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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 23 de octubre de 2018

 Blog de Patricio Pron

"Va a suceder algo, va a pasar, está por tener lugar, ya llega" / Un cuento

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Ilustr. Maira Kalman /

Viven en Barcelona, pero no son de Barcelona. Ella estudió Artes Visuales y tiene una pequeña galería en el Poblenou. Él es camarero en un bar que está en el pasaje que se encuentra detrás de la galería; en realidad, es o va a ser actor. Se conocieron cuando ella comenzó a ir al bar a tomar un café por las tardes. A él le llamó la atención que escogiera siempre una mesa en la terraza del local, sin importarle la temperatura y a pesar de que no es fumadora, aunque también podría haberle llamado la atención la forma en que se viste, que es la prescriptiva en el ámbito del arte pero no fuera de él: monos blancos, chaquetas militares, pantalones demasiado anchos, camisas; malas elecciones cuyo mensaje es que el rechazo a ciertas formas de la belleza es un rasgo de personalidad. A ella, lo que le llamó la atención de él fueron sus hombros y su promesa de un torso de huesos pronunciados bajo la camiseta. Él es de un pueblo en las afueras de Zaragoza llamado Utebo; ella es de Can Peguera. / Se acuestan juntos por primera vez durante la Fiesta Mayor del barrio, a comienzos de septiembre, en el piso que él comparte con dos actores: ella descubre que su cuerpo está revestido de unos tejidos que le recuerdan a Bruce Conner, todo nailon y energía nerviosa; él descubre que los apetitos de ella son los comunes y que en sus gestos hay una belleza involuntaria pero poderosa que yace bajo el esnobismo. / Un día, poco después, ella le regala la fotografía de una instalación de Ron Mueck y un pequeño dibujo de una artista que representa. Una semana después, él le dice que ha discutido con sus compañeros de piso: es su manera de sugerir algo que ella entiende de inmediato o no, y los dos se van a vivir juntos. /// Durante un tiempo, agotan las posibilidades aparentemente inagotables de la ciudad de Barcelona. /// Después se convierten en un cliché, en algo que, siendo relativamente predecible, tiene que concluir previsiblemente también, incluyendo todos los finales posibles: los felices, los infelices, los que culpan de la ruptura a uno u otro, los que ratifican ciertas ideas sobre hombres y mujeres o las desmienten. Por ejemplo: ella conoce a una artista vietnamita que ha venido a Barcelona a hacer ensamblajes; sus obras son horribles; ella se enamora, lo deja. O: él actúa en dos obras de teatro alternativo cuyos directores tienen un enorme prestigio; después se presenta a varias audiciones y participa en una o dos series como secundario; una de sus compañeras de reparto lo acosa, él cede y ella lo deja. O: no cede, pero ella lee sus mensajes y lo confronta y él la deja. O: lo dejan cuando ambos sienten que va a suceder algo, va a pasar, está por tener lugar, es definitivo, ya llega, es una de las últimas cosas que sucederá pero no la última, y para evitar que sea la última, el final de su pequeña historia de amor, se ponen de acuerdo, los dos, y lo dejan. /
 
 
(TimeOut Barcelona, marzo de 2018.) 

[Publicado el 13/6/2018 a las 13:00]

[Etiquetas: Relatos]

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¿A dónde se dirige una mujer cuando tiene problemas? / Los relatos de Amy Hempel

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La escritora estadounidense Amy Hempel /

1
 
Uno de los relatos más hermosos que he leído en mi vida se titula "Breathing Jesus" y su protagonista es una mujer que inserta una moneda de veinticinco céntimos de dólar en una máquina para que un muñeco a tamaño natural de Jesús le respire unos instantes en el rostro.
 
No hay nada de hermoso en la situación, por supuesto: el muñeco es sólo una más de las atracciones de una feria recorrida por ociosos y aburridos; su milagro es banal, un artificio mecánico y mediocre revestido de kitsch religioso. De la belleza de la mujer, por otra parte, no hay ni rastro; es como todas las otras mujeres de los relatos de Amy Hempel: lúcida, sensible, locuaz y a la vez lacónica; su vecino la ha dejado al cuidado de su perra y la perra se ha perdido y posiblemente haya muerto, y la mujer se dirige a la feria para que el Jesús mecánico le eche su aliento en el rostro y para respirar junto con él y pedirle que la perra vuelva. «Uno tiene que creer que las cosas irán bien», dice, y agrega: «yo no lo creo, pero hay que hacerlo». Absurda, milagrosamente, la perra regresa.
 
