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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 24 de abril de 2018

 Blog de Patricio Pron

Elige tu propia aventura / "Pulse Enter para continuar" de Ana Galvañ y "¡A la aventura!" de Alexis Nolla

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"Quiero vivir una aventura de verdad antes de morir", afirma el anciano que protagoniza los "cuentos del mar" de Alexis Nolla; la que vive a continuación junto a sus dos hijos incluye la búsqueda de una Isla del Diablo que nunca comparece, un naufragio y una salvación abortada por la proverbial desconfianza a los desconocidos que existe en los pueblos pequeños, una historia de amor y celos. "Siempre has dicho que las aventuras preferías leerlas a vivirlas, que lo tuyo era llevar una vida tranquila", objeta uno de sus hijos. "Lo decía porque las aventuras y el peligro siempre me han dado miedo, pero a la vez siempre me han atraído", le responde el anciano: al igual que los personajes de "El Polo Sur" (los miembros de la desafortunada expedición a la Antártida del capitán Robert F. Scott), otra de las historias recogidas en ¡A la aventura!, el hombre pasa sus horas leyendo (libros de Jack London, de Joseph Conrad); también leen el monstruo "sendikiano" de "Lo natural" y el hombre que en "Escondite" huye del crimen que ha cometido.

Acerca de la "literatura de aventuras" existe una confusión ya establecida: se supone que la aventura es el contenido del relato, lo que soslaya la posibilidad de que su lectura sea la peripecia misma. Y esto último es lo que sucede precisamente en Pulse Enter para continuar de Ana Galvañ, cuyas aventuras tienen lugar en la cabeza de los personajes, en una especie de subjetividad alterada por la confrontación con una realidad irreducible: una mujer que se desdobla y se desliza de una piscina a la pantalla de un televisor, otra cuyo rostro de muñeca esconde posiblemente a una asesina, una joven que es puesta a prueba para obtener un trabajo, unos niños que visitan una colonia veraniega donde se ejerce el control de las mentes, una mujer obsesionada con un recuerdo que emerge bajo la forma de un niño.

Si los referentes de Alexis Nolla parecen ser el cómic francobelga de línea clara, Sammy Harkham, Peanuts y el arte pop de grandes volúmenes, los de Ana Galvañ son más difíciles de precisar (a excepción de la obra de Dash Shaw y Viaje de Yuichi Yokoyama), aunque en ellos confluyen el diseño gráfico y un uso excepcional de la impresión. Dos libros (muy buenos) no son suficientes para dar cuenta de la notable diversidad del cómic español contemporáneo, pero su publicación simultánea por parte de Apa Apa sí permite vislumbrar que esa diversidad es la de un territorio basto y profundo, en el que caben tanto las aventuras mentales como aquellas que tienen lugar en un mundo que, a falta de un nombre mejor, o menos controvertido, llamamos "real". Se trata de un territorio diverso y fascinante, y es una magnífica noticia que estos dos libros señalen sus posibles extremos.

 
Ana Galvañ
Pulse Enter para continuar
Maquetación Sergi Puyol
Barcelona: Apa Apa, 2018

 
Alexis Nolla
¡A la aventura!
Diseño y Maquetación Sergi Puyol
Barcelona: Apa Apa, 2018

[Publicado el 17/4/2018 a las 13:00]

[Etiquetas: Ana Galvañ, Alexis Nolla, Apa Apa, Cómic]

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Descubrimientos / Tres novelas gráficas colombianas

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Dos viñetas de "Caminos condenados" de Diana Ojeda, Pablo Guerra, Camilo Aguirre y Henry Díaz.

