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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 20 de abril de 2018

 Blog de Patricio Pron

Muy disciplinado (y extremadamente sencillo) / "Ensayos" de E.B. White

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Elwyn Brooks White (Mount Vernon, Nueva York, 1899-North Brooklin, Maine, 1985) estudió en Cornell, trabajó para el Seattle Times y el New York Evening Post, visitó Alaska, fue propietario de una granja con quince ovejas, casi ciento cincuenta gallinas, tres ocas, un gato, un cerdo, un perro salchicha y un ratón, escribió libros para niños (entre ellos Stuart Little) y, lo que es más importante, firmó como "E. B. White" algunos de los artículos y ensayos más importantes de la historia del New Yorker, la revista fundada en 1925 por Harold Ross a cuyo carácter (instruido sin ser pretensioso, urbanita, frívolo sin exageraciones, irónico, cosmopolita, muy literario) White contribuyó en gran medida.

Ese carácter es también el de su obra de no ficción, a cuya prosa se ajusta la definición que hace en sus Ensayos de la de Henry David Thoreau, uno de sus maestros más ostensibles: "una prosa al mismo tiempo muy disciplinada y extremadamente sencilla". Ya sea escribiendo sobre las elecciones demócratas, los hábitos de su perro o el modo en que los mapaches bajan de un árbol, White narró con ligereza y simplicidad engañosas unas impresiones que eran las del norteamericano medio; éste (a diferencia del autor) había participado recientemente de la Segunda Guerra Mundial y encontraba una especie de consuelo en el hecho de que ya no hubiese acontecimientos extraordinarios que reportar: una mudanza, la irrupción de la primavera, la muerte de un cerdo doméstico, la reparación de un bote. White (que comprendió instintivamente esto) produjo sus mejores textos durante la guerra y algo después; con el tiempo, asuntos como la contaminación ambiental, la proliferación nuclear y la venta de armas iban a presidir el repertorio de sus intereses, pero su literatura siempre fue esencialmente optimista, como lo era la Norteamérica de posguerra para la que la escribió. Pese a lo cual, es improbable que el lector vaya a tener la impresión de que la suya es una literatura perimida: naturalmente, decenas de cosas han cambiado desde entonces, pero también estaban cambiando mientras White las observaba y extraía de ellas el profundo lirismo de sus textos. Cuando escribe sobre la desaparición de la revista infantil St. Nicholas, White no lo hace meramente para glorificar el pasado, sino para preguntarse dónde publicarán sus primeros textos los futuros escritores norteamericanos (en St. Nicholas Magazine lo hicieron Edna St. Vincent Millay, Francis Scott Fitzgerald y el propio White); cuando revisita un viejo libro de ornitología no lo hace sólo por nostalgia, sino porque lo que se narra en él es realmente extraordinario; cuando constata el desmantelamiento de la red de trenes de los Estados Unidos no importa tanto que él sea un usuario asiduo, sino más bien que su desaparición alterará la relación que el ciudadano de ese país tiene con la inmensidad de su territorio.

"Lo único que espero decir en mis libros es que amo el mundo", afirmó White en 1961. Si su literatura se sostiene a pesar de que el mundo sobre el que escribió ya no existe es porque, además de su enorme calidad, es toda una lección de empatía: sólo E. B. White podía hacer que asuntos y personajes disímiles como el Ford T, un ganso "viudo" y los integrantes de la Cámara de Comercio de San Francisco resulten atractivos y (sí) sorprendentemente conmovedores. Un libro más grande que la vida.

 
E. B. White
Ensayos
Trad. Martín Schifino
Epíl. Hal Hager
Madrid: Capitán Swing, 2018

[Publicado el 05/4/2018 a las 12:58]

[Etiquetas: E. B. White, Ensayo, Capitán Swing]

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Juan Verdaguer entre los nazis / "Heil Hitler, el cerdo está muerto" de Rudolph Herzog