 
2
 
¿A dónde se dirige una mujer cuando tiene problemas? Una parte considerable de las batallas libradas en los últimos dos siglos no sólo por las mujeres ha tenido como objetivo que ese lugar exista; pero esas batallas nunca se ganan por completo, y, al margen de los progresos realizados, la de que exista algo más que el consuelo comienza una y otra vez cuando a una mujer se la despoja de sus derechos, se la violenta, se la estigmatiza o se la humilla.
 
«Había lecciones para aprender donde quiera que mirases, lo que no significa que esas lecciones hayan sido aprendidas», sostiene la protagonista de otro cuento de Hempel; una parte importante de la literatura de los últimos doscientos años -a veces silenciada, casi siempre omitida pero incluso así triunfante a su manera y fundamental para quienes somos sus lectores- está destinada a enseñarnos una de esas lecciones, que ser mujer no consiste sencillamente en una elección de ropa interior y que vivir aquí y ahora como mujer -y en todas las épocas y todos los lugares, pero también aquí y ahora- requiere algo más que el consuelo que ofrece el aliento mecánico de un Jesús de pacotilla.
 
Olympe de Gouges, Mary Wollstonecraft, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Jean Rhys, Susan Sontag, Renata Adler, Camille Paglia, Alison Bechdel, Elizabeth Strout, Alice Munro, Chimamanda Ngozi Adichie, Amy Hempel. No sólo son autoras feministas: todas ellas ponen de manifiesto que la literatura ha sido durante siglos el ámbito de intervención escogido por algunas mujeres -el campo de batalla, podría decirse- para la adquisición de unos derechos que nunca están completamente adquiridos, que se recuperan diaria y dificultosamente. Para muchas mujeres, la literatura ha sido, y sigue siendo, el único lugar al que ir cuando se tienen problemas, el sitio donde buscar reparación pero también razones para seguir adelante. «Cuéntame cosas que no me importe olvidar», pide la protagonista de otro de los relatos de Hempel, pero a esto es preferible no olvidarlo.
 
 
[En El Duende, edición aniversario. Madrid, junio de 2016.]

[Publicado el 15/7/2016 a las 13:14]

[Etiquetas: Amy Hempel, Relatos]

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"Uno de esos padres" / Un relato perdido/omitido de "La vida interior de las plantas de interior"

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Una obra de la extraordinaria Yelena Bryksenkova, autora de la ilustración de portada del libro.

No pudo recordar qué sucedió realmente, pero el hecho es que este relato quedó fuera de La vida interior de las plantas de interior, posiblemente debido a que en aquel momento consideré que no casaba bien con los relatos del libro o (lo que es más probable) a raíz de que olvidé que lo había escrito. Aunque creo haber dicho en algún lugar que este es otro cuento sobre el peronismo, lo cierto es que ahora me parece un relato acerca de la fragilidad de las parejas o su soledad, como creo que escribió Dorothy Parker. Algunos meses después de la publicación en España del libro que iba a incluirlo, y no lo incluyó, pensé que valía la pena hacer público este episodio perdido de La vida interior de las plantas de interior a modo de reparación y como regalo a los lectores del libro, que, como los personajes de este relato, cultivan su jardín aun en las peores y más pueriles circunstancias.
 
 
1. Una tarde en la que estábamos echados en la cama y no teníamos mucho que hacer, mi esposa y yo decidimos las siguientes cosas: que nunca tendríamos un automóvil, que dejaríamos de ir juntos al cine, que ya no compraríamos comida en los supermercados, que jamás viviríamos en las afueras de la ciudad, que tendríamos un hijo. Quizás no fui yo quien decidió esto último pero eso pareció carecer de importancia mientras cumplíamos los propósitos de la que imaginábamos que sería una vida nueva y mejor para ambos. No compramos un automóvil, en esas semanas ni en las siguientes; alquilamos un piso en el centro de la ciudad, dejé de acompañar a mi esposa al cine, ella comenzó a llenar la casa de productos comprados en pequeños negocios naturistas; fuimos felices y responsables como los padres de los anuncios de comida para perros, que siempre son todo sonrisas y esmalte dental.

[...]

