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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de agosto de 2017

 Blog de Patricio Pron

Mejor que antes, mejor que después / "Buenas noches, dulces sueños" de Jirí Kratochvil

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Aún se producen combates en el norte de la ciudad checoslovaca de Brno; los escombros se acumulan en las calles, los muertos son tan numerosos que se los entierra incluso en los parques, hay hambre, no ha regresado el suministro eléctrico y las noches "son negras igual que las conciencias de los colaboracionistas": a finales de abril de 1945 se ha instalado en Brno "el tiempo cero", ese momento "en el que nada, ni grande ni pequeño, está aún decidido".

Buenas noches, dulces sueños transcurre durante esas cuarenta y ocho horas. El director de un hospital convence a un antiguo empleado de una fábrica textil para que lo ayude a buscar a un infiltrado, un paracaidista estadounidense que debería estar escondido en algún lugar de Brno y disponer de la penicilina que tan desesperadamente necesitan sus pacientes; durante su vagabundeo por la ciudad escapan de un pintor colaboracionista que regentea un polígono de tiro, se hacen de una escalera para espiar la planta superior de las casas, asisten a una boda de enanos de circo, traban relación con un detective privado que dispone de una amplia red de cornudos, se cruzan una y otra vez con un joven judío que un amigo de sus padres salvó de la deportación y el asesinato. Una gata parlante que una gitana le ha entregado asiste al joven (el tercer protagonista del relato) en el cumplimiento de una misión cuyas consecuencias sólo se harán visibles en 1960; el joven acoge en la antigua casa de sus padres a un grupo de personas que han perdido su hogar, se ve involucrado en la recogida de cadáveres, muere y es enterrado, resucita, descubre un lago bajo el sótano de su vivienda, conoce a una funámbula.

Jiří Kratochvil nació en Brno en 1940; su obra (de la que también pueden encontrarse en español En mitad de la noche un canto y La promesa de Kamil Modrácek, ambas novelas publicadas por Impedimenta) bebe de la tradición del humorismo centroeuropeo, pero también, y de manera muy destacada, de ciertos autores extraterritoriales del realismo mágico (Günter Grass, Milan Kundera, Salman Rushdie) que emplearon o emplean el elemento fantástico para poner en cuestión la racionalidad de la Historia. En Buenas noches, dulces sueños hay una aguda conciencia de ésta como relato (en no menor medida gracias a las numerosas intrusiones autoriales en el texto), pero también la constancia de que el "tiempo cero" en el que la historia centroeuropea se detuvo a la espera de que se decidiera "como será este mundo de la posguerra" fue, con todas sus dificultades, mejor que lo que había sucedido antes, pero también que lo que vendría después.

 
Jiří Kratochvil
Buenas noches, dulces sueños
Trad. Elena Buixaderas
Madrid: Impedimenta, 2017
 
[Babelia/El País, 10 de julio de 2017.] 

[Publicado el 03/8/2017 a las 17:45]

[Etiquetas: Jiří Kratochvil, Novela, Impedimenta]

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La justificación del dolor / "Los tres Cristos de Ypsilanti" de Milton Rokeach

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Algo más de dos meses después de que el psicólogo estadounidense Milton Rokeach hubiese iniciado el tratamiento grupal de tres esquizofrénicos paranoides, los resultados eran (por decirlo suavemente) decepcionantes: el único cambio que se había producido en su sistema de creencias consistía en que uno de ellos ya no pensaba que Adán fuera negro.
 
Muy poco después, el mismo paciente iba a pasar a exigir que se lo llamase "Estiércol"; al igual que sus compañeros de terapia (todos ellos pacientes del Hospital Estatal de Ypsilanti, en Michigan), "Estiércol" se creía Jesucristo; la idea original de Rokeach al reunirlo con los otros dos "Cristos de Ypsilanti" había sido estudiar el modo en que se articula la identidad y, especialmente, qué sucede con ella cuando es cuestionada por otras personas; se trataba de "azuzar" a unos pacientes contra otros (la expresión es del autor) de manera de inducir un cambio en su sistema de creencias y una retracción del delirio: en términos de sus objetivos, el experimento fue desastroso.
 
