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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 17 de julio de 2018

 Blog de Patricio Pron

Una ejercitación brillante / "Ikebana política" de Claudia del Río

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No son infrecuentes, pero son innecesarias: las demandas (propias y ajenas) de que el escritor se exprese también visualmente conducen, por lo general, y con muy pocas excepciones, al ridículo. Pero algo similar puede decirse, también, de las veces en las que el recorrido se invierte: pese a la profusión (y la importancia) del "statement", la escritura de los artistas visuales es, por lo general, en el mejor de los casos, ilegible; en el peor, muestra un desconocimiento tan abrumador de lo que sucede (dentro y) fuera de las artes visuales que desmiente sin quererlo la supuesta interdisciplinariedad del arte contemporáneo.

A lo largo de las últimas décadas, Claudia del Río (Rosario, 1957) ha ido entregando piezas que, a falta de la "gran obra" que la "consagrase" de acuerdo con una crítica todavía presidida por el ideal de lo sublime, son de lo más relevante del arte contemporáneo argentino porque son (también) algo mucho más interesante: "el borde de una obra central que no existirá", en palabras de la autora. Del Río (quien confiesa tener con su obra "una relación llena de ‘y', no de ‘o'") fue parte durante los años 1980 de las escenas de la performance y el mail art, en la década de los noventa participó del Programa de Clínica de Obra con Guillermo Kuitca y en 2002 fundó junto a Mario Gemín el Club del Dibujo, un "espacio de pensamiento y acción" en torno a esta práctica; participó de residencias y bienales, ha dado clases y es la creadora del proyecto Pieza Pizarrón y de RUSA, una Residencia para Un Solo Artista que posiblemente sea única en el mundo. También es escritora: ha publicado Literal y Cocacola (Rosario: Iván Rosado, 2012) y Pieza Pizarrón (Ibídem: Club del Dibujo, 2013).

Ikebana política, que reúne fragmentos de sus cuadernos de una década (2005-2015), no tiene unidad, no hace el gesto de ser "literatura" que tan habitualmente perjudica la incursión en la escritura del/a artista visual devenido/a escritor, es irreductible al resumen, se niega a explicar: se constituye, como dice Irina Garbatzky, "en el ámbito de trabajo" de una creadora que se pregunta "qué es ser un artista, qué es percibir, qué es copiar, qué es el paisaje, qué es dibujar, qué es lo colectivo". No se trata de un apéndice a la obra (de hecho, las preguntas que Del Río se hace aquí son las que existen y se ponen de manifiesto en su obra visual) ni del uso por parte del artista visual de la escritura como vehículo para la clarificación de su "mensaje"; como señala Garbatzky en su muy buen prólogo a este libro, Ikebana política no es una explicación sino "la experiencia de una ejercitación" cuyos temas son "cómo hacer cosas con palabras, cómo volverse autor, cómo transitar el arte en el camino de la reflexión, el cuidado y la colectividad".

Esa "ejercitación" pone de manifiesto que Del Río piensa con brillantez. Aunque advierte irónicamente que "todo lo que diga contribuirá aún más al rumor de que los artistas somos bien tontos", la autora desmiente más bien ese prejuicio, así como la posibilidad de que la forma en la que una parte importante de sus colegas se relaciona con la escritura sea la única posible. Ikebana política es un libro fascinante, enormemente adictivo: lo que propone (como toda la literatura de relevancia) no es tan sólo una experiencia comunicativa, sino también la posibilidad de ver a un artista en acción. Como si Del Río, que entre 1986 y 1990 se obligó a dibujar sólo con la mano izquierda, estuviese dibujando y pintando ante nosotros, configurando con palabras un espacio que, en lugar de ser llenado con la "gran obra", se constituyese en un silencio, y (por lo tanto) en algo que no puede ser reducido a una definición, que no puede ser momificado y está vivo.

