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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 24 de septiembre de 2017

 Blog de Patricio Pron

Al menos circunstancialmente / "George Orwell fue amigo mío" de Adam Johnson

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Un programador informático utiliza su talento para la reanimación computarizada de aquello que alguna vez ofreció consuelo y ahora está muerto. Un repartidor de UPS recorre el estado de Luisiana tras el paso del huracán Katrina; su padre está muriendo al otro lado del país, su antigua novia lo ha dejado al cuidado del hijo de ambos, su nueva novia habla de él en tercera persona en las reuniones de Alcohólicos Anónimos y tiene un plan. Una mujer se ve enfermar de cáncer, se ve hacerle frente, ve a su marido y a sus hijos seguir adelante sin ella. Un antiguo responsable de una prisión de la (cínicamente llamada) República Democrática de Alemania convierte una recreación del pasado en una confrontación directa con él; un desplazamiento voluntario lo pone (por primera vez) en el lugar de las víctimas. Un pedófilo se interesa por las niñas de una vecina alcohólica que las ha abandonado y toma una o dos decisiones. Un par de disidentes norcoreanos aspiran a un golpe de suerte en Seúl mientras procuran discernir qué han perdido en su fuga y cómo recuperarlo.

No es un dato menor que muchos de los personajes de Adam Johnson (Dakota del Sur, 1967) sean desplazados, estén gravemente enfermos o perdidos; tampoco, que el carácter anticipatorio de algunos de sus relatos (por ejemplo de "Nirvana", en el que el protagonista "revive" mediante un holograma a un presidente estadounidense recientemente asesinado) sea anecdótico: los cuentos de George Orwell fue amigo mío son rabiosamente contemporáneos, son (presumiblemente) los relatos de ficción más lúcidos acerca del presente que se puedan leer en este momento. A pesar de El huérfano, su novela anterior (y no mucho más que la demostración de que Johnson había leído a Cormac McCarthy y podía imitarlo con cierta altura), y del hecho de que buena parte de estos relatos fueron publicados originalmente en revistas norteamericanas (lo que significa que fueron sometidos al tipo de revisión editorial que, en la medida en que tiene como finalidad evitarle problemas legales a las publicaciones y apunta a la estandarización de la expresión y los temas en nombre de la "claridad" del texto y la satisfacción de las audiencias, tiende a volver intercambiable y generalmente poco relevante lo que se publica en ellas); pese incluso al National Book Award, que le fue concedido a este libro en 2015 (y casi nunca premia lo mejor de la producción literaria norteamericana, sino las hypes y el consenso middlebrow), George Orwell fue amigo mío es ya, posiblemente, el mejor libro de relatos que se haya publicado este año en España. Nadie como Adam Johnson parece estar escribiendo mejor en este momento acerca de ese entumecimiento (magníficamente abordado en "Nirvana") que es el rasgo predominante de la sensibilidad contemporánea, y muy pocos parecen estar en mejores condiciones que Adam Johnson de ponerle un fin al menos circunstancial a ese entumecimiento con una literatura lúcida, arriesgada, relevante, viva.

 

Adam Johnson

George Orwell fue amigo mío

Trad. Carles Andreu

Barcelona: Seix Barral, 2017

[Publicado el 09/5/2017 a las 12:45]

[Etiquetas: Adam Johnson, Cuentos, Seix Barral]

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Antologías futuras / "Imposible salir de la Tierra" de Alejandra Costamagna

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A la promesa de un puesto de trabajo (escasamente habitual en América Latina, y no siempre fiable; en la mayor parte de las ocasiones, no precisamente legal) se le agrega, en el caso de dos jóvenes, una exigencia: la de que se presenten "culeaditas y comiditas por favor": a las hermanas del relato "Cachipún" (en el nuevo libro de Alejandra Costamagna) el primer requisito les resulta más fácil de satisfacer que el segundo, pero incluso así, se requieren ciertos preparativos para su cumplimiento, que consisten en determinar (mediante el método de "piedra, papel y tijera") cuál de ellas se acostará con el hermano y cuál con el tío, menos agraciado que el primero y, por supuesto, mayor.
 
