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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 26 de febrero de 2017

 Blog de Patricio Pron

Algunos no tienen tiempo / "Disparen al humorista" de Darío Adanti

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"Tragedia más tiempo es igual a comedia, pero ¿quién tiene tiempo en esta época?", se preguntó alguien: al menos desde el ataque a la redacción de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, tenemos que admitir que algunos tienen una visión algo distorsionada del tiempo, pero también, por supuesto, de la supuesta influencia del comediante, de sus intenciones y de la naturaleza de su trabajo. Al fin y al cabo, y esto se repite a lo largo del nuevo libro de Darío Adanti, casi como una advertencia, nadie ha muerto nunca por un chiste, excepto su autor.
 
Darío Adanti (Buenos Aires, 1971) es uno de los humoristas y autores de cómic más importantes de España, donde está radicado desde hace varias décadas; autor de una obra inclasificable que incluye ilustración, la serie Caspa Radioactiva, el libro Mis problemas con Amenábar (junto con Jordi Costa), cortometrajes de animación, espectáculos de stand up (con Eduardo Galán, uno de sus socios en el semanario satírico español Mongolia), tiras y contribuciones en publicaciones como Sátira 12, El Jueves y Viernes Peronistas, Adanti (como era de esperar) es conocido por ser "gracioso", cualquier cosa que esto signifique; menos conocido es el hecho, sin embargo, de que, como pone de manifiesto Disparen al humorista, en los últimos años se ha detenido a pensar en extenso sobre qué es el humor, cuáles son supuestamente sus "límites" y de qué manera se relaciona (es tolerado, o no) por el poder político.
 
Sólo alguien con la formación heterogénea (y postnacional) de Adanti puede reunir en un volumen las voces de Enrique Jardiel Poncela y Mark Twain, Macedonio Fernández y Richard Feynman, Woody Allen y Hannah Arendt, Lenny Bruce, Frida Kahlo y Henri Bergson, Alenka Zupančič y Jordi Costa, Italo Calvino, G.W.F. Hegel, Charles Darwin y Ursula K. LeGuin, Emil Cioran, Inmanuel Kant y André Breton, y únicamente alguien de su ambición puede poner esas voces al servicio de la ilustración de ideas complejas (y escasamente representables en términos visuales, lo que convierte a Disparen al humorista en un singular y muy logrado tour de force) acerca de la presión política sobre los satiristas, la naturaleza de la risa, el humor involuntario, el humor y la inteligencia, los vínculos entre humor y tiempo y entre humor y política, humor, posthumor y fracaso, la naturaleza del chiste vista desde la teoría del caos, etcétera. Sólo Darío Adanti podía (por último) hacer que el que posiblemente sea uno de los mejores libros en español acerca del humor y la risa en las últimas décadas (a la memoria viene, sin embargo, y como única excepción a esto, el muy buen libro de Andrés Barba La risa caníbal, publicado el año pasado) sea protagonizado por un hombre con cabeza de tronco y otro con cabeza de tostadora, un perro zombie, neandertales y un humorista que, pese a pasarse la mayor parte del tiempo nadando en aguas fecales, no se cambia la camisa ni una vez en todo el libro.
 
 
Dario Adanti
Disparen al humorista
Bilbao: Astiberri, 2017

[Publicado el 31/1/2017 a las 12:15]

[Etiquetas: Dario Adanti, Cómic, Ensayo, Astiberri]

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Antes de que el futuro se convirtiera en pasado / "Crónicas de La Habana" de Mauricio Vicent y Juan Padrón

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Una página de "Crónicas de La Habana" /

Muerto Fidel Castro, es posible que el futuro ya no sea lo que era, al menos en América Latina, donde la Revolución Cubana inspiró magníficos sueños y trágicas pesadillas que todavía convierten nuestras noches en el paseo por un amplio cementerio. Cuando el futuro todavía era lo que era, un joven llamado Mauricio Vicent (que se convertiría con el tiempo en uno de los corresponsales españoles en el extranjero más brillantes) decidió dejar la Madrid hedonista de la Movida y la celebración de las libertades recientemente adquiridas para viajar a La Habana, primero como turista y a continuación como estudiante. Vicent vivió en Cuba entre 1984 y 1989, y, aunque ésta no fue su estancia más prolongada en la isla (iba a acabar escribiendo desde la isla entre 1991 y 2011 para el diario El País), sí fue la más importante por lo que tuvo de descubrimiento de una sociedad precaria, tendiente a la desidia y a menudo de una rigidez irritante, pero también viva y orgullosa de su Revolución y de sus conquistas en materia de derechos civiles, sanidad y educación.
 