 


Claudia del Río 
Ikebana política: libretas y cuadernos 2005-2015
Pról. Irina Garbatzky
Rosario: Iván Rosado, 2016

 

[Publicado el 14/2/2018 a las 17:45]

[Etiquetas: Claudia del Río, Diarios, Iván Rosado]

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En busca del tiempo perdido / "Los diarios de Emilio Renzi III" de Ricardo Piglia

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"Me gustaría editar este diario en secuencias que sigan las series" de acontecimientos, escribe Ricardo Piglia: "todas las veces que me he encontrado con amigos en un bar, todas las veces que he ido a visitar a mi madre. [...] No una situación después de otra, sino una situación igual a otra". La enfermedad degenerativa que se le diagnosticó tres años antes de su muerte en 2017 impidió al escritor argentino dar forma a esa tentativa pereciana de agotar la experiencia; sin embargo, alterar lo que su autor denomina "la causalidad cronológica" es uno de los propósitos que más habitualmente se repiten a lo largo de Los diarios de Emilio Renzi, cuyo tercer y último volumen permite ahora vislumbrar qué podría haber hecho Piglia con sus diarios de haber obtenido un aplazamiento de condena: en su segunda sección, "Un día en la vida", el autor ordena las situaciones narradas a lo largo de varios años en una serie joyceana en la que éstas aparecen dispuestas de acuerdo con la hora del día en que han tenido lugar, desde la llegada a Buenos Aires en un amanecer desgraciado hasta la exculpación nocturna en una iglesia. "Días sin fecha", la tercera, explora las posibilidades narrativas de situaciones excluidas del flujo temporal de los acontecimientos.
 
Un día en la vida adhiere, sin embargo, y en su mayor parte, a la situación narrativa establecida desde el primer volumen de la serie, Años de formación: Ricardo Piglia transcribe su diario respetando la cronología original pero extrayendo del material conformado por prácticamente sesenta años de escritura diarística (de 1957 a 2015) los fragmentos que considera más significativos para la recreación de su trayectoria intelectual y del contexto en el que ésta se produjo. No se trata de los diarios "en bruto" (lo que se pone de manifiesto en el hecho de que no son presentados como los diarios de Ricardo Piglia sino como los de "Emilio Renzi", su alter ego literario), las amistades y los amores del autor son disimulados con una inicial, no se incluyen los períodos en el extranjero. Se trata, afirma Piglia, de "convertirse en lector de uno mismo, verse como si uno fuera otro"; en última instancia, de la "lectura escrita de una escritura vivida" que el autor anunció en Los años felices, el segundo volumen de la serie. Esta tercera y última entrega, por su parte, narra "los años de la peste", el período comprendido entre 1976 y 1982 en que tuvo lugar la más reciente y cruenta dictadura argentina. En esos años, Piglia vio asesinar y desaparecer a una parte importante de sus amistades, sorteó como pudo el peligro, asistió a la destrucción de la sociabilidad intelectual del país y presenció (y fue partícipe activo) de los intentos de reconstruirla, primero con la revista Punto de Vista, que fundó junto a Beatriz Sarlo y Carlos Altamirano en 1978, y dos años después con la publicación de Respiración artificial, una de las novelas más importantes de la literatura argentina del siglo XX. El tercer volumen de los Diarios tiene pues su punto de partida allí donde concluía Los años felices; sin embargo, contra lo que podía esperarse, no se extiende hasta el presente. La razón, argumenta Piglia, es que en torno a 1983 dio comienzo una época pueril y que no merece ser contada: "Antes, pensaba Renzi, [los escritores] podíamos circular en los márgenes ligados a la contracultura, al mundo subterráneo del arte y la literatura, pero ahora todos éramos figuritas de un escenario empobrecido y debíamos jugar el juego que dominaba el mundo. No había esperanza ni voluntad ni coraje para cambiar las cosas o, al menos, para correr el riesgo de vivir de ilusiones".
 