"Ante todo, no hagas daño" es el lema médico por excelencia (así como el título de las muy interesantes memorias del neurocirujano británico Henry Marsh, publicadas recientemente por Salamandra); a lo largo de todo su libro, aquí y allá, Rokeach admite haberlo causado a sus pacientes de forma deliberada, por ejemplo manipulándolos mediante "mensajes supuestamente enviados por autoridades relevantes que sólo existían en la imaginación de los Cristos ilusorios" (15). En ese sentido, y aunque Los tres Cristos de Ypsilanti parece, de a ratos, una novela cómica, el lector no puede dudar del dolor real que sintieron sus protagonistas en buena medida debido a las manipulaciones de las que fueron objeto. Cuando uno de ellos, Leon/Estiércol, es llevado a creer que su esposa imaginaria, la "Señora Mujer Yeti", lo visitará en el hospital, y ésta no lo hace, podemos ver el dolor del paciente, que se pasa horas en la sala de su pabellón, rezando y observando en la palma de su mano un pase de salida que no le sirve para nada porque no puede pasear con su mujer, por ejemplo. Rokeach descubrió que, confrontados con una amenaza exterior a la unidad de su delirio, los pacientes psiquiátricos son notablemente hábiles para incorporar esa amenaza a su relato delirante, y que éste resiste cualquier intento de racionalización: para un esquizofrénico que se cree Dios, que haya otros que también lo creen sólo demuestra que los otros están locos, ya que Dios sólo hay uno y es él. Este descubrimiento parece poco relevante en relación al volumen de dolor provocado, pero el relato se lee con facilidad y tiene trazas de novela cómica, en buena medida debido a las conversaciones entre los tres protagonistas, que parecen insufladas de furor y temor beckettianos, por el latín chapucero de uno de los pacientes y la escatología de sus delirios (que lo hacen asimilar a Jesús con penes y testículos), el convencimiento de otro de ellos de que el hospital es un fuerte inglés y de que debe ser extraditado a Reino Unido y/o nombrado asesor del presidente John F. Kennedy, el arreglo al que llegan un día dos de ellos, por el cual uno pasa a ser el Dios del Antiguo Testamento y el otro el del Nuevo, como en una escena de los Monty Python, etcétera. Son estas trazas las que justifican, si no el dolor provocado por Rokeach a sus pacientes (que éste reconoce en un epílogo conmovedor), al menos sí la narración del experimento que le sirvió de marco y su lectura.
 
 
Milton Rokeach
Los tres Cristos de Ypsilanti
Trad. Eduardo Moga
Madrid: Impedimenta, 2016

[Publicado el 03/11/2016 a las 12:45]

[Etiquetas: Milton Rokeach, Ensayo, Impedimenta]

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No es intercambiable / "Estrómboli" de Jon Bilbao

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[...]
 
Los cuentos de Estrómboli cumplen con solvencia lo que se proponen, aunque es evidente que sus diálogos son algo afectados (su intensidad paroxística recuerda de a ratos la de las discusiones de telenovela, con la prescriptiva alternancia de planos y el recurso de dar la espalda al interlocutor para que los actores compartan plano) y que "la atención al detalle" de la que se nos habla en los paratextos de la obra resulta irritante en ocasiones, en especial si se considera la gratuidad de estos, como en el cuento que da título a la colección: "Él vestía pantalones chinos, polo, cazadora de aviador y mocasines. Ella había pasado una hora y media acicalándose en el hotel. Llevaba un liviano vestido de primavera y unas sandalias de tacón poco apropiadas para los senderos de grava volcánica del archipiélago de las Eolias. Para que la brisa marina no le estropeara el peinado, se había envuelto la cabeza en un fular. Completaban el conjunto unas gafas de sol con la montura adornada con brillantes falsos" (221-222), todo lo cual no parece muy relevante para la caracterización de los personajes excepto de una forma superficial.
 