Con la ayuda del cineasta y humorista Juan Padrón, toda una institución en Cuba, Vicent vuelve ahora los ojos sobre ese período de su vida: el resultado es tan grotesco como una buena entrega de Mortadelo y Filemón, pero el hecho de que lo que narra sea real lo dota de un matiz imperioso y ligeramente desconcertante. Aunque podría parecer un entretenimiento sin demasiado peso, Crónicas de La Habana es un libro importante: una pequeña pero privilegiada ventana desde la que contemplar las dificultades y el idealismo de una sociedad en un momento clave de su historia reciente, antes de que el futuro se convirtiera en pasado.
 
 
Mauricio Vicent y Juan Padrón
Crónicas de La Habana. Un gallego en la Cuba socialista
Pról. Javier Mariscal. Bilbao: Astiberri, 2016

[Publicado el 29/12/2016 a las 13:15]

[Etiquetas: Mauricio Vicent, Juan Padrón, Astiberri, Cómic]

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Aquí y ahora / "Gran Hotel Abismo" de Marcos Prior y David Rubín

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Al menos desde el 1984 de George Orwell (cuya potencia prospectiva no debería hacernos olvidar que 1984 era, al menos para su autor, 1948) sabemos que la literatura de anticipación es siempre una crítica del presente. En el futuro en el que tiene lugar Gran Hotel Abismo el Papa se llama Anacletus II, por ejemplo, la represión de las manifestaciones callejeras es llevada a cabo por drones con espadas láser, el espacio aéreo de las ciudades está plagado de vehículos y los hospitales pertenecen a McDonald's; pero también se está desmantelando los sistemas públicos de enseñanza y educación, continúa la destrucción de puestos de trabajo en beneficio del aumento de la libre circulación del capital, los recursos naturales son privatizados y el gobierno es apenas el gestor del régimen de vigilancia exigido por las empresas: no accesoriamente (por cuanto este es un libro acerca de España, aquí y ahora), uno de sus autores, David Rubín, lo dedica explícitamente a "Mariano Rajoy Brey y a todos los de su calaña [...] con la esperanza de que algún día ardáis en el mismo fuego que habéis prendido".
 
Si Gran Hotel Abismo es eficaz en su constatación de las fuerzas económicas que condicionan el catastrófico presente español, no lo es tanto a la hora de imaginar cómo éste podría ser modificado: el guionista Marcos Prior imagina secuestros de políticos prominentes, incendios intencionados, colocación de bombas, enfrentamientos callejeros con la policía y acciones de street art como los más apropiados para introducir un cambio político (en una adopción tácita de las convenciones en torno a la "violencia de abajo" como respuesta legítima a la "violencia desde arriba"), pero el que tiene lugar al final del libro llega como una especie de anticlímax puesto que hace al relevo en las altas esferas de gobierno pero no a los condicionantes económicos de la situación política. Esto, sumado a la indefinición en torno a ciertos personajes y a la aparente gratuidad de algunas escenas, hace pensar en ésta como la primera entrega de una serie más extensa en la que motivos y personajes presentados aquí se definan y justifiquen. A la espera de esa continuación (o no) del mundo de Gran Hotel Abismo, el lector encontrará el principal aliciente para la lectura del libro en el excelente dibujo de David Rubín y su uso extensivo del coloreado por ordenador, que dotan al libro de una atmósfera cinematográfica y tan inquietante como la de un presente español que requiere un correctivo cuya naturaleza (como pone de manifiesto este libro) sigue sin estar a la vista.
 
 
Marcos Prior y David Rubín
Gran Hotel Abismo
Bilbao: Astiberri, 2016

[Publicado el 27/12/2016 a las 13:15]

[Etiquetas: Marcos Prior, David Rubín, Astiberri, Cómic]

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Noticia de un secuestro / "Escapar" de Guy Delisle

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Una boda, una silla, un plato vacíos: Christophe, el hermano de la novia, está secuestrado en el Cáucaso desde hace semanas. Trabaja para Médicos Sin Fronteras en Chechenia, en 1997, en el apogeo de ese conflicto; las negociaciones son intensas, pero no producen avances; ni siquiera se sabe con certeza si Christophe sigue vivo.
 