A pesar de que su tema es el incesto, "Cachipún" es el relato más "ligero" de Imposible salir de la Tierra, cuyos protagonistas intentan suicidarse o se suicidan, tienen que asistir a entierros familiares, son víctimas de los celos, se enamoran y son brutalmente rechazados, padecen los peligros inherentes a la descendencia y a la unidad familiar, son señalados, enferman gravemente, pierden (literalmente) la cabeza. A excepción de la joven excitable y despechada de "La epidemia de Traiguén", que persigue a su antiguo empleador (y amante) hasta Japón, donde provoca una o dos muertes, los personajes del libro tienen destinos banales y generalmente tristes: sin embargo, y como sucedía en el muy buen libro anterior de Costamagna (Animales domésticos, 2011), no hay nada triste en la lectura de Imposible salir de la Tierra, que es posiblemente el mejor libro de su autora hasta la fecha y uno de los más extraordinarios volúmenes de cuentos que haya escrito un/a autor/a de su generación.
 
Alejandra Costamagna (Chile, 1970) ha publicado cuatro novelas (la más reciente es Dile que no estoy, 2007), un libro de crónicas (Cruce de peatones, 2012) y cinco libros de relatos entre los que se encuentran Animales domésticos (del que se reproducen dos en esta edición, "Agujas de reloj" y "Nadie nunca se acostumbra") y Había una vez un pájaro (2013). Imposible salir de la Tierra pareciese ratificar una percepción generalizada entre sus lectores, la de que la autora ha encontrado en el cuento "su" territorio; de hecho, tres de los recogidos aquí estarán con total seguridad en las antologías futuras de lo mejor que han producido los autores latinoamericanos de inicios de este siglo, a despecho de otros nombres más populares (a menudo, sólo en virtud de su adhesión a unas convenciones literarias que vuelven su producción inane, tranquilizadora, adecuada para su deglución en suplementos literarios y premios), "Imposible salir de la Tierra", "Cuadrar las cosas", "Naturalezas muertas".
 
 
Alejandra Costamagna
Imposible salir de la Tierra
Ciudad de México: Almadía, 2016

[Publicado el 13/2/2017 a las 15:00]

[Etiquetas: Alejandra Costamagna, Almadía, Cuentos]

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El espacio que ocupan / "Miel del desierto" de Edith Pearlman

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A menudo los personajes de Edith Pearlman (Providence, Rhode Island, 1936) no tienen nombre o tienen uno que el lector olvida; lo que les otorga personalidad (y por consiguiente, sentido) es su relación con los espacios: el torreón desde el cual un hombre espía a una pedicura (y la consulta de la pedicura, desde la que ésta puede ver perfectamente el torreón), una habitación demasiado pequeña en la que una niñera hace un descubrimiento involuntario, el bar de un hotel, el dormitorio de un profesor que yace junto a su esposa, la biblioteca de un crucero por el Caribe, un hospital que parece un castillo, el "salón monocromático" de una pareja que necesita algo más de color en su vida, un anticuariado por el que circulan personas no mucho más jóvenes que los objetos exhibidos en él, un internado para señoritas; la vida de la Ingrid (de "Piedra") sólo adquiere interés cuando ésta deja Nueva York por una ciudad del sur de los Estados Unidos, las amigas de la narradora de "Calle sin salida" se definen exclusivamente por el valor potencial de las casas que ocupan ("estilo victoriano, necesitada de restauración") y el centro emocional de "Niños soñados" no es sólo el tipo de saber que la niñera posee por venir "de otro lugar", sino también la destrucción lenta pero deliberada de la casa de enfrente. Aunque los personajes de Pearlman exhiben profesiones singulares (pedicuras, anestesiólogos, anticuarios, escritores de "ficciónhistoriografía", sic), sus vidas rotas y malamente recompuestas, sus destinos algo banales en los que imperan la soledad y la vejez, llevan a que su única singularidad esté precisamente en la forma en que se constituyen en relación con el espacio que ocupan. Algo de todo ello (quizás la ironía de la autora, o su tendencia a los finales melancólicos pero felices) recuerda a la literatura de O'Henry y ratifica el hecho de que, a pesar de que su tema es a menudo el transcurso irreversible del tiempo, los cuentos de Pearlman procuran situarse "fuera de su época", en la carencia deliberada de referentes temporales que caracteriza a la cuentística norteamericana canónica de la primera mitad del siglo XX. Al final, personajes y autora de estos cuentos se parecen más de lo que posiblemente desearían a esa planta en "Bendito Harry" que nadie sabe cómo llegó allí y a la que se alimenta con café, enjuague bucal, ceniza de tabaco y comida para peces y, sin embargo, resiste y prospera.
 
