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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 19 de agosto de 2018

 Blog de Patricio Pron

"Vida amorosa de Charles Baudelaire" de Camille Mauclair / Prólogo de Edgardo Dobry / Cita

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[...]

El interés de Mauclair por la poesía de Baudelaire no fue momentáneo: diez años antes de esta Vida amorosa había publicado una primera biografía (Charles Baudelaire: sa vie, son art, sa légende, 1917) y en 1928 escribiría el prefacio para el precioso volumen de los Vingt-sept poèmes des "Fleurs du Mal" ilustrés par Rodin, artista al que Mauclair veneró, precisamente por la ascendencia clásica de su trabajo escultórico. La obra de Baudelaire representaba una posición semejante en el ámbito de la lírica: ese último esplendor de la tradición en la senda de la modernidad, esa grandeza de las formas clásicas que encuentra en Las flores del mal una de sus notas más altas justo antes de su ocaso. De hecho, pareciera que es la poesía misma la que consigue, mediante Baudelaire y a pesar de su vida disoluta y desgraciada, ese libro genial, lleno de una belleza atormentada y maldita pero todavía nítida y formalmente armónica. ¿Por qué elige la "vida amorosa" como eje para su recorrido por la vida y la obra del poeta? Mauclair se demora en aquello mismo que lo espanta: la tendencia de Baudelaire a vincularse con mujeres "del arroyo", como la menuda Louchette ("esta joven judía era bizca [loucher: bizquear], y esto halagaba el gusto extraño de Baudelaire hacia todas las anomalías físicas"); o la mulata Jeanne Duval, mujer "prostituida, viciosa e insaciable, bestia de lujuria, que todo ha conocido, que a todo se ha atrevido, con un semblante de indolencia y astucia. ¿El espíritu? Nulo. ¿El corazón? Nulo. Ved de lo que se ha prendado el dandi poeta". Jeanne Duval acompañó a Baudelaire desde que la conoció, en un teatro de variedades, en 1842, hasta la muerte del poeta, en 1867. Mauclair cree que "la cínica habilidad de esta mujer venció su timidez sexual y supo procurarle una voluptuosidad completa, aplastante, extenuante". Dicho en otros términos: fue la única con quien Baudelaire superó su impotencia. Esta es la tesis central de lo que Mauclair denomina "vida amorosa" del poeta: hijo de un hombre mayor (su padre tiene sesenta años cuando él nace, y murió antes de que cumpliera seis), Baudelaire amó a su joven madre y se sintió dolorosa, amarga y definitivamente traicionado cuando ella contrajo segundas nupcias con el general Jacques Aupick. Aunque Mauclair no usa el concepto "complejo de Edipo" -prefiere compararlo con el "melancólico" Hamlet y el "furioso" Orestes- toda su descripción de la vida afectiva de Baudelaire parece una ilustración de ello: fue "un niño mimado, tirano y celoso", más tarde "un niño grande, desgraciado y reticente", "un joven viejo, cuyo erotismo estaba localizado en el cerebro". (Sartre dirá: "El acto sexual propiamente dicho le inspira horror porque es natural y brutal y porque es, en el fondo, una comunicación con el Otro"). Sifilítico desde antes de cumplir veinte años, el Baudelaire de Mauclair tiene también "envenenada el alma". Su reticencia a ganarse la vida en un trabajo regular, la creciente afición a la bebida y al opio, la atracción por el bajo fondo y el vicio acaban de minar su salud: joven aún ya es "un pobre hombre, un fracasado, un neurótico". ¿Por qué, entonces, prestarle atención, por qué seguir su triste derrotero a lo largo de esos penosos años de bohemia y miseria, de amargos reproches y desplantes a su madre, hasta la triste escena de su muerte, afásico y casi paralítico, a los cuarenta y seis años? Porque ese monstruo de egoísmo y capricho fue "un gran poeta y un esteta profundo". El libro encuentra su justificación en el contrapunto entre la vida del autor y la lectura detenida de algunos de sus versos sublimes. Pues aunque hoy nos cuesta leer Las flores del mal como "una transparente confesión", no nos resistimos a volver, por ejemplo, sobre el poema XXIV ("Je t'adore à l'égal de la voûte nocturne,/ Ô vase de tristesse, ô grande taciturne./ Et t'aime d'autant plus, belle, que tu me fuis,/ Et que tu me parais, ornement de mes nuits") junto a la descripción de la "taciturna" y fugitiva Jeanne Duval y de las noches de febriles, tortuosos abrazos en el piso de calle Femme-Sans-Tête, en la îlle de Saint-Louis (actualmente, calle Le Regrattier) que el poeta había alquilado para su amante, a la que mantuvo a pesar de su casi indigencia. En ese mismo poema el amante se lanza sobre su amada "como tras de un cadáver un coro de gusanos". Las comparaciones, en Baudelaire, golpean del lado opuesto a cualquier forma de sentimentalismo. Como en otras de las páginas favoritas de Mauclair (y de todo lector de Las flores del mal), "Sed non satiata", donde Jeaanne Duval es una "Extraña deidad, morena como la noche" y sus grandes ojos negros, hacia los que el deseo del poeta "parten en caravana", son "tragaluz de tu alma". En definitiva, "este loco es un sabio": con la misma energía con que admira al poeta, Mauclair condena al hombre; se compadece de la pobre Caroline, su madre, perpetuamente perturbada entre la fidelidad a su marido (¡un militar cuyo hijastro es condenado por pornógrafo!) y los aspavientos desesperados de Charles, que le reclama dinero y amor con urgencia siempre renovada. No admite Mauclair que el desacomodo, que la inadecuación de Baudelaire pueda tener algún vínculo con su inspiración, con su genialidad. No se consuela con la idea del malditismo ni con las ensoñaciones del flâneur; considera que "el «baudelerismo» es una cosa ridícula, malsana y sin verdadero fundamento", aunque los poemas y los "salones" de Baudelaire sean la expresión más alta y perdurable de la no poco poblada poesía francesa del siglo XIX. 