Guy Delisle es el celebrado autor de una muy exitosa aunque no particularmente interesante Guía del mal padre, así como de unas crónicas de Corea del Norte y China (Pyongyang, Shenzhen), unas Crónicas birmanas y unas Crónicas de Jerusalén en las que practica un periodismo autorreferencial cuya diferencia más evidente con el de otros exponentes del género en el ámbito del cómic, por ejemplo Joe Sacco, consiste en el hecho de que, por una parte, Delisle no suele tematizar las condiciones de producción de su obra, y, por otra parte, tiende a prescindir de todos aquellos elementos que, como la documentación, podrían lastrar en exceso su relato y enlentecerlo. A menudo, y más que los sitios a los que llega, el tema de la obra de Delisle es su asombro ante lo que ve; es decir, su mirada, más que lo que mira. Y puesto que esta recurrencia (y lo que tiene de falsa ingenuidad) puede resultar irritante a algunos lectores, la publicación de Escapar resulta desconcertante al tiempo que bienvenida incluso (pero especialmente) por aquellos a los que la producción de Delisle les ha interesado poco hasta la fecha.
 
Basado en conversaciones mantenidas por el autor con su protagonista, Escapar nos sumerge en el relato de Christophe André acerca de su cautiverio; como tal, constituye un auténtico tour de force, por cuanto Delisle se ve abocado a concebir una visualidad atractiva para un encierro que forzosamente, y por definición, carece de él. Lo hace espléndidamente, dotando a elementos como unos grilletes, una lámpara en el techo o una puerta de una apariencia ominosa y repetitiva; algo de la profunda angustia que André siente durante su cautiverio, y que éste trata de distraer recordando acontecimientos de las Guerras Napoleónicas y llevando la cuenta de sus días en cautividad, llega al lector en virtud del talento que Delisle exhibe aquí para, empleando una paleta reducida de colores, y evitando la intromisión, ser fiel al relato de una situación extrema, pero también de su superación sin claudicaciones y sin entregas, en una demostración de la extraordinaria fuerza de voluntad de un individuo cuyas convicciones y amor por la libertad lo salvaron cuando parecía estar más allá de toda salvación posible. Además del testimonio de esa experiencia, Escapar es el mejor libro de Guy Delisle hasta la fecha.
 
 
Guy Delisle
Escapar
Trad. María Serna Aguirre
Bilbao: Astiberri, 2016

[Publicado el 20/12/2016 a las 12:45]

[Etiquetas: Guy Delisle, Cómic, Astiberri]

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Al cuello del lector / "Bola Ocho" de Daniel Clowes

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Clowes desarrollaría posteriormente un estilo, pero estos cómics primerizos, publicados entre 1989 y, oficialmente, 2004, tienen trazas de los mundos inquietantes, los personajes monstruosos, la misoginia, la capacidad de observación, el raro sentido del humor, la afición por la referencia a los cómics de la Época Dorada del género que el lector asocia invariablemente con Daniel Clowes cuando piensa en su trabajo.
 
Un intento no muy convincente de hacer que el lector simpatice con los habitantes de Chicago, una denuncia de las escuelas de arte, las vidas desafortunadas de un joven que pretende solucionar su falta de fuerza física con actitud y de una joven que cae primero en manos de unos satanistas y luego de unos evangélicos, las aventuras de personas que tienen un pez que les succiona el pene, prefieren penetrar insectos o se alimentan de "gusanos gigantes carnívoros" que crecen debajo de un lavabo, el atractivo de las mujeres feas y la crítica a las nuevas tendencias: todo tiene su sitio en Bola Ocho, breve y definitivamente dispuesto a saltar al cuello del lector de este libro y de acompañarlo en su lectura de la obra de madurez de su autor, uno de los más importantes autores de novela gráfica y cómic de las últimas décadas.
 
 
Daniel Clowes
Bola Ocho
Trad. Lorenzo Díaz
Rot. Joan Mulero e Iris Bernárdez
Barcelona: La Cúpula, 2016 [2007]

[Publicado el 06/9/2016 a las 19:00]

[Etiquetas: Daniel Clowes, Cómic, La Cúpula]

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Problemas del cómic autobiográfico / "Pobre cabrón" de Joe Matt

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"Los muertos no se avergüenzan aunque hieden horriblemente", escribió Antón Chejov. El autor de El jardín de los cerezos olvidó mencionar, sin embargo, que ciertas personas también hieden en vida.
 