Un lugar común, otro más: mejor que un descubrimiento son tres. En Guayaquil tropiezo con los libros de Cohete Cómics, el sello de género de la espléndida editorial bogotana Laguna. De formas distintas y con temáticas diferentes, los tres dan cuenta de una escena colombiana de cómics de la que no sabía demasiado y (al parecer) merece mayor atención de la que recibe. Dos Aldos es una magnífica reflexión futurista sobre la identidad y las contaminaciones que la hacen posible o la imposibilitan; la narrativa es deudora del manga para adolescentes y, con ello, algo muy distinto a Elefantes en el cuarto, el relato (deliberada y falsamente ingenuo, de trazo suelto y nervioso) del despertar sexual de Sindy Elefante, pseudónimo de Sindy Infante Saavedra (Bogotá, 1987). (Finalmente) Caminos condenados es un reportaje periodístico en formato de novela gráfica acerca de la explotación y el acoso que sufren los campesinos de la región colombiana de Montes de María, en el norte del país. Ninguno de ellos defrauda a su lector; tampoco exhibe las muestras de una escena incipiente o poco profesional: son tres libros excelentes y de muy buen nivel. Aquí hay tres obras que narran un mundo que podría resultarnos lejano, pero no lo es, tres buenas razones para esperar próximos descubrimientos.

 

 

Pablo Guerra y Henry Díaz

Dos Aldos

Bogotá: Cohete Cómics, 2016

 

Sindy Elefante

Elefantes en el cuarto

Bogotá: Cohete Cómics, 2016

 

Pablo Guerra (guión), Henry Díaz y Camilo Aguirre (dib.), Diana Ojeda (invest.)

Caminos condenados

Bogotá: Cohete Cómics, 2016

[Publicado el 05/12/2017 a las 09:45]

[Etiquetas: Pablo Guerra, Henry Díaz, Sindy Elefante, Camilo Aguirre, Diana Ojeda, Cohete Cómics]

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"Vivo inmerso en el pasado" / "La vida es buena si no te rindes" de Seth

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A Seth (pseudónimo del canadiense Gregory Gallant, 1962) le gusta regresar a la casa de su madre a raíz de que allí "nada cambia [...], al menos nada de lo principal, no importa cuántas veces me marche. Cuando vuelvo, todo está igual. Y cuento con que continúe siendo así".

La vida es buena si no te rindes narra los esfuerzos de su autor (contradictorios, pero coherentes en algún sentido) por detener el paso del tiempo y, al mismo tiempo, por retrotraerlo a un momento previo a su nacimiento y/o su infancia, un tiempo en el que, como afirma, "la vida era más simple [y] era más fácil hallar la felicidad". "Vivo inmerso en el pasado", admite, "me regodeo en él. Contemplo la infancia como si fuese una especie de llave maestra. Si la pondero, la examino y picoteo lo suficiente en ella, siento que podré encontrar la respuesta a todas mis puñeteras taras".

No hay respuesta posible, por supuesto. Y tampoco ninguna forma de detener el tiempo: incluso la búsqueda obsesiva de Kalo, un dibujante (ficticio) que habría llegado a publicar una viñeta en el New Yorker y a continuación desaparecido de las publicaciones de su época, sólo puede desarrollarse hacia delante, avanzando y descubriendo a la vez que la fecha del tiempo sólo apunta en una dirección.

El tránsito del tiempo no es el único tema de este libro, sin embargo, y por él desfilan asuntos como las familias, el cómic, la infancia, la vocación, el amor. Pero ninguno está más presente en el libro que el tiempo. "¿Esto es todo lo queda después de toda una vida? ¿Unos cuanto papeles?" se pregunta Seth mientras contempla las escasas viñetas de Kalo que ha conseguido reunir a lo largo de años de búsqueda. Al final va a descubrir que hay más que contar sobre Kalo, pero también sobre el tránsito del tiempo y el final de las ilusiones. La vida es buena si no te rindes tiene como su tema la naturaleza del cómic como representación visual del paso del tiempo, pero es también una manifestación de la imposibilidad de aferrarse al pasado, por mejor que éste haya sido. Un gran libro.