 
Edith Pearlman
Miel del desierto
Trad. Ramón Buenaventura
Madrid: Alianza de Novelas, 2017

[Publicado el 24/1/2017 a las 10:15]

[Etiquetas: Edith Pearlman, Cuentos, Alianza]

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Cargas de profundidad / "El amor cruel" de Juan Terranova

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A la manera de una sombra que se proyectase sobre el cuerpo que la produce, ocultándolo, la polémica acompaña a Juan Terranova dondequiera que el escritor argentino vaya. Que al autor de libros como Música para rinocerontes no parece incomodarle esa situación no debería ocultar un hecho evidente para sus lectores: que Terranova da lo mejor de sí cuando escribe ficción; es decir, cuando pelea las únicas batallas que valen la pena para un escritor y abandona los fuegos de artificio por las cargas de profundidad.
 
No hay confrontaciones submarinas en El amor cruel, es cierto; pero sí la constatación de que los personajes de Terranova siempre se desplazan por unas profundidades sólo aparentemente plácidas: desde el proyectorista que se entretiene apuntando a los espectadores de un cine con una escopeta hasta la cuidadora de casas ajenas que presencia algo incómodo e incomprensible, los personajes del libro conjuran con el sexo breve y circunstancial, el hábito de arrojar cosas desde edificios, la obsesión y la deriva del flâneur por ciudades postapocalípticas o al borde de la esquizofrenia una preocupación central de la vida moderna: cómo reconocer y combatir el vacío en el marco de las sociedades de la profusión y la abundancia fingidas o reales.
 
A Terranova se le puede objetar cierta prisa por alcanzar sus fines: el hecho de que todos los relatos de este libro hayan sido escritos en modo autodiegético (es decir, en "primera persona") parece ratificar, por ejemplo, cierto desinterés suyo por las formas narrativas; se le puede cuestionar por su a menudo poco elegante defensa del sentido común en oposición a la corrección política y/o por la irregularidad de su trabajo. Más difícil resulta superarlo en su terreno y con sus armas, por ejemplo con su extraordinaria capacidad de observación y su raro talento para la síntesis que lo hacen describir la esquina de Lavalle y Pellegrini en Buenos Aires como "un estuario" o "la entrada de un delta" (10) (sólo quien haya frecuentado esa esquina sabe de la extraordinaria agudeza de esa descripción), definir el complejo de Edipo de cierto personaje como un objeto "grande y compacto como una Biblia de escritorio" (18), dar cuenta del hecho de que el calor que siente el personaje le "envuelve la cara como una bolsa de nylon" (32) o ver "una erótica" en el lanzamiento de catorce matafuegos por parte de un anónimo y (digámoslo así) pertinaz habitante de un edificio de Mataderos (la anécdota es real).
 
En todo ello y en algunos de los relatos de El amor cruel está el mejor Juan Terranova; lo que equivale a decir, lo más interesante de lo más interesante que la literatura argentina contemporánea tiene para ofrecer a sus lectores en este momento.
 
 
Juan Terranova
El amor cruel
La Paz: El Cuervo, 2016

[Publicado el 05/12/2016 a las 17:30]

[Etiquetas: Juan Terranova, Cuentos, El Cuervo]

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Frente al ventanal de la historia / "Hombres felices" de Felipe R. Navarro

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"Todos tememos la soledad, la locura, la muerte" se lee en el epígrafe de uno de los nuevos relatos de Felipe R. Navarro; la frase es de Harold Bloom y no parece especialmente ingeniosa, pero describe bien la vida interior de los personajes de Hombres felices, segundo libro de su autor tras Las esperas (2000): un hombre que padece un pequeño trastorno oftalmológico y se viene abajo, un empleado de gasolinera despedido a raíz de un cuadro de Edward Hopper, un viajero que regresa a Ítaca pero no mata a los pretendientes, alguien enamorado de una piedra, un hombre apesadumbrado por la decadencia de su automóvil, un profesor que se distrae de la corrección de exámenes recordando a un padre severo y a un abuelo senil que fue feliz por una tarde.