(Algo similar sucede en el relato "Como en un idioma desconocido", donde la descripción de la planta nuclear en construcción no ayuda al lector a "verla", sino que, paradójicamente, lo impide, convirtiéndola en una sucesión de términos técnicos tan irritantes como la repetición caprichosa del nombre de la empresa constructora; pero casi todos los cuentos del libro presentan este rasgo, por ejemplo "Estrómboli", donde se nos informa que el entrante que el personaje ordena consiste en "una ensalada de rúcula, gorgonzola y pollo con avellanas cuyos ingredientes se hallaban meticulosamente dispuestos en una armoniosa montañita de comida", 228.)
 
En algún sentido, estas desviaciones constituyen los rasgos de personalidad literaria más salientes de unos relatos en los que es dificultoso distinguir (y en ese caso valorar) una voz propia. Uno tiene la impresión, leyendo Estrómboli, de que ha leído todo esto antes en relatos de Raymond Carver, Tobias Wolff, John Cheever y otros estadounidenses imprescindibles (aquí hacen acto de presencia todos los rasgos salientes del cuento realista moderno norteamericano, incluyendo los personajes disfuncionales, el objetivismo y la adopción de construcciones gramaticales sencillas), lo cual no es un problema necesariamente, excepto por el hecho de que, en la ausencia de personalidad de estos relatos y su acumulación de términos a menudo técnicos, estos cuentos generan la impresión de que se está ante una traducción no siempre lograda. (Algo notablemente singular, ya que Bilbao es un traductor excelente.)
 
Quizás uno de los problemas más visibles de la narrativa contemporánea en español sea el carácter "intercambiable" de los textos que la componen: el libro A podría haber sido escrito por B, por C o por D; la novela policiaca E es reemplazable por la F, la G y la H, etcétera. Lo habitual es, sencillamente, correr el proverbialmente tupido velo sobre obras y autores y dedicarse a cosas más interesantes; sin embargo, hay algo en la obra de Bilbao que no es "intercambiable" y es precisamente por ello y en nombre de ello que escribir sobre ella, incluso apuntando sus defectos más evidentes, es una forma de contribuir a la preservación de lo que hay en ella de singular e importante, que se pone de manifiesto en pasajes como el de las manzanas que caen corriente abajo en "El peso de tu hijo en oro" o el hombre que salva pollos y les teje suéteres de "Una boda en invierno". (Este último caso, por cierto, apunta a las muchas coincidencias e inverosimilitudes de estos cuentos: el personaje siniestro al que el narrador de "Siempre hay algo peor" le entrega una bolsa de dinero lo atropella un camión esa misma noche, resolviendo el problema no sólo narrativo de qué hacer a continuación con él; a pesar de que ha pasado un tiempo considerable desde el accidente, el padre de "El peso de tu hijo en oro" encuentra entre la maleza y las rocas un dedo de su hijo, al parecer reconocible, no descompuesto ni roído por los animales; los pollos de "Una boda en invierno" sobreviven porque sus órganos están contenidos por un suéter, sin cicatrización ni infección de las que se informe al lector.
 
 
Jon Bilbao
Estrómboli
Madrid: Impedimenta, 2016

[Publicado el 03/6/2016 a las 13:00]

[Etiquetas: Jon Bilbao, Cuento, Impedimenta]

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La vida está en otra parte / "Otoño" de Jon McNaught

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[...]
 