 
Seth
La vida es buena si no te rindes
Trad. Esther Cruz Santaella
Barcelona: Salamandra Graphic, 2017

[Publicado el 31/10/2017 a las 17:15]

[Etiquetas: Seth, Cómic, Salamandra Graphic]

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Hans Fallada / Una literatura de fuerzas históricas

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"Zambullirse en el ocaso, allí donde no existen ni el fracaso ni los remordimientos" es lo que busca en el alcohol un comerciante llamado Erwin Sommer mientras pierde su tienda y a su esposa (y los zapatos); una "alegre calma" es lo que encuentra en la heroína el escritor Hans Fallada. Mientras trabajaba en la adaptación gráfica de la novela de Fallada El bebedor, el ilustrador alemán Jakob Hinrichs tuvo la certeza de que el hundimiento de Sommer, su protagonista, debía ser contado de forma paralela a la biografía de su autor: al igual que su personaje, éste había sido un adicto, y había engañado y mentido mientras recorría Berlín en busca del siguiente estímulo.

Hans Fallada tuvo una vida difícil antes y después de convertirse en un autor de éxito: nacido Rudolf Ditzen en 1893, se enfrentó a su familia por su rechazo a seguir la profesión paterna, pasó parte de su juventud en instituciones psiquiátricas y/o en prisión, practicó oficios relativamente contradictorios (agricultor, periodista, contable), purgó tres años de cárcel por un delito de malversación, vivió permanentemente endeudado y su éxito (que comenzó en 1933 con la adaptación cinematográfica de su novela Pequeño hombre, ¿y ahora qué?) se vio ensombrecido por el ascenso al poder del nacionalsocialismo. Algo más de veinte años antes (en 1911), Fallada y un amigo habían sellado un pacto suicida que escenificarían como un duelo; su amigo erró el disparo, pero Fallada no, y es probable que nunca haya podido recuperarse del todo de ello. Aunque se declaraba apolítico, su reticencia a integrarse en las instituciones que el nacionalsocialismo creó para controlar la producción literaria en Alemania lo enfrentó con las autoridades, que lo tacharon de "pornógrafo"; Fallada se refugió en una casa de campo en las afueras de Berlín, pero también hasta allí fue perseguido por sus adicciones, los nazis y el rechazo de intelectuales en el exilio como Thomas Mann, que le reprochaban las concesiones que hacía para ver publicados en el país unos libros indistinguibles de las condiciones en que habían sido producidos: El bebedor fue escrito en la cárcel, a la que Fallada había ido a parar después de ser acusado de intentar asesinar a su ex esposa estando borracho, y Pesadilla (la historia de un escritor llamado Doll que lucha con su adicción y la culpa en el Berlín de la inmediata posguerra), en un hospital, durante una desintoxicación.

Una de las claves del enorme éxito que Fallada disfrutó en su época es que sus personajes son personas "corrientes" que se enfrentan a situaciones fuera de lo común; esas situaciones, que no eran desconocidas para sus lectores del período, facilitaban su identificación con personajes como el "pequeño hombre" de la novela homónima, que perdía su empleo en unos grandes almacenes durante la espeluznante crisis económica de entreguerras y se veía confrontado con la violencia callejera, la traición de otros en su situación, el temor al futuro. Pero también con Anna y Otto Quangel (protagonistas de Solo en Berlín), unos trabajadores berlineses que (la historia es real) se rebelaron en 1943 contra el régimen nazi después de que su hijo muriera en la guerra: esto último no es precisamente algo que la mayoría de sus lectores hubiera hecho, pero sí lo que a partir de 1945 ésta deseaba (o decía desear) haber hecho, y aquello de lo que los libros de Fallada le proveían a modo de compensación simbólica por la falta de una resistencia decidida al gobierno nacionalsocialista.