[...]
 
 
Felipe R. Navarro
Hombres felices
Madrid: Páginas de Espuma, 2016
 
[En Babelia/El País, 13 de febrero de 2016.]

[Publicado el 12/4/2016 a las 12:15]

[Etiquetas: Felipe R. Navarro, Cuentos, Páginas de Espuma]

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Catalanes perdidos en Cataluña / "Vente a casa" de Jordi Nopca

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[...]
 
Muchos tributan a los autores de esa biblioteca tanto como a su prolongación hipotética en su exploración de la responsabilidad personal, su amor por la literatura, por las coincidencias y las pérdidas, y en su humorismo sutil y melancólico. ¿Quiénes son los personajes de Jordi Nopca? Un peluquero de perros al que su novia ha abandonado para irse a Klagenfurt (un destino improbable para cualquiera excepto para un extremista austríaco, por cierto) y descubre que un pequeño perro puede ser compañía suficiente, así como que las compañías nunca duran. Un escritor decidido a humillar a su traductor que fracasa una y otra vez en su propósito en el transcurso de una noche. Una pareja de jóvenes en el precariado que se destruye a la misma velocidad en que lo hace la ciudad de Barcelona, y por razones similares. Un joven que en algunas horas pierde su trabajo, las llaves de su casa y su novia; otro que se enamora de una joven en los baños de la Casa Asia y por razones principalmente escatológicas. Una pareja sin trabajo que sólo halla refugio en las incertezas de un cierto "método" ofrecido por un peluquero y en la mentira; otra que prepara una vacación en Suiza con la lectura no siempre satisfactoria de escritores de esa nacionalidad. Unos chinos que regentean el bar de la Filmoteca y presencian una vida barrial que es más desconcertante y misteriosa que la de los filmes que se exhiben en ella. Un padre que quiere aprender a tocar el saxo y unos ancianos cuyos vecinos del piso de abajo conjuran espíritus.
 
Todos ellos son demasiado listos y sensibles para aquello a lo que se enfrentan (trabajos provisorios y frustrantes, relaciones amorosas basadas en el reproche mutuo, bares de karaoke), demasiado inseguros para tomar las decisiones que los convertirían en adultos y demasiado adultos para el desparpajo juvenil, demasiado conscientes de su sitio en el mundo para abrigar la esperanza de una vida mejor. Son catalanes perdidos en Cataluña; aunque, por supuesto, y especialmente en los últimos tiempos, también Cataluña está perdida en Cataluña: en España y en casi cualquier otro sitio, pero sobre todo en Cataluña.
 
 
Jordi Nopca
Vente a casa
Trad. Jordi Nopca
Barcelona: Libros del Asteroide, 2015

[Publicado el 29/4/2015 a las 10:30]

[Etiquetas: Jordi Nopca, Cuentos, Libros del Asteroide]

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Cambios de piel / "1986. Cuentos completos" de Rodrigo Rey Rosa

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Ese "tercer" Rey Rosa (en Otro zoo y en los relatos inéditos en libro) es el más actual y se caracteriza por el exceso descriptivo y por cierto amaneramiento, por ejemplo en los diálogos implausibles entre padre e hija de "Otro zoo", "Gracia" y "El hijo de Ash". Los cuentos de este período refuerzan tres constantes de la producción de Rodrigo Rey Rosa: un cierto carácter experimental (en los cuentos "Entrevista en Ronda" y "Desventajas de la santidad", que participan del subgénero de la entrevista imaginaria), su interés por las relaciones de poder y una aproximación al presente, en particular al presente centroamericano, especialmente productiva allí donde se trabaja con materiales reales; en ese sentido, es posible que "1986" y "Gorevent" (basados respectivamente en una historia contada por su protagonista al escritor y en una noticia de prensa, como algunos de los que aparecen en Ningún lugar sagrado) sean los mejores cuentos del volumen.
 
