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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 27 de mayo de 2018

 Blog de Patricio Pron

La gran aventura / "Prins" de César Aira

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"Nadie sabe con claridad qué es eso de la literatura, qué es lo que hace un escritor". Lo que hace el que protagoniza Prins, la nueva novela de César Aira, es bastante explícito, sin embargo: escribe novelas góticas "encadenado al gusto decadente de un público inculto". Cuando finalmente el escritor decide abandonar el usufructo de "lo chabacano y adocenado del raquítico producto" de su imaginación, movido como está por "la amargura y la anomia", su problema se convierte en qué hacer con el tiempo disponible. El Armiño, una especie de mendicante, quizás humano y tal vez no, lo induce al consumo de opio, y con él, a la gran aventura de ya no escribir novelas góticas, sino vivirlas.

Al tiempo que la aventura constituye su principal tema, los libros de César Aira son también una aventura para su lector. En ésta confluyen la referencia velada a la construcción de un edificio de la ciudad de Buenos Aires, el amor, la alegoría, la reflexión sobre la pérdida de prestigio de la literatura y quienes la practican, con "amanuenses" o sin ellos. Si la novela gótica constituye "una moda como cualquier otra, y una moda de evasión", ésta es también aquí un molde, una forma predeterminada con la que el texto de Aira tiene una relación ambigua, a veces de adhesión y en ocasiones de rechazo. Al final, su narrador comprende que debe convertirse en un escritor vanguardista, alguien que pueda "poner todas las torpezas y contrasentidos bajo el manto generoso de la originalidad o la transgresión"; pero la auténtica aventura en la obra inclasificable de César Aira consiste en convertir en vanguardistas a sus lectores, y su generosidad en este aspecto sólo es comparable con su entrega a la literatura como reparación frente a la vida: esta es su novela número ciento uno o ciento dos.

 

 César Aira

Prins

Barcelona: Literatura Random House, 2018

[Publicado el 27/4/2018 a las 11:45]

[Etiquetas: César Aira, Novela, Literatura Random House]

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La santidad y la recuperación del tiempo perdido / "El santo" de César Aira

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San Pacomio, tan desesperado por las tentaciones del diablo que se desnudó ante una hiena para que ésta lo devorase; como el animal no lo hizo, intentó que una víbora le mordiese los genitales, también sin resultado. Santo Estéfano, quien "sufrió una grave enfermedad en los testículos y tuvo un cáncer en la punta del pene". San Elías, que (lo cuenta Gustave Flaubert en los Apuntes editados y traducidos por Eduardo Berti y publicados recientemente por Páginas de Espuma) fundó un monasterio con trescientas vírgenes y, angustiado por la previsible concupiscencia que lo invadía, se hizo castrar por los ángeles. Ninguno de ellos aparece en la Leyenda áurea de Santiago de la Vorágine, la bella reunión de hagiografías que está en el origen del nuevo libro de César Aira y que, sin embargo, no incluye santos menos singulares ni trayectorias más disparatadas.
 
En la obra de Santiago de la Vorágine tampoco se encuentra el santo innominado de este libro, quien, tras anunciar que desea retirarse a su aldea natal en Italia, es mandado matar por unos comerciantes de la ciudad de Barcelona (¡!) que pretenden mantener el flujo de peregrinos del que depende al menos parcialmente la economía local creando un santuario que aloje sus restos. Al igual que en varias de las historias de la Leyenda áurea, el santo escapa de ese peligro, se embarca, naufraga, es vendido como esclavo a un potentado; a diferencia de los santos que son su modelo, sin embargo, su periplo vital no lo aparta del mundo ni le otorga ninguna sabiduría.
 
La santidad del personaje de Aira es la de quien se lanza al mundo y descubre en él el amor, la decepción, la renuncia y la aventura. No importa que no se diga nada acerca de los milagros del santo y que éste ya no los realice más: su santidad está al margen de toda discusión porque consiste en la recuperación del tiempo perdido que está en el fondo de la experiencia de la literatura.
 