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No hay forma objetiva de saber si el chiste anterior era contado por judíos o por alemanes antisemitas, pero Herzog se lo atribuye a los primeros con el deseo, posiblemente, de que lo sea; es decir, de que pertenezca al ámbito de las víctimas y no de los victimarios, lo cual parece una elección valiosa desde un punto de vista moral, pero pésima desde el del historiador, que debería presentar los hechos como fueron y no como hubiera querido que lo sean. De hecho, es evidente que, como sostiene Herzog, "tras la guerra nadie quería acordarse" de "los chistes con un tinte nacionalsocialista". Entonces, ¿por qué no atribuirle un carácter judío a todos los chistes que sobrevivieron? Y más allá de eso, ¿qué hace que un chiste tenga "un tinte nacionalsocialista"? Hasta donde se puede ver aquí, un carácter afirmativo en relación al régimen, pero es difícil aceptar la existencia de ese carácter si se piensa en el hecho de que muchos de esos chistes tienen una relación irónica, ambigua, con la realidad y que su interpretación como chistes afirmativos depende estrechamente de lo que uno imagine que fue su contexto natural. Herzog reproduce, por ejemplo, el siguiente chiste, atribuyéndole un carácter afirmativo: "¿Quién es el mejor técnico electricista de Alemania? Adolf Hitler. Ha encendido Austria, ha apagado Rusia, ha puesto al mundo entero en alta tensión y sigue teniendo el interruptor en sus manos"; su carácter depende, en realidad, de quién y cómo lo formula: si un soldado aterido en San Petersburgo o un burgués adinerado en Múnich, pero es precisamente esa información la que Herzog no puede ofrecernos.
 
[...]
 
 
Rudolph Herzog
Heil Hitler, el cerdo está muerto
Reír bajo Hitler: Comicidad y humor en el Tercer Reich
Trad. Begoña Llovet Barquero
Madrid: Capitán Swing, 2014
 
[En Lo que está y no se usa nos fulminará, sección mensual en el blog de la librería porteña Eterna Cadencia. Buenos Aires, 3 de noviembre de 2014.]

[Publicado el 25/6/2015 a las 12:00]

[Etiquetas: Rudolph Herzog, Ensayo, Capitán Swing]

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Vivir para trabajar / "Por cuatro duros" de Barbara Ehrenreich

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Uno de los inconvenientes de querer ser socialdemócrata es que en América la socialdemocracia no existe y en Europa sus partidarios te impiden serlo: el estado actual de la socialdemocracia europea podría arrojarnos a todos a los brazos de la democracia cristiana (que es, por supuesto, el mal) de no ser por gente como Barbara Ehrenreich, la reconocida activista y ensayista estadounidense de la que Capitán Swing publica el libro de 2001 Nickel and dimed, y que es una de las voces más honestas e inteligentes de una socialdemocracia que (a diferencia de otras, la española por ejemplo) no avergüenza ni entristece.
 
[...]

Desde 2001, por supuesto, la situación de la clase obrera sólo ha empeorado, no sólo en Estados Unidos, pero Por cuatro duros: cómo (no) apañárselas en Estados Unidos no es en un libro derrotista (aunque tampoco es una condena aséptica y distante de las condiciones de vida de algunos, que es lo que sucede con buena parte de las llamadas "novelas de la crisis" españolas), sino uno que propone alternativas basadas en el conocimiento de primera mano de lo que significa vivir para trabajar en vez de trabajar para vivir. A pesar de sus erratas, que son muchas, merece ser leído y discutido tanto como esa otra maravilla que Capitán Swing publicó algún tiempo atrás: Chavs: La demonización de la clase obrera de Owen Jones, que es otro libro sobre aquellos que no tienen nada, excepto quienes los escriban.
 
 
Barbara Ehrenreich
Por cuatro duros: cómo (no) apañárselas en Estados Unidos
Trad. Carmen Aguilar
Madrid: Capitán Swing, 2014

[Publicado el 17/4/2014 a las 12:00]

[Etiquetas: Barbara Ehrenreich, Ensayo, Capitán Swing]

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Desde la periferia del territorio / "Atlas de islas remotas" de Judith Schalansky

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[...]
 
Lo que dice Schalansky no es completamente cierto, sin embargo, ya que la presencia física es sólo una de las maneras de visitar una isla, que puede ser frecuentada también en los textos y en los mapas: si (de alguna manera) la literatura es un cierto tipo de viaje, Schalansky (y, con ella, su lector) sí ha "estado", sí ha ido a las islas de las que habla en su libro (todas ellas distantes a miles de kilómetros de la tierra firme y escasamente visitadas) porque ha leído sobre ellas, se ha documentado y las ha dibujado, apropiándoselas: también, porque ha sido testigo de la creación de comunidades utópicas como las de la isla de Floreana y la de Tristán de Acuña, del papel cumplido por islas como la Rodolfo y la de Pedro I en la siempre dramática exploración de los polos, de la malograda expedición de la Académie des sciences en 1874 cuya finalidad era contemplar un fenómeno astronómico desde la isla de Campbell, del ensayo nuclear francés en la isla de Fangataufa, del juicio realizado a los descendientes de los marinos de la Bounty por violación.
 
