás, pervertido por la curiosidad que siempre nos carcome el alma. Le muestra a las gentes a la hora de irse a la cama, en camisones de dormir, o desnudos de cuerpo y alma; le muestras las pendencias domésticas, los secretos de familia, lo que cuando no está bien guardado bajo siete llaves se vuelve bochorno. Amplifica voces que susurran chismes, conversaciones en voz baja que propagan infundios o verdades enteras o a medias acerca del prójimo. Nada de eso está destinado a los oídos ajenos, mucho menos a los oídos de los agraviados, y mientras no se sepa lo que murmura o se dice en las alcobas, la paz estará asegurada. Pero para eso el diablo es el diablo, y peor si el diablo es cojo, que es, en todo caso, un diablo simpático.

El diablo puede provocar inquinas gracias a la indiscreción cuando se trata de las vidas privadas, pero ya ven lo que ocurre cuando se trata de levantar los techos de las alcobas de la política internacional donde se vive, por lo general, en falsa convivencia. Ha puesto un altoparlante a miles de conversaciones entre agentes diplomáticos de los Estados Unidos, y políticos de diversas latitudes y funcionarios de gobiernos locales, y una lupa de tamaño universal a los mensajes de esos mismos diplomáticos dispersos por el mundo, dirigidos a sus jefes en el Departamento de Estado.

[Publicado el 29/12/2010 a las 09:00]

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II. Primeros ladrillos del muro

Por otro lado, dos obispos de la Conferencia Episcopal, el de Granada, monseñor Solórzano,  y el Obispo Auxiliar de Managua,  monseñor Báez, han denunciado el robo de sus computadoras, obra de ladrones muy expertos que no se han llevado otra cosa que esas computadoras. Ya se sabe cuál es la posición de los obispos, de denuncia constante en contra de la reducción de los espacios democráticos en Nicaragua, y la burla a las instituciones que cada vez más parecen caricaturas de un estado de derecho. ¿Son éstas formas de amedrentar? ¿De conseguir información acerca de lo que los obispos piensan y escriben?

            Bajo el pretexto de una protesta sindical, grupos de personas que responden al gobierno ponen sitio  muy de madrugada a las instalaciones del diario La Prensa para entorpecer la salida de los ejemplares del periódico, sin que la Policía Nacional intervenga, y también se pone sitio a la casa del gerente del diario, Hugo Hollman. Todo esto atenta contra la libertad de prensa. ¿Habrá un momento en que La Prensa y El Nuevo Diario circularán con dificultad, o ya no podrán circular, debido a métodos semejantes?

Hay algo que se llama el estado policíaco. ¿Son estos los primeros ladrillos  para construir el muro asfixiante del estado policíaco?

[Publicado el 24/12/2010 a las 09:00]

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I. ¿Estado policíaco?

Vi una foto en uno de los diarios de Managua que me parece inquietante. Unos jóvenes protestan delante de una fila de soldados del Ejército de Nicaragua por la aprobación de unas leyes que están siendo discutidas en la Asamblea Nacional, muy inquietantes también: la ley de Defensa Nacional, y la Ley de Seguridad Nacional.

            Protegido detrás de la fila de soldados, un individuo vestido de civil, toma fotos a los muchachos que protestan. No es un fotógrafo de ningún periódico ni medio de comunicación. ¿Quién es? ¿Por qué toma fotos a quienes ejercen su derecho ciudadano de protestar?

            ¿Para qué servirán esas fotos? ¿A qué  archivo irán? No se les fotografía de manera inocente. ¿Hay ya en Nicaragua un registro secreto de quienes protestan en las calles, de quienes expresan sus criterios en los periódicos, de quienes se oponen al régimen?

            También hay otra foto de soldados del Ejército que vigilan en plena calle una manifestación pacífica de ciudadanos, que protestan en contra de esas mismas leyes. ¿Por qué soldados, que tienen que estar en sus cuarteles, salen a la calle a vigilar a manifestantes? ¿Esas leyes en discusión anuncian acaso que tendremos al Ejército en las calles para controlar los movimientos de la gente que se expresa, como en sitio militar?

[Publicado el 22/12/2010 a las 09:00]

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No más barbarie

Doy asilo a esta comunicación que merece ser conocida y divulgada. La barbarie no puede seguir señoreando en Centroamérica:

"La joven Emiliana Quan, socia guatemalteca e investigadora del Centro de Investigaciones de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG, con sede en Huehuetenango, fue secuestrada al salir de su oficina por cuatro desconocidos que la llevaron rumbo a Chiantla, apareciendo sin vida en los alrededores de Paquix en la Cumbre de los Cuchumatanes.

            Este crimen contra una mujer dedicada a su trabajo constituye un atentado contra las instituciones que se dedican a promover la cultura democrática y se suma a los miles de casos de mujeres violentadas en el país.

            Quienes luchamos por una Guatemala libre, pacífica y justa, manifestamos nuestra enérgica protesta ante las autoridades responsables de la seguridad y hacemos público nuestro repudio a la violencia que cada día azota a la ciudadanía en todo el país.

            Enviamos nuestra solidaridad y apoyo a la familia de Emiliana, así como al equipo de CEDFOG a quienes instamos a continuar en sus esfuerzos por construir una sociedad en la que todas las personas puedan disfrutar una vida digna.

            Hacemos un llamado a la comunidad nacional e internacional para manifestarse ante las autoridades del país en particular el Presidente de la República, Álvaro Colom Caballeros para que este hecho repudiable sea esclarecido y los culpables castigados".

            El correo electrónico del Centro de Investigaciones de la Frontera Occidental de Guatemala, (CEDFOG) es cedfog@intelnet.net.gt, y su página oficial www.cedfog.org

[Publicado el 10/12/2010 a las 10:00]

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IV. Una zopilotera y un gran hedor

La memoria popular exige más.  Según una encuesta de opinión tomada en este año del doble festejo, la inmensa mayoría de los mexicanos ve a Zapata y a Villa como los personajes emblemáticos de la revolución. La maldición oficial de tantos años no tiene peso sobre el juicio popular. Sólo un 15 por ciento de los encuestados, tal vez con poca justicia, pone en esa primera categoría a Madero, el presidente civil que proclamó el sufragio efectivo y la no reelección, asesinado por el traidor Huerta.

La puerta por donde se entra en el mito es muy estrecha. Villa y Zapata. Ningún decreto de las alturas les dio nunca el título de generales, pero ahora son los únicos generales que valen. Eso me recuerda la respuesta que Sandino, asesinado a mansalva también por el poder, dio cuando alguien le preguntó con arrogancia quién lo había hecho general. "Mis hombres, señor", fue su humilde respuesta.

El poder muy pocas veces fabrica héroes ni tampoco engendra leyendas. Y la leyenda es también enemiga de los que hacen ricos a la sombra del poder, y se despojan de sus ideales como si se tratara de una piel incómoda. Las leyendas se tejen desde abajo, a la luz de las hogueras del recuerdo agradecido con quienes lo dieron todo sin pedir nada a cambio.

 La gloria, dice Ernesto Cardenal en uno de sus poemas, no es otra cosa que "una zopilotera y un gran hedor". Y las cabezas de las estatuas oficiales, generalmente huecas, no dejan nunca de quedar cubiertas por los excrementos de los pájaros.

[Publicado el 08/12/2010 a las 09:00]

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Foto autor

Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011).

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

 


Bibliografía

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