No sólo por razones estilísticas, la obra de Fallada (que murió de sobredosis en 1947) debe ser leída conjuntamente con las de Arnold Zweig, Irène Némirovsky, Sándor Márai y Joseph Roth, entre otros autores de una literatura deliberadamente documental que ya es, ella misma, un documento. Pero, aunque esta es la forma en que ha sido leída desde su muy exitosa recuperación en los Estados Unidos en 2009 (seguida de su "desembarco" en España con la publicación por parte de Maeva de Solo en Berlín y de El hombre que quería llegar lejos, Pequeño hombre, ¿y ahora qué? y Este corazón te pertenece; Seix Barral publicó El bebedor y En mi país desconocido), la obra de Fallada excede su condición de testimonio: al fin y al cabo, también nuestros tiempos son excepcionales. Al apropiarse de ella confundiéndola deliberadamente con la vida de su autor, Jakob Hinrichs pone de manifiesto una vez más que toda obra literaria de relevancia habla acerca de su creador, de un modo u otro. Pero también, que (y ésta es quizás la principal enseñanza que puede extraerse de la obra de Hans Fallada) las decisiones que toman los personajes en las novelas pueden y deben leerse como resultado de fuerzas históricas que existen al margen de los libros, en un presente de la escritura del que el alcohol y las drogas no son refugio suficiente o por mucho tiempo. Ni para los personajes ni para sus autores.


Hans Fallada
Pesadilla
Trad. Rosa Pilar Blanco
Madrid: Maeva, 2017

Jakob Hinrichs
El bebedor
Trad. Marta Armengol Royo
Madrid: Maeva, 2017

Peter Walther
Hans Fallada. Die Biographie
Berlín: Aufbau Verlag, 2017
 
[Babelia/El País,  5 de julio de 2017.]

[Publicado el 26/7/2017 a las 10:45]

[Etiquetas: Hans Fallada, Jakob Hinrichs, Novela, Cómic, Maeva]

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Una alteración / "Ed, el payaso feliz" de Chester Brown

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Chet Doodley comienza su turno en la sección de limpieza de un hospital cuando descubre una mano que yace en el suelo; un instante después, se da cuenta de que es una de las suyas, pero esto no es lo más extraño que sucede en esta novela gráfica desconcertante y escatológica de Chester Brown.

Por las páginas de Ed, el payaso feliz desfilan pigmeos caníbales que habitan en las alcantarillas, científicos que estudian las técnicas masturbatorias de los calamares, punks, empleadas de librería, un hombre que "no puede dejarlo", santos del siglo XIII, fantasmas de niñas muertas, extraterrestres que pasaban por allí, un pene con el rostro de Ronald Reagan, un agujero entre dimensiones, médicos sádicos, policías, uno o dos vampiros, una mujer que espera que su marido salga de una operación de prolongación de pene, un payaso que es todo menos feliz.

Aunque Chester Brown es conocido sobre todo por sus cómics autobiográficos (El Playboy, Nunca me has gustado, Pagando por ello) y/o por sus biografías de Louis Riel y de personajes bíblicos (María lloró sobre los pies de Jesús), Ed, el payaso feliz (publicada originalmente entre 1986 y 1989) pone de manifiesto que, al menos en sus comienzos, el autor disponía de una fantasía libérrima y desbocada. En sus notas (Brown es un agudo y muy sincero lector de sí mismo, y las notas finales a sus libros suelen ser un placer por derecho propio) reconoce que la obra es producto de la improvisación y las prisas. Pero al final todo encaja, como encajan las piezas de puzles como Como un guante de seda forjado en hierro de Daniel Clowes: provocando una alteración ínfima pero fundamental en nuestra forma de comprender (o no) el mundo.

 

Chester Brown
Ed, el payaso feliz
Trad. Hernán Migoya y Lorenzo Díaz
Rot. Iris Bernárdez
Barcelona: La Cúpula, 2017

[Publicado el 18/7/2017 a las 11:45]

[Etiquetas: Chester Brown, Cómic, La Cúpula]

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Anagrama + Cómic x 3 / Libros de Glen Baxter, Jacky Fleming y Liniers

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No precisamente una recién llegada a esto (ya publicó cómics en las décadas de 1970 y 1980, por ejemplo a Glen Baxter y a Copi), Anagrama recupera su colección de "contraseñas ilustradas" con tres títulos de procedencias disímiles y temas y estilos (y autores) distintos que ponen de manifiesto la diversidad que tan habitualmente se atribuye a la narrativa gráfica, pero también una mirada común y muy contemporánea de una rara coherencia.