La constatación de la pérdida de negatividad en sentido adorniano de la literatura argentina posterior a esa fecha (y la voluntad de Piglia de aferrarse a ella, que para quienes comenzamos a leerlo en la década de 1990 le otorgaba la condición de un raro anacronismo) es sólo una de las muchas ideas deslumbrantes de este libro, en el que su autor discute los modos de apropiación en literatura, la noción de "gesto", la distinción entre "enigma", "misterio" y "secreto", una posible historia alternativa de la pintura narrada a través de los títulos de los cuadros, las obras inconclusas como resistencia al imperativo de la perfección formal, las relaciones entre narración y olvido, etcétera. La última entrega de los Diarios muestra a un Piglia muy distinto al de décadas posteriores, un escritor plagado de dudas viviendo una existencia precaria en una ciudad paralizada por el terror de Estado en la que el escritor comienza una novela para evadirse del presente y ésta (la ya mencionada Respiración artificial) acaba convirtiéndose en uno de los testimonios más oblicuos pero relevantes del momento en que fue escrita; un lector que toma distancia de sus entusiasmos iniciales (Jorge Luis Borges) y adquiere otros (Witold Gombrowicz, Martin Heidegger, Ludwig Wittgenstein), alguien que proyecta relatos que no escribe, que fantasea con la transcripción de su diario como su "versión" de En busca del tiempo perdido y da cuenta en él de sus "reflexiones privadas sobre los modos de hacer y de leer literatura" al tiempo que se permite unos juicios descarnados (y certeros) sobre sus contemporáneos.

"Un diario", afirma Piglia, "registra los hechos mientras suceden, no los recuerda ni los organiza narrativamente. Tiende al lenguaje privado, al idiolecto. Por eso, cuando uno lee un diario encuentra bloques de existencia, siempre en presente, y sólo la lectura permite reconstruir la historia que se despliega invisible a lo largo de los años. Pero los diarios aspiran al relato y en ese sentido están escritos para ser leídos (aunque nadie los lea)". Un día en la vida no clausura la obra del escritor argentino, cuya relectura a la luz de los Diarios posiblemente constituya una de las aventuras intelectuales más fascinantes que la literatura en español tenga para ofrecer en este momento, pero sí testimonia su final: de forma conmovedora, el diario va disolviéndose en párrafos más y más breves, y finalmente, en líneas que convocan al silencio. Cuando Piglia calla, el lector tiene una vislumbre poderosísima de la inteligencia de primer orden que se perdió con su muerte.

 
Ricardo Piglia
Los diarios de Emilio Renzi. Un día en la vida
Barcelona: Anagrama, 2017.
 
 
(Letras Libres, noviembre de 2017.) 

[Publicado el 24/1/2018 a las 13:45]

[Etiquetas: Ricardo Piglia, Diarios, Anagrama]

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Ricardo Piglia en busca del tiempo perdido / "Un día en la vida"

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"Me gustaría editar este diario en secuencias que sigan las series" de acontecimientos, escribe Ricardo Piglia: "todas las veces que me he encontrado con amigos en un bar, todas las veces que he ido a visitar a mi madre. [...] No una situación después de otra, sino una situación igual a otra". La enfermedad degenerativa que se le diagnosticó tres años antes de su muerte en 2017 impidió al escritor argentino dar forma a esa tentativa pereciana de agotar la experiencia; sin embargo, alterar lo que su autor denomina "la causalidad cronológica" es uno de los propósitos que más habitualmente se repiten a lo largo de Los diarios de Emilio Renzi, cuyo tercer y último volumen permite ahora vislumbrar qué podría haber hecho Piglia con sus diarios de haber obtenido un aplazamiento de condena: en su segunda sección, "Un día en la vida", el autor ordena las situaciones narradas a lo largo de varios años en una serie joyceana en la que estas aparecen dispuestas de acuerdo con la hora del día en que han tenido lugar, desde la llegada a Buenos Aires en un amanecer desgraciado hasta la exculpación nocturna en una iglesia. "Días sin fecha", la tercera, explora las posibilidades narrativas de situaciones excluidas del flujo temporal de los acontecimientos.

Un día en la vida adhiere, sin embargo, y en su mayor parte, a la situación narrativa establecida desde el primer volumen de la serie, Años de formación: Ricardo Piglia transcribe su diario respetando la cronología original, pero extrayendo del material conformado por prácticamente sesenta años de escritura diarística (de 1957 a 2015) los fragmentos que considera más significativos para la recreación de su trayectoria intelectual y del contexto en el que esta se produjo. No se trata de los diarios "en bruto" (lo que se pone de manifiesto en el hecho de que no son presentados como los diarios de Ricardo Piglia, sino como los de Emilio Renzi, su alter ego literario): las amistades y los amores del autor son disimulados con una letra inicial, y no se incluyen los periodos en el extranjero. Se trata, afirma Piglia, de "convertirse en lector de uno mismo, verse como si uno fuera otro"; en última instancia, de la "lectura escrita de una escritura vivida", que el autor anunció en Los años felices, el segundo volumen de la serie.