De la misma forma en que la santidad del personaje de este libro no puede ser puesta en duda, tampoco lo puede ser la inteligencia de su autor: la idea del comercio en el período previo al capitalismo como "una gran escalera por la que se subía y se bajaba al mismo tiempo" (31), la de la realidad como la "mano invisible" que pone orden en la sucesión de hechos inconexos (33), la discusión sobre las relaciones entre esclavitud y lenguaje (37-38) y las del amor y la verdad, la idea de que el asesinato, la coacción y el robo son "intrínsecamente inútiles" porque "los bienes cambian de mano de todos modos" (133) y la historia de la creación de catástrofes artificiales como forma de evitar esas catástrofes bajo el imperio de la "falacia del jugador" ponen de manifiesto la lucidez que los lectores de Aira conocen bien; una lucidez y una inteligencia que parecen oponerse a la ilusión novelesca, pero que en las novelas de Aira, y sólo en ellas, la hacen posible.
 
El santo inaugura la "Biblioteca César Aira" en Literatura Random House; los lectores harán bien en proseguir la indagación en sociedades complejas y a menudo absurdas que aparece en esta novela en las tolderías de Ema, la cautiva, los milagros en la hilarante Las curas milagrosas del doctor Aira, las superposiciones de ficción y realidad en La mendiga: la fascinación por la singular, ineludible inteligencia y gracia de César Aira en Un episodio en la vida del pintor viajero y en todos sus otros libros.
 
 
César Aira
El santo
Barcelona: Literatura Random House, 2015

[Publicado el 31/8/2015 a las 12:00]

[Etiquetas: César Aira, Literatura Random House, Novela]

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César Aira, claves de lectura

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[...]
 
La chilena Ediciones Universidad Diego Portales, por fin, ofrece ese libro hipotético o lo más parecido que tendremos nunca a él. Continuación de ideas diversas reúne, en palabras de su autor, "ocurrencias, recuerdos, anécdotas, chistes y otros mil azares del discurso, materia inagotable de la Asociación" que no habían aparecido en sus obras anteriores. La descripción (por lo demás) es parcial o al menos pudorosa, ya que este nuevo libro reúne algunas de las mejores reflexiones que su autor haya propuesto nunca a sus lectores, dispuestas en un orden que puede parecer casual pero que, como indica Aira, es también "un tablero de juego".
 
Los textos reunidos en Continuación de ideas diversas (ninguno de los cuales supera los tres párrafos de extensión) pueden agruparse temáticamente en tres apartados. El primero (que resultará familiar a los lectores de la ficción de Aira), compuesto por piezas en las que se especula acerca de la posibilidad de que un fantasma olvide su nombre, que una persona aterrorice a sus perros fingiendo ser uno de ellos, que exista un microscopio para ampliar objetos grandes, etcétera. El segundo, una serie de reflexiones acerca de asuntos de interés personal como el olvido, el insomnio, la edad ("muy lejos de ser sabios[,] los viejos son unos seres perfectamente desinformados, inútiles, sin capacidades intelectuales dignas de notar y su única actividad visible es causar problemas"), el recuerdo de las novelas baratas que leía su padre, el rechazo a la religión por negar la muerte, la experiencia de releer libros, sus influencias (afirma que la principal han sido "las historietas de Superman, de los años cincuenta y sesenta"). Un tercer apartado está vinculado con la reflexión sobre la literatura y el arte en general: la vanguardia (que considera irrepetible por naturaleza), la existencia histórica de las obras artísticas, el diario íntimo, la crónica (que describe como "un avatar de la descolonización, tan destructivo como el colonizador clásico. El mismo vampirismo. La misma ignorancia, aunque presuma profesionalmente de lo contrario"), el arte contemporáneo (lo considera "pura mediación", de allí su interés por el arte no mediado, outsider o brut), el problema del valor en literatura, el del realismo, las telenovelas (a las que dedicó un libro excepcional, Los misterios de Rosario), el azar y la indeterminación en la obra artística, la narrativa argentina contemporánea ("pedestres narraciones de lo sórdido cotidiano"), lo sobrenatural en el arte ("un atentado contra la poesía del mundo") y la creación artística.
 
[...]
 
 
César Aira
Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales, 2014
 
[En Letras Libres. Madrid y Ciudad de México, junio de 2014.]