Allí donde esa mirada enfoca lo íntimo y lo público a la vez (como en el caso de Liniers) el resultado es deliberadamente provisorio. Cosas que te pasan si estás vivo narra viajes, presentaciones de libros, almuerzos y cenas, exhibiciones, lecturas, conferencias, conciertos; sobre todo ello no se proyectan las tensiones inherentes a la construcción de una carrera (las tiras que componen el libro fueron producidas entre 2006 y 2011, años de la consagración de Liniers a nivel internacional), sino el agradecimiento de quien se encuentra ante momentos frágiles e inesperados, esas "cosas que te pasan si estás vivo [y] que no te podrías imaginar ni en un millón de años": entre esas cosas, el amor, la paternidad, la lluvia, la decisión y la voluntad de crear belleza y la capacidad de poder hacerlo.

Glen Baxter exhibe una interioridad aun más volcada sobre sí misma; su obra (iconoclasta, sugerente, hipnótica, magnífica) no se vuelca sobre situaciones públicas o privadas que hayan dado paso a una cierta revelación íntima sobre el sentido y el orden del mundo (como en Liniers), sino en la superposición con fines humorísticos (o no) de escenas de filmes y diálogos de novela popular de su adolescencia. Baxter parece operar mediante el extrañamiento simultáneo de ambos materiales; dibuja o calca con torpeza fotogramas de filmes de entretenimiento del Período Clásico de Hollywood (de misterio, de "capa y espada", de gánsteres, románticos, de ciencia ficción) y los extraña agregando un detalle visual (un rabo animal en la figura humana, por ejemplo) o (más a menudo) una línea de diálogo sin sentido aparente, un lugar común de los que tan habitualmente es posible encontrar en la novela popular (y no sólo en ella) que establece una relación ambigua con la imagen que supuestamente la incluye: tres vaqueros al atardecer resultan estar tomando parte de "los encuentros clandestinos de la Sociedad Jane Austen", una niña sentada a la mesa con lápiz y papel se reserva "una hora al día para trabajar en sus cartas amenazantes", dos militares contemplando un pájaro se ven agraciados con la siguiente línea de diálogo, aparentemente formulada por uno de ellos, "‘Maldita sea, ¡más le vale tener una buena excusa para haberse quitado el uniforme esta vez, Wainwright!', vociferó el sargento", etcétera. Quizás nada de esto haga reír: como los collages de Max Ernst (que Baxter cita entre sus principales influencias), el enorme atractivo que su obra ejerce sobre el lector también está relacionado con la incertidumbre que éste siente respecto de si debe o no reír. La obra de Baxter habita ese territorio "entre la expectación y la realización" que (como afirma Jordi Costa en su muy buen prólogo a esta edición) es "una zona galvánica, cargada de todas las posibilidades", y el mérito de su autor consiste en recordarnos que esa zona está en todas partes.