Esta tercera y última entrega, por su parte, narra "los años de la peste", el periodo comprendido entre 1976 y 1982 en que tuvo lugar la más reciente y cruenta dictadura argentina. En esos años, Piglia vio asesinar y desaparecer a una parte importante de sus amistades, sorteó como pudo el peligro, asistió a la destrucción de la sociabilidad intelectual del país y presenció (y fue partícipe activo) de los intentos de reconstruirla: primero con la revista Punto de Vista, que fundó junto a Beatriz Sarlo y Carlos Altamirano en 1978, y dos años después con la publicación de Respiración artificial, una de las novelas más importantes de la literatura argentina del siglo XX. El tercer volumen de los diarios tiene pues su punto de partida allí donde concluía Los años felices; sin embargo, contra lo que podía esperarse, no se extiende hasta el presente. La razón, argumenta Piglia, es que en torno a 1983 dio comienzo una época pueril y que no merece ser contada: "Antes, pensaba Renzi, [los escritores] podíamos circular en los márgenes ligados a la contracultura, al mundo subterráneo del arte y la literatura, pero ahora todos éramos figuritas de un escenario empobrecido y debíamos jugar el juego que dominaba el mundo. No había esperanza ni voluntad ni coraje para cambiar las cosas o, al menos, para correr el riesgo de vivir de ilusiones."

La constatación de la pérdida de negatividad en sentido adorniano de la literatura argentina posterior a esa fecha (y la voluntad de Piglia de aferrarse a ella, que para quienes comenzamos a leerlo en la década de 1990 le otorgaba la condición de un raro anacronismo) es solo una de las muchas ideas deslumbrantes de este libro, en el que su autor discute los modos de apropiación en literatura, la noción de "gesto", la distinción entre "enigma", "misterio" y "secreto", una posible historia alternativa de la pintura narrada a través de los títulos de los cuadros, las obras inconclusas como resistencia al imperativo de la perfección formal, las relaciones entre narración y olvido, etcétera. La última entrega de los diarios muestra a un Piglia muy distinto al de décadas posteriores, un escritor plagado de dudas viviendo una existencia precaria en una ciudad paralizada por el terror de Estado en la que el escritor comienza una novela para evadirse del presente y esta (la ya mencionada Respiración artificial) acaba convirtiéndose en uno de los testimonios más oblicuos pero relevantes del momento en que fue escrita; un lector que toma distancia de sus entusiasmos iniciales (Jorge Luis Borges) y adquiere otros (Witold Gombrowicz, Martin Heidegger, Ludwig Wittgenstein), alguien que proyecta relatos que no escribe, que fantasea con la transcripción de su diario como su "versión" de En busca del tiempo perdido y da cuenta en él de sus "reflexiones privadas sobre los modos de hacer y de leer literatura" al tiempo que se permite unos juicios descarnados (y certeros) sobre sus contemporáneos.

"Un diario --afirma Piglia-- registra los hechos mientras suceden, no los recuerda ni los organiza narrativamente. Tiende al lenguaje privado, al idiolecto. Por eso, cuando uno lee un diario encuentra bloques de existencia, siempre en presente, y solo la lectura permite reconstruir la historia que se despliega invisible a lo largo de los años. Pero los diarios aspiran al relato y en ese sentido están escritos para ser leídos (aunque nadie los lea)." Un día en la vida no clausura la obra del escritor argentino, cuya relectura a la luz de los diarios posiblemente constituya una de las aventuras intelectuales más fascinantes que la literatura en español tenga para ofrecer en este momento, pero sí testimonia su final: de forma conmovedora, el diario va disolviéndose en párrafos más y más breves y, finalmente, en líneas que convocan al silencio. Cuando Piglia calla, el lector tiene una vislumbre poderosísima de la inteligencia de primer orden que se perdió con su muerte.