[Publicado el 29/7/2014 a las 12:00]

[Etiquetas: César Aira, Ensayo, Ediciones Universidad Diego Portales]

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¿Qué coño fuma esta tía? / Nosotros caminamos en sueños 7

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El comediante Greg Edwards. Crédito de la imagen, de su autor.

En su reciente y notable Continuación de ideas diversas, el escritor argentino César Aira sostiene que se opone a la promoción de la lectura debido a que los buenos libros ya son leídos por los que "leen desde siempre y no necesitan campañas de promoción de la lectura. Los que no han leído, y se deciden a hacerlo por una de estas campañas, necesariamente van a leer libros malos".
 
[...]
 
A pesar de que los vídeos tienen como fondo una biblioteca oscura y muy formal, no hay nada formal y oscuro en Sparky Sweets ni en su vestimenta (zapatillas de baloncesto, camisetas sin mangas, gorras y cadenas de oro), así como tampoco en sus animaciones chapuceras o en su lenguaje, algo difícil para quien no esté familiarizado con el slang estadounidense. En las "Thug notes", Ulises es un "colega" que trata de volver a casa y Penélope "una zorra lista", Yossarian (Trampa 22) es apodado "Yoyo" y Harper Lee induce a la pregunta: "¿Qué coño fuma esta tía?" Pese a ello, y a la brevedad de los vídeos (ninguno supera los cinco minutos de duración), los libros tratados son abordados con inteligencia y su análisis es más sofisticado de lo que parece a simple vista. Las "Thug Notes" no promueven, no obligan a nada: son una invitación para quien desee aceptarla.
 
 
En Nosotros caminamos en sueños, sección personal en El País Semanal, 13 de mayo de 2014.

[Publicado el 23/5/2014 a las 12:00]

[Etiquetas: Disidencias, César Aira]

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César Aira es único / Dos libros

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Fotografía: Javi Martínez.

[...]
 
A pesar de todo ello, Aira no escapa al juicio crítico: posiblemente Los fantasmas, fechada en febrero de 1987, no sea su mejor novela hasta la fecha (aunque ¿qué significa mejor en este caso), pero los Relatos reunidos, fechados entre 1993 y 2011 y publicados previamente en sitios como la editorial argentina Eloísa Cartonera, son absolutamente extraordinarios, al igual que las circunstancias que narran: el encuentro con un genio surgido de una botella de leche que obliga al narrador (siempre vacilante, siempre fingidamente ignorante de lo que le sucede, siempre muy parecido al propio César Aira) a escoger entre poseer un cuadro de Pablo Picasso o ser Pablo Picasso, la discusión entre dos jóvenes literatos acerca de las posibles numeraciones de una revista imposible, el reencuentro entre un hombre y un perro con el que el primero no se comportó adecuadamente en el pasado y no ha olvidado, la competición tácita entre los parroquianos de un bar por ver quién realiza la escultura en papel más extraordinaria, las tribulaciones de ese pájaro que en Argentina llamamos "hornero", un árbol en Santiago de Chile que imita el cartel de una bebida gaseosa y da de beber a los sedientos, las mil gotas de pintura al óleo que escapan de La Gioconda de Leonardo Da Vinci para vivir vidas singulares en sitios remotos.
 
[...]

Todos ellos constituyen aberraciones, desviaciones de la norma que son todo el tema de la obra de César Aira pero también su régimen de existencia en el marco de la literatura contemporánea en español, que sería la normalidad sobre la que se recorta. "Si no lo escribo yo no lo va a escribir nadie" (10) afirma en otro de sus relatos, y esto, que podría ser visto como un simple alarde, es, por única vez, rigurosamente cierto. No hay muchos escritores como César Aira (lo que, desde luego, es una pena), pero hay uno, y sería un terrible error perdérselo.
 
 
César Aira
Los fantasmas
Barcelona: Literatura Mondadori, 2013
 
César Aira
Relatos reunidos
Barcelona: Literatura Mondadori, 2013
 
[Publicado originalmente en ABC Cultural. 2 de marzo de 2013.] 

