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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 20 de octubre de 2017

 Blog de Patricio Pron

Viajes Imaginarios 2 / Que siga siendo sólo un cuento / "El cuento de la criada" de Margaret Atwood / Totalitarismo

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No es fácil desplazarse por Gilead: el tráfico está reglamentado y en las ciudades hay barricadas custodiadas por Ángeles que impiden el acceso de una zona a otra a las personas sin autorización. Gilead (Galaad en español) está en Nueva Inglaterra, la región estadounidense que alguna vez albergó los estados de Connecticut, Rhode Island, Massachusetts, New Hampshire, Vermont y Maine, pero en la actualidad es difícil saber cuáles son sus límites. Por otra parte, no parece haber mucho para hacer allí, excepto presenciar ajusticiamientos y partidos de fútbol, que constituyen el único resabio de la vida pública que existió antes de Gilead: ya no hay periódicos, la lectura está prohibida a las mujeres y los hombres sólo pueden leer la Biblia, todas las universidades ha sido cerradas y la divulgación del conocimiento científico es penalizada con la muerte, la producción artística se circunscribe a la de las manualidades con las que las mujeres en sus hogares dan una segunda vida a los objetos que ya no sirven, no hay dinero y el mercado negro es remoto y peligroso; de hecho, apenas hay algo para comer, el alcohol está prohibido y el café sólo puede ser disfrutado por la élite.

Un puñado de personas considerará todo esto suficientemente disuasorio. Para las demás, una mala noticia: Gilead no existe, fue creado por Margaret Atwood para una novela escrita en 1984 y adaptada en una popular serie de televisión hace unos meses. El cuento de la criada es el relato de Defred (es decir, "de Fred": en Gilead las mujeres son propiedad de los hombres), una joven que alguna vez tuvo una familia y un trabajo pero los perdió tras el asesinato del Presidente y la toma del poder por parte de fundamentalistas religiosos, quienes recortaron las libertades civiles en nombre de la seguridad. Defred intentó escapar a Canadá con su marido y con su hija, pero fue capturada en la frontera y enviada a reeducación; y ahora es Criada, parte de una rígida sociedad de clases que las Criadas deben perpetuar: los accidentes nucleares y la contaminación (así como la represión de la sexualidad) han reducido la capacidad reproductiva de la población a mínimos (aunque esto es "culpa de las mujeres": legalmente, en Gilead no hay hombres estériles), y la élite recurre a mujeres "reeducadas" como Defred para aparearse. Una vez al mes, las Criadas yacen con los Comandantes bajo la mirada de sus Esposas; el resto del tiempo, esperan: en algún sentido, como criadas, son un recipiente vacío, pero las otras opciones que se les presentan son incluso peores.

Defred pertenece a una generación de mujeres que todavía es capaz de recordar cómo se vivía antes de Gilead, de allí su ambigüedad ante los acontecimientos. Por una parte, le "parece mentira que antes las mujeres perdieran tanto tiempo y energías [...] pensando en ellas, preocupándose por ellas, escribiendo sobre ellas". Por otra, se niega a aceptar que el mundo que conoció ya no existe, y se aferra a todo aquello que se lo recuerde: roba mantequilla para hidratarse el rostro (los cosméticos están prohibidos), piensa en los hombres, recuerda, se niega a creerse "un desperdicio". Cuando en el centro de reeducación se le dice que "será más sencillo para las que vengan después de vosotras", que "aceptarán sus obligaciones de buena gana", Defred piensa: "porque no habrán conocido otra cosa", pero, por supuesto, no pone en riesgo su vida diciéndolo en voz alta.

Una de las razones por las que El cuento de la criada resulta un libro tan inquietante es que pone ejemplarmente de manifiesto la facilidad con la que una democracia liberal puede dejar paso a una dictadura teocrática si existe un enemigo lo suficientemente importante (Atwood, visionaria, escogió el terrorismo islámico) y se consigue que la población "mantenga la calma"; otra, que la adaptación a una sociedad de vigilancia y represión extremas es más habitual que la resistencia a ella.

El cuento de la criada es la historia de la pérdida de unas libertades que creemos inalienables. Aunque fue publicado hace algo más de treinta años y el régimen que lo inspiró (la así llamada República Democrática de Alemania) ya no existe, el libro es leído en nuestros días como una obra completamente actual en no menor medida debido a que los acontecimientos recientes parecen poner de manifiesto que Gilead ya no es sólo una distopía literaria (o "una advertencia", según su autora) sino una posibilidad: veintidós millones de personas perderán toda prestación médica en los próximos diez años si el Senado estadounidense aprueba la nueva ley de salud; China y otros países continúan asesinando a sus disidentes políticos; la libertad de prensa está en riesgo en la mayor parte del planeta y Turquía anuncia que el año próximo dejará de enseñar la teoría de la evolución en las escuelas. No son las únicas señales de que no importa que no sea posible ir a Gilead, ya que Gilead viene a nosotros: el gobierno estadounidense acaba de anunciar que en breve controlará en los aeropuertos los libros que lleven los pasajeros. "Me gustaría creer que esto no es más que un cuento que estoy contando", afirma Defred: ojalá lo siga siendo un tiempo más.