 


 
Ricardo Piglia
Los diarios de Emilio Renzi. Un día en la vida
Barcelona, Anagrama, 2017, 296 pp.

 

 

Letras Libres, diciembre de 2017.

[Publicado el 21/12/2017 a las 15:45]

[Etiquetas: Ricardo Piglia, Diarios, Anagrama]

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"Materiales verdaderos, dicción delirante" / "Los diarios de Emilio Renzi II" de Ricardo Piglia

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A sólo un volumen de que concluya el proyecto autobiográfico de Ricardo Piglia, la pregunta sobre la naturaleza de ese proyecto es inevitable. ¿Qué es (qué son, sería más apropiado decir) estos "Diarios de Emilio Renzi" en cuyo segundo volumen se narran la sociabilidad exacerbada de Ricardo Piglia durante el período comprendido entre 1968 y 1975, un asalto del ejército a un edificio en el que vivía el autor y que pudo tenerlo como objeto o no, las discusiones en torno al "caso Padilla", que fortalecieron en él sus dudas sobre la Revolución Cubana, la articulación de un nuevo canon para la literatura argentina compuesto por Manuel Puig, Juan José Saer y Rodolfo Walsh? ¿Qué género atribuirle a un texto en el que se mezclan las introspecciones y el ejercicio de la contabilidad con pequeñas piezas ensayísticas sobre las novelas de iniciación argentinas, la traducción entendida como práctica social, la narración como toma de decisiones, los tres procedimientos más frecuentes en la obra de Jorge Luis Borges y su doble enunciación, la politicidad de las formas literarias, el "punto de vista" en la obra de Francis Scott Fitzgerald? ¿Cómo leer un libro cuyos personajes recurrentes son presentados con una inicial que facilita su identificación inmediata por parte del lector argentino (Piri L., Rodolfo W., David V., Andrés R., León R., Miguel B., Víctor G., José A., Mario S., Beatriz S., Osvaldo L.) pero cuyo autor se oculta en el pliegue que conforman un pseudónimo y lo que (de no mediar evidencia que afirme lo contrario) un ejercicio de reescritura? En otras palabras, ¿qué implicaciones tiene para los protagonistas de este libro el hecho de que sus personajes aparezcan detenidos en el pasado al tiempo que el narrador puede ejercer sobre esos hechos del pasado un juicio retrospectivo? ¿De qué forma (por fin) leer un texto que recorta una escena intelectual y política, con sus discusiones y sus prácticas, en un momento en el que esa escena no existe y las prácticas han cambiado radicalmente?
 
[...]
 
 
Ricardo Piglia
Los diarios de Emilio Renzi II. Los años felices
Barcelona: Anagrama, 2016

[Publicado el 15/9/2016 a las 12:00]

[Etiquetas: Ricardo Piglia, Diarios, Anagrama]

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Entre dos fuegos / "Paracaídas & vueltas" de Andrés Calamaro

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[...]
 
Antes de que estos diarios íntimos se convirtieran en un libro, antes incluso de haber escrito una sola línea de ellos, Andrés Calamaro había dado muestras suficientes de su condición anfibia y a medio camino entre la literatura y el rock: unas letras con poso, un repertorio amplio de referencias literarias, constantes alusiones a lecturas en discos y entrevistas y la que posiblemente sea la canción más narrativa de la década de 1980 en Argentina (la magnífica "Dos Romeos") servían para intuir que había en él, además de un extraordinario escritor de canciones, también un escritor; es decir, alguien capaz de producir una narrativa de cierta extensión más allá de las fulguraciones breves pero intensas de unas letras sólo aparentemente simples.
 