[Publicado el 07/3/2013 a las 12:00]

[Etiquetas: César Aira, Novela, Cuento, Literatura Mondadori]

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Una nueva forma de leer / "El congreso de literatura" de César Aira

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[...] 
 
A ese "mecanismo" le debemos una obra que ya está entre las más importantes de la literatura en español, y también un desafío tácito a pensar qué determina para nosotros el valor en literatura, más allá de los tópicos y de unas visiones cuya productividad quizás ya se ha agotado. Allí reside el valor de la obra de César Aira.
 
 
César Aira
El congreso de literatura
Barcelona: Mondadori, 2012
 
[El próximo viernes: "Flema es una mierda" de Diego Vecino (cita)]

[Publicado el 18/4/2012 a las 12:15]

[Etiquetas: César Aira, Novela, Mondadori]

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La persecución del verosímil / "El mármol" de César Aira

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"Hablando con propiedad, la imaginación, ¿para qué sirve? ¿No es ella también, y en primer lugar, un objeto sin función aparente incrustado en la mente? Son los objetos extraños los que le crean una función..." (29), escribe César Aira en su último libro. En él (pero podría decirse que en toda su obra), el ejercicio libérrimo de la imaginación no responde a una imposición previa a la escritura sino que resulta de los objetos que el escritor argentino pone al comienzo de sus textos: una improbable trompeta de mimbre o un volante no aparecen en dos de sus libros más significativos de la década de 1990 como resultado de un exceso imaginativo, sino que es precisamente ese exceso (entendido como esfuerzo) el que se requiere para naturalizar la presencia de esos objetos en los textos.
 
Algo similar sucede precisamente en El mármol, donde un incidente banal (el narrador realiza una compra en un supermercado chino y se ve obligado a adquirir pequeños objetos inútiles y de valor prácticamente inexistente para salvar el inconveniente que resulta de la ausencia de monedas pequeñas para que le den la vuelta) conduce a que éste reciba un puñado de "glóbulos de mármol" (24) cuya función sólo se aclarará cuando el protagonista de la historia sea perseguido por un adolescente chino, permita a éste entrar en su casa para realizar un veloz e incomprensible zapeado por los canales de su televisor, descubra que la estatua de una tortuga que tiene en su jardín "late", recorra Flores en motocicleta con el adolescente chino y visite otro supermercado de esa nacionalidad del que se convertirá en copropietario merced a un concurso que, en realidad, encubre el propósito de sus dueños de obtener una sustancia que les permita recomponer una estatua u otro objeto de considerable valor para ellos que se descompuso en glóbulos mediante un proceso atómico raro e inusual; aunque esto encubre a su vez el hecho de que, en realidad, los dueños del supermercado en cuestión no son chinos sino extraterrestres de un mundo idéntico al nuestro que se marcharon de él para adquirir una nostalgia de su mundo pero descubrieron que todos los mundos se parecen y deciden regresar al suyo mediante un ingenio mecánico, cuyo combustible son las imágenes que han registrado con las cámaras de vigilancia del local.
 
Lo excesivo (en términos imaginativos, ya que la novela no llega a las ciento cincuenta páginas de extensión) y lo alambicado de su argumento hacen que El mármol pueda ser leída como un cuestionamiento radical de la noción de verosímil en literatura; sin embargo, nada más alejado de las que parecen ser las intenciones de su autor, y esto por lo siguiente:

[...]
 
 
César Aira
El mármol
Buenos Aires: La Bestia Equilátera, 2011
 
[Mañana martes: Mao Tsé Tung, cita]

[Publicado el 21/11/2011 a las 12:05]

[Etiquetas: César Aira, Novela, La Bestia Equilátera]

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"Diario de la hepatitis" de César Aira / Cita

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César Aira según Daniel Mordzinski.

"De acuerdo, no voy a escribir más. ¿Por qué? No tanto porque me espante el trabajo. Al contrario, lo que me espanta es el vacío de no tenerlo. Es por la maldición del proyecto. No puedo escribir sino con un proyecto, y el proyecto se pone en el futuro, aniquilando el presente, borrándolo. Es un sacrificio. El sacrificio de la vida, en cuotas. Es difícil escapar del proyecto. No sé... habría que volver del proyecto, no ir hacia él. Como en mi historia del 'taladro', en ese estúpido proyecto de novela que tuve... Preferiría no hacer nada, nunca, que tenga un objetivo."

