
"[...] un extendido consenso en nuestra cultura literaria según el cual el valor de la escritura -en tanto trabajo en y con la palabra, en tanto tensión de la forma- reside en la capacidad de la práctica literaria para resistir críticamente a las formas de poder o a la trivialización de la mercantilización, para subvertir, desde los márgenes, los cánones tradicionales y las jerarquías heredadas: de este trabajo formal, que requiere tiempo y vigilancia, y que traduce un imperativo (moral, político, estético) de negatividad, el producto (la escritura) obtiene toda su ganancia (su calidad) estética" (132).
"'¡Nunca trabajaré!' El grito de guerra de Aira apunta al núcleo mismo de lo que define el valor de la escritura en su contexto literario inmediato y lo transforma de un modo único y paradojal: creando el efecto de una superproducción que es indiferente -mejor: que escapa- al tiempo, el control y la tensión implícitos en el trabajo literario" (132).
En el arte hay una cualidad que se antepone a cualquier otra: hacer las cosas bien, esto es, ponerse en el camino de hacerlas. Primero hacer una cosa, después otra cosa, después otra cosa... No importa con qué materiales ni de qué modo. Sólo poner en marcha un mecanismo automático, continuo, con el que seguir haciéndolas, indefinidamente, sin interrupción (293).
[Publicado el 18/4/2012 a las 12:15]
[Etiquetas: César Aira, Novela, Mondadori]
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[Publicado el 12/4/2012 a las 12:15]
[Etiquetas: Julián Herbert, Novela, Literatura Mondadori]
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[Publicado el 28/11/2011 a las 12:00]
[Etiquetas: Orhan Pamuk, Ensayo, Mondadori]
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[Publicado el 23/11/2011 a las 12:00]
[Etiquetas: Téa Obreht, Novela, Mondadori]
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[Publicado el 21/10/2011 a las 10:00]
[Etiquetas: Alberto Olmos, Novela, Mondadori]
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Un mundo disfuncional y convulso y tierno

Unos diez años suelen bastar para morigerar nuestros mayores entusiasmos literarios, aunque algunas obras requieren incluso menos tiempo para ello. A exactamente diez años de la primera publicación de Mantra, la novela de Rodrigo Fresán, el efecto que produce su lectura en esta edición ampliada y corregida es exactamente el opuesto, y esto por muchas razones, que quizás podamos resumir en dos.
La primera es que el texto de Fresán irrumpió en su momento como una manifestación tan singular de libertad y de radicalidad creativas que el impacto de esa irrupción no parece haber remitido todavía. A pesar de que algunas de las tendencias que Fresán inauguraba en la narrativa argentina con la escritura de Mantra (el fragmentarismo, la discontinuidad y la recurrencia al diccionario entre los principales) caractericen buena parte de la literatura producida durante la década siguiente a su aparición, Mantra parece ahora no solamente anticipar esa literatura sino también superarla, al punto que la relectura de la novela provoca la impresión de que nos encontramos ante un texto radical de aquí y de ahora y no de hace diez años[1], la asimilación de cuyo impacto en la literatura contemporánea aún está pendiente.
La segunda razón por la que Mantra parece haber mejorado en ese período es que, de alguna manera, el texto nunca ha dejado de crecer, y sus prolongaciones no sólo se han extendido a los textos que su autor escribió a continuación (las magníficas Jardines de Kensington y El fondo del cielo), sino también, retrospectivamente, a obras anteriores de Fresán como Historia argentina y Vidas de santos, que el escritor reescribió parcialmente para darle cabida a los miembros de la familia Mantra. Así, el efecto que produce la segunda lectura de Mantra es ligeramente distinto al que producía su primera lectura, ya que la segunda ratifica que los Mantra (más aun que el James Matthew Barrie de Jardines de Kensington) son la mejor expresión del mundo disfuncional y convulso y tierno de toda la obra de Fresán.
En ese sentido, es significativo que la novela escogida para acompañar la reedición de Mantra sea Esperanto, publicada originalmente por Tusquets en 1995. En su nota final, Fresán la llama "un milagro dentro de mi obra", pero la afirmación es parcialmente incorrecta: Esperanto no es un milagro en la obra de Fresán (y, por lo tanto, tampoco una desviación o una excentricidad), sino la demostración más evidente de que el narrador al que habitualmente recurre el escritor argentino (omnisciente, digresivo, excéntrico, tarado por una enfermedad o por el consumo de drogas, perifrástico, desordenado) se recuesta en la mayor parte de los casos en una estructura muy estudiada, que Fresán desdibuja deliberadamente para sus lectores. En Esperanto se trata de ocho días de una semana, de domingo a domingo, en una estructura circular puesta al servicio de la historia de Federico Esperanto, un músico argentino de rock desconectado de su musa y deprimido cuya primera mujer fue desaparecida, su hija se ahogó por una negligencia suya y su segunda mujer se ha vuelto loca.