 
Margaret Atwood
El cuento de la criada
Trad. Elsa Mateo Blanco
Barcelona: Salamandra, 2017
 
Babelia/El País, agosto de 2017. 

[Publicado el 21/9/2017 a las 17:15]

[Etiquetas: Margaret Atwood, Novela, Salamandra, Totalitarismo]

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Una forma de inhibición / "Toda una vida" de Robert Seethaler

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"Lo directamente autobiográfico en una novela es algo miserable; es la manera en que los necios egocéntricos pretenden inflarse hasta convertirse en artistas", escribió Heimito von Doderer, a pesar de lo cual, la necesidad de narrar lo que le ha sucedido a su autor constituye uno de los motores más poderosos de la escritura, y, a menudo (también y particularmente en la literatura contemporánea), su tema excluyente.

Nacido en Viena en 1966, Robert Seethaler parece carecer de esa necesidad o tener el firme propósito de no ceder a ella: Toda una vida (publicada originalmente en 2014) no lo tiene como personaje y se remonta a un período anterior a su nacimiento. Su protagonista es Andreas Egger, quien vive en un pueblo del sur montañoso de Alemania y tiene algo menos de treinta años cuando en 1933 se suma a la cuadrilla de trabajadores que instalan un teleférico para turistas. Egger desarrolla un interés romántico por Marie, la camarera de la posada local, la felicidad conyugal es absoluta, la catástrofe que le pondrá fin también lo es. La guerra llega al pueblo en noviembre de 1942, Egger es reclutado, pasa ocho años en un campo soviético de prisioneros, regresa al pueblo, asiste a un funeral, presencia la llegada del hombre a la Luna, rescata a unos turistas que se encontraban perdidos, tiene una aventura amorosa, asiste con cierto asombro a su decadencia física, se refugia en un establo abandonado en las montañas: ninguno de estos hechos es más importante que el otro, pero la totalidad de ellos constituye "toda una vida", vivida de forma trágica y natural y también concluida por causas naturales.

La de Seethaler es el tipo de novela "de personaje" que se da a menudo en la narrativa alemana contemporánea, pero ni su tema ni su forma parecen de esta época; por el contrario, hay una cierta modestia en su narración que casa bien con la naturaleza y los tiempos de su protagonista. Egger es un testigo de los cambios dramáticos que tuvieron lugar durante una parte importante del siglo XX, pero no parece pensar nada acerca de ellos; de hecho, parece incapaz de comprender que su existencia es una forma de inhibición. En la novela suceden varias catástrofes, se presentan giros imprevistos y hay bastante dramatismo, pero todo ello es presentado por el autor con una discreción y un laconismo que resultan fascinantes, absolutamente conmovedores en su intensidad, su brevedad, su recordatorio de que la literatura puede constituir el testimonio de una vida, pero no tiene necesariamente que serlo de la de su autor.

 
Robert Seethaler
Toda una vida
Barcelona: Salamandra, 2017

[Publicado el 12/9/2017 a las 11:15]

[Etiquetas: Robert Seethaler, Novela, Salamandra]

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Sencillez y belleza / "Cuadernos japoneses" de Igort

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Su interés en el manga japonés llevó al italiano Igort a hacer varias estancias en ese país e incluso a trabajar en la industria del manga a partir del año 1991, todo lo cual es contado en estos Cuadernos japoneses: la vida cotidiana en el barrio tokiota de Bunkyo-Ku, la búsqueda de viejos materiales gráficos y mangas de la inmediata posguerra, los encuentros con grandes autores como Ogeretsu Tanaka, Jirō Taniguchi y Hayao Miyazaki, el respeto a maestros como Mitsuyo Seo, Suiho Tagawa, Yoshiharu Tsuge, Shigeru Mizuki, Osamu Tezuka y Katsushika Hokusai, las experiencias en una industria a menudo brutal, y el amor por Japón.
 