[...]
 
Atlas de islas remotas es, en ese sentido, un texto moderno. No importa el carácter poético de muchos de los que lo componen: las historias que cuenta Schalansky aquí (la del desplazamiento de los nativos de la isla Diego Garcia por parte de las autoridades locales de Reino Unido, la del episodio de canibalismo de la isla St. Paul, la de la famosa isla de los ciegos al color, la de la economía social de los habitantes de Tikopia) son ciertas y parecen venir a indicar que la profusión de información y la aceleración de su circulación en virtud de las nuevas tecnologías, que han llevado a un empequeñecimiento figurativo de las distancias y a la ficción de que nada está ya "lejos", han llevado también a que en nuestros tiempos sólo se pueda producir literatura desde y para la periferia del territorio que conforma nuestra cultura, como si las islas fueran el reservorio de una literatura que aún no ha sido bastardeada por el imperativo de haber sucedido realmente para tener algún valor.
 
Leí Atlas de islas remotas hace unos tres o cuatro años, tras su publicación en Alemania en 2009; al releerlo ahora, mi impresión no es tanto la de estar releyendo un libro como revisitando un paisaje; un territorio que también es parte del muy interesante proyecto artístico multidisciplinario de Judith Schalansky cuyo antecedente directo es Fraktur mon amour, el compendio tipográfico con el que la autora (que también es diseñadora) se dio a conocer en 2006 y El cuello de la jirafa, su novela publicada en español por Random House Mondadori en 2013.
 
 
Judith Schalansky
Atlas de islas remotas
Trad. Isabel G. Gamero
Madrid: Nórdica y Capitán Swing, 2013

[Publicado el 25/12/2013 a las 17:15]

[Etiquetas: Judith Schalansky, Miscelánea, Nórdica, Capitán Swing]

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Owen Jones / Las "Nuevas Obras Completas" de Charles Dickens

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Quizás algunos recuerden aún a Vicky Pollard, la irritante joven inglesa de clase baja más o menos permanentemente embarazada (para seguir beneficiándose de las ayudas del Estado) que aparecía en la teleserie de la BBC Little Britain. Vicky Pollard caricaturizaba la emergencia de una cierta subcultura juvenil denominada "chav" en Reino Unido (y "cani", "choni" o "poligonera" en España) cuyos integrantes son jóvenes ociosos de clase baja con una acusada tendencia al comportamiento antisocial y un interés notable por la ropa deportiva, de marca o de imitación; por supuesto, la caricatura resultaba graciosa, pero su trasfondo no lo era: "la demonización de la clase obrera" de la que escribe Owen Jones en un libro reciente.
 
Jones nació en Sheffield en 1984 y es periodista. A esta última profesión le debe una excepcional habilidad para el manejo y el análisis de estadísticas y de indicadores demográficos y económicos; a su lugar de nacimiento, una experiencia directa de lo que suele suceder cuando el Estado se retira para dejar su lugar al mercado y a lo que denomina "la responsabilidad individual". La ciudad de Sheffield (que algunos conocerán gracias al filme de 1997 The Full Monty) ha visto cerrar primero las minas que daban trabajo a una buena parte de su población y a continuación las fábricas que se lo daban al resto como consecuencia de la aplicación de las medidas económicas de Margaret Thatcher que imitarían el gobierno de Ronald Reagan en los Estados Unidos y decenas de países subdesarrollados, entre ellos Argentina (durante la década de 1990) y España. No importa que ninguna de esas medidas contribuyese a paliar ninguno de los males a los que pretendía poner freno (ni que, por el contrario, los agrandase, multiplicando el desempleo al tiempo que reducía la ayuda a desempleados y, en general, a casi cualquier persona en una situación precaria). Más importante resulta que esas medidas contribuyeron a crear la impresión errónea de que (en el marco de una sociedad darwinista en la que la fortuna o la desgracia personales sólo serían el resultado de la habilidad o la carencia de ella por parte del individuo para administrar las posibilidades que se le habrían ofrecido y que supuestamente serían iguales para todos) quienes no tenían trabajo en realidad no deseaban tenerlo. Más aun: que esos desempleados (que supuestamente no deseaban integrarse a la clase media de la que, también supuestamente, el resto de la sociedad pertenecería) conformaban una especie de clase (o subclase) irresponsable y parasitaria que constituiría una carga para el resto de la sociedad.
 