Esperanto es una novela sólida y lograda; leída tras la de otras obras de Fresán (e incluso después de la multiforme Mantra) arroja, sin embargo, la impresión de que los seis años que mediaron entre la publicación de la primera y la de la segunda de estas novelas fueron fundamentales para su autor, que perfeccionó y radicalizó su estilo en ese tiempo y encontró la mejor expresión para su mundo caótico y tierno en la familia Mantra: el verdadero tema de ese libro, que trata sobre la memoria como enfermedad, de la ciudad de México como una mancha voraz que resume las principales pesadillas urbanas de Latinoamérica, como algo extremo e impredecible que resulta de un barroco nuevo en donde los medios de comunicación y la literatura (finalmente, el narrador muerto de la segunda parte del libro escribe un diccionario y mira el pasado, el presente y el futuro en un televisor), tienen más importancia que los relatos orales o lo que sea que determinaron la emergencia del barroco latinoamericano de autores como Alejo Carpentier; que el verdadero tema de Mantra es, digo, la celebración de su estilo.
En contrapartida, Esperanto ofrece una visión del escritor que Fresán podría haber sido de no haber mediado todo lo que sucedió desde el momento en que publicó ese libro por primera vez: una mudanza, la transformación en un escritor ineludible de la escena hispanoamericana, su catalogación de las principales angustias de la cultura contemporánea, la consagración en Francia, Jardines de Kensington, El fondo del cielo y Mantra, las novelas que Esperanto anticipaba parcialmente pero que, leídas ahora y a partir de Mantra, son aun más fascinantes e incómodas de lo que lo eran en el momento de su publicación. A diez años de la de la última de ellas, Fresán las corrige y las amplía (por fin los lectores podremos leer la letra "r" del diccionario Mantra y conocer el destino breve y desopilante del único Papa que dio la familia mexicana) y demuestra que ambos libros se niegan a pertenecer al pasado de los lectores: por el contrario, que son las anticipaciones de un futuro posible para la literatura.
Rodrigo Fresán
Esperanto
Edición corregida y aumentada
Barcelona: Mondadori, 2011
Rodrigo Fresán
Mantra
Edición corregida y aumentada
Barcelona: Mondadori, 2011
[El próximo viernes: Una portada para Augusto Monterroso, cita]
[1] Un ejercicio de arqueología literaria que no haremos aquí consistiría en buscar un periódico de hace diez años y comparar Mantra con las obras en torno a las cuales se articulaba la discusión sobre literatura y libros en ese momento: el ejercicio sería tan pertinente para caracterizar la importancia de la novela de Fresán allí y entonces tanto como para sacar algunas conclusiones muy interesantes sobre aquí y ahora.
[Publicado el 29/6/2011 a las 11:26]
[Etiquetas: Rodrigo Fresán, Novela, Mondadori]
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"La reconstrucción pública de la intimidad ajena"

[Publicado el 31/1/2011 a las 11:49]
[Etiquetas: Mercedes Cebrián, Nouvelle, Mondadori]
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Un género improbable y diverso como el mundo

Gonzalo Torné nació en 1976 en Barcelona y publicó la novela Lo inhóspito (2007), un extenso prólogo a la correspondencia de Jack el Destripador (2008) y la novela gráfica Tannhäuser (1999), que obtuvo el Premio Viñetas 2000 a mejor obra y mejor guionista; también tradujo a William Wordsworth, John Ashbery y al filósofo Roger Scruton, pero, pese a ello, era relativamente desconocido por los lectores cuando el jurado del Premio Jaén de Novela le otorgó ese premio este año por su novela Hilos de sangre.
Los hilos de sangre del título son los que unen a los miembros de la familia catalana Montsalvatges, cuya historia es narrada principalmente por la nieta de su fundador, Clara; ésta atraviesa una crisis matrimonial que ventila en el intercambio de correos electrónicos con sus hermanos, en particular con uno de ellos, pero ese intercambio pronto se transforma en una indagación en el pasado familiar y especialmente en la vida de su fundador, en la que se entreveran la escena anarquista de Barcelona en la década de 1930, la participación en la guerra civil y el consiguiente fracaso y la delación y una sucesión de golpes de azar que propiciaron finalmente el nacimiento y el testimonio de la propia Clara.
Quizás pueda trazarse realmente una divisoria en la novelística española reciente entre un cierto grupo de obras interesadas por el pasado histórico y explícitamente políticas pero escasa o nada innovadoras y otro grupo de obras pretendidamente innovadoras pero desinteresadas por el pasado histórico y explícitamente apolíticas; de ser correcta esta afirmación, entonces Hilos de sangre resulta una novela valiosa por reunir en sí dos tendencias hasta el momento divergentes, puesto que, a su interés por el pasado histórico, la obra añade un interés por las nuevas formas de comunicación y su traslación a la literatura en una forma de aunar la historia pública y la vida privada muy poco frecuentada en la novela española reciente.