[Publicado el 21/3/2013 a las 11:30]

[Etiquetas: Relatos]

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Cinco sueños con escritores argentinos / Relato

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"Inspiration" de Richard Brown Lethem (2007). Crédito: del autor.

Una tarde en Boğazcale, un pequeño pueblo al este de Ankara, en Turquía, estuve un par de horas estudiando la venta de gallinas mientras esperaba mi autobús. Un camión se había detenido frente al sitio de donde debía partir; tenía unas doscientas jaulas y en cada una de ellas había una gallina. Su conductor era un hombre moreno que llevaba una camiseta blanca y negociaba los precios con sus clientes; cuando el precio había sido acordado ya, el hombre sacaba a las gallinas de sus jaulas y, fuera de la vista de los clientes, pero precisamente frente al sitio donde yo me encontraba, les hacía un tajo bajo cada ala y uno bajo el cuello y las dejaba allí. Yo había leído en algún sitio que de esta forma el animal no sentía ningún dolor, y quizás fuera realmente así porque las gallinas parecían no percibir siquiera el charco de sangre que se formaba a su alrededor y se unía un poco más allá a un río rojo que corría desde los bajos del camión hasta la esquina y luego se perdía de vista; en algún momento cerraban los ojos y su cuello caía a un costado y el conductor del camión regresaba a recogerlas y las entregaba a los compradores, que se marchaban llevándolas cogidas de las patas mientras sus cabezas bailaban al final del cuello como los signos de interrogación de una pregunta nunca formulada.
 
Ya en el autobús, esa noche, soñé que las gallinas eran los escritores argentinos, todos ellos, los que habían sido y los que eran y los que serían, y que yo veía cómo morían y bajo sus pies se formaba un charco de sangre que en lugar de correr en dirección a la esquina empezaba a correr en dirección a mí: desperté cuando me tocaba. Me lavé la cara en la siguiente estación de autobuses y, mientras bebía un té, estuve pensando en ese sueño y en otros sueños que había tenido y que trataban del mismo asunto.
 
Yo había soñado que iba a una librería y le decía al dependiente que quería devolver todos los libros de escritores argentinos que había comprado allí, excepto los de Juan Rodolfo Wilcock; el vendedor me preguntaba por qué no quería devolver también esos y yo pensaba que los libreros de Argentina venían cada día peor.
 
Soñé que había un escritor argentino que tenía el dibujo de la planta de un pie en la planta de un pie y por eso era el diablo.
 
Soñé que César Aira echaba vitaminas en mi vaso.
 
Soñé que encontraba a Henry James, que me decía: «El problema con muchos editores argentinos es que su trabajo puede hacerlo cualquier secretaria y sus jefes se han dado cuenta». Yo no sabía qué responder; le preguntaba: «Mister James, how can I use the third person as you did?», pero de inmediato recordaba que Henry James me había hablado en español y me sentía un imbécil; James me miraba a su vez con una profunda decepción y yo pensaba que estaba reprochándome no haber entendido, aunque no sabía si lo que debía entender era el funcionamiento de la edición en Argentina o algo más importante, la vida o algo así.
 
Soñé que estaba caminando por Buenos Aires cuando unos turistas se me acercaban y me preguntaban si conocía un bar llamado «Didion». Yo les respondía que no y ellos me decían que estaba en la calle Talcahuano, en el barrio de «Arenales» y yo les preguntaba si aparecía en sus guías de viaje, pero ellos decían que no y agregaban que el bar aparecía en «la última novela de Rodrigo Fresán». Yo, que no había leído el libro, me sentía apenado.
 
Soñé que estaba escribiendo cuando descubría que tenía insectos en los bolsillos; no sabía cómo habían llegado allí, y trataba de que nadie los viera, pero los insectos comenzaban a salir de mis bolsillos y yo pensaba que eso era finalmente lo que me hacía un escritor y no la desesperación y el miedo, y los dejaba salir, huir de mis bolsillos contra mi voluntad y mi paciencia y ahogarse en el río de sangre en el que (en un sueño que no había tenido aún pero que tendría) se ahogaban los escritores argentinos, los que fueron y los que son y los que serán y (pero esto sólo lo entendí en aquella estación de autobuses turca, esa noche) yo mismo, que me ahogaba con ellos.
 
 
Publicado originalmente en la revista Mercurio: Panorama de libros 135. Madrid, noviembre de 2011.
 