 
César Aira
Diario de la hepatitis
Rosario: Bajo la luna nueva, 1993
P.18
 
[El próximo lunes: Waldemar Bonsels: el nazi detrás de la Abeja Maya]

[Publicado el 02/9/2011 a las 10:30]

[Etiquetas: César Aira, Cita]

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César Aira sobre Fogwill / Cita

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Fotografía: Catalina Angelinetti.

"Fogwill fue un amigo, un hombre inteligente, un caballero. Y un escritor y lector encendido. Nuestro Leon Bloy. Al lado de sus apasionamientos literarios, todos parecíamos unos indiferentes y unos cínicos. Ahora estamos empezando a notar la luz y la temperatura que irradiaba".

 

César Aira en conversación con Roberto Careaga C.
"No pretendo engañar a nadie, lo que escribo no son novelas"
Santiago de Chile: La Tercera, domingo 5 de diciembre de 2010 

 [El lunes próximo: Nueva historia universal de la destrucción de libros de Fernando Báez]

[Publicado el 06/5/2011 a las 12:00]

[Etiquetas: César Aira, Fogwill, Citas]

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César Aira y la eficacia de hacerlo mal

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A pesar de su rareza, la personalísima poética del escritor argentino César Aira (Coronel Pringles, 1949) puede ser reducida a una pequeña cantidad de elementos que la conforman al tiempo que le sirven de tema: la prescindencia del verosímil como criterio de validación de la narrativa, la concepción de las obras singulares como parte de una enciclopedia escrita por un solo autor, la incorporación del error al método de escritura y el "terminar" como valor superior a la corrección estilística, la preocupación por el método (que Aira llama "el dispositivo") y la producción regular y la publicación incesante como modo de obtención de lo que Aira llamó en algún sitio "un máximo de visibilidad".
 
Al menos desde 1990 Aira ha escrito y publicado anualmente entre dos y cuatro novelas o novelitas, como prefiere llamarlas. Unos meses atrás Literatura Mondadori publicó en España la magnífica El error al tiempo que la editorial santiaguina Editorial Cuneta lo hacía con Yo era una mujer casada, pero la mención a este ritmo incesante de producción y publicación no pretende realizar simplemente una constatación sino también apuntar al hecho de que este es consustancial con la poética del argentino, cuyos libros tienden a conformar series. En ese sentido, Yo era una mujer casada puede ser puesta en un mismo plano con otras novelas del autor de título similar como Yo era una chica moderna (2004) y Yo era una niña de siete años (2005). A diferencia de las de los libros anteriores, la de Yo era una mujer casada es una mujer vejada por su marido, al que califica de "monstruo" (7); sus monstruosidades tienen, sin embargo, el carácter de una farsa: el marido suele encender los cigarrillos con unas cerillas "con cabeza de átomos de uranio" (10), mastica las cintas de sus carteras y bebe en exceso. Un día le trae a su mujer las cabezas de sus padres en una bolsa, pero ésta resulta ser luego otra de sus bromas, para las que recurre a un escultor amigo. La protagonista debe desplazarse de madrugada por la periferia de la ciudad de Buenos Aires en procura de llegar al trabajo con el que alimenta a su marido, asiste a una batalla alegórica entre "La Recomendación" y "La Compasión" que gana la primera sólo para dar nacimiento a "La Autocompasión, bella como un ángel" (66), sufre una tos persistente debido a un hongo que se desplaza por su cuerpo desde la vagina hasta los pulmones y que los médicos extraen en forma de una gema, se dedica al bordado, vende la joya, el marido comienza a encogerse y ella tiene una epifanía al descubrir una estatua oculta en un jardín.
 