Al menos desde el giro autobiográfico en la obra de Robert Crumb, una parte importante del cómic norteamericano independiente tiene en la vida de sus autores su principal tema, con ejemplos de la importancia de American Splendor de Harvey Pekar, Binky Brown conoce a la Virgen María de Justin Green, Maus de Art Spiegelman y los cómics autobiográficos de Chester Brown El playboy y el excelente Pagando por ello. La afirmación no carece de problemas, sin embargo, y lo notable de la lectura de sus mejores exponentes, lo que los hace realmente pertinentes y, en algún sentido, necesarios, es la forma en que (a diferencia de lo que sucede en la literatura autobiográfica de las últimas décadas, en especial en la del ámbito hispanohablante) estos tematizan implícita o explícitamente esos problemas. ¿Qué significa que un cómic tenga por tema la vida de su autor? ¿Cuál es el vínculo entre realidad y representación en la obra artística? ¿Qué posibilidades se presentan en ese sentido a un medio como el cómic, cuya naturaleza al menos parcialmente visual parecería condenar más estrechamente que la narrativa no gráfica a una representación "precisa" de la realidad? ¿Qué es la realidad, en cualquier caso?
 
Joe Matt también "hiede horriblemente" pese a no haber muerto aun: es egoísta, posesivo, presuntuoso, infantil, tacaño, perezoso, sucio. Al comienzo de Pobre cabrón maltrata horriblemente a su novia, a la que llega incluso a golpear; más tarde pretende que vuelva con él, intenta ligarse a una de sus amigas y a la novia de un amigo, se obsesiona con una camarera y a continuación con una estudiante china de intercambio, se masturba compulsivamente, se castiga verbalmente y, en general, parece incapaz de mantener una relación honesta y simple consigo mismo y con los demás. Al igual que Crumb (y a diferencia de Brown, quien aparece aquí como personaje junto con Seth), Matt responde las preguntas que hacen a la cuestión de autobiografía y cómic adhiriendo a unas convenciones narrativas propias del realismo que sólo se ven puntualmente contravenidas por la exageración humorística y la caricatura; en algún sentido, la representación de su autor como un personaje repulsivo encuentra su justificación en la exageración a la que éste alude cuando es interrogado por sus personajes acerca de las relaciones entre verdad y representación en sus cómics; pero esos mismos personajes se enfadan y a menudo censuran al autor cuando se ven narrados en ellos, poniendo de manifiesto que en las contradicciones del cómic autobiográfico y en los problemas que éste genera a sus creadores y lectores radica su principal interés y su mayor fuerza.
 
(Pobre cabrón es, además, un libro muy divertido.)
 
 
Joe Matt
Pobre cabrón
Trad. Lorenzo Díaz
Rot. Iris Bernárdez
Barcelona: La Cúpula, 2016

[Publicado el 29/8/2016 a las 17:45]

[Etiquetas: Cómic, Joe Matt, La Cúpula]

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Las intermitencias del corazón / Dos nuevos títulos de Apa Apa

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Imagen, Conxita Herrero /

Marcel Proust (se sabe) quería titular su monumental En busca del tiempo perdido como "Las intermitencias del corazón". Algunos encuentran que este título es mejor que el definitivo (otros prefieren el segundo); pero hay algo en él que resulta atractivo incluso a sus detractores: su contundencia, su peso, la constatación de que los asuntos del corazón y del afecto sólo pueden ser intermitentes.
 
Al menos desde 2008, y con las intermitencias propias de los asuntos amorosos, la editorial barcelonesa Apa Apa viene publicando a algunos de los mejores autores de cómic del mundo: Dash Shaw, Rui Tenreiro, Tom Gauld, Yuichi Yokoyama; al menos desde 2012 lo hace también con autores nacionales de excepción (Sergi Puyol, Arnau Sanz, Ana Galvañ, Alexis Nolla, Marc Torices, Felipe Almendros), y es como parte de sus esfuerzos por promover lo mejor de la escena española que se debe entender la publicación de dos nuevos títulos, Picnic saturnal de Peter Jojaio y Gran bola de helado de Conxita Herrero.
 
Picnic saturnal narra la excursión desastrosa de unos jóvenes boy scouts a los que guía un gordo imbécil y egoísta, y lo hace con un trazo simple que incurre deliberadamente en el grotesco. Gran bola de helado reúne, en contrapartida, diecisiete historias breves a las que caracteriza el laconismo, los silencios en los que tienen lugar, la ternura de unas situaciones cotidianas en las que se dirimen cosas de no escasa relevancia como el amor, la amistad, la noción de sí.
 