1986 (que su autor dice entregar a la imprenta con "resignación" y "hartas reservas") no está a la altura de las novelas de Rodrigo Rey Rosa, en especial El material humano y Los sordos (2009 y 2012 respectivamente), pero tiene el mérito de echar por tierra la ficción confortable de la invariante que denominamos "autor". Que Rodrigo Rey Rosa haya mudado de piel varias veces y siga haciéndolo es la buena noticia que traen estos cuentos, a cuyo lector el escritor guatemalteco pide (con enorme acierto) "indulgencia". Los seguirá un volumen recopilatorio de sus novelas.
 
 
Rodrigo Rey Rosa
1986. Cuentos completos
Madrid: Alfaguara, 2014
 
[En Letras Libres. Madrid, marzo de 2015.]

[Publicado el 21/4/2015 a las 12:15]

[Etiquetas: Rodrigo Rey Rosa, Cuentos, Alfaguara]

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Un puñado de imágenes destinadas a la desaparición / "Los zorros vienen de noche" de Cees Noteboom

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Cees Nooteboom nació en La Haya en 1933; a partir de la publicación de su primera novela (Philip y los otros, 1957), produjo una obra extensa y variada que comprende novelas y nouvelles, volúmenes de poesía, libros de viaje, piezas teatrales y colecciones de artículos y ensayos, y cuyo último capítulo es este Los zorros vienen de noche, un volumen de cuentos que la exquisita editorial madrileña Siruela publica ahora como parte de su apuesta (sostenida desde 1992) por la obra del escritor holandés.
 
Los zorros vienen de noche reúne ocho relatos cuyos temas son el amor y la pérdida, pero también la amistad y el pasado: un hombre mayor regresa a Venecia a evocar una historia de amor que protagonizó allí años antes; una pareja es testigo de un accidente terrible en una playa española que la une momentáneamente y le recuerda lo frágil que es la existencia; un cónsul honorario holandés en Liguria se suicida lenta y minuciosamente mientras se aferra a la felicidad y a un secreto; una anciana inglesa en una localidad turística española conoce el amor y la humillación; una pareja rompe a raíz de unas tortugas; un narrador evoca a un grupo de amigos con los que compartía largas sesiones de póker y viajes y el amor de una mujer. Nooteboom narra estas historias con gran contención y respeto por el sufrimiento y la dignidad de sus personajes; también, con una prosa llena de hallazgos poéticos: el mar penetra en una cueva en la costa "como un gran soplo seguido de una aspiración, un gigante invisible mascando y escupiendo, la naturaleza tocando simultáneamente cien órganos" (74) y una mujer es como
 
"[...] una Madonna. La misma sombra en la parte izquierda del rostro que no presagiaba nada bueno, unos ojos mirando hacia dentro que habían visto ya cien veces la futura tragedia del niño que sostenía en su regazo, y luego el propio niño, un viejo filósofo consciente de que la mano amorosa de su madre no lograría salvarle de la muerte" (23).
 
En uno de los relatos, y refiriéndose a la vida ridícula y trágica del cónsul honorario, Nooteboom habla de "episodios hilarantes de una tristeza estructurada" (59), una definición apropiada para estos relatos que parecen preguntarse (como en otro de los cuentos)
 
"¿De qué medios disponemos en realidad para penetrar en la vida de otra persona, para descifrar sus secretos, descubrir sus pensamientos, mirar detrás de sus máscaras? Nada más que de la miseria heredada de las malas películas y de las novelas mediocres, de los tópicos psicológicos de las revistas, sofás imaginarios en los que jamás quisiéramos tumbarnos, espejos en los que no se refleja ninguna verdad porque la mentira es siempre más fuerte" (64).
 
A través del poder evocador de las fotografías (que recorre buena parte de los cuentos de Los zorros vienen de noche y especialmente los magníficos "Paula" y "Paula II"), Nooteboom nos recuerda que una de las principales tareas de la literatura es salvar de la pérdida un puñado de imágenes destinadas de otro modo a la desaparición, los "episodios hilarantes de una tristeza estructurada" que es nuestra propia vida. A diferencia de muchos escritores (que, al narrar el amor y la pérdida, incurren en esa "miseria heredad de las malas películas y de las novelas mediocres" y en "los tópicos psicológicos de las revistas"), Cees Nooteboom viene a demostrar que las pérdidas personales de un escritor y de sus personajes pueden constituir también la ganancia de sus lectores y que este no es el menos importante de los milagros de la literatura.
 
