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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de enero de 2019

 Blog de Patricio Pron

Los "libros del año" / (A favor de las tradiciones)

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Una tradición extendida (pero no por ello menos cuestionable) convierte a diciembre en el mes de las listas. Las de "lo mejor del año" en materia de literatura soslayan varias preguntas importantes (¿Qué es mejor que qué? ¿Por qué? ¿Para quién? ¿La potencia y significación de un libro se agotan en el transcurso de un año? Y en ese caso, ¿por qué éste merecería mención?), pero diciembre no es el momento para hacerlas, y el resto del año las listas no importan. A falta de una revisión exhaustiva del término, y para cumplir con la tradición, estos son mis "libros del año", en feliz desorden y con la convicción de que estos son los que pasan la prueba del tiempo, los que seguiremos leyendo, también en 2019. (Y si no nos vemos antes, feliz año para todos.)

 
John Cheever, Cuentos (Literatura Random House)
 
Denis Johnson, El favor de la sirena (Literatura Random House)
 
Kjell Askildsen, No soy así (Cuentos, 1983-2008) (Nórdica)
 
Francisco Ferrer Lerín, Besos humanos (Anagrama)
 
Elvio E. Gandolfo, Los lugares (Blatt & Ríos)
 
Gustavo Pacheco, Alguns humanos (Tinta-da-china)
 
Marcelo Cohen, La calle de los cines (Sigilo)
 
Edith Pearlman, Visión binocular (Anagrama)
 
Martín Rejtman, Madrid es una mierda (Editorial Barrett)
 
Gustave Flaubert, Tres cuentos (Eterna Cadencia)

 
Deborah Levy, Leche caliente (Anagrama)
 
Uwe Timm, Icaria (Alianza de Novelas)
 
Eva Baltasar, Permafrost (Literatura Random House)
 
Claudia Hernández, Roza tumba quema (Sexto Piso)
 
Manuel Vilas, Ordesa (Alfaguara)
 
Joan Bodon, El libro de los finales (Club Editor)
 
Francesco Pecoraro, La vida en tiempos de paz (Periférica)
 
Lisa Halliday, Asimetría (Alfaguara)
 
Jasmine Ward, La canción de los vivos y los muertos (Sexto Piso)
 
Nicholson Baker, La entreplanta (La Navaja Suiza)

 
John Cheever, Diarios (Literatura Random House)
 
Pierre Michon, Llega el rey cuando quiere. Conversaciones sobre literatura (Wunderkammer)
 
Teju Cole, Cosas conocidas y extrañas (Acantilado)
 
Stuart Jeffries, Gran Hotel Abismo (Turner)
 
Franz Kafka, Cartas (Galaxia Gutenberg)
 
María Moreno, Black Out (Literatura Random House)
 
E. B. White, Ensayos (Capitán Swing)
 
J. A. Baker, El peregrino (Sigilo)
 
Gustavo Guerrero, Paisajes en movimiento: Literatura y cambio cultural entre dos siglos (Eterna Cadencia)
 
Bob Pop, Días ajenos: Otoño-Invierno (Somos Libros)

  
Ana Galvañ, Pulse Enter para continuar (Apa Apa)
 
Tom Gauld, En la cocina con Kafka (Salamandra Graphic)

 
Tedi López Mills, Lo que hicimos (Almadía)
 
Anne Carson, Nox (Vaso Roto)
 
Ezra Pound, Cantos (Sexto Piso)

[Publicado el 12/12/2018 a las 08:27]

[Etiquetas: Pierre Michon, Teju Cole, Stuart Jeffries, Franz Kafka, Francesco Pecoraro, Joan Bodon, Lisa Halliday, Jasmine Ward, Nicholson Baker, Deborah Levy, Uwe Timm, Eva Baltasar, Claudia Hernández, Manuel Vilas, J. A. Baker, E. B. White, María Moreno, John Cheev]

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"¡Relájate! ¡Dios está a cargo!" / "Cada día es del ladrón" de Teju Cole

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[...]
 