A excepción del ejercicio de su profesión, hay poco que vincule a los tres personajes: el informante anónimo de Lydia Brakebusch es alguien perplejo por el maltrato al que son sometidos los ancianos en nombre del incremento del rendimiento económico de las empresas que ofrecen servicios de geriatría, y el protagonista del libro de Uhlmann es alguien que no piensa demasiado en su trabajo, aunque obtiene de él (y de la presión a la que lo somete un anciano polaco, uno de sus pacientes) una cita con su nieta, la maravillosa, insobornable Sophia. Mark sí parece reflexionar acerca de lo que lo rodea, y hay un momento extraordinario de interrupción narrativa y vacilación del personaje cuando éste se entera de que una de las mujeres alojadas en la residencia en la que trabaja ha muerto por la noche; pero esos pensamientos no tienen espacio en la obra de McNaught, que tiende a la economía, y, por consiguiente, no tenemos acceso a ellos: de Mark sólo conoceremos los gestos de una exterioridad rutinaria (dar cabezadas en el autobús nocturno, preparar café para la cocinera, lavar los platos, mirar por la ventana, pelar patatas, arrastrar un carro con el desayuno de los pacientes, servir los almuerzos) y el contraste entre ellos y una naturaleza que sigue sus propio camino en las calles que rodean la residencia y en el documental que ven los ancianos mientras comen.
 
[...] 

Jon McNaught narra todo esto con solvencia, con una paleta de colores deslavados y una economía narrativa que recuerda a la de la obra de Chris Ware y de Seth. Otoño no es un texto triste, pero tampoco es el "homenaje a la belleza que supone el simple hecho de estar vivo" que describe Ware en la contraportada de esta edición, ya que lo que McNaught parece venir a decir es que el enriquecimiento de la experiencia, en algún sentido, la devalúa, y que la prolongación de la vida en las instituciones para enfermos y ancianos la suprime. Se trata de una reflexión lacónica y no exenta de melancolía, y quizás también de una invitación a volver a hacer nuestros, si esto es posible, los tiempos de una naturaleza a la que le hemos dado la espalda durante demasiado tiempo.
 
 
Jon McNaught
Otoño. Dos historias otoñales
Trad. Belén Arévalo
Madrid: Impedimenta, 2015

[Publicado el 15/12/2015 a las 12:15]

[Etiquetas: Jon McNaught, Cómic, Impedimenta]

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No sólo escapismo / "El Levante" de Mircea Cartarescu

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Mircea Cărtărescu escribió El Levante en torno a 1987; por entonces era profesor de instituto y vivía en un piso sin calefacción en Bucarest con un hijo recién nacido, una esposa, ninguna confianza ya en las potencias de la ficción. Muy pronto estallaría la revolución cuyo símbolo serían los cadáveres de Nicolae y Elena Ceauşescu, pero (por supuesto) el escritor no lo sabía, y su reacción ante una realidad de pobreza y estrecheces fue puro escapismo: concebir una ficción que careciera de ambas, que conjurara el hecho de que, como dice uno de los personajes de este libro, "el país ha sido saqueado y las poblaciones se han convertido en ruinas, y entre estas ruinas proliferan serpientes".
 
[...]
 
"Todo es real en mi libro, al igual que en el mundo del que procedo", afirma el narrador; cuando éste se vuelve personaje, el lector comprende que El Levante es puro escapismo y también algo más serio, un juego intertextual del tipo de los que practicaron Jorge Luis Borges, Luigi Pirandello y Miguel de Unamuno. También es un canto a Rumania, ese país al que "la mano de Dios" (contra lo que se dice en este libro) no parece haber acariciado todavía.
 
 
Mircea Cărtărescu
El Levante
Trad. Marian Ochoa de Eribe
Pról. Carlos Pardo
Madrid: Impedimenta, 2015
 
[Publicado originalmente en Babelia, 26 de febrero de 2015.]

[Publicado el 01/5/2015 a las 12:45]

[Etiquetas: Mircea Cărtărescu, Novela, Impedimenta, Poesía]

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Sed fieles a ello / "La vida sin armadura" de Alan Sillitoe

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[...]
 