 
Cees Nooteboom
Los zorros vienen de noche
Trad. Isabel-Clara Lorda Vidal
Madrid: Siruela, 2011
 
[El próximo viernes: Ossip Mandelstam, cita]

[Publicado el 09/11/2011 a las 12:00]

[Etiquetas: Cees Nooteboom, Cuentos, Siruela]

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El interior inexpugnable / "El final del amor" de Marcos Giralt Torrente

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Al escoger narradores testigos, Giralt Torrente consigue dosificar la información narrativa ofreciendo respuestas conjeturales a los enigmas de los relatos y afirmaciones (sobre las que el propio narrador duda habitualmente) acerca de los finales que presencia; de ese modo, evita las explicaciones unívocas del fracaso amoroso (habitualmente incorrectas) y se permite una distancia afectiva con los hechos narrados (a lo que también contribuye el tiempo transcurrido entre el período en que tuvieron lugar y el presente de la narración en el que son recordados) que le impide caer en el dramatismo y por la que se cuelan la ironía y la introspección; por lo demás, ambas permiten afirmar que el verdadero tema de los relatos de El final del amor no es tanto el fracaso de algunas parejas sino la constitución de una voz narrativa cuyo propósito y principio aparece en la frase de uno de los mejores relatos del volumen, "Cautivos" (el otro posiblemente sea "Última gota fría"): "creemos que tenemos un interior inexpugnable, en el que nos acorazamos, y resulta que también es inexpugnable para nosotros" (87). A la exploración de ese interior inaccesible está destinada buena parte de la obra de Giralt Torrente, una de las ineludibles de la literatura española contemporánea.


Marcos Giralt Torrente
El final del amor
Madrid: Páginas de Espuma, 2011
 
[El próximo viernes: Cárcel de amor de Sergi Puyol, Cuentos de Pete el Leñador de Lilli Carré y Pobre marinero de Sammy Harkham]

[Publicado el 07/9/2011 a las 11:00]

[Etiquetas: Marcos Giralt Torrente, Páginas de Espuma, Cuentos]

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Algunas instrucciones para tiempos inciertos / "El arte de no decir la verdad" de Adam Soboczynski

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Así, las enseñanzas del autor, que aparecen como epígrafes a los capítulos del libro, son simples: cómo no parecer arrogante, cómo y cuándo disculparse, cuándo fingir fragilidad y cuándo ser simpático, cómo abandonar con dignidad un puesto de trabajo, cuándo ser gracioso y cuándo mantener la distancia, cómo ser cortés o paciente, por qué mantenerse delgado, etcétera. El arte de no decir la verdad no es exactamente un libro humorístico (aunque las situaciones que narra son de a ratos absurdas e inducen a la risa) pero sí un libro profundamente irónico y un estado de la Nación para la sociedad europea actual, con su descontento y su falta de certezas, que este libro ofrece a quienes decidan ser sus (afortunados) lectores.
 
 
Adam Soboczynski
El arte de no decir la verdad
Trad. Francesc Rovira
Barcelona: Anagrama, 2011
 
 
[El miércoles: Hiperhíbridos de Pablo Gallo]

[Publicado el 18/7/2011 a las 12:18]

[Etiquetas: Adam Soboczynski, Cuentos, Anagrama]

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Biografía

Patricio Pron (1975) es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen, Alemania. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el Premio Juan Rulfo de Relato, y traducido a diez idiomas. Entre sus obras más recientes se encuentran el libros de relatos La vida interior de las plantas de interior (2013), así como el ensayo El libro tachado: Prácticas de la negación y el silencio en la crisis de la literatura (2014) y las novelas El comienzo de la primavera (2008), El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016). En 2010 la revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español. 

 

Fotografía: Javier de Agustín

Bibliografía

 
 
 
 

 
 

 

Ficción

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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