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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 24 de agosto de 2017

 Blog de Patricio Pron

Una alteración / "Ed, el payaso feliz" de Chester Brown

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Chet Doodley comienza su turno en la sección de limpieza de un hospital cuando descubre una mano que yace en el suelo; un instante después, se da cuenta de que es una de las suyas, pero esto no es lo más extraño que sucede en esta novela gráfica desconcertante y escatológica de Chester Brown.

Por las páginas de Ed, el payaso feliz desfilan pigmeos caníbales que habitan en las alcantarillas, científicos que estudian las técnicas masturbatorias de los calamares, punks, empleadas de librería, un hombre que "no puede dejarlo", santos del siglo XIII, fantasmas de niñas muertas, extraterrestres que pasaban por allí, un pene con el rostro de Ronald Reagan, un agujero entre dimensiones, médicos sádicos, policías, uno o dos vampiros, una mujer que espera que su marido salga de una operación de prolongación de pene, un payaso que es todo menos feliz.

Aunque Chester Brown es conocido sobre todo por sus cómics autobiográficos (El Playboy, Nunca me has gustado, Pagando por ello) y/o por sus biografías de Louis Riel y de personajes bíblicos (María lloró sobre los pies de Jesús), Ed, el payaso feliz (publicada originalmente entre 1986 y 1989) pone de manifiesto que, al menos en sus comienzos, el autor disponía de una fantasía libérrima y desbocada. En sus notas (Brown es un agudo y muy sincero lector de sí mismo, y las notas finales a sus libros suelen ser un placer por derecho propio) reconoce que la obra es producto de la improvisación y las prisas. Pero al final todo encaja, como encajan las piezas de puzles como Como un guante de seda forjado en hierro de Daniel Clowes: provocando una alteración ínfima pero fundamental en nuestra forma de comprender (o no) el mundo.

 

Chester Brown
Ed, el payaso feliz
Trad. Hernán Migoya y Lorenzo Díaz
Rot. Iris Bernárdez
Barcelona: La Cúpula, 2017

[Publicado el 18/7/2017 a las 11:45]

[Etiquetas: Chester Brown, Cómic, La Cúpula]

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La invención del estilo / "El hombrecito" de Chester Brown

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Un fragmento de "El hombrecito". Crédito, del autor.

Quienes conocimos a Chester Brown por sus libros El Playboy, Nunca me has gustado y Pagando por ello supusimos hasta el momento que la suya era una literatura principalmente autobiográfica. Naturalmente esto es cierto, pero no toda la verdad, como prueba El hombrecito, la selección de relatos gráficos breves escritos y dibujados entre 1980 y 1995 y que La Cúpula publica estos días una década y media después de su aparición en inglés.
 
El hombrecito comienza con unos rollos de papel higiénico que asesinan a los humanos para vengar las afrentas recibidas (el tipo de idea que siempre resulta atractiva para el autor novel, escriba éste cómics o cualquier otro tipo de narrativa) y culmina con la constatación de que la madre del autor era esquizofrénica. La distancia entre una idea y otra es la que existe entre un autor relativamente interesante y otro imprescindible, entre un autor de cómics cuyo dibujo carece de personalidad y otro cuyas planchas resultan inmediatamente reconocibles, entre un autor que observa cuánto de sí mismo hay en los demás y otro que se interesa por el hecho de que hay mucho de los demás en sí mismo.

[...] 
 
 
Chester Brown
El hombrecito: Historias cortas 1980-1995
Trad. Lorenzo Díaz
Rot. Iris Bernárdez
Barcelona: La Cúpula, 2013

[Publicado el 12/3/2013 a las 12:15]

[Etiquetas: Chester Brown, Cómic, La Cúpula]

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Más allá de las interpretaciones dogmáticas / "Pagando por ello" de Chester Brown