[El próximo lunes: El novelista ingenuo y el sentimental de Orhan Pamuk]

[Publicado el 25/11/2011 a las 11:00]

[Etiquetas: Relatos]

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Manuel Vilas no toma prisioneros

Quienes sientan curiosidad por la novela más reciente del escritor español Manuel Vilas, Aire nuestro, tendrán que atravesar una serie de obstáculos para disfrutarla. El primero de ellos es la declaración de que "practica ya, como otros escritores de su generación, una forma de narrar propia del siglo XXI" realizada en la solapa del libro. Esta declaración atribuye a su autor el carácter de un anacronismo, puesto que el siempre tan recurrido siglo XXI ha comenzado ya hace diez años y las obras que le caracterizan son tan variadas como Inundaciones. Del  Muro a Guantánamo: invasiones artísticas en las fronteras políticas, 1989-2009, de Iván de la Nuez, y Los experimentos de Flipy, el científico loco, del filósofo argentino Pablo Nacach. No hay mérito en ser contemporáneo porque serlo es simplemente inevitable, lo que también quiere decir que ser contemporáneo requiere menos esfuerzo y mucho menos talento que escribir como si se estuviera en el siglo XIX o en el siglo XXX y carece de toda épica; excepto, quizás, una épica demagógica y comercial.

El segundo obstáculo es el texto de apoyo que aparece en la contratapa de esta obra, en el que el escritor español Agustín Fernández Mallo sostiene que Vilas es "uno de los pocos autores de narrativa que ha desarrollado formas nuevas"; una vez más, una afirmación acerca del supuesto interés por la innovación narrativa que el propio texto de Vilas desdice y que nos hace preguntarnos seriamente por el tamaño de la biblioteca del autor de la trilogía Nocilla.

El tercer obstáculo es la afirmación, también en la contratapa, de que esta es una novela, ya que Aire nuestro es claramente un libro de relatos. Esta pretensión sorprende y resulta difícil de justificar, ya que los textos reunidos aquí carecen de unidad y ni siquiera comparten personajes; naturalmente, la afirmación anterior puede ser refutada apelando a la siempre recurrida pregunta de qué cosa es una novela y etcétera. Naturalmente, también, esto no es algo que vayamos a responder aquí, y en último término, es algo de escasa importancia, pero vale la pena mencionarlo porque constituye uno de los principales argumentos para prescindir de la lectura de este libro: una obra cuyo autor hubiese utilizado la grilla televisiva como algo más que como un criterio para organizar una serie de textos autónomos habría tenido en cuenta lo que Raymond Williams llama el "flow" televisivo, es decir, la continuidad que se establece entre los contenidos de la programación y las pausas comerciales, los trailers, etcétera, o el carácter discontinuo del propio medio, con su constante alternancia de ritmos, climas, continuidades e interrupciones, y su carácter episódico, suficientemente estudiados (entre otros) por Lev Manovich en The Language of New Media (Cambridge, Massachussets: MIT Press, 2001).

Ahora bien, si se superan estos obstáculos y se accede finalmente a la obra, ésta recompensa con creces al lector. [...] Aire nuestro es, finalmente, una sátira excesiva y particularmente dura sobre la España contemporánea, un asunto que parece resultar indiferente a los autores de su generación, más preocupados por los hechos trágicos del pasado español o por la imitación de las técnicas cinematográficas y televisivas en la ficción narrativa. A diferencia de ellos, Manuel Vilas sabe qué sucede en España y está decidido a contarlo; tan sólo por prestar atención a las condiciones materiales de vida de sus personajes (en otras palabras, tan sólo por el hecho de que estos necesiten trabajar) su literatura es mucho más política que la de quienes pretenden ser los escritores políticos de su tiempo. "No sabemos muy bien qué son las cosas, quiénes somos y todo eso", hace decir Vilas a Johnny Cash; sin embargo, quien supere los obstáculos ennumerados más arriba podrá saber al menos una cosa: que Manuel Vilas es uno de los mejores escritores españoles de su generación (y desde luego el mejor de la intervención colectiva en el mercado literario que ha sido llamada "generación nocilla" o "mutantes") y está allí afuera y no parece dispuesto a tomar prisioneros.

 

Manuel Vilas
Aire nuestro
Madrid: Alfaguara, 2009

[Publicado el 14/6/2010 a las 12:15]

[Etiquetas: Manuel Vilas, Relatos, Alfaguara]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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