Aunque existen decenas de indicadores económicos que muestran que el desempleo es real y responde a políticas específicas, la instalación de la idea de que los pobres serían pobres por una especie de elección personal ha prosperado, entre otras cosas porque las explicaciones simples siempre resultan más populares que los argumentos complejos. Si Chavs no suscita en España una discusión acerca de qué papel reservamos a la clase trabajadora y de qué modo puede ésta resistirse a la precarización de su fuente de ingresos, a la destrucción de su sentido de comunidad y a su ridiculización por parte de los medios de comunicación ("clase infrahumana", "ociosos gorrones sin moral, compasión ni sentido de la responsabilidad e incapaces de sentir amor o culpa", "subclase salvaje", "nueva chusma" son algunos de los epítetos que estos le han dedicado y que el autor recoge en su libro) será debido a una preferencia explícita y deliberada por la simplificación y la superficialidad. No es difícil imaginar qué sucederá a continuación: un regreso a una época dickensiana y oscura en la que el ascenso social será imposible (parcialmente ya lo es, como prueba el hecho de que en Reino Unido "veintitrés de los veintinueve ministros del primer gabinete de [David] Cameron eran millonarios", 99) y los pobres son "inherente y moralmente indigentes y fraudulentos", por lo que no tiene "sentido darles ninguna ayuda" (39). Una identificación entre víctimas y victimarios del actual estado de cosas que nos reconfortará y nos aliviará tan sólo lo que tardemos en caer del lado de las víctimas (y preveo que eso no tardará mucho).
 
Chavs propone pensar en problemas como el desempleo, el alcoholismo, la adicción a las drogas, el racismo, la violencia doméstica, el embarazo adolescente, el auge del populismo de derechas y la dependencia de los servicios sociales por parte de un sector cada vez más relevante de la sociedad (y su consolidación en una especie de nueva clase social que ya no se articula en torno a los medios de producción sino a la imposibilidad de trabajar o a la práctica de trabajos mecánicos, mal remunerados y potencialmente nocivos para la salud: peluqueros, cajeros de supermercado, guardias de seguridad, recepcionistas, auxiliares de enfermería, empleados de limpieza, teleoperadores) no como enfermedades sino como los síntomas de una enfermedad subterránea e incluso más peligrosa que las anteriores: la destrucción sistemática y deliberada de las antiguas formas de producción, su deslocalización y su reemplazo por empleos inherentemente precarios que destruyen toda conciencia de clase y de comunidad de los obreros. No sólo por esa propuesta este es un libro realmente imprescindible.
 
 
Owen Jones
Chavs: La demonización de la clase obrera
Trad. Íñigo Jáuregui
Madrid: Capitán Swing, 2012

[Publicado el 06/2/2013 a las 13:09]

[Etiquetas: Owen Jones, Ensayo, Capitán Swing]

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William Faulkner sobre la crítica literaria / Cita

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"Walt Whitman dijo, entre pretenciosas e hipertrofiadas banalidades, que para tener grandes poetas también debe haber grandes audiencias. Si Walt Whitman se dio cuenta de esto debe de resultar universalmente obvio en estos días de radios que nos informan y de las llamadas revistas de alto copete que corrigen nuestra información; por no hablar del toque personal de los programas de lectura. Y aun así, ¿qué han hecho los periódicos y los programas para hacer de nosotros grandes audiencias o grandes escritores?, ¿han cogido estas sibilas al neófito delicadamente de la mano instruyéndole en los fundamentos del gusto? Ni siquiera han intentado inculcarle una reverencia por sus misterios (despojando así a la crítica incluso del valor emocional -¿y de qué otro modo vas a controlar al rebaño si no es mediante sus emociones?, ¿hubo alguna vez alguna multitud lógica?-). De modo que no hay tradición, no hay espíritu de equipo: todo lo que se necesita para ser admitido en las filas de la crítica es una máquina de escribir" (107).
 
 
William Faulkner
Ensayos y discursos
Trad. e Intr. David Sánchez Usanos
Pról. James B. Meriwether
Madrid: Capitán Swing, 2012

[Publicado el 08/11/2012 a las 12:15]

[Etiquetas: William Faulkner, Miscelánea, Capitán Swing, Cita]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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