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El artista canadiense Chester Brown rompió con su novia en junio de 1996 y, desde entonces y hasta el presente, frecuentó a decenas de prostitutas del área de Toronto (Canadá), donde vive; según cuenta en estas Memorias en cómic de un putero, lo hizo movido inicialmente por la necesidad ("Tengo dos deseos contrapuestos", le dice a una amiga al comienzo de la obra, "el deseo de practicar sexo, contra el deseo de no tener novia", 16), pero más tarde, por la convicción de que el tipo de relación que establecía con ellas podía ser tan satisfactorio, sincero e íntimo como una relación de pareja y carecer, a su vez, de los inconvenientes de lo que llama aquí "la monogamia posesiva" (hacia el final del libro, el autor afirma "El amor romántico es una gilipollez. No pienso malgastar más mi tiempo persiguiéndolo", 125).
 
A lo largo de Pagando por ello, Brown narra sus primeras experiencias con prostitutas y la reacción de sus amistades ante este hecho con un estilo austero y ni remotamente erótico pese al tema; no duda en exhibirse a sí mismo pero es singularmente respetuoso con las prostitutas a las que conoció, cuyos nombres cambia y de las que nunca exhibe el rostro: el resultado no es su cosificación en tanto objetos de deseo, sino un retrato inusualmente íntimo y humano de mujeres que realizan de forma voluntaria un oficio que Brown considera necesario y que, por carecer de rostro, dotan a sus experiencias de un carácter universal.
 
En ese sentido, Pagando por ello no sólo es la memoria de un cliente de prostitutas que anuncia su subtítulo, sino también una cierta discusión en torno al amor romántico, no particularmente sofisticada pero sí muy honesta, y una defensa de la prostitución y de su legalización, que el autor llama aquí "descriminalización" y que discute largamente en la muy documentada sección de apéndice y notas que cierra el volumen. Allí, el autor no niega la existencia del tráfico de personas y de la prostitución infantil y el hecho de que muchas prostitutas son forzadas a ejercer su oficio, pero sostiene que nunca tuvo ningún encuentro con una meretriz que se encontrase en una situación de explotación y argumenta que ese tipo de situaciones sería más fácil de controlar si la prostitución dejase de pertenecer al ámbito de las actividades ilegales. Más allá de la postura que cada lector tenga en relación a la prostitución y al comercio carnal (y de la objeción de que lo narrado aquí por Brown tiene principalmente que ver con la práctica de ese oficio en un país desarrollado y en un marco socioeconómico más bien alto), resulta imposible negar el hecho de que, si alguien posee la suficiente experiencia para opinar sobre el tema, ése es Chester Brown.
 
Pagando por ello (título que el autor confiesa no apreciar particularmente debido a que parece connotar un cierto castigo al menos potencial para prostitutas y clientes) es un buen ejemplo de un texto potencialmente capaz de enriquecer la discusión sobre el tema que aborda, regularmente empobrecida por las interpretaciones dogmáticas y basadas en la falta de experiencia de primera mano de quienes las sostienen, ya en nombre de la moralidad religiosa, ya en el de un liberalismo estrechamente vinculado con la clase social de pertenencia. Aparte es un placer para lectores de cómics: vale la pena "pagar por ello" si lo que uno compra es este libro y no una satisfacción pasajera.
 
 
Chester Brown
Pagando por ello. Memorias en cómic de un putero
Intr. Robert Crumb
Barcelona: La Cúpula, 2011
 
[El próximo miércoles: Perros, gatos y lémures: los escritores y sus animales de varios autores]

[Publicado el 05/12/2011 a las 12:00]

[Etiquetas: Chester Brown, Robert Crumb, Cómic, La Cúpula]

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Foto autor

Biografía

Patricio Pron (1975) es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen, Alemania. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el Premio Juan Rulfo de Relato, y traducido a diez idiomas. Entre sus obras más recientes se encuentran el libros de relatos La vida interior de las plantas de interior (2013), así como el ensayo El libro tachado: Prácticas de la negación y el silencio en la crisis de la literatura (2014) y las novelas El comienzo de la primavera (2008), El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016). En 2010 la revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español. 

 

Fotografía: Javier de Agustín

Bibliografía

 
 
 
 

 
 

 

Ficción

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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