Ambos libros comparten un talento para el hallazgo del detalle significativo que hace de Cole, quien también es fotógrafo e historiador del arte, uno de los escritores más inmediatamente reconocibles de la literatura estadounidense contemporánea; la mirada de Ciudad abierta es la misma de Cada día es del ladrón, del mismo modo que lo son su perplejidad y su empatía, que aquí se proyecta sobre los sujetos más inesperados: mendigos, policías corruptos, estafadores por internet, predicadores religiosos (cuyo eslogan, "¡Relájate!¡Dios está a cargo!", resuena cínicamente en la hiperviolenta sociedad nigeriana), asaltantes de casas, vigilantes de museos saqueados por las autoridades, vecinos recelosos, familiares que no pueden distinguir entre humanistas y ateos, practicantes de medicina, aspirantes a abogado, pandilleros juveniles, dependientes dormidos, viejos amores, vendedores de agua corriente, farmacéuticos que dicen curar el sida, motociclistas, fabricantes de ataúdes. Se trata de los protagonistas conspicuos de la vida cotidiana en Nigeria (y, en menor medida, en la práctica totalidad del África subsahariana), pero Cole es hábil para no hacer de ello ni el objeto de una nostalgia imprecisa ni un motivo orientalista.
 
Leer Cada día es del ladrón como un travelogue africano sería, en ese sentido, erróneo; reflexionando sobre dos accidentes de la aviación comercial sobre los que la Justicia nigeriana no creyó necesario pronunciarse, Cole da cuenta de una debilidad del carácter extensiva al de cualquier país subdesarrollado y que resuena especialmente en América Latina y en España:
 
[...]
 
 
Teju Cole
Cada día es del ladrón
Trad. Marcelo Cohen
Barcelona: Acantilado, 2016

[Publicado el 27/9/2016 a las 12:00]

[Etiquetas: Teju Cole, Novela, Crónica, Acantilado]

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Actualizaciones (III) / Teju Cole / Rayuela / Liniers

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Crédito de la imagen, Manuel de Escif.

1
 
Un tiempo atrás escribía aquí acerca de la magnífica novela de Teju Cole Ciudad abierta y sobre la peculiaridad de que un autor estadounidense criado en Nigeria echase mano de la tradición casi exclusivamente centroeuropea del paseante o flâneur, y ahora leo en el muy recomendable El libro de los vicios de Adam Soboczynski (nuevamente, alguien de cuyo libro anterior había escrito aquí) una reflexión acerca de ese paseante o flâneur como intelectual indeseable en estos tiempos; la reflexión, pienso, define mejor al personaje de Cole de lo que yo lo he hecho:
 
[...]
 
 
2
 
Una vez más, sobre Rayuela de Julio Cortázar, esta vez a pedido de Alberto Ojeda para El Cultural de El Mundo.
 
Entiendo que existe un cierto consenso en torno al hecho de que Cortázar, que fue un extraordinario escritor de cuentos, no consiguió escribir novelas de igual calidad, pero ese consenso salta por los aires cada vez que alguien trae a colación Rayuela. En la discusión acerca del libro sus defensores esgrimen siempre (curiosamente, o no) argumentos puramente sentimentales: Rayuela sería un libro magnífico porque son magníficos los viejos amigos, los álbumes de cromos de la infancia y las novias de la adolescencia. Nada que decir contra esta especie de nostalgia autocelebratoria, excepto que la autocelebración es peligrosa y que la nostalgia no tiene nada que ver con la literatura. En mi opinión, Rayuela es un libro fallido porque su presunta novedad formal no es tal (los autores en torno al Oulipo venían anticipándola desde hacía años y ya se habían producido desarrollos similares en la literatura anglosajona) ni resulta apropiada al planteamiento de la historia y porque los conflictos de sus personajes son irrelevantes, pero sobre todo por la profunda cursilería y grandilocuencia que recorren el libro. Al parecer (basta leer a algunos de sus defensores) esa cursilería es contagiosa, así que es preferible mantenerse lejos de Rayuela y juzgar a Cortázar, como a cualquier escritor, por sus mejores obras, que son la actitud ética que puso de manifiesto en sus últimos años de vida y los cuentos.
 
 
3
 
Además de su regularidad (una tira diaria desde hace años, en una especie de cruzada personal contra la idea de que la inspiración requiere del ocio), lo que impresiona de la obra del argentino Ricardo Liniers es el modo en que recurre a diferentes formas de humor (el poético, el sardónico, el absurdo, el ingenuo, en alternancia con la ironía, el nonsense y el sarcasmo) pero a su vez se propone como (y consigue parecer) una obra unitaria y personal.
 