De posibilidades (o más bien, de la ausencia de ellas) se habla también en El problema de las mujeres de la historietista inglesa Jacky Fleming. Fleming ilustra de forma deliberadamente grotesca los prejuicios que a lo largo de la historia (y hasta tiempos muy recientes) han limitado a las mujeres (y de esa manera también a los hombres, por supuesto) en sus aspiraciones intelectuales y vitales. A diferencia de Liniers y Baxter (más volcados sobre sí mismos), Fleming dirige su mirada a lo social; pero la suya no es una denuncia, o no directamente. Cuando recoge el prejuicio de que las mujeres tendrían el cerebro y (por consiguiente) la cabeza más pequeños que los hombres, la autora dibuja una mujer con la cabeza muy pequeña: el resultado es hilarante, ridículo, implausible; exactamente lo mismo que puede decirse del prejuicio que lo ha suscitado. Fleming opera de esa forma con decenas de prejuicios que condenaron a las mujeres "al Basurero de la Historia" del que las extrae: "las mujeres no podían salir de noche por su mala visión nocturna", caían socialmente por "llevar la raya al lado, pensar por una misma, expresar las opiniones en vez de guardárselas y no seguir siendo virgen después del parto", los pantalones "las volvían lesbianas" y estaban negadas para el arte hasta el punto de que "los críticos detectaban de inmediato la debilidad de la mano femenina, en cuanto sabían quién era el artífice" de una pintura. Que algunos de estos prejuicios todavía existan entre ciertas personas (en particular entre los columnistas de la prensa dominical) nos recuerda el hecho de que todavía es necesario luchar por una mayor igualdad de oportunidades para todos; Jacky Fleming demuestra en este libro que se puede hacer con ligereza y contundencia a la vez si se tienen el talento y la decisión para ello.

 

Glen Baxter 
Casi todo Baxter
Nuevas y escogidas ocurrencias
Trad. Damià Alou
Intr. Marlin Canasteen
Próls. Joaquín Reyes y Jordi Costa
Barcelona: Anagrama, 2017

Jacky Fleming
El problema de las mujeres
Trad. Inga Pellisa
Barcelona: Anagrama, 2017

Liniers
Cosas que te pasan si estás vivo
Barcelona: Anagrama, 2017

[Publicado el 13/7/2017 a las 11:30]

[Etiquetas: Glen Baxter, Jacky Fleming, Liniers, Cómic, Anagrama]

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Algunos no tienen tiempo / "Disparen al humorista" de Darío Adanti

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"Tragedia más tiempo es igual a comedia, pero ¿quién tiene tiempo en esta época?", se preguntó alguien: al menos desde el ataque a la redacción de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, tenemos que admitir que algunos tienen una visión algo distorsionada del tiempo, pero también, por supuesto, de la supuesta influencia del comediante, de sus intenciones y de la naturaleza de su trabajo. Al fin y al cabo, y esto se repite a lo largo del nuevo libro de Darío Adanti, casi como una advertencia, nadie ha muerto nunca por un chiste, excepto su autor.
 
Darío Adanti (Buenos Aires, 1971) es uno de los humoristas y autores de cómic más importantes de España, donde está radicado desde hace varias décadas; autor de una obra inclasificable que incluye ilustración, la serie Caspa Radioactiva, el libro Mis problemas con Amenábar (junto con Jordi Costa), cortometrajes de animación, espectáculos de stand up (con Eduardo Galán, uno de sus socios en el semanario satírico español Mongolia), tiras y contribuciones en publicaciones como Sátira 12, El Jueves y Viernes Peronistas, Adanti (como era de esperar) es conocido por ser "gracioso", cualquier cosa que esto signifique; menos conocido es el hecho, sin embargo, de que, como pone de manifiesto Disparen al humorista, en los últimos años se ha detenido a pensar en extenso sobre qué es el humor, cuáles son supuestamente sus "límites" y de qué manera se relaciona (es tolerado, o no) por el poder político.
 