En España, y con los rechazos editoriales precipitándose sobre él, Sillitoe no perdió las esperanzas, sin embargo: "Como no confiaba más que en mí mismo, seguí escribiendo, pues la falta de formación para cualquier otro trabajo contribuía a esa persistencia, así como la fe absoluta en que no tenía otra vocación que la de escritor", afirma. "Si hay algo en lo que creáis firmemente, sed fieles a ello" le había dicho una maestra años antes, y Sillitoe no lo había olvidado. Este libro (escrito originalmente en 1993 pero que se detiene aproximadamente treinta años antes "porque sería demasiado aburrido escribir sobre una mera enumeración de libros") trata de esa fidelidad y de la capacidad de la literatura de corregir una vida, incluso una que ha comenzado tan mal: no es el mejor libro de Sillitoe y su traducción lo perjudica notablemente, pero está narrado con honestidad y rectitud, que son cualidades que escasean en la literatura en nuestros días. No sólo por esas razones, Sillitoe se lo dedica a Donald Morrison, el lector de la editorial W.H. Allen que recomendó su publicación a principios de 1958, cambiando su (hasta entonces muy desafortunada) vida y, de paso, las nuestras como lectores.
 
 
Alan Sillitoe
La vida sin armadura
Trad. Antonio Lastra
Madrid: Impedimenta, 2014
  
[En Babelia, suplemento de cultura del diario El País. Madrid, 10 de enero de 2015.]

[Publicado el 03/3/2015 a las 17:00]

[Etiquetas: Alan Sillitoe, Autobiografía, Impedimenta]

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Las posibilidades infinitas del autoengaño / "Los políglotas" de William Gerhardie

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"No puedo evitarlo. Soy así: tengo mucha imaginación" (39). La frase no define tanto a quien la ha pronunciado, el fatuo pero bien intencionado Georges Diabologh, como a aquello que éste cree de sí mismo. Es 1918 y Diabologh está enamorado de su prima Sylvia (o eso piensa), Europa sale dificultosamente de la que, a la postre, sólo sería la "primera" guerra mundial y Rusia se precipita en una guerra civil cuyos bandos no están realmente claros nunca; y todo confluye en el este de Rusia, donde Diabologh obtiene un puesto nebuloso de agregado militar y censor del ejército británico para estar cerca de su prima, lo cual sería fantástico de no ser por el hecho de que esto significa estar también en las proximidades y bajo la influencia de su hipocondríaca tía Teresa y de su tío Emmanuel, que alguna vez fue un príncipe belga y ahora es (digámoslo así) un golfo [...] las posibilidades infinitas del autoengaño: Diabologh, que se cree "un héroe por naturaleza" y alguien imaginativo no es más que un mentiroso; Sylvia es tonta; su madre, la tía Teresa, una manipuladora que no admite la pérdida de una belleza física y de un patrimonio sin los cuales no es nada; el tío Emmanuel, un tonto acomodaticio. Todos ellos encarnan el "viejo sentimentalismo" europeo que precedió y condujo a la Primera Guerra Mundial y que, obligado por las circunstancias "a recurrir a sus reservas de intelecto, descubría que tales reservas no existían y se zambullía valientemente en un océano ruso de incoherencia" (63). Ante ello sólo era posible ejercer el autoengaño, y un simulacro de inteligencia que iban a conducir, inevitablemente, a otra guerra mundial: en Los políglotas, publicada originalmente en 1925, había una advertencia que todos desoyeron, así como aquellos elementos que permiten distinguir, entre tanta literatura de circunstancias, a un gran escritor, diáfano a la vez que irónico y serio sin ser severo ni pesado, y melancólico pero de un humorismo desacomplejado que recuerda al de Nicolai Gógol, Evelyn Waugh, Vladimir Nabokov y Jaroslav Hašek. Qué bueno que ese escritor pueda ser leído ahora por los lectores hispanohablantes.
 
 
William Gerhardie
Los políglotas
Trad. y Pról. Martín Schifino
Madrid: Impedimenta, 2014

[Publicado el 15/1/2015 a las 12:45]

[Etiquetas: William Gerhardie, Novela, Impedimenta]

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Algunas fábulas de la incomunicación / "Máscara" de Stanislaw Lem

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[...]
 