No importa si se trata de los duendes que sostienen conversaciones absurdas, de los encuentros y desencuentros de una pareja anónima en la ciudad, de las aventuras de "el misterioso hombre de negro", de los pingüinos en la Antártida, de las "cosas que, a lo mejor, le pasaron a Picasso", de la serie "Conceptual Incomprensible" (asimilables al excelente "Humor idiota" del también argentino Max Cachimba) o de los diálogos entre Enriqueta, el oso de peluche Madariaga y el gato Fellini (que tanto recuerdan a los mejores momentos de Mafalda): las tiras de Liniers siempre parecen tiras de Liniers, y esto es un mérito de su autor tan importante como la instalación de su humor poético y tierno en las páginas de un periódico de circulación nacional y más tarde en la vida de todos nosotros, sus lectores, y la creación de esos extraordinarios personajes que son Pan Chueco (una especie de Dios humorista) y Olga, el monstruo que ratifica las potencias de la imaginación y la necesidad que tenemos de ella.
 
 
Liniers
Macanudo 8
Barcelona: Reservoir Books, 2013

[Publicado el 05/7/2013 a las 12:15]

[Etiquetas: Ricardo Liniers, Actualización, Julio Cortázar, Teju Cole]

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"Saliendo de la estación de Atocha" / La(s) trampa(s) de Ben Lerner

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Quizás el enorme éxito crítico de Saliendo de la estación de Atocha pueda atribuirse al lirismo de su prosa, que recuerda al lector cuán buen poeta es Ben Lerner, no menos que a la inteligencia de sus reflexiones sobre la literatura y la vida. Parece evidente, sin embargo, que el principal mérito de la obra es su ligereza, lo que señala una debilidad del libro, en particular si se lo compara con otra novela reciente de un escritor norteamericano joven y tema similar: Ciudad abierta de Teju Cole. De forma nada complaciente, Cole se ocupaba de "las intersecciones del arte y la realidad en la vida contemporánea" (John Ashbery sobre el libro de Ben Lerner), reflexionando acerca de cómo las ciudades modernas, y en particular Nueva York tras el 11 de setiembre, no son ya la culminación de un proyecto moral y estético sino el escenario de unas existencias rotas; en Saliendo de la estación de Atocha, por el contrario, la ciudad es la superficie de proyección de los deseos del turista. En la novela de Cole, nada nos permitía recordar que estábamos en la misma ciudad narrada por Woody Allen en sus mejores filmes; en la de Lerner, Madrid es (incluso durante los atentados del 11 de marzo) un sitio placentero donde la gente bebe cervezas y participa en manifestaciones pacíficas que siempre concluyen con alguna fiesta privada. Si la novela de Cole incomodaba al visitante a Nueva York, la de Lerner empuja a sus lectores a comprar un pasaje a Madrid: está bellamente narrada, tiene reflexiones originales y potentes sobre el arte y la vida, un poco de testimonio político, algo de drogas y una historia de amor, al punto de que la mezcla acaba pareciendo al lector tan tramposa como los poemas de Adam Gordon, su protagonista, el joven escritor estadounidense que pretende escribir "un largo poema de investigación" sobre la Guerra Civil española y hace trampas: compone sonrisas ambiguas cuando se le habla en español y no entiende, miente sobre filmes que no ha visto, hace pasar por propios los poemas de Federico García Lorca que traduce al español de una edición en inglés para luego volver a traducirlos, con las pérdidas y transformaciones del caso. Por supuesto, la literatura consiste en trampas. No es precisamente esto lo que se le debe reprochar a Ben Lerner, sino el haber olvidado que la literatura debería proponerse algo más que satisfacer unas audiencias a las que, no habiéndoseles prometido nada, reciben más de lo que podían esperar.
 
 
Ben Lerner
Saliendo de la estación de Atocha
Trad. Cruz Rodríguez Juiz
Barcelona: Literatura Mondadori, 2013
 
[Publicado originalmente en Otra Parte Semanal. Abril de 2013.]