Sólo alguien con la formación heterogénea (y postnacional) de Adanti puede reunir en un volumen las voces de Enrique Jardiel Poncela y Mark Twain, Macedonio Fernández y Richard Feynman, Woody Allen y Hannah Arendt, Lenny Bruce, Frida Kahlo y Henri Bergson, Alenka Zupančič y Jordi Costa, Italo Calvino, G.W.F. Hegel, Charles Darwin y Ursula K. LeGuin, Emil Cioran, Inmanuel Kant y André Breton, y únicamente alguien de su ambición puede poner esas voces al servicio de la ilustración de ideas complejas (y escasamente representables en términos visuales, lo que convierte a Disparen al humorista en un singular y muy logrado tour de force) acerca de la presión política sobre los satiristas, la naturaleza de la risa, el humor involuntario, el humor y la inteligencia, los vínculos entre humor y tiempo y entre humor y política, humor, posthumor y fracaso, la naturaleza del chiste vista desde la teoría del caos, etcétera. Sólo Darío Adanti podía (por último) hacer que el que posiblemente sea uno de los mejores libros en español acerca del humor y la risa en las últimas décadas (a la memoria viene, sin embargo, y como única excepción a esto, el muy buen libro de Andrés Barba La risa caníbal, publicado el año pasado) sea protagonizado por un hombre con cabeza de tronco y otro con cabeza de tostadora, un perro zombie, neandertales y un humorista que, pese a pasarse la mayor parte del tiempo nadando en aguas fecales, no se cambia la camisa ni una vez en todo el libro.
 
 
Dario Adanti
Disparen al humorista
Bilbao: Astiberri, 2017

[Publicado el 31/1/2017 a las 12:15]

[Etiquetas: Dario Adanti, Cómic, Ensayo, Astiberri]

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Antes de que el futuro se convirtiera en pasado / "Crónicas de La Habana" de Mauricio Vicent y Juan Padrón

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Una página de "Crónicas de La Habana" /

Muerto Fidel Castro, es posible que el futuro ya no sea lo que era, al menos en América Latina, donde la Revolución Cubana inspiró magníficos sueños y trágicas pesadillas que todavía convierten nuestras noches en el paseo por un amplio cementerio. Cuando el futuro todavía era lo que era, un joven llamado Mauricio Vicent (que se convertiría con el tiempo en uno de los corresponsales españoles en el extranjero más brillantes) decidió dejar la Madrid hedonista de la Movida y la celebración de las libertades recientemente adquiridas para viajar a La Habana, primero como turista y a continuación como estudiante. Vicent vivió en Cuba entre 1984 y 1989, y, aunque ésta no fue su estancia más prolongada en la isla (iba a acabar escribiendo desde la isla entre 1991 y 2011 para el diario El País), sí fue la más importante por lo que tuvo de descubrimiento de una sociedad precaria, tendiente a la desidia y a menudo de una rigidez irritante, pero también viva y orgullosa de su Revolución y de sus conquistas en materia de derechos civiles, sanidad y educación.
 
Con la ayuda del cineasta y humorista Juan Padrón, toda una institución en Cuba, Vicent vuelve ahora los ojos sobre ese período de su vida: el resultado es tan grotesco como una buena entrega de Mortadelo y Filemón, pero el hecho de que lo que narra sea real lo dota de un matiz imperioso y ligeramente desconcertante. Aunque podría parecer un entretenimiento sin demasiado peso, Crónicas de La Habana es un libro importante: una pequeña pero privilegiada ventana desde la que contemplar las dificultades y el idealismo de una sociedad en un momento clave de su historia reciente, antes de que el futuro se convirtiera en pasado.
 
 
Mauricio Vicent y Juan Padrón
Crónicas de La Habana. Un gallego en la Cuba socialista
Pról. Javier Mariscal. Bilbao: Astiberri, 2016

[Publicado el 29/12/2016 a las 13:15]

[Etiquetas: Mauricio Vicent, Juan Padrón, Astiberri, Cómic]

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Aquí y ahora / "Gran Hotel Abismo" de Marcos Prior y David Rubín

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[...]
 