A esta voluntad de síntesis de tendencias aparentemente opuestas Torné le suma el mérito añadido de realizar esa síntesis recurriendo a la gran tradición de la novela concebida como un ámbito de mezcla, una tradición que tiene uno de sus principales ejemplos en la obra de Javier Marías, probablemente la influencia más evidente en el autor de Hilos de sangre. A esa voluntad de mezcla se debe el desconcierto que puede provocar en cierto tipo de lector que una novela reúna en sus páginas a personajes tan planos como Joan Marc, el marido de Clara, o su hermano Álvaro, escritor de éxito (que parecen salidos de cualquier novela chick lit al uso), y otros de una profundidad y de una riqueza desusados como la mujer de Llort, que vive con su marido y su amante, Tom J. Stallknecht, el empresario inglés que contrata a Llort como chófer y chico para todo, o Radcliffe-Brown, el supuesto jefe de la célula anarquista a la que pertenece Gabriel, probablemente el personaje más extraordinario del libro.
Aunque Hilos de sangre muestra una tendencia probablemente censurable a que sus personajes se detengan en largas parrafadas (dedicadas al sexo, Barcelona, el matrimonio, el deseo de tener o no tener hijos, el consumismo, la literatura, los coreanos, el genio, el fracaso, los miedos contemporáneos, el insomnio, el culto a los antepasados, los partidos políticos, las familias, el ocio, las catástrofes naturales, etcétera), esa tendencia y el riesgo consiguiente de irritar al lector son el resultado precisamente de esa estética de la mezcla y de la concepción de la novela como un género improbable y diverso como el mundo, en el que cabe absolutamente todo, desde una cierta frivolidad al excelente relato de sus aventuras como militante y mercenario en África que realiza un herido de la célula de Gabriel. A la valentía que requiere esa mezcla le debemos uno de los méritos de la obra, a los que hay que añadir el narrar la guerra civil de un modo diferente y en absoluto idealizado y el situar la acción en una geografía, el Vall d'Aran, poco visitada por la narrativa en español.
En Hilos de sangre Clara comienza a comprender el pasado y a los Montsalvatges cuando se traslada a la casa de su abuelo tras su muerte. Al igual que su personaje, también Gonzalo Torné parece haberse trasladado al centro de la escena literaria española con su novela: por fin una obra que hace honor al prestigio creciente del Premio Jaén de Novela y a la ambición que uno le supone a un escritor español joven. Hilos de sangre justifica plenamente esa ambición y es una deslumbrante celebración de la novela.
Gonzalo Torné
Hilos de sangre
Barcelona: Mondadori, 2010
[Publicado el 19/1/2011 a las 13:43]
[Etiquetas: Gonzalo Torné, Novela, Mondadori]
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[Publicado el 23/9/2010 a las 11:47]
[Etiquetas: Julián Rodríguez, Cuento, Errata Naturae, Mondadori]
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"Moby Dick: batalla de arpones"

Una orgía cuyos protagonistas son seiscientos voluntarios y una sola mujer, una antigua actriz pornográfica en decadencia, y su registro audiovisual a los fines de crear el filme pornográfico más importante de la Historia son los materiales con los que está conformada Snuff; considerando el carácter provocador de la obra de Chuck Palahniuk (Portland, 1964) y su fama de adentrarse en las zonas más perturbadoras de la cultura contemporánea, los materiales parecen de antemano los más idóneos para la escritura de una de sus mejores novelas, pero Snuff decepciona por la incapacidad de su autor de producir en el lector la incomodidad que tan hábilmente conseguía en textos anteriores.