Igor Tuveri nació en Cagliari en 1958 y es conocido en español por sus obras 5, el número perfecto (2002), Fats Waller (en colaboración con Carlos Sampayo, 2005) y la serie de los cuadernos: Cuadernos ucranianos (2011) y Cuadernos rusos (2014) a la que se suman ahora estos Cuadernos japoneses. En ellos es posible encontrar el culto del crisantemo, la afición por el sumo, el sintoísmo, la ironía sensual de la obra de Junichiro Tanizaki, las formas regladas de la prostitución, la estructura de clases de una sociedad que alterna entre la innovación y el tradicionalismo. Todo ello contado con la sencillez, la belleza y la radical extrañeza que son lo mejor que Japón nos ha dado a los ciudadanos del mundo.
 
 
Igort
Cuadernos japoneses
Trad. Regina López Muñoz
Barcelona: Salamandra Graphic, 2016

[Publicado el 26/5/2016 a las 11:45]

[Etiquetas: Igort, Cómic, Salamandra Graphic]

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"Vivir es perder el equilibrio" / "Alicia en Sussex" de Mahler

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[...]
 
No es una hipérbole: la eficacia, la absoluta maestría de Mahler radica en la alternancia aparentemente injustificada de velocidad y lentitud en el relato, entre la concentración de la narrativa y su aparente digresión, que hace pensar que todo es posible en su obra; como obedeciendo a la máxima formulada aquí por la Oruga Azul según la cual "vivir es perder el equilibrio", Mahler devuelve la vida a los libros que aborda desestabilizándolos y, por consiguiente, desestabilizando a su lector y a las lecturas que éste haya hecho previamente de la obra adaptada.
 
En Alicia en Sussex aparecen los personajes de Lewis Carroll, pero también el monstruo creado por Víctor von Frankenstein, que intenta dar con sus zapatos (una talla sesenta y cinco, se nos informa) mientras es observado en un televisor por Mary Shelley, su creadora, y por la Madre Nieve de los Hermanos Grimm, quien salva a Alicia de la persecución sexual del monstruo introduciéndola en su submarino. A su alrededor, los personajes citan a Voltaire, León Tolstoi, Hermann Melville, Friedrich Nietzsche y el programa de cursos de la Universidad de Viena del semestre de invierno 2012-2013 y, como en la obra original del extrañísimo H.C. Artmann (Viena, 1921-2000), que sirve a Mahler de excusa, sabotea deliberadamente las lecturas canónicas. El resultado es un libro que renueva nuestra forma de leer el clásico de Lewis Carroll, pero también hace que su lectura sea difícil sin tener en cuenta, a partir de ahora, las connotaciones existencialistas que tiene la obra según Artmann y Mahler y lo que parece ser para ambos: un imán capaz de atraer a todo lo absurdo y disruptivo del último siglo.
 
 
Nicolas Mahler
Alicia en Sussex
Trad. Miguel Sáenz
Maq. y Rot. Toni Mascaró y Sergi Puyol
Barcelona: Salamandra Graphic, 2015

[Publicado el 11/11/2015 a las 12:30]

[Etiquetas: Nicolas Mahler, Salamandra Graphic, Cómic, Lewis Carroll, H.C. Artmann]

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"Invéntate a alguien"

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La joven escritora inglesa Zadie Smith propuso a veintiún escritores angloparlantes la consigna de "inventarse a alguien" y escribir un relato cuyo título fuese el nombre del personaje creado. Los beneficiarios materiales del proyecto, que ahora ve la luz con el título de El libro de los otros, no fueron los autores (los que, por lo demás, nunca suelen ser los beneficiarios de casi nada, sobre todo si tienen que firmar un contrato para ello) sino la organización no gubernamental 826 New York "dedicada a fomentar el desarrollo de las aptitudes para la escritura creativa y expositiva en estudiantes de entre seis y dieciocho años, y a ayudar a los profesores a que animen a escribir a sus alumnos". Naturalmente, el resultado es desparejo, como tan habitualmente sucede en las antologías, pero ofrece un panorama orientativo de la producción de los escritores angloparlantes del momento.

[...]

 

Zadie Smith, ed.
El libro de los otros
Trad. Eduardo Iriarte
Barcelona: Salamandra, 2010

[Publicado el 17/3/2010 a las 09:50]

[Etiquetas: Zadie Smith, Jonathan Lethem, cuento, Salamandra]

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Foto autor

Biografía

Patricio Pron (1975) es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen, Alemania. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el Premio Juan Rulfo de Relato, y traducido a diez idiomas. Entre sus obras más recientes se encuentran el libros de relatos La vida interior de las plantas de interior (2013), así como el ensayo El libro tachado: Prácticas de la negación y el silencio en la crisis de la literatura (2014) y las novelas El comienzo de la primavera (2008), El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016). En 2010 la revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español. 

 

Fotografía: Javier de Agustín

Bibliografía

 
 
 
 

 
 

 

Ficción

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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