[...]

 

En:

Camille Mauclair

Vida amorosa de Charles Baudelaire

Trad. José Lorenzo 

Terrades (Girona): Wunderkammer, 2018 

Pp. 9-12 

[Publicado el 14/3/2018 a las 09:30]

[Etiquetas: Charles Baudelaire, Camille Mauclair, Biografía, Wunderkammer]

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Pequeños e insustanciales arrebatos / "Dibujos y fragmentos póstumos" de Charles Baudelaire

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Uno de los dibujos de Charles Baudelaire recogidos en la obra.

[...]
 
Muy posiblemente fuese un error creer que estas ideas fueron las del mismo Baudelaire, ya que son simples oposiciones binarias al lugar común de su tiempo, en particular las más misóginas, que atacaban la concepción romántica de la mujer y del amor; como escribió en el proyecto de prefacio a Las flores del mal que constituye el texto más interesante de este volumen, a Baudelaire (que se definía como "casto como el papel, sobrio como el agua, inclinado a la devoción como una comulgante, inofensivo como una víctima") no le disgustaba ser considerado "un libertino, un borracho, un impío y un asesino", pero seguir considerándolo así resulta difícil en nuestros días, cuando la época a la que su obra se oponía ya ha acabado, junto con la capacidad de ésta para escandalizarse (y, posiblemente, para sentirse interpelada) por los pequeños e insustanciales arrebatos del autor de El spleen de París (1864), aquí reunidos tal y como Baudelaire los dejó a su muerte a la espera de los estudiosos y los completistas.
 
 
Charles Baudelaire
Dibujos y fragmentos póstumos
Edición, traducción y notas de Ernesto Kavi
Barcelona y Ciudad de México: Sexto Piso, 2012
 
[Publicado originalmente en ABC Cultural, 10 de noviembre de 2012.]

[Publicado el 21/11/2012 a las 12:30]

[Etiquetas: Charles Baudelaire, Miscelánea, Sexto Piso]

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Charles Baudelaire / Consejos a los jóvenes literatos / Cita

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Charles Baudelaire (1821-1867). Fotografía: Nadar.