En los contrastes entre la presentación frontal del horror en Picnic saturnal y la sutileza de las historias de Conxita Herrero (en las que la protagonista es mostrada siempre de espaldas o de costado, como si pasase de puntillas por su propia vida o no desease hacerle frente) hay dos formas de entender el cómic contemporáneo en español, ambas igualmente valiosas. Las dos son buenos ejemplos, además, de con qué materiales se construye un catálogo independiente de cómic como el de Apa Apa, al margen de las inevitables intermitencias propias de la edición de calidad.
 
(Complétese con el primer número de Voltio, la revista en formato de libro que acaba de publicar La Cúpula, en el que aparecen algunos nombres mencionados aquí y otros por descubrir.)
 
 
Conxita Herrero
Gran bola de helado
Barcelona: Apa Apa, 2016
 
Peter Jojaio
Picnic saturnal
Barcelona: Apa Apa, 2016

[Publicado el 25/6/2016 a las 12:45]

[Etiquetas: Conxita Herrero, Peter Jojaio, Cómic, Apa Apa]

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Sencillez y belleza / "Cuadernos japoneses" de Igort

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Su interés en el manga japonés llevó al italiano Igort a hacer varias estancias en ese país e incluso a trabajar en la industria del manga a partir del año 1991, todo lo cual es contado en estos Cuadernos japoneses: la vida cotidiana en el barrio tokiota de Bunkyo-Ku, la búsqueda de viejos materiales gráficos y mangas de la inmediata posguerra, los encuentros con grandes autores como Ogeretsu Tanaka, Jirō Taniguchi y Hayao Miyazaki, el respeto a maestros como Mitsuyo Seo, Suiho Tagawa, Yoshiharu Tsuge, Shigeru Mizuki, Osamu Tezuka y Katsushika Hokusai, las experiencias en una industria a menudo brutal, y el amor por Japón.
 
Igor Tuveri nació en Cagliari en 1958 y es conocido en español por sus obras 5, el número perfecto (2002), Fats Waller (en colaboración con Carlos Sampayo, 2005) y la serie de los cuadernos: Cuadernos ucranianos (2011) y Cuadernos rusos (2014) a la que se suman ahora estos Cuadernos japoneses. En ellos es posible encontrar el culto del crisantemo, la afición por el sumo, el sintoísmo, la ironía sensual de la obra de Junichiro Tanizaki, las formas regladas de la prostitución, la estructura de clases de una sociedad que alterna entre la innovación y el tradicionalismo. Todo ello contado con la sencillez, la belleza y la radical extrañeza que son lo mejor que Japón nos ha dado a los ciudadanos del mundo.
 
 
Igort
Cuadernos japoneses
Trad. Regina López Muñoz
Barcelona: Salamandra Graphic, 2016

[Publicado el 26/5/2016 a las 11:45]

[Etiquetas: Igort, Cómic, Salamandra Graphic]

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Buenas noticias desde Argentina (por fin) / La "historieta del siglo XXI" de José Sainz (ed.)

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A la diversidad connatural (incluso deseable) en toda antología, este Informe acerca de la Historieta argentina del siglo XXI preparado por José Sainz se entrega con una espontaneidad gozosa: el cómic argentino (se sabe) es de una diversidad desconcertante que desafía cualquier intento de clasificación y en la que conviven las narrativas realistas (BerliacLucía BruttaeffýmiaCamila Torre NotariPablo VigoJavier VelascoMaría Luque) con las de sesgo fantástico (Natalia LombardoPedro ManciniMarianoenelmundo), las maneras poéticas de Manuel DepetrisNacha VollenweiderLucas Mercado y Estefanía Clotti con el absurdo medianamente convencional de Sofía Gómez y Nicolás Mealla, las prospecciones en regímenes de visibilidad heterodoxos de María Victoria Rodríguez y Pablo Boffelli con las narrativas atentas al lenguaje cotidiano de Andrés Alberto y Pablo Guaymasi.
 