A lo largo de los cuentos de Máscara Lem trasciende las visiones estereotipadas de la ciencia ficción para sostener que la innovación tecnológica supone un retroceso del conocimiento, debido a que reduce el ansia de saber al tiempo que crea máquinas que, en su perfección y complejidad, pueden un día considerar innecesario resolver los problemas humanos: incluso aunque esto no fuese así, el conocimiento que surgiría del avance científico sería, en última instancia, incomunicable. La incomunicación entre formas de vida disímiles, por cierto, está presente en "La rata en el laberinto" (donde la situación de los encerrados en una nave espacial caída sobre la Tierra cuya "consciencia" intenta comunicarse con ellos es equiparada con la de la rata que debe encontrar el final del laberinto en las pruebas de laboratorio), en "El martillo" (en el que el ordenador de una nave espacial prolonga el viaje mediante cálculos erróneos para no separarse de su tripulante) y en otros textos del libro, pero especialmente en "El diario", que reúne los pensamientos de una especie de satélite independizado de sus creadores. Existe un conocimiento, paree decir Lem, pero éste es demasiado grande para la especie humana: si ésta lo adquiere, el conocimiento la destruye.
 
[...]
 
 
Stanisław Lem
Máscara
Trad. Joanna Orzechowska
Madrid: Impedimenta, 2013

[Publicado el 08/4/2014 a las 11:30]

[Etiquetas: Stanisław Lem, Cuento, Impedimenta]

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El Arca de Noé comunista / "La promesa de Kamil Modrácek" de Jirí Kratochvil

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[...]
 
Aunque es posible que un resumen de este tipo haga justicia a La promesa de Kamil Modráček en tanto que novela policiaca, lo cierto es que la obra es mucho más que ello y que su interés y su valor radican precisamente en todo aquello que excede este resumen: en el personaje de Daniel Kočí, el detective privado que resuelve casos menores a espaldas de los servicios de seguridad del régimen comunista y encuentra una oportunidad para promocionarse (pero también su condena) cuando se lo comisiona para hallar al teniente Láska; en la excepcional capacidad para el símil de su autor (algo es tan blasfemo "como si alguien en una iglesia decidiera cambiar la pila del agua bendita por una escupidera", a la muerte se la oye "patear tras la puerta impacientemente, como si la muy cabrona necesitara ir al baño"); en su humor (negro, grotesco), y en el talento que exhibe Kratochvil para narrar una historia relativamente predecible de tal forma que no parezca predecible al lector (de hecho, el autor checo incluye al final del relato una vuelta de tuerca en la forma de la hija cantante del teniente Láska que obliga a revisar el libro y la distribución de víctimas y victimarios que se ha hecho en él).
 
Notablemente, lo que excede el resumen hecho previamente y constituye el atractivo principal de La promesa de Kamil Modráček es el tipo de lectura alegórica que puede hacerse de ella, en el marco de la cual esta novela sería tanto una ficción acerca del singular destino del arquitecto del mismo nombre como una reflexión acerca del régimen de terror instaurado por el comunismo en la antigua Checoslovaquia. Allí, en la posibilidad de esa lectura, que Kratochvil nunca desalienta, se encuentran los principales méritos de este libro, en el que los sótanos de la ciudad de Brno son escenario de las pulsiones más secretas de sus habitantes, en el que alguien secuestra a personas porque el sistema tiene secuestrado a sus habitantes desde hace años (y no los aloja en una jaula dorada precisamente), en el que la suspicacia y la sospecha no son aditamentos requeridos por un cierto tipo de literatura de género sino la forma más habitual de relación entre las personas, en el que un miembro de las fuerzas de seguridad se vuelve loco porque el sistema está loco y es criminal, en el que el monólogo interior (se suceden a lo largo del libro, y sería interesante, y una tarea pendiente, el estudiar quién narra y cuándo en este libro) es el único tipo de diálogo que pueden establecer sus habitantes, en el que (como sostiene su autor) "todas las utopías constituyen a la vez campos de concentración".
 