Los jóvenes escritores que, hablando con tono de envidia de un colega coetáneo, dicen: "Comenzó bien, tiene mucha buena suerte" no piensan que todo comienzo ha sido siempre precedido y que es el efecto de veinte otros intentos que no han sido conocidos.
 
Yo no sé sí, con respecto a la reputación, existen los golpes de suerte; más bien creo que un éxito es, en una proporción aritmética o geométrica (según la fuerza del escritor), el resultado de aciertos anteriores, a menudo invisibles al ojo. Hay una lenta suma de aciertos moleculares; pero generaciones milagrosas y espontáneas, jamás. Los que dicen: "Tengo mala suerte", son los que todavía no han tenido bastantes aciertos y que lo ignoran.
 
Uno forma parte de miles de circunstancias que desarrollan la voluntad humana y que tienen sus causas legítimas; son una rueda en la cual está encerrada la voluntad; pero esta rueda es voluble, vivaz, tornadiza, y cambia todos los días, todos los minutos, todos los segundos su círculo y su centro. Así, arrastradas por ella, todas las voluntades humanas que se encuentran enclaustradas ahí varían a cada instante su juego recíproco y esto es lo que constituye la libertad. Libertad y fatalidad son dos contrarios; vistas de cerca y de lejos son una sola voluntad. Es por todo esto que no hay mala suerte. Si tienen mala suerte es porque les falta algo: ese algo conózcanlo, y estudien el juego de las voluntades vecinas para desplazar más fácilmente la rueda.
 
Un ejemplo entre mil. Varias personas que quiero y aprecio se enfurecen ante la fama de algunos escritores de ahora: Eugéne Sue, Paul Féval, jeroglíficos en acción; pero el talento de esta gente, por frivolo que sea, no existe menos; y la cólera de mis amigos no existe, o mejor: existe para menos, porque es tiempo perdido, la cosa menos preciosa del mundo. La cuestión no es saber si la literatura del corazón o de forma es superior a la de moda. Esto es muy cierto, para mí al menos. Pero no es más que la mitad de justo, en tanto ustedes pongan su talento como Eugéne Sue en el suyo. Enciendan tanto interés con medios nuevos; posean una fuerza igual y superior en un sentido contrario; dupliquen, tripliquen, cuadrupliquen la dosis hasta alcanzar una concentración igual y ustedes no tendrán el derecho de hablar mal del burgués, porque el burgués estará con ustedes. Hasta ahí, vae victis, porque nada es más verdadero que la fuerza, que es la justicia suprema.
 
[...]
 
En efecto, el odio es un licor precioso, un veneno más caro que el de los Borgia. Porque esté hecho con nuestra sangre, nuestra salud, nuestro sueño, ¡y con dos tercios de nuestro amor! Al odio hay que utilizarlo con avaricia.
 
[...]
 
El ataque sólo debe dirigirse contra los secuaces del error. Si ustedes son fuertes, no ganan atacando a un hombre fuerte. Muéstrense disidentes en algunos puntos y él estará completamente de su lado en algunas ocasiones.
 
Hay dos métodos de ataque: por la línea curva y por la línea recta que es siempre el camino más corto. Se encontrarán suficientes ejemplos de línea curva en los folletines de J. Janin. La línea curva divierte a la gente pero no la instruye. La línea recta es ahora practicada con éxito por algunos periodistas ingleses. En Francia cayó en desuso. El señor Grani8p.de Cassagnac incluso me parece que lana olvidado. Consiste en decir: "El señor X. es un mal tipo y, encima, un imbécil" y a continuación se prueba lo afirmado: primo..., secundo..., tertio..., etc. Recomiendo este método a todos los que confían en tener razón y que tengan puños sólidos.
 
 
Publicado originalmente en L'Espirit Public, 15 de abril de 1846.

[Publicado el 17/2/2012 a las 10:00]

[Etiquetas: Citas, Charles Baudelaire]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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