Paracaídas & vueltas ratifica esta sospecha y lo hace mediante una serie de recuerdos de encuentros con músicos y ciudades que han ejercido una influencia permanente en el autor, recuperaciones de figuras como las de Carlos Gardel y Jimi Hendrix (¡y el Papa Francisco!), narraciones de giras accidentadas pero de final mayormente feliz, reflexiones sobre el negocio de la música, las formas de escribir una canción, el respeto a los maestros y las drogas, cuentos breves ("Tasiturnus en Italia" es uno de los mejores), una correspondencia con el importante escritor y periodista argentino Enrique Symns, versos, crónicas taurinas y provocaciones varias cuya función consiste, mas que en fingir una actitud reaccionaria, en invitar a cierto pensamiento de izquierdas a ejercitar su músculo combativo.
 
[...]
 
 
Andrés Calamaro
Paracaídas & vueltas. Diarios íntimos
Barcelona: Libros Cúpula, 2015

[Publicado el 07/5/2016 a las 13:15]

[Etiquetas: Andrés Calamaro, Diarios, Libros Cúpula]

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El triunfo de una cierta forma de leer / "Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación" de Ricardo Piglia

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A lo largo de los últimos treinta años, la existencia de los diarios de Ricardo Piglia fue motivo de discusión entre los lectores argentinos. ¿Existían? ¿Eran parte de ellos los fragmentos que su autor publicaba periódicamente como tales? ¿Conformaban, como su autor afirmaba, un reservorio y el origen de los temas tratados en su obra, una de las más importantes de la literatura contemporánea en español?
 
[...] 

1957 y 1967 delimitan el período de formación no sólo intelectual de su autor, pero su intrusión en el texto y el exceso de perspectiva otorgan al libro un carácter ambiguo. Mientras lee Años de formación, uno se pregunta qué es exactamente un diario y si éste lo es. No es una pregunta ingenua: si se define el género, por ejemplo, como "un registro personal de experiencias, ideas y reflexiones escrito regularmente" (Kathleen Morner y Ralph Rausch), la respuesta a la pregunta es que este nuevo libro de Ricardo Piglia lo es pese incluso a que la temporalidad convencional del diario (su carácter iterativo) no existe aquí excepto como promesa. En Años de formación leemos a Ricardo Piglia leyéndose, interviniendo su pasado y reescribiéndolo; el libro no es tanto la transcripción de unos cuadernos como una suma de textos intervenidos cuyo tema es la transformación en escritor de su protagonista y cuya selección está supeditada a la idea que su autor tiene acerca de qué es un escritor en 2015; y no en 1957 o en 1967, cuestión que el autor hace explícita cuando afirma que "la verdadera legibilidad siempre es póstuma" queriendo decir posterior o subsiguiente (66).
 
[...]

Por lo tanto, Años de aprendizaje son y no son los diarios de Ricardo Piglia, y ratifican al tiempo que deslegitiman la leyenda de su inexistencia. (¿No era la invención privada y la incertidumbre acerca de su significado uno de los principales temas de la obra de Piglia? ¿Qué podía ser más consecuente con la visión de la literatura de su autor y una especie de lección narrativa que esos diarios no hubiesen existido nunca?) También agregan una complejidad más a su obra. ¿Cómo leer Los diarios de Emilio Renzi? ¿Qué significado atribuir al hecho de que el relato titulado "La moneda griega" (insertado aquí entre los diarios de 1966 y 1967, lo que indica que fue escrito por esa época o aborda sucesos de esos años) se refiera a hechos fechados originalmente en torno a 1970 y sea la reescritura del cuento "Pequeño proyecto de una ciudad futura" publicado por Letras Libres en octubre de 2001? ¿Cómo evitar pensar que en su inclusión hay una cierta lección literaria? ¿De qué forma leer sin sospecha el punto culminante de una obra literaria que ha hecho de la sospecha su principal enseñanza? Los lectores seguiremos preguntándonos esto durante muchos años, en una manifestación más del triunfo de Piglia, cuya obra aborda precisamente estas cuestiones: "las significaciones escondidas en el interior de una serie indiscriminada de acontecimientos" (55) que trazan la silueta de una vida.
 
 
Ricardo Piglia
Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación
Barcelona: Anagrama, 2015
 
 
[En Letras Libres 169 y 202. Madrid y Ciudad de México, octubre de 2015.]

[Publicado el 01/12/2015 a las 11:30]

[Etiquetas: Ricardo Piglia, Diarios, Anagrama]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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