Este último, por cierto, es el más joven de los autores (nació en 1992); el mayor es Javier Velasco (1977), hay cuatro nacidos en 1985 y tres en 1982 y 1983; siete de ellos son nacidos en la ciudad de Buenos Aires y otros tres en la provincia del mismo nombre, cuatro rosarinos, un santafesino, un entrerriano, una chaqueña y dos cordobeses. No se trata sólo de una estadística, al margen del placer que esta genere; a la franja de edad compartida (todos son menores de cuarenta años de edad) se le superponen orígenes distintos y diferentes procedencias: los autores vienen del diseño gráfico, la producción audiovisual, la poesía, el magisterio, la ilustración, la pintura y la arquitectura, y la riqueza de la selección depende en no menor medida de esos saberes.

¿De qué escriben los nuevos autores del cómic/historieta argentino? De las traiciones y las complicidades familiares (Berliac, Lombardo, Torre Notari), de la amistad y las diferentes formas que ésta asume (Guaymasi, Velasco), de la memoria (Depetris, Mercado), de la transformación de los ídolos infantiles en seres de pesadilla (Gómez), del desarraigo (Vollenweider, Luque), de la escasez en ciertos sectores de la sociedad argentina (Andrés Alberto, Guaymasi), de noches que salen mal (Brutta), de la soledad (Mancini, Vigo, Vollenweider, Clotti), de la construcción de la identidad de género (effýmia). ¿Cómo lo hacen? Mediante un uso puntillista del rotulador, dibujando con ordenador (es decir, computadora), adoptando un trazo infantil, exclusivamente a lápiz, con acuarelas, a dos o tres colores, en blanco y negro, con crayones, con un uso sofisticado del sombreado, prescindiendo de las sombras. ¿Con qué influencias? Las de Daniel Clowes, Charles Burns, Chris Ware, Michel Deforge, Moebius, Simon Hanselmann, el manga japonés y los argentinos Luis Scafati, Max Cachimba y El Marinero Turco.

No todos los autores publicados aquí se autoeditan: a la magnífica noticia para el lector de que en Argentina hay una literatura dibujada especialmente potente y diversa se suma la de que las editoriales de cómic prosperan y que, a diferencia de otros sitios (el más próximo, España) la existencia de fanzines, colectivos ferias y editoriales con nombres como La Pinta, LLantodemudo, Chin Chin, Szama Ediciones, Hotel de las Ideas, Dead Pop, Iván Rosado, Cocolín Press, Burlesque, Parientes Editora, no sólo permite hacer visible la producción de cómic, sino que pone de manifiesto también que sus autores son parte de una comunidad extendida y articulada, con sus espacios de sociabilidad específicos y un público importante. Ninguno de estos autores merece que ese público sea sólo argentino, y su posible circulación fuera de ese país es una de las mejores y más interesantes promesas de este libro, que no debería pasar desapercibido.

 

José Sainz (ed.)
Informe. Historieta argentina del siglo XXI
Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2015

 

[Publicado el 14/5/2016 a las 12:30]

[Etiquetas: Cómic, Editorial Municipal de Rosario, José Sainz]

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Extrañamientos / Los cómics de "La mansión en llamas"

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Acaso una de las mejores historias incluidas en Lose de Michael Deforge, "Es chip" narra cómo dos niños encuentran el cadáver de un caballo que está siendo devorado por arañas gigantes; cuando una de ellas se introduce a través del cuello del animal y empieza a desplazarse como si fuese una cabeza con patas, uno de los niños se encariña con ella y la lleva a su colegio primero y a su cama más tarde: cuando la araña y la cabeza lo abandonan al día siguiente, el niño sólo encuentra consuelo en las larvas de araña que se le introducen en el oído. Muy pronto, todo el colegio está infectado.
 
Al igual que algunas otras historias publicadas por la editorial barcelonesa DeHavilland en su colección "La mansión en llamas", "Es chip" parece no conducir a ningún sitio y produce en el lector un extrañamiento que resultaría contraproducente para la experiencia de lectura de no ser éste la finalidad principal de la misma.
 
En la obra de Deforge, por ejemplo, la alternancia entre el realismo de los fondos y el caricaturismo bidimensional de la caracterización de los personajes en sus mejores historias (por ejemplo en las notables "Perro 2070" y "Los sesenta") producen ese extrañamiento en la misma medida que las situaciones narradas (una noche de fiesta en un club sadomasoquista que deviene mecanización y posthumanidad, la difusión de una enfermedad llamada "caradestacey" [sic], una sesión de improvisación teatral que culmina en asesinato) y el mundo en que tienen lugar, toda una realidad alucinógena en la que las esporas de las fresas se inhalan, la tinta de calamar esnifada produce visiones, los octópodos son seres de dos patas que nacen en grupos interconectados de ocho y la monarquía canadiense habita en exoesqueletos.
 