Aquí, al igual que en otros libros de Palahniuk, los narradores son brutalmente honestos y directos y no escatiman ningún detalle en sus descripciones: "para todo el mundo que llegue después del tío número cincuenta, Cassie Wright parecerá un cráter abierto por un misil y engrasado con vaselina. Carne y sangre, pero como si algo le hubiera explotado dentro" (14). Aquí también hay una idea de índole sociológica: la de que los filmes de gang bang como el que ocupa las páginas de Snuff son el resultado de aplicar al espectáculo sexual la lógica acumulativa del capitalismo. Aquí también, finalmente, los personajes son freaks de vidas complejas y retorcidas cuyas intenciones no son fáciles de dilucidar a simple vista: Cassie Wright es una estrella pornográfica en decadencia obsesionada por romper el récord de la sesión de sexo más multitudinaria de la Historia aunque la imposibilidad física de servir a seiscientos hombres suponga su muerte, filmada en tiempo real y comercializada con la finalidad de dejar al mundo un testimonio de su paso por él y hacer rico al hijo o a la hija que diera en adopción cuando era joven. El señor 72 lleva rosas a su actriz pornográfica favorita pero teme que ésta sea su madre, y decide que, en el caso de que lo sea, él hará lo posible por alejarla de ese mundo. El número 600 es Branch Bacardi, estrella del porno de la década de 1980 que se afeita el pecho y come patatas fritas mientras confía en que esta aparición casi anónima en el filme relance su carrera. El señor 137 es el antiguo protagonista de una serie policíaca que perdió su trabajo cuando salió a la luz una cinta pornográfica homosexual que rodó en sus comienzos como actor; participar de la orgía con Cassie significa para él la posibilidad de reivindicar su heterosexualidad ante toda la industria cinematográfica. Finalmente, Sheila, la asistente de Cassie, es una postfeminista que evoca los preparativos de la filmación mientras la coordina, y desprecia puntualmente a todos y cada uno de los hombres que la rodean aplicándoles motes como "cascapollas" o "disparaleches" (29), "frotacapullos" y "machacapichas" (30).
La narrativa avanza mediante la alternancia de los soliloquios de sus protagonistas y sus diálogos mientras esperan que les llegue su turno para ingresar en el set de rodaje: el señor 600 entrega una pastilla al muchacho 72 para facilitarle la erección y más tarde le da otra pastilla que el muchacho debe entregar a Cassie para que ésta muera sin dolor durante la filmación; naturalmente, las pastillas acaban mezclándose. A su vez, el muchacho 72 cree que el señor 600 es su padre y Cassie Wright, su madre. Naturalmente, también, el filme acaba siendo snuff, lo que significa que hay un muerto; decir más sería revelar un final que se desea sorprendente, y que tal vez lo sea para muchos lectores, pero que, sin embargo, parece ejecutado con torpeza, por no mencionar el hecho de que, al igual que en obras anteriores, aquí Palahniuk se permite un final acorde con los valores dominantes que contradice su fama de provocador. Algunos lectores considerarán que el final melodramático de este libro es un guiño irónico de parte del autor, pero otros tal vez no lo vean así; como sea, es probable que los primeros sean fanáticos de Palahniuk y disfruten de Snuff de todas maneras; para los otros, y para quienes no han leído nada del autor antes, quizás valga la pena recomendar que busquen la muy buena Asfixia (2001) y el relato "Guts" [entrañas], lo mejor que Palahniuk ha escrito hasta el momento.
Como sostiene uno de los extractos de prensa que apoyan la obra, "al abrir una novela de Palahniuk, el lector puede estar seguro de una cosa: en algún momento le repugnará, y le divertirá"; sin embargo, Snuff no provoca ninguna de las dos reacciones. De hecho, la escasa comicidad de este libro no es mérito de Palahniuk sino de su traductor al español, que reemplazó los títulos originales de los filmes pornográficos imaginarios que Palahniuk menciona en el libro por títulos de su propia invención. Aquí van algunos de mis favoritos: "Taladrar a un ruiseñor", "El cartero siempre se corre dos veces", "La dimensión descoñecida", "El nabo de Oz" y "Moby Dick: batalla de arpones".
Chuck Palahniuk
Snuff
Trad. Javier Calvo
Barcelona: Mondadori, 2010
[Publicado el 08/7/2010 a las 12:15]
[Etiquetas: Chuck Palahniuk, Novela, Javier Calvo, Mondadori]
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Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010) y Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que será traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés y alemán. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones comoThe Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España). Recientemente la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania); en la actualidad vive en Madrid.
Ficción
Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.
El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.
El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.
El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.
Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.
El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.
Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.
Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.
Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.
Edición
Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.
Crítica

30/5/2012 14:35
Espléndido artículo sobre como...
Publicado por: abracadabra
30/5/2012 09:49
Demasiado tarde comprende uno lo...
Publicado por: paco grana
28/5/2012 10:53
Francisco Manuel Granado Castro...
Publicado por: francisco granado castro
25/5/2012 20:47
Adición a las emociones: he...
Publicado por: un subreal
25/5/2012 11:50
Fantástico. Gracias a todos por...
Publicado por: P
24/5/2012 20:00
¿Y qué tal nombres? Gustavo...
Publicado por: LucianoLV
24/5/2012 18:01
1 Un tipo le cuenta al otro: ...
Publicado por: Ya sabés quién
24/5/2012 14:37
Un electricista le va a cambiar...
Publicado por: gómez
23/5/2012 15:41
Entra un hombre en un café y......
Publicado por: Más claro, agua
23/5/2012 15:12
Dos conocidos en una piscina. ...
Publicado por: me ha entrado la risa tonta...ay
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