La producción regular y la publicación incesante no sólo constituyen una forma de obtener "un máximo de visibilidad", sino que también contribuyen a dotar a la obra de Aira de una serialidad que su autor llama "un continuo" y que funciona como método de producción y circulación de su literatura al tiempo que legitimación de la misma. Al igual que otras obras del autor, Yo era una mujer casada constituye parte de la obra de Aira al tiempo que sólo se sostiene como relato de Aira; de esa doble naturaleza de la obra del argentino se extrae también el hecho de que sus temas son los de la totalidad de su obra, que la ensayista argentina Sandra Contreras resume en su seminal Las vueltas de César Aira (2002) como "las vueltas del destino, las potencias demoníacas de la juventud y, tema favorito entre todos, el poder invencible del amor y su versión pesadillesca, el matrimonio" (292-293). A esa sucesión de temas debería agregarse el de la propia obra y sus vínculos siempre complejos con el realismo. Aira abandona la construcción laboriosa del verosímil y reemplaza la sucesión de hechos vinculados lógicamente por el encadenamiento de contingencias sin motivo sobre las que reflexiona. Así, la epifanía que tiene la narradora de Yo era una mujer casada al contemplar la estatua abandonada en el jardín es precisamente cómo narrar (y como vivir, podría agregarse) sin estar constreñida por la causalidad, un descubrimiento que el propio Aira ha hecho hace tiempo y es su principal aporte a la literatura argentina contemporánea:
 
Yo había vivido en el encadenamiento laborioso de las causas y los efectos. Aunque el trayecto de las unas a los otros suele ser breve como el salto de un pajarito en el césped, ese trayecto, ese saltito, se repite tantas veces al día... qué digo al día: ¡tantas veces por minuto!, que obliga a un movimiento perpetuo, sin descanso. Ese movimiento era el que me había esclavizado, había agotado mis fuerzas, me había dejado a la merced del monstruo de mi marido. [...] El remedio me lo dio la estatua. En ella, en la calma austera de sus átomos, vi cesar el movimiento, es decir [,] el tránsito de la causa al efecto. [...] en ella se encontraban (al fin) [...] la causa y el efecto. Se encontraban y se fundían en un abrazo. De ese abrazo nacía el Realismo. La causalidad no dependía de la sucesión. No había antes y después; un hecho no era causa por haber pasado antes ni otro era efecto por venir después. La causa y el efecto simplemente coincidían [...] (84-85).
 
Al final de Yo era una mujer casada su protagonista decide trabajar como payaso y piensa en un anuncio que contase su historia, que comenzase por el hecho de que ella era una mujer casada y que llegase hasta el presente de la escritura; al igual que en El volante (1992), ese anuncio es el libro que el lector tiene entre sus manos, que sirve de reclamo a una acción a la que no asistirá y de la que apenas se dan al lector algunas pistas:
 
Con el tiempo fui abandonando esas taxonomías del espectáculo; era más divertido mezclarlo todo, dejarme llevar en el caos de la representación, perderme y no encontrarme más. [...] ¿Que no lo hacía bien? De acuerdo. Nadie me había enseñado a hacerlo, y nunca me jacté de tener un talento natural. Casi nadie lo tiene, por lo demás, así que no había motivo para lamentarlo especialmente. Pero eso no tenía la menor importancia, tratándose de un payaso. Al contrario. Hacerlo bien habría significado hacerlo mal, y hacerlo tan mal como lo hacía yo era lo más eficaz, en la maravillosa transmutación de valores del payaso (89).
 
No creo que sea necesario agregar que esa actualización de los criterios que determinan el valor de una obra artística es la que realiza el propio Aira, quien escribió, en El error: "Había una sola puerta, con un cartel encima que decía: ERROR. Por ahí salí" (7). Es una suerte para sus lectores que el autor siga escogiendo para su obra el camino menos transitado.
 
 
César Aira
Yo era una mujer casada
Santiago de Chile: Editorial Cuneta, 2010
 
 
[Próximo miércoles: Diccionario de literatura para esnobs, de Fabrice Gaignault]

[NOTA: Este blog ha sido nominado por la Revista de Letras al premio al mejor blog español de crítica literaria. Quienes lo deseen, pueden votarlo aquí.] 

[Publicado el 21/2/2011 a las 11:26]

[Etiquetas: César Aira, Nouvelle, Editorial Cuneta]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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