[Publicado el 02/5/2013 a las 12:00]

[Etiquetas: Ben Lerner, Teju Cole, Literatura Mondadori, Novela]

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Todo lo sólido se desvanece en el aire / "Ciudad abierta" de Teju Cole

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Ciudad abierta comienza con su narrador observando las aves migratorias desde la ventana de su apartamento en Nueva York. No es un comienzo inocente (ninguno en un buen libro lo es), ya que, en cierto sentido, Julius, narrador de esta historia, joven psiquiatra en un hospital, aficionado a la música clásica, también tiene una migración a sus espaldas, la que lo ha llevado de una Nigeria recordada como una pesadilla tenue o como un sueño reconfortantemente impreciso a una Nueva York que vive bajo las sombras de dos torres que ya no están allí, que estuvieron allí pero ya no están.
 
Una ciudad abierta es aquella que, en tiempos de guerra, no opone resistencia al enemigo para evitar daños a la población civil; no se enfrenta al invasor porque admite que ya está completamente ocupada por éste, no se revuelve contra las calamidades de la guerra para convertirlas en una temblorosa normalidad. A lo largo de este libro, Julius visita un centro de detención para inmigrantes ilegales, conversa con un intelectual marroquí que argumenta (y no se me ocurre ninguna objeción plausible a sus ideas) que el Estado de Israel es una construcción espuria y no debería existir, atraviesa el Ground Zero, conversa con un lustrador de zapatos, visita el antiguo cementerio de esclavos, camina, en fin, por calles en las que observa a "cientos, miles incluso" de personas, "el impacto de [cuyas] caras no aliviaba en absoluto mi sensación de aislamiento sino más bien la intensificaba" (14).
 
Julius se comporta como esos documentalistas que sitúan su cámara al nivel del suelo, registrando todo aquello que escapa a la mirada habitual; el resultado es un libro desconcertante (y posiblemente irritante) para aquellos lectores que tengan como única referencia de Nueva York los filmes de Woody Allen y los catálogos de las agencias de turismo, ya que, aquí, Nueva York no es el decorado en el que tiene lugar la puesta en escena moral y estéticamente placentera de la metrópolis, sino el escenario en el que transcurren unas existencias ambiguas y a menudo rotas. Al desconcierto del hipotético lector ante el hecho de que Ciudad abierta no es precisamente una novela tranquilizadora, se suma posiblemente el hecho de que se trata del tipo de libro que uno nunca esperaría de un joven escritor estadounidense criado en Nigeria; y esto debido a que, si bien pertenece a la rica tradición norteamericana de novelas sobre Nueva York cuyos principales exponentes son Last Exit to Brooklyn de Hubert Selby, A Fairytale of New York de J.P. Donleavy, Bright Lights, Big City de Jay McInerney, la Trilogía de Nueva York de Paul Auster, City of God de E.L. Doctorow, Cosmopolis de Don DeLillo y Chronic City de Jonathan Lethem, los paseos de su narrador y las reflexiones que estos le suscitan la vinculan también con la obra de escritores centroeuropeos del flâneur como Charles Baudelaire, Walter Benjamin, Robert Walser, Franz Hessel, Peter Handke y W.G. Sebald.
 
El resultado es un paseo contemplativo por una ciudad que, como todas las ciudades, es "un palimpsesto: escrito, borrado, rescrito" (74), no solamente por las catástrofes de nuestra historia de las que las ciudades constituyen un escenario inevitable (la reflexión acerca del palimpsesto tiene lugar en el libro en el momento en que Julius atraviesa involuntariamente el Ground Zero), sino también debido a que cada una de las visiones individuales de sus habitantes la modifican, convirtiendo a la ciudad en una acumulación inusualmente compleja de significados opuestos y contradictorios, dramáticos en algunos casos pero también liberadores. Ciudad abierta se mueve entre ambos extremos y lo hace con una plasticidad y una belleza (magníficamente reproducidas aquí por Marcelo Cohen, uno de los mejores traductores y escritores argentinos de las últimas décadas) que no son la promesa de un nuevo y brillante escritor sino la manifestación tangible de que ese escritor necesario ya ha llegado.
 
 
Teju Cole
Ciudad abierta
Trad. Marcelo Cohen
Barcelona: Acantilado, 2012

[Publicado el 17/9/2012 a las 14:00]

[Etiquetas: Teju Cole, Novela, Acantilado]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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