 
Jiří Kratochvil
La promesa de Kamil Modráček
Trad. Elena Buixaderas
Madrid: Impedimenta, 2013
 
[En ABC Cultural, 27 de julio de 2013.]

[Publicado el 07/10/2013 a las 12:15]

[Etiquetas: Jiří Kratochvil, Novela, Impedimenta]

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Actualizaciones (II)

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Virginia Woolf (primera por la izquierda) en el "engaño del Dreadnought". Crédito de la imagen, desconocido.

1
 
A ningún lector de este blog se le escapará el hecho de que la finalidad principal de éste es leer el presente a través de los textos de nuestra contemporaneidad, con todo lo que una tarea así tiene de tentativa y de balbuceo. Algo similar llevan a cabo Fernando y Ernesto Castro en El arte de la indignación, una selección de ensayos en torno al 15M español de la que participan Gonzalo Velasco Arias, Miguel Espigado, Iván López Munuera, Miguel Á. Hernández-Navarro y los editores. De entre los textos que conforman el volumen destacan (en mi opinión) el de Miguel Á. Hernández-Navarro "Low-fi revolution: Cartonajes, performances precarias y estéticas relacionales", que vincula la ingente producción simbólica del 15M con los modos de producir y leer el arte contemporáneo de las últimas dos décadas, y el texto de Anónimo "Cuerpo y (des)aparición en el 15M" que propone la participación del intelectual de forma anónima en las experiencias revolucionarias, siendo precisamente esa participación anónima parte de la experiencia revolucionaria en sí misma, así como una forma de redefinir los vínculos entre intelectuales y actores políticos (y una excelente manera, agrego yo, de poner fin a la presencia en los medios de comunicación de tantos intelectuales que han hecho de su compromiso personal un argumento de venta de sus siempre bienintencionadas obras).
 
 
2
 
Algo después de haber hablado en otra parte acerca de la Antología de Spoon River de Edgar Lee Masters, encuentro la reciente (y magnífica) edición bilingüe del libro a cargo del poeta y traductor español Jaime Priede. En su prólogo a la obra, Priede cita a Manuel Rico, quien observó acertadamente que Masters
 
[...] 
 
3
 
La editorial española Impedimenta, finalmente, publica una biografía sucinta de Virginia Woolf; la obra se caracteriza por un dibujo funcional en el que destaca el uso de la acuarela y un guión que, inteligentemente, cede la palabra a su protagonista, ya que basta que hable la autora de Una habitación propia para amarla. Nunca había hablado de mi interés en la obra de Virginia Woolf, por cierto (lo que hace que esta no sea propiamente una actualización), así que espero que la noticia de este libro sirva de promesa, y poder cumplir esa promesa algún día.
 
 
Fernando Castro y Ernesto Castro, eds.
El arte de la indignación
Salamanca: Delirio, 2012
 
Edgar Lee Masters
Antología de Spoon River (Edición completa)
Trad, pról. y notas de Jaime Priede
Madrid: Bartleby, 2012
 
Michèle Gazier (guión) y Bernard Ciccolini (dibujos)
Virginia Woolf
Trad. Olalla García
Madrid: Impedimenta, 2012

[Publicado el 13/12/2012 a las 12:00]

[Etiquetas: Fernando Castro, Ernesto Castro, Edgar Lee Masters, Michèle Gazier, Bernard Ciccolini, Ensayo, Poesía, Cómic, Delirio, Bartleby, Impedimenta]

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Biografía

Patricio Pron (1975) es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen, Alemania. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el Premio Juan Rulfo de Relato, y traducido a diez idiomas. Entre sus obras más recientes se encuentran el libros de relatos La vida interior de las plantas de interior (2013), así como el ensayo El libro tachado: Prácticas de la negación y el silencio en la crisis de la literatura (2014) y las novelas El comienzo de la primavera (2008), El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016). En 2010 la revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español. 

 

Fotografía: Javier de Agustín

Bibliografía

 
 
 
 

 
 

 

Ficción

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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