Si Gran Hotel Abismo es eficaz en su constatación de esas fuerzas económicas (que condicionan el catastrófico presente español), no lo es tanto a la hora de imaginar cómo éste podría ser modificado: el guionista Marcos Prior imagina secuestros de políticos prominentes, incendios intencionados, colocación de bombas, enfrentamientos callejeros con la policía y acciones de street art como los más apropiados para introducir un cambio político (en una adopción tácita de las convenciones en torno a la "violencia de abajo" como respuesta legítima a la "violencia desde arriba"), pero el que tiene lugar al final del libro llega como una especie de anticlímax puesto que hace al relevo en las altas esferas de gobierno pero no a los condicionantes económicos de la situación política. Esto, sumado a la indefinición en torno a ciertos personajes y a la aparente gratuidad de algunas escenas, hace pensar en ésta como la primera entrega de una serie más extensa en la que motivos y personajes presentados aquí se definan y justifiquen. A la espera de esa continuación (o no) del mundo de Gran Hotel Abismo, el lector encontrará el principal aliciente para la lectura del libro en el excelente dibujo de David Rubín y su uso extensivo del coloreado por ordenador, que dotan al libro de una atmósfera cinematográfica y tan inquietante como la de un presente español que requiere un correctivo cuya naturaleza (como pone de manifiesto este libro) sigue sin estar a la vista.
 
 
Marcos Prior y David Rubín
Gran Hotel Abismo
Bilbao: Astiberri, 2016

[Publicado el 27/12/2016 a las 13:15]

[Etiquetas: Marcos Prior, David Rubín, Astiberri, Cómic]

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Noticia de un secuestro / "Escapar" de Guy Delisle

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Una boda, una silla, un plato vacíos: Christophe, el hermano de la novia, está secuestrado en el Cáucaso desde hace semanas. Trabaja para Médicos Sin Fronteras en Chechenia, en 1997, en el apogeo de ese conflicto; las negociaciones son intensas, pero no producen avances; ni siquiera se sabe con certeza si Christophe sigue vivo.
 
Guy Delisle es el celebrado autor de una muy exitosa aunque no particularmente interesante Guía del mal padre, así como de unas crónicas de Corea del Norte y China (Pyongyang, Shenzhen), unas Crónicas birmanas y unas Crónicas de Jerusalén en las que practica un periodismo autorreferencial cuya diferencia más evidente con el de otros exponentes del género en el ámbito del cómic, por ejemplo Joe Sacco, consiste en el hecho de que, por una parte, Delisle no suele tematizar las condiciones de producción de su obra, y, por otra parte, tiende a prescindir de todos aquellos elementos que, como la documentación, podrían lastrar en exceso su relato y enlentecerlo. A menudo, y más que los sitios a los que llega, el tema de la obra de Delisle es su asombro ante lo que ve; es decir, su mirada, más que lo que mira. Y puesto que esta recurrencia (y lo que tiene de falsa ingenuidad) puede resultar irritante a algunos lectores, la publicación de Escapar resulta desconcertante al tiempo que bienvenida incluso (pero especialmente) por aquellos a los que la producción de Delisle les ha interesado poco hasta la fecha.
 
Basado en conversaciones mantenidas por el autor con su protagonista, Escapar nos sumerge en el relato de Christophe André acerca de su cautiverio; como tal, constituye un auténtico tour de force, por cuanto Delisle se ve abocado a concebir una visualidad atractiva para un encierro que forzosamente, y por definición, carece de él. Lo hace espléndidamente, dotando a elementos como unos grilletes, una lámpara en el techo o una puerta de una apariencia ominosa y repetitiva; algo de la profunda angustia que André siente durante su cautiverio, y que éste trata de distraer recordando acontecimientos de las Guerras Napoleónicas y llevando la cuenta de sus días en cautividad, llega al lector en virtud del talento que Delisle exhibe aquí para, empleando una paleta reducida de colores, y evitando la intromisión, ser fiel al relato de una situación extrema, pero también de su superación sin claudicaciones y sin entregas, en una demostración de la extraordinaria fuerza de voluntad de un individuo cuyas convicciones y amor por la libertad lo salvaron cuando parecía estar más allá de toda salvación posible. Además del testimonio de esa experiencia, Escapar es el mejor libro de Guy Delisle hasta la fecha.
 
 
Guy Delisle
Escapar
Trad. María Serna Aguirre
Bilbao: Astiberri, 2016

[Publicado el 20/12/2016 a las 12:45]

[Etiquetas: Guy Delisle, Cómic, Astiberri]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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