Muy posiblemente debamos a los desplazamientos en la concepción del papel del editor en un contexto de distracción y sobreproducción como los actuales el desdibujamiento de los catálogos editoriales que padecemos estos días; si esto es cierto, no lo es en menor medida que "La mansión en llamas" es una colección extraordinariamente coherente para sus tiempos. A excepción de Y nunca volvió a suceder de Sam Alden, la reunión de dos muy bellas historias narradas con laconismo y un trazo liberado de formalismos, a lápiz y sin entintar, todos sus títulos remiten a los experimentos más interesantes del cómic contemporáneo: la reescritura del relato bíblico de Jesse Jacobs en Por sus obras le conoceréis (en la que la Creación es narrada como una producción artística de dioses aprendices enfrentados entre sí, uno de los cuales sabotea la creación del otro creando los seres humanos), la concepción de mundos microscópicos a medio camino entre la ciencia popular y la estética de cierto videojuego "de autor" como en Quarznaut de Álex Red (donde un "navegante del cuarzo" que posee un hueso mágico y una mano con rostro se enfrenta a un ser maligno en compañía de unos testículos voladores, todo ello en un mundo subatómico localizado en una maleta que contiene las pertenencias de un anciano), la crítica social no reñida con la narración onírica como en Ikea Dream Makers de Cristian Robles (en el que un joven con apariencia de muñeco de madera queda encerrado en un compartimento estanco de una tienda de la cadena y, después de días de abstinencia y desesperación, y tras conseguir pronunciar correctamente el nombre de un jarrón, ingresa accidentalmente a la dimensión de maltratos y crímenes donde se diseñan y fabrican los famosos muebles, aunque no así sus albóndigas, que posiblemente vengan de una dimensión similar), la apropiación de las convenciones del cómic de la época de oro, como en La muerte y Román Tesoro de Lorenzo Montatore, etcétera. Todo ello apunta a "La mansión en llamas" como resumen acumulativo de las principales tendencias contemporáneas, excepto las más comerciales y, por consiguiente, asimiladas.
 
Si algo une a la mayor parte de estos libros es la exhibición de órganos, trozos de cadáveres, filamentos, deyecciones, miembros amputados, restos de carne y sangre. Nada de esto debería hacer pensar al lector en "La mansión en llamas" como en una editorial gore, sino más bien como en una en la que la exhibición de las interioridades de personajes y cosas habla de la perpetuación de las especies, como sucede en "Mananangal" de Deforge, donde los sujetos que ingresan en los cadáveres los abandonan para unirse en relaciones que los multiplican. Con ellos y con los editores de estas historias se perpetúan, también, una forma de entender el cómic y la novela gráfica como disciplina artística disruptiva pero necesaria para una experiencia lectora que sea (principalmente) liberación, extrañamiento.
 
 
Sam Alden
Y nunca volvió a suceder
Trad. Sara Xiol
Rot. Sin Referencia
Barcelona: DeHavilland, 2015
 
Michael Deforge
Lose
Trad. Sara Xiol
Rot. Cristian Robles
Barcelona: DeHavilland, 2015
 
Jesse Jacobs
Por sus obras le conoceréis
Trad. Sara Xiol
Rot. Álex R
Barcelona: DeHavilland, 2015
 
Lorenzo Montatore
La muerte y Román Tesoro
Barcelona: DeHavilland, 2016
 
Álex Red
Quarznaut
Barcelona: DeHavilland, 2014

[Publicado el 10/5/2016 a las 13:30]

[Etiquetas: Sam Alden, Michael Deforge, Jesse Jacobs, Lorenzo Montatore, Álex Red, DeHavilland, Cómic]

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Foto autor

Biografía

Patricio Pron (1975) es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen, Alemania. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el Premio Juan Rulfo de Relato, y traducido a diez idiomas. Entre sus obras más recientes se encuentran el libros de relatos La vida interior de las plantas de interior (2013), así como el ensayo El libro tachado: Prácticas de la negación y el silencio en la crisis de la literatura (2014) y las novelas El comienzo de la primavera (2008), El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016). En 2010 la revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español. 

 

Fotografía: Javier de Agustín

Bibliografía

 
 
 
 

 